Ya hace tiempo que se viene hablando de la posibilidad de sensores curvos y el hecho de que se desvele una patente de Sony en ese sentido hace que se disparen los comentarios al respecto, pero en realidad la solución de un fotorreceptor curvo no es nueva…
Y lo decimos sin hablar del tan manido tema del ojo de los seres vivos, que ahí la cuestión va por otro lado.
Las cámaras fotográficas ya hace tiempo que emplearon un plano focal curvo para la película, fotorreceptor que no es sino sensor y unidad de almacenamiento en uno.

Esquema de una patente para un sensor digital curvo. © Sony[/caption]

Las ventajas que propone Sony para su sensor curvo son ciertas, y entre ellas podemos destacar una mayor adecuación de la disposición de los fotodiodos receptores de luz para recibir rayos de luz periféricos –por ejemplo de objetivos angulares–así como la de poder operar con ópticas que por su diseño –por ejemplo alta luminosidad– no ofrezcan un planeidad perfecta de imagen sino una cierta curvatura de campo, esto es que proyectan sobre el plano focal una imagen curva: el mejor foco en el centro de la imagen no se correspondería con el mejor foco en las esquinas y viceversa.
Antes de seguir, un caveat: las ventajas de un sensor curvo solo son explotables en combinación con ópticas calculadas para el mismo, y uno de los inconvenientes es precisamente la elevada especificidad.

Como ejemplo de ese planteamiento de operar con un fotorreceptor curvo, os presentamos hoy una de las más peculiares cámaras que lo emplean, pero que además, merece un espacio único en la historia de las cámaras fotográficas independientemente de ello por el resto de sus soluciones y diseño: la Purma Special, una cámara inglesa… ¡del año 1937! Y además, ahora, desde el «Brexit», todo lo británico comienza a oler un poco a «vintage»

Cámara Purma Special con rollo 127
El objetivo Beck Anastigmat en posición de toma, junto a un rollo 127 de los hermanos Lumière. © Albedo Media

Purma Special: orígenes

En 1935, Tom Purvis y Alfred Croger Mayo (1) se unieron para crear la compañía Purma Cameras Ltd., y ello con fondos aportados por David Brock, de “Brock Fireworks”. De semejante unión de fuerzas tan peculiar –Purvis era artista ilustrador– forzosamente tenía que surgir un producto explosivamente original y ya solo faltaba el diseño de Raymond Loewy’s del London Office para crear la “Purma Special”, una cámara de 1937 que hubiese  sido –a nuestro juicio– la cámara ideal –desde un punto de vista estético– para Darth Vader… en un futuro aún hoy muy lejano! Eso es tener vista para un diseño avanzado y único.

Una cámara Purma Special, vista por el dorso
No solo el frontal, sino también el dorso y otras partes de la Purma Special siguen un diseño my especial y atrevido: no olvidemos que estamos en 1937. © Albedo Media

Purma Special: concepto

Realizada en baquelita («bakelite»), la Purma Special crea imágenes cuadradas de aproximadamente 3,2 x 3,2 cm, sobre la entonces muy popular película en rollo 127, para un total de 16 tomas por rollo. El objetivo es un Beck Anastigmat 2 1/4″ f/6,3 (2) de foco fijo con profundidad de campo de aproximadamente tres metros a infinito.

Purma Special, interior con plano focal curvo
¿Sensores curvos? Ya inventados… © Albedo Media

El plano focal curvo está cuidadosamente “dedicado” al objetivo, de tal forma que las características de curvatura de campo y de viñeteado del Beck Anastigmat quedan compensadas automáticamente… 79 años antes de la patente de Sony, según fechas de patentes.

Parte frontal del visor: el primero en el mundo en material acrílico (1937). Históricamente, la Purma Special es también importante por ser la primera cámara en el mundo en emplear material plástico –Perspex– en sus componentes ópticos, más concretamente en el visor, no en el objetivo como algunos tienden a confundir. © Albedo Media[/caption]

Purma Special: un obturador único

Al margen del plano focal curvo y el visor en Perspex, lo que es realmente único es el sistema de obturación. En más de una ocasión hemos “retado” a expertos a incluso a ingenieros en fotografía –Purma Special en mano– a encontrar cómo ajustar los tiempos de obturación de la Purma Special, y muy pocos lo solucionan a pesar de darles la pista de:  “el formato es cuadrado”…

Lado del ocular del visor: las claves del secreto del obturador.
Lado del ocular del visor: las claves del secreto del obturador. © Albedo Media

