La película de doble perforación en 35 mm, un material originalmente para cinematografía, no siempre existió comercializada en chasis precargados tal como se encuentra ahora. De hecho en este 2014 podemos celebrar los 80 años de la creación, por parte de Kodak, del llamado “formato 135”.
No todos, y pensamos especialmente en los que llaman “carretes” a los dignos rollos de película, conocen que denominaciones de formato tales como el citado “135” o el popular “120” de formato medio, son propietarias de Kodak, que en su momento dominó el mercado de la película y por tanto se sentía libre de introducir formatos, presentaciones y denominaciones según su conveniencia.

Desde 1913, en aras de mejor organización de inventarios y catálogos, la firma decidió asignar números a sus distintos tipos de presentación de película en rollo –incluso para los tipos existentes anteriormente a esa fecha– comenzando por el numero 101 para la “Bullet 2” de 1895. Así, el rollo tipo 120, fue introducido para la “Brownie 2” de 1901… 19 tipos de rollo de película después. (1)

© Albedo Media, S.L. 
Leica IIILas cámaras para 35 mm, Leica y Contax hicieron «mover ficha» a Kodak en 1934…


© Kodak
…presentando su pequeña «folding» Retina (tipo 117, fabricada en Alemania) al tiempo que el formato 135, película de 35 mm en chasis precargados

Desde el tipo 130, se dio un salto atípico con los números 616 y 620 (1931) para pasar directamente al 135 en 1934.
La idea del formato 135, era la de ofrecer facilidad de manejo por parte de Kodak para los usuarios de sus cámaras “Kodak Retina”, introducidas simultáneamente en 1934, para hacer frente a las cada vez más exitosas Leica y las Zeiss Ikon Contax para película de 35 mm. (2)

© Kodak

Los primeros rollos 135 (en este caso Kodachrome de 1935) se indicaba que eran «para cámaras Retina, Contax y Leica» pues a la sazón eran las únicas de gran serie para película de 35 mm.

Inicialmente, los chasis de película en 35 mm para carga en cámara a plena luz del día, se comercializaban con largos para 36 exposiciones en el formato 24×36 mm (135-36) pero posteriormente se popularizaron en 24 y 12 exposiciones entre otros largos (135-24 y 135-12). De hecho, Ilford se atrevió con cargas para 72 exposiciones 24×36 mm empleando un soporte de base más delgada.
En el año 1935, Kodak inició, en la nueva presentación 135, la comercialización de los primeros rollos de la mítica Kodachrome.

Pues bien, antes de la introducción de los chasis o rollos 135 en el año 1934, ¿cómo se las arreglaban los usuarios de las Leica –disponibles desde 1925– o las Zeiss Ikon Contax, disponibles desde 1932, y ello por poner solo dos ejemplos?

Pues de forma “muy sencilla” o bastante complicada, según se mire: cargando ellos mismos –en cuarto oscuro– a partir de rollos largos de película para cinematografía (3),chasis metálicos reutilizables. Y algunos de esos chasis gozan de un diseño realmente muy ingenioso y perfecto.

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Está bien claro: «Ernst Leitz Wetzlar». El tono caldero, cálido, indica que se trata de una chasis de posguerra

El ejemplo más evidente es el chasis de Leica.
Totalmente metálico, está libre de los “labios” de terciopelo que se popularizaron posteriormente.
Se crearon las variantes, A, B, C y D, siendo la más popular la de tipo B (“FILCA”), disponible incluso hasta 1954, cuarenta años después de las comercialización de los “nuevos” rollos 135.

© Leica© Albedo Media, S.L. © Leica

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El manual de instrucciones explica cómo insertar correctamente en la cámara el chasis Leica. Al girar la palomilla (23 en la ilustración), una pieza interior (arriba) giraba el tetón del chasis (abajo), abriendo la trampilla: la película salía libremente, evitando riesgos de roces.

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Este tipo de chasis, gozaba de un original sistema, por el que –una vez cargado en una cámara Leica– al girar la palomilla para el cierre de la plancha de la parte inferior de la cámara, que daba acceso a la carga de la película, una muesca en la parte interior correspondiente a la palomilla… abría el chasis automáticamente, permitiendo que la película saliese libremente del mismo, sin tensiones ni roces innecesarios. Antes de abrir la cámara de nuevo para la descarga, el movimiento inverso de la palomilla, cierra el chasis de nuevo.

© Leica
© Leica

Como es natural, Leica comercializaba no solo los chasis, sino toda clase de accesorios para la carga de los mismos, tanto en la oscuridad, con los aparatos más sencillos (“ASPUL”, “AFLOO”) como los más sofisticados para luz ambiente (“FOOVA”).
A ello se sumaban plantillas para recortar la punta de la película para poderla insertar en la bobina receptora de la cámara (“ABLON”) así como cuchillas para el corte (“ABCOO”).
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De los primeros chasis cargados en fábrica con película cinematográfica de 35 mm a hoy, habrán pasado –este 2014– 80 años. Esperemos que celebren ustedes los 100 años…

Todo un mundo, que siguió durante décadas a pesar del nuevo producto de Kodak –al que siguieron otros muchos fabricantes– ya que cargar uno mismo los chasis ahorraba, dinero, permitía optar por un numero de fotogramas atípico y además, muchas emulsiones especiales no se comercializaban todavía en el nuevo chasis 135.


 

© Albedo Media, S.L.Brownie 2 para rollos 120

(1) Los rollos 120 que se comercializan en la actualidad, funciona perfectamente bien en las Brownie 2 del año 1901 (arriba), esto es, 113 años después de su introducción: un buen ejemplo de todo lo contrario a lo efímero de soportes y medios digitales actuales. (tarjetas xD, Smart Media, diskettes, tipos de batería, etc.)
(2) En contra de lo que suele afirmarse un tanto osadamente, las Leica de 1925 no fueron las primeras cámaras fotográficas en emplear película perforada de cine en 35 mm, habiéndose registrado al menos unos diez modelos anteriores
(3) Una presentación bastante popular, todavía vigente, es la de rollos “en lata” de 30 metros, de los que “salían” con una cierta merma, unos 15 rollos para 36 exposiciones de 24 x 36mm. Otros formatos habituales sobre esta película eran los de 18×24 mm o «medio formato» (half frame) y menos corriente, el 24×24 mm de algunos modelos Robot.
(4) Firmas tales como Mimosa o Gevaert, comercializaban cargas que podían insertarse  bajo luz atenuada en los chasis Leica y pronto otros como Agfa, Hauff, Perutz e incluso Kodak, ofrecieron soluciones similares. Posteriormente, en España, Negra Industrial ofrecía algo parecido.

       

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