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Como ya hemos comentado en múltiples ocasiones, la “vuelta” de lo analógico está de moda, y no solo hablamos del éxito que está cosechando la fotografía instantánea, sino de las numerosas reediciones de película fotoquímica o las nuevas recreaciones de ópticas clásicas. Pero, ¿qué ocurre con las cámaras analógicas?

A diferencia de las ópticas o las emulsiones, apenas existen proyectos relacionados con cámaras, más allá de alguna que otra cámara instantánea del “nuevo” Polaroid Originals o sus SX-70 reacondicionadas –refurbished–. Cierto, hace poco hablábamos de los respaldos digitales “caseros” de I’m Back, pero con muchas dudas en cuanto a su real implementación.

El concepto de respaldo digital para cámaras réflex analógicas de 35 mm © I'm Back
El concepto de respaldo digital para cámaras réflex analógicas de 35 mm © I’m Back

Está claro que la fabricación de una cámara analógica desde cero no es tarea baladí. Y muchos de los actuales actores que se han subido al carro del resurgir de la fotografía fotoquímica no provienen precisamente de este mundo, sino de otro que prima más el marketing y la apariencia estética que su la verdadera utilidad del invento, y por lo tanto desconocen los intríngulis y dificultades que se esconden detrás de tan compleja tarea.

El proyecto de Japan Camera Hunter es seguramente uno de los pocos que merece atención en este aspecto, pues su trayectoria en este mundo está sobradamente contrastada. La idea de Bellamy Hunt es fabricar from scratch una nueva cámara compacta analógica para película de 35 mm, pero introduciendo algunos elementos propios de la tecnología digital.

Los bocetos de la cámara compacta analógica de 35 mm presentado recientemente por Bellamy Hunt de Japan Camera Hunter © JCH/Cameraventures
Los bocetos de la cámara compacta analógica de 35 mm presentado recientemente por Bellamy Hunt de Japan Camera Hunter © JCH/Cameraventures

Esa fusión entre lo analógico y lo digital también está presente en la recién anunciada Y35 digiFilm de Yashica, una cámara compacta analógica con emulación digital de carretes de película, un concepto que –en nuestra opinión– reúne en un solo producto los inconvenientes de lo analógico y lo digital.

La Y35 digiFilm usa cartuchos para emular digitalmente los carretes de película en una extraña fusión entre lo analógico y lo digital © Yashica
La Y35 digiFilm usa cartuchos para emular digitalmente los carretes de película en una extraña fusión entre lo analógico y lo digital © Yashica

Aunque con ciertos componentes digitales, más ambicioso nos parece, sin embargo, el nuevo proyecto del equipo de REFLEX –surgido apenas hace unos días– que busca diseñar –luego matizaremos– la primera cámara réflex analógica en 25 años. Ahí es nada.

Reflex I

¿Pero qué tiene de especial este nuevo proyecto? Bajo el nombre de Reflex I, se esconde un concepto de cámara réflex analógica modular. Una idea siempre seductora, la de la modularidad, que permite configura un equipo al gusto del usuario, pero que evidentemente tiene sus peros, como veremos más adelante.

Reflex I © REFLEX
Reflex I © REFLEX

En el caso que nos ocupa este modularidad se aplica tanto al respaldo como a la montura. Así pues, el equipo de REFLEX ofrece un sistema de monturas intercambiables, denominado I-Plate, compatible con monturas tipo rosca universal M42 pero también para Canon FD, Minolta MD, Nikon F, Olympus OM y Pentax K. Por lo que respecta a las ópticas, se han previsto dos modelos reacondicionados, el Helios-44 58 mm f/2 y el Pentacon 50 mm, ambos, al parecer en rosca M42, la montura más sencilla.

Reflex I © REFLEX
Reflex I © REFLEX

En cuanto al respaldo para película de 35 mm, denominado I-Back, la idea consiste en poder intercambiarlo fácilmente –a luz día– incluso a medio carrete, según las necesidades específicas de la toma. Además, el rollo de película vendría precargado, lo que facilitaría aún más su aplicación.

Pero no solo la modularidad sería uno de los principales atractivos de este proyecto, sino su concepto open source, por el cual sus creadores habrían diseñado su Reflex I para ser compatible con todo tipo de accesorios de terceros así como aquellos fabricados mediante impresión 3D. Más aún, los responsables del proyecto aseguran que, una vez la cámara sea lanzada oficialmente, pondrán a disposición del público la mayor parte del diseño hardware de su sistema.

