No hace mucho hablábamos del objetivo Voigtländer Zoomar, el primer objetivo zoom para cámaras SLR de 35 mm –incluyendo la Kine Exakta– y hoy vamos a extendernos sobre algo único en el terreno de los objetivos zoom: el Betavaron de Schneider-Kreuznach el primer –y entendemos que único– objetivo zoom para ampliadora, una auténtica rareza.

Un objetivo Schneider-Kreuznach Betavaron junto a un Componon y un Angenieux, todos ellos para ampliadora
Comparado con un Componon 28 mm f/2,8 y un Angenieux 50 mm f/4 –de por si poco comunes– el Schneider-Kreuznach Betavaron, el único objetivo zoom para ampliadora, nos muestra, a la izquierda, sus imponentes dimensiones. © Albedo Media

Los objetivos para ampliadora se caracterizan por obedecer a una gama de focales fijas que por lo general se relacionan con las diagonales de los formatos del original –negativo o diapositiva– que deben cubrir. Así, por citar los más comunes, los de 50mm están destinados al 24×36 mm, los de 75 u 80 mm para el 6×6 cm, los de 90 o 105 mm para el 6×7 cm y 6×9 cm y los de 150 mm para las placas de 9x 12 cm y 4×5”. Algunos menos comunes son el 40 mm para 24×36 mm, ligeramente angular para facilitar ampliaciones mayores sin elevar mucho la columna y los del entorno de los 28 mm de focal para el medio formato –»half frame»– de 18×24 mm o los subminiatura (1).

Pero… ¿un objetivo zoom? Nunca… o ¿quizá sí? Todo cambia cuando entramos en el terreno profesional-industrial.

Diseño y construcción

El Schneider-Kreuznach Betavaron sigue un esquema óptico de 10 grupos a partir de 10 lentes (2), y su focal puede variar de 50 mm a 125 mm, pero está destinado a cubrir solamente los negativos de 24×36 mm y de hecho ello de forma muy crítica (3). Con grupos de lentes frontal y posterior estáticas, dos levas realizan los movimientos interiores de lentes para producir las variaciones de focal.

Las focales no vienen marcadas como tales, sino como valores “de aumento”, del 3x al 10x. El Schneider-Kreuznach Betavaron es un auténtico objetivo zoom y parfocaliza, y por lo tanto –si lo ajustamos bien respecto al tablero de la ampliadora– no requiere de reenfoque al variar la focal. Puesto que se trata de un objetivo para aplicaciones de laboratorio profesional, su construcción es muy sólida a fin de poder ofrecer gran longevidad, y así sus 750 gramos de peso se deben a un barrilete y mecanismos –recordemos que estamos ante un objetivo zoom– mecanizados en latón, no en aluminio o plástico.

El diafragma ofrece valores de f/4 a f/22 si bien no están indicados como tales, sino bajo numeración del 1 al 5, con puntos intermedios señalizados, pero sin clics para ningún ajuste. Todo esto hace que el Schneider-Kreuznach Betavaron resulte un objetivo bastante críptico para los no iniciados. El aro de variaciones de focal permite atornillar una palanca para un más rápido manejo.

Abertura del diafragma de un Schneider-Kreuznach Betavaron
La forma de la abertura del diafragma es–como en la mayoría de los objetivos para ampliadora de la firma– extrañamente pentagonal © Albedo Media

En lo que respecta a la forma de la abertura del diafragma, sigue exactamente la de los afamados objetivos de ampliadora en focal fija Componon, de la misma firma Schneider-Kreuznach, siendo pentagonal. Quizá sería más exacto decir una suerte de pentagonal, ya que los lados del pentágono formado por las cinco palas del diafragma son ligeramente curvados hacia dentro –con unos vértices puntiagudos– por alguna razón que probablemente solo en la factoría conocen. Puesto que en el terreno de la ampliación no hablamos de “bokeh”, debido a que solo vamos a apreciar la imagen formada en el plano del papel, esa forma no debe preocuparnos, salvo que decidamos utilizar el Betavaron como objetivo macro, acoplado sobre una cámara mediante adaptador… que todo es posible.

