altEn nuestro anterior artículo acerca del primer objetivo zoom para cámaras de 35 mm de la historia (1), comentábamos que se sirvió en monturas para Voigtländer Bessamatic, rosca M42 y Exakta.
Hemos tenido ocasión de comprobarlo con motivo de múltiples charlas, cursos y presentaciones: casi nadie –hoy día– ha oído hablar nunca de las cámaras Exakta

Y sin embargo, todas las cámaras réflex monoculares o SLR que han empleado y emplean ahora los fotógrafos, sean analógicas o digitales, se derivan de la idea original de la Exakta –o más precisamente de la “Kine Exakta”– la primera réflex monocular para película de 35 mm «de cine» (Kine) de la historia.

Una Kine Exakta, vista de frente, con el visor de capuchón abatidoUna Kine Exakta, vista de frente, con el visor de capuchón erecto
Una Kine Exakta, a vista de usuario, con el visor de capuchón abatido
Todas © Albedo Media, S.L. [clic para ampliar]

Ya hemos hablado con anterioridad  acerca del hecho de que mucho antes de que existiesen las cámaras SLR para 35 mm, se diseñaron y comercializaron cámaras de esa clase en formatos medios y grandes; las de 35 mm llegaron después y más concretamente en la feria de primavera de la ciudad germana de Leipzig, en 1936.
La firma Ihagee ( Industrie und Handels Gesellschaft) había producido ya numerosos modelos de cámara, y desde 1932 venía ofreciendo unas SLR para formato medio –6×4 cm– sobre rollos 127, las Exakta VP, consideradas compactas para la época (2). De hecho, la Kine Exakta se desarrolla desde 1932, en paralelo con las Exakta VP y a condición –la única impuesta a Nüchterlein por Steenbergen, su jefe y fundador de la firma Ihagee– de que «su desarrollo no retrasase el de las VP».
Entre los muchos adelantos de la firma Ihagee figura el de  haber ofrecido por primera vez, en esas Ekakta VP, la sincronización para flash, una de las muchas prestaciones que  hoy «damos por hechas» en nuestras cámaras.

Pero a la hora de  diseñar  cámaras  réflex por aquella época, se daba una situación que resultaba un tanto dramática: todavía no se habían desarrollado los pentaprismas, y por tanto, para enfocar en una cámara réflex, se debía recurrir a un vidrio esmerilado del mismo tamaño aproximadamente que el formato de la película, ayudados si acaso por una lupa escamoteable.
Por tanto, existía una limitación en cuanto al menor tamaño de fotograma para el que podía diseñarse una SLR y el 6×4 cm de las Exakta VP parecía marcar la línea roja.

Por otra parte, desde 1925, las Leica, que empleaban película de 35 mm de doble perforación, «para cine», habían demostrado todo lo que podía hacer con ese formato de 24×36 mm (3) gracias a su portabilidad y rapidez de operación, amén de los aproximadamente 36 fotogramas que se podían realizar por cada carga. Sin embargo, esas Leica, de simple visor o como mucho con telémetro acoplado, no podían ofrecer la precisión de encuadre que si podía alcanzarse mediante las cámaras réflex, debido especialmente al error de paralaje.

Ello las hacía casi inservibles para fotografía científica –microscopios, macro etc– así como para usarse con focales de 135 mm –a duras penas – o superiores. En Ihagee se llegó a las conclusión que se debía a toda costa aunar su conocimiento del mundo réflex a través de sus VP, y la versatilidad de la película de 35 mm y el pequeño formato Leica de 24×36 mm. Había un factor positivo adicional: la firma Agfa Wolfen había lanzado ya película cargada en chasis y no resultaba ya obligatorio cargar los chasis, al estilo de las Leica o Contax en la oscuridad, a partir de latas de película para cine de 35 mm. (4)

El elemento óptico especial, a modo de lupa combinada con esmerilado, que hizo posible la primera SLR de 35 mm
© Albedo Media, S.L. [clic para ampliar]
La aparentemente sencilla, pero genial creación de Karl Nüchterlein que hizo posibles las réflex monoculares tal como las utilizamos hoy, incluyendo las digitales: un grueso bloque de vidrio óptico tallado en forma de lupa y con un muy fino esmerilado tallado directamente en la base del mismo. Con ello, no solo se aumenta la imagen reenviada por el espejo, sino que por un lado se hace sin pérdida de transmisión de luz entre un esmerilado y la lupa sino que además, debido a su grosor la imagen «se acerca» ópticamente hacia la mirada del fotógrafo. Los laterales van pintados en negro mate para evitar tanto pérdidas de luz como entrada de luz parásita y la pieza va en en el interior del visor de capuchón. Recordemos que en esas fechas todavía no se habían incorporado los pentaprismas a los recursos ópticos de diseño y producción.

Retrato de época de Karl Nüchterlein, creador de la Kine Exakta
Karl Nüchterlein

Y el responsable del logro fue principalmente el ingeniero Carl Nüchterlein –con el apoyo de Johan Steenbergen, creador de la firma, y en contra del parecer del resto del grupo directivo– al desarrollar un elemento clave para el sistema de visión réflex: una combinación de vidrio esmerilado y lupa de alto grosor en una sola pieza, que permitía ofrecer una imagen suficientemente grande y brillante como para ser de utilidad para enfocar y encuadrar. Había nacido la Ihagee Kine Exakta, la primera réflex monocular para película estándar de 35 mm. (5) Cuando se lanzó la Kine Exakta, apareció acompañada de una amplia gama de ópticas de focales comprendidas entre los teleobjetivos de 500 mm y el angular de 40 mm incluyendo luminosidades de f/1,9 y f/1,5. En otra ocasión podremos extendernos sobre la razón de esa focal de 40 mm como la más corta o modesto angular disponible en ese momento.
Este primer modelo, llevaba una lupa circular 4X para poder enfocar con mayor facilidad y visor de capuchón fijo. Posteriormente, en 1950, la Exakta evolucionó hacia los visores y pantallas de enfoque intercambiables con el modelo Varex, incluyendo los de pentaprisma, y los especializados para aplicaciones científicas. (6)

Una Kine Exakta, a vista de usuario, con el visor de capuchón erecto

La Kine Exakta en posición de disparo. La lupa circular se puede abatir para realizar un enfoque de más precisión. Cerrar el visor de capuchón hace que se bloquee automáticamente el disparador, a efectos de evitar disparos accidentales, ya que… la película era cara. © Albedo Media, S.L. [clic para ampliar]

Pero vamos a examinar con detalle todo lo que ofrecía la Kine Exakta, la precursora de todas las SLR y naturalmente las DSLR.
Como era de rigor en 1936, la Kine Exakta era de funcionamiento enteramente mecánico y muy próxima en ese sentido a un auténtico mecanismo de relojería.
El obturador planofocal de seda engomada, de recorrido horizontal, a través del dial a la izquierda del visor de capuchón, ofrece tiempos de 1/1.000, 1/500, 1/250, 1/150, 1/100, y 1/50 de segundo, además de posiciones «B» y «Z». En «B» (Bulb), al igual que ahora, el obturador permanece abierto mientras mantenemos la presión sobre el disparador y en «Z» (Zeit = Tiempo) se ofrece la equivalencia a «T», esto es, el obturador se abre tras la primera presión sobre el botón disparador y queda abierto, hasta una segunda. No hay que temer descarga de batería o calentamiento del sensor…
Pero tanto la posición B como la Z nos ofrecen mucho más…

Kine Exakta: Detalle del conjunto de selector de tiempos de obturación, cuentafotos, palanca de arrastre y armado del obturador y el espejo y mando para desembrague del arrastre

Detalle del conjunto de selector de tiempos de obturación, cuentafotos, palanca de arrastre y armado del obturador y el espejo y mando para desembrague del arrastre, para el rebobinado. © Albedo Media, S.L.

A la derecha del visor tenemos una gran rueda moleteada. Ésta es susceptible de ser girada hacia la derecha, lo que veremos se produce con la resistencia y sonido típicos de un mecanismo cargado a «cuerda» o a «resorte», igual que un reloj clásico.
Sobre ese dial tenemos grabadas dos escalas. Una de ellas, en negro, nos ofrece valores de 1/10, 1/2, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 11 y 12.
¿Lo adivinaron? Si: son tiempos de obturación de 1/10 segundos a 12 segundos completos, también por mecanismo de relojería. El funcionamiento, una vez asimilado es bastante sencillo: obtendremos cualquiera de esos tiempos adicionales de obturación si tanto en «B» como en «Z»,  damos «cuerda» a ese segundo dial y elegimos el tiempo deseado levantando el aro externo del dial y ajustando el valor deseado.
Resulta caso música para el oído de los amantes de la mecánica ver funcionar ese mecanismo de relojería y decimos «ver» porque va acompañado del giro en sentido inverso del dial citado, de la parte derecha.

Kine Exakta: mando para el control de los tiempos de obturación largos

¿Y la escala de color rojo, nos preguntarán los menos pacientes? Bien, pues esos son los valores en los que se combinan tiempos largos, pero con retardo del estilo de un autodisparador, que se ofrecen valores para 1/10, 3/4, 1,5, 2, 3, 5 y 6 segundos. Esto ejerce una función de «cierre de espejo», pues al iniciarse la carrera del autodisparo, lo primero que se hace es subir el espejo evitando vibraciones.
El espejo de retorno instantáneo llegaría a las réflex muchos años después y así en la Kine Exakta el espejo baja al avanzar el fotograma mediante la palanca situada a la izquierda, la misma posición «para zurdos» que el disparador.
Hay un detalle que muy pocos conocen y es que en las Exakta pueden hacerse múltiples exposiciones a voluntad, y es que se puede armar el obturador de forma independiente al avance de la película, rotando para ello el selector de tiempos de exposición en el sentido de la flecha hasta alcanzar un claro «clic».

Kine Exakta: detalle de la cuchilla para cortar la película

Primero se desenroscaba la rueda moleteada y ello permitía bajar el eje y por tanto la cuchilla para el corte de la película en cualquier punto del rollo. Naturalmente sin abrir la cámara. Por cierto: aún hoy en día la cuchilla corta como un diablo y nos cosa de broma manejarla descuidadamente, © Albedo Media, S.L. [clic para ampliar]

Otro detalle de las inefables Exakta es que están dotadas de una cuchilla interna para el corte de la película en el momento en que el fotógrafo lo decida. La película era cara o valiosa, según se quiera ver y no era cuestión de derrochar un rollo para revelar unos pocos fotogramas. Este dispositivo adquirió lógica 100% en modelos siguientes de las Exakta, cuando en lugar de sustituir la bobina receptora de película por un chasis accesorio opcional y especial, se podía «enganchar un chasis vacío de película de 35 mm. De esa forma se podía interrumpir un rollo, de forma más económica sin necesidad de cuarto oscuro.

Kine Exakta en posición de disparo. Se aprecian los contactos de sincronización para flash

A la izquierda pueden observarse los contactos para flash que todavía no se habían normalizado. Las Exakta VP fueron las primeras en ofrecer sincronización para flash. © Albedo Media, S.L. [clic para ampliar]

La Kine Exakta incorporaba ya la sincronización para flash inaugurada en las Exakta VP, y todavía faltaban unos años para que se normalizase el zócalo para cable tal como lo conocemos ahora: en la Kine Exakta los contactos doblaban su función como soporte del flash en si mismo.
Por sus virtudes, las Exakta se convirtieron en las cámaras imprescindibles para fotografía de deportes (con objetivos de focal larga), para macrofotografía, para fotografía científica y fotografía en general. A ello ayudó no solo su carácter réflex y el uso de la práctica película de 35 mm, sino también que desde el momento de su presentación se ofreció «un sistema», con tubos de extensión, adaptador para microscopios y telescopios, filtros, parasoles y reproductores de negativos.

Kine Exakta: montura de bayoneta y objetivo Carl Zeiss Jena Tessar 5 cm f/2,8

Uno de los objetivos ofrecidos como estándar con la Kine Exakta era el Carl Zeiss Jena Tessar 5 cm f/2,8. Era sin revestir, ya que en 1936 muy pocos objetivos lo eran, y su diafragma de 14 palas forma un círculo perfecto a todos los valores de abertura de diafragma. Y eso que todavía no se había incorporado a la jerga fotográfica el término japonés «bokeh».  La bayoneta Exakta es para la que un numero mayor de referencias distintas de objetivos se han fabricado © Albedo Media, S.L. [clic para ampliar]

De ahí que no hubiese fabricante que se pudiese permitir el lujo de no ofrecer sus objetivos en montura para Exakta, desde la «A» de Angenieux, hasta la «Z» de Zunov y Carl Zeiss, pasando por la «N» de Nikon.  Aproximadamente 70 fabricantes diferentes crearon más de 2.000 referencias distintas de objetivos para la Exakta. En ese sentido puede afirmarse que es la única marca o montura que ha superado a esa cifra, La misma montura de bayoneta fue adoptada por Topcon, que la dotó de mecanismo de automatismo de diafragma, conservando la compatibilidad.

Como es lógico, fueron firmas germanas tales como Carl Zeiss y Meyer las primeras en crear ópticas para las Exakta.
En numerosas ocasiones volveremos a referirnos a las Exakta, bien por objetivos, bien por accesorios, quizá en relación a fotógrafos o fotografías históricamente famosas.
Y por supuesto, la Exakta ha aparecido en numerosas películas, tales como «El Ojo Público», «La lista de Shindler» y por supuesto, casi como protagonista principal, en «La Ventana Indiscreta» («Rear Window»).

Una Kine Exakta con su dorso separado
En la Kine Exakta, el dorso se separaba por completo, algo muy común en la época. © Albedo Media, S.L. [clic para ampliar]

Tras muchos avatares, las Exakta dejaron de fabricarse en esta configuración hacia 1970, con la «Elbaflex VX 2000», si bien existieron cámaras bajo el nombre de Exakta que eran clones de cámaras Praktica (DDR) o japonesas con montura Exakta / Topcon. Finalmente, la marca sucumbió a la invasión de las cámaras japonesas –más baratas y más puestas al día– y las disensiones internas entre los propietarios