Reflex I © REFLEX
Reflex I © REFLEX

Pero aún hay más. En el caso de que la campaña de Kickstarter –por la cual busca financiarse el proyecto– llegará a la cifra de 150.000 £, los creadores de la Reflex I se comprometen a incluir en su cámara un módulo Bluetooth para permitir la conexión inalámbrica con un dispositivo móvil mediante la app correspondiente y disponer así de los metadatos en cada toma, una idea que –por cierto– comparte con el proyecto de Japan Camera Hunter. Como decíamos al principio, una fusión entre los mundos analógico y digital.

La Reflex I debería estar lista para el próximo mes de agosto de 2018, y los primeros en decidirse deberán desembolsar 350 £ –aproximadamente 400 € al cambio actual– para hacerse con ella, incluyendo su correspondiente I-Back y un I-Plate con la montura deseada.

Sin duda, se trata de un sugerente producto, y aunque deseamos que el proyecto logre alcanzar su meta, seguramente le falte aún un largo camino por recorrer, tal como veremos a continuación.

¿Éxito o fracaso anunciado?

Lo escribió Alexander Pope ya en 1711 en un poema, y lo cantó Bob Dylan en 1983: “Fools rush in where angels fear to tread”… (1) Y no es que llamemos fools ni mucho menos a los valientes responsables del proyecto “REFLEX”, basados –según tenemos entendido– en Inglaterra. Pero, en cierta forma, debemos expresar nuestro temor al respecto si nos basamos en nuestro conocimiento de la historia de las cámaras, objetivos y otros dispositivos fotográficos.

Es una pena, pero hasta la fecha hay al menos dos grandes conceptos fotográficos que han fracasado: uno de ellos es crear “clientes cautivos” en base a tener que utilizar un tipo de película o soporte exclusivo, no ampliamente disponible y el otro crear dispositivos –quizá– excesivamente modulares. Por poner solo unos muy pocos ejemplos, entre los primeros nos atreveríamos a citar los sistemas APS-C y DISC de Kodak y entre los segundos, el sistema Rollei 2000, la Zeiss Ikon Contarex y la Ricoh GXR.

La Ricoh GXR con sus módulos intercambiables. Estos módulos aunaban el sensor y el objetivo, lo cual permitía obtener combinaciones realmente equilibradas en cuanto a tamaño y calidad, en función de las necesidades. Sin embargo, el sistema no llegó a cuajar. © Albedo Media
La Ricoh GXR con sus módulos intercambiables. Estos módulos aunaban el sensor y el objetivo, lo cual permitía obtener combinaciones realmente equilibradas en cuanto a tamaño y calidad, en función de las necesidades. Sin embargo, el sistema no llegó a cuajar. © Albedo Media

Dejando a un lado la imprecisión respecto a la afirmación de esos “25 años sin un nuevo diseño de una SLR analógica” –ya que la Nikon F6, analógica, se presentó en la Photokina de 2004, esto es, hace unos 13 años– vamos a examinar algunos de los retos a los que –a nuestro buen entender– se enfrentan los diseñadores y fabricantes de la Reflex I.

Reflex I © REFLEX
Reflex I © REFLEX

Tal como indicamos más arriba, sus creadores han decidido que su cámara –o sistema– sea modular y así, además de dotarle de respaldos intercambiables para película, la cámara también tendrá placas de montura intercambiable. Dejando lo primero para más adelante, vemos una importante dificultad para lo segundo. Nos explicaremos.

No es problema severo –en principio– crear placas con distintas bayonetas –o roscas– para cada una de esas monturas: el cuerpo tendría que ser suficientemente delgado, para acomodarse a la menor distancia de registro de todas ellas. Suponemos que, por razones constructivas, no se ha podido hacerlo lo suficientemente delgado para usar objetivos Leica-M y ahí tendrá bastante que ver el sistema de chasis o dorsos intercambiables.