Preajuste

Para la prueba del Betavaron hemos seguido las instrucciones de expertos usuarios del mismo, a fin de explotar al máximo sus prestaciones. Se trata de conseguir dos de los factores absolutamente deseables bajo su aplicación: mantenimiento del enfoque y tiempo de exposición bajo los distintos ajustes de focal para diferentes tamaños de ampliación final:

  • Con el Betavaron ajustado a su aumento mínimo de 3x (imagen más grande) y a la máxima apertura de diafragma, ajustar la altura de columna de tal forma que el panel de sujeción del objetivo quede a aproximadamente 65 cm del tablero de la ampliadora.
  • Ajustar el enfoque de cualquier negativo que se preste bien a ello mediante el mando de enfoque de la ampliadora.
  • Ajustar el Betavaron a su aumento máximo de 10x (imagen más pequeña) y mover el cabezal de la ampliadora hacia arriba y hacia abajo hasta conseguir el enfoque más fino posible por ese método.
  • Repetir pacientemente los pasos 2 y 3 hasta alcanzar una altura de cabezal que no exija reenfoque para los extremos citados.
  • Marcar cuidadosamente esa altura de cabezal de la ampliadora, que será nuestra altura de trabajo para este objetivo y ampliadora, deberá ser –según nuestras pruebas– 64,8 cm.

Refinar aumento y abertura de trabajo

Las –crípticas– escalas del Betavaron nos permiten optimizar abertura de trabajo de diafragma con el rango de aumento de ampliación a fin de obtener la máxima calidad de imagen, acción zoom parfocalizada y tiempos de exposición constantes.

Objetivo zoom para ampliadora Schneider-Kreuznach Betavaron
Los ajustes –una vez que nos hemos iniciado– no son tan complicados: puesto que tenemos ajustado el zoom para 6 aumentos –escala solidaria del mando– comprobamos que –en la escala doble inferior–a ese aumento 6x le corresponde un número 3 en amarillo, y ese es el valor de diafragma que introduciremos en la escala más próxima a la montura. © Albedo Media

Si observamos la escala más próxima al aro frontal, con dos rangos de números, veremos que a cada grado de aumento –del 1 al 10– corresponde un número de la escala de aberturas –del 1 al 5– y es ese número o abertura de diafragma el que tendremos que ajustar. La cosa parece complicada pero una vez en acción… ¡es un juego de niños!

Lo que nos permite hacer

Gracias a la posibilidad de hacer ampliaciones a distintos tamaños, sin necesidad de reenfocar ni de ajustar de nuevo la exposición, el Betavaron se presta –o prestaba– de forma idónea a la producción rápida, en masa, industrial, de copias mediante ampliadoras automáticas o semiautomáticas.

En la actualidad, si bien sigue teniendo esa misma utilidad, la producción de ese tipo de copias ha decaído, ello no quita que un laboratorista experto le pueda sacar partido si recibe un encargo de múltiples copias a distintos tamaños, a partir de diversos negativos de 24×36 mm.

Otros autores –como, por ejemplo, William Klein,al parecer–, saben sacar partido a este objetivo aplicando en el cuarto oscuro efectos zoom durante la exposición. Para ello y puesto que tanto enfoque como exposición permanecen constantes con la variación de focal, “bastaría” desplazar la focal mientras el papel fotográfico recibe la exposición. De qué focal partir, a cuál llegar y cuánto tiempo emplear en el recorrido… es secreto de cada fotógrafo.

En cuanto a la calidad de imagen, puede decirse que es adecuada a la aplicación prevista, que es la de producción de copias de carácter comercial. Siendo alta, como corresponde a un producto Schneider-Kreuznach, es claramente inferior a la que se puede conseguir con un objetivo de ampliadora de focal fija.

El Betavaron, único en su género, se produjo en los años ochenta a un muy alto precio de aproximadamente 2.000 $ de “los de entonces”. En la actualidad se puede conseguir por mucho menos, suponiendo que se encuentre una unidad ya que es extremadamente raro. Nosotros, en todo nuestro deambular por ferias del mundo solo hemos visto hasta la fecha uno… el motivo de este artículo.


(1) El formato de negativo de las Minox subminiatura es de 8×11 mm y siendo lo ideal copiarlos mediante la ampliadora original Minox –por el diseño del propio objetivo de ampliadora y por el sistema de iluminación– lo más habitual es emplear los citados objetivos de 28mm

(2) Los objetivos habituales de ampliadora siguen esquemas de seis lentes para los más sofisticados, al tiempo que los de cuatro lentes ya ofrecen gran calidad de imagen

(3) El círculo cubierto indicado por Schneider-Kreuznach es de Ø 43,3 mm y el área recomendada es de 23×35 mm que es el tamaño de máscara de negativo de los portanegativos más comunes. Todo ello exige un centrado perfecto del negativo respecto al objetivo, so pena de viñeteo de una o dos de las esquinas.

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