La clave final está junto al ocular del visor, donde figura “SLOW” y “FAST” a un lado del mismo, pero será inútil tocar, presionar, tratar de interactuar sobre esos resaltes, ya que el obturador de la Purma Special opera, por… ¡gravedad!
La operación es sencilla: en su posición apaisada –aunque de formato cuadrado– la Purma Special ajusta la rendija de su obturador curvo, metálico, planofocal a un valor de exposición de 1/150 s.
Ahora bien, si la sostenemos con la indicación “FAST” hacia arriba (el formato sigue siendo cuadrado) la Purma Special obturará a 1/450 s y si lo hacemos con la palabra “SLOW” hacia arriba lo hará a 1/25 s.
¿Como es eso posible? Muy sencillo: por gravedad.

Purma Special, un plano de la patente.
Purma Special, un plano de la patente. © Purma

 

Un contrapeso lastra la segunda “cortinilla” (metálica) y la carga que supone, en posición “SLOW” actúa en contra de su movimiento, en “FAST” a favor y en posición horizontal, de forma neutra. Una solución genial que viene representada en la patente de 1934.

Cámara Purma Special, vista a nivel de usuario
Cámara Purma Special: una estética realmente única para una mecánica poco común. El botón de la derecha avanza la película y la palanca central arma el obturador. Para evitar disparos accidentales, el botón disparador queda en la bella concavidad. © Albedo Media

Purma Special: utilización

En la práctica, la operación de la Purma Special es muy sencilla, si bien hay que tener en cuenta que la tapa posterior –casi simétrica externamente– guarda posición y en su interior, en la placa de presión debemos respetar la indicación “Top”, pues de lo contrario actuará a “contrapelo” del avance de la película.
Ese avance se realiza mediante la gran rueda moleteada de la parte superior y mediante el más clásico de los recursos: comprobar el avance hasta cada número de fotograma por las ventanillas posteriores. ¿Dobles exposiciones? Todas las que queramos y alguna que no queramos…

Purma Special, el botón de arrastre de la película.
El botón de arrastre de la película. El armado es mediante una palanca, por separado. © Albedo Media
Purma Special, ventanas para el control del avance y numeración.
Ventanas para el control del avance y numeración: todas las dobles exposiciones son posibles. © Albedo Media, S.L.

 

Purma Special, palanca de armado del obturador y disparador.
Palanca de armado del obturador y disparador. Diseño «a tope» en 1937. La baquelita lo hacía posible. © Albedo Media

El armado del obturador se hacen para cada toma mediante la palanca ubicada en la parte superior frontal, y la tapa que sujeta en posición retraída al objetivo actúa como seguro contra el disparo accidental.
La rosca para dicha tapa, sirve también como rosca portaaccesorios entre los que figuran seis lentes de aproximación (hasta 45,72 cm la más potente) y filtros amarillo, naranja, verde claro y azul. Y un parasol, por supuesto, ya que el Beck Anastigmat no es revestido.
Estos accesorios no son muy fáciles de encontrar de la misma manera que los rollos 127 que utiliza la Purma Special y otras muchas cámaras valiosas de carácter histórico y de coleccionismo, pero… no es imposible. De hecho, hace poco se han vuelto a introducir –tímidamente– rollos en formato 127: los Rera Pan y Rera Chrome.

Una comparación entre los tamaños del rollo 120 y el 127
Una comparación entre los tamaños del rollo 120 y el 127. © Albedo Media


Un anuncio de 1941. A notar el detalle de: «dirección durante el tiempo de guerra»[/caption]


Purma Special: a la hora de comprar

En lo que respecta a la cámara, lo que es difícil es localizar una unidad cuya tapa posterior esté libre de rajas, que pueden ser grandes o pequeñas, externas o internas… es lo que tiene la baquelita, el primer plástico moderno, un material que tiene valor de coleccionismo en si, puesto que ya no se fabrica. Es una suerte de “plástico fósil”.
La Purma Special se comercializó hasta el año 1959. Existen otros modelos Purma, peor menos interesantes conceptualmente.

En todo caso, la Purma Special, si bien no es la única cámara clásica con plano focal curvo –otros fabricantes emplearon esa solución– si que supera en muchos años en ese concepto a un posible futuro sensor o captor digital.
¡Es Historia, amigos!

(1) El nombre Purma viene de la combinación de ambos apellidos
(2) Aproximadamente 57 mm de focal
Ver: manual de instrucciones online
Perspex

       

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