Ahora bien: los objetivos de cada uno de los sistemas citados (2) incorporan en posiciones distintas, y con ángulos de accionamiento distintos, sendas palancas, una de ellas para el cierre del diafragma de la posición a plena apertura –para enfocar– a la de trabajo y otra para indicar al sistema de medición de la cámara el valor de esa abertura máxima. Además, el movimiento del espejo y la apertura del obturador tienen que ir sincronizados mecánicamente con esa actuación sobre el diafragma…

Reflex I © REFLEX
Reflex I © REFLEX

La pregunta sería, pues, cómo se va a resolver ese accionamiento mecánico de un solo modelo de cuerpo hacia cada una de las –por el momento– seis “placas-montura”. Mucho nos tememos, que –salvo que el ingenio y recursos mecánicos de los creadores sean insospechados– el diafragma de los objetivos tendrá que ser accionado a mano, quizá a través de ese botón de “comprobación de profundidad de campo”. Podemos estar equivocados, pero es una realidad que nada de esto es tratado en la descripción del proyecto.

La Zeiss Ikon Contarex D admitía respaldos intercambiables de película. Puede hacerse, pero resulta complicado y caro. © Valentín Sama
La Zeiss Ikon Contarex D admitía respaldos intercambiables de película. Puede hacerse, pero resulta complicado y caro. © Valentín Sama

Retomando el tema de los respaldos o chasis intercambiables para película, todos los fabricantes sabían de sobra que esa interfaz es una pesadilla: hay problemas de estanqueidad a la luz (3), de posicionamiento del plano focal, de desgastes por el uso, etc. Lo saben muy bien algunos reputados fabricantes de cámaras para formato medio y así ALPA –nada menos– recomienda calibrar mediante galgas o shims cada respaldo para un cuerpo en particular y ello para una calidad de imagen óptima.

Reflex I © REFLEX
Reflex I © REFLEX

Otra cuestión no menos importante: vemos que la palanca de avance para la película va sobre cada uno de los respaldos en lugar de disponerse una sola sobre el cuerpo de la cámara, y eso soslaya el problema de sincronización de contadores de fotograma en el sistema opuesto y parece una buena solución.

Sin embargo, si esa misma palanca de avance de la película debe armar el obturador de la cámara a la larga se generarán tensiones mecánicas entre el cuerpo de la misma y el propio chasis, que podrían redundar en fallos mecánicos y de, una vez más, estanqueidad. ¿Quizá el obturador se arme mediante un motor eléctrico tras cada disparo al estilo de las Leica-M digitales? Eso suena menos “analógico” y además quedaría el tema de la prevención de dobles exposiciones…

De lo que se puede ver en el vídeo que acompaña el proyecto, la forma de trabajo parece ser muy seria, pero en todo caso de la fase de diseño a la producción de prototipos y a la de unidades finales de serie, hay que salvar aún varios abismos.

Reflex I © REFLEX
Reflex I © REFLEX

Finalmente, debemos comentar que, al parecer, se ha decidido dotar a la Reflex I no solo de un minúsculo flash incorporado, sino también de una diminuta luminaria LED. ¿Para qué complicar las cosas? Además de ser estéticamente espantosos, el pequeño tamaño de reflector ofrecerá en cada caso una luz dura… ¿Era necesario? Esperaremos a saber más, y sobre todo a poder disponer de una unidad de prueba.


(1) Frase de difícil traducción directa, pero que sería aproximadamente algo así como “los inconscientes ignorantes se precipitan en entrar pisando fuerte allá donde los ángeles temerían pisar de puntillas”.

(2) El sistema de la montura M42 es más sencillo y solo opera mediante un pin, si bien queda el tema de el propio sistema de rosca no ofrece un posicionamiento angular constante.

(3) De hecho, en la primera fase de producción de prototipos, el equipo de la REFLEX reconoce haber sufrido muchos problemas de filtraciones de luz.

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Raphaël Terris
Ingeniero en telecomunicaciones, especializado en procesado digital de señales y apasionado de la tecnología y la fotografía. Con trece años de experiencia en el campo de las comunicaciones móviles y por satélite, y más de siete años en la docencia universitaria, trabaja actualmente como periodista, divulgador y formador en tecnología y fotografía.

2 Comentarios

  1. Se preguntarán los posibles clientes de la nueva réflex ¿Que otras cámaras réflex de segunda mano, pero totalmente utilizables, podría comprar por 400€?
    La respuesta es que hay centenares de modelos, bien manuales o AF muy por encima de lo que ofrece este “invento”.
    Saludos.

  2. Realmente interesante. Me entusiasmó el proyecto cuando escuché sobre él. Ahora llega AlbedoMedia a poner los pies sobre la tierra. Chapeau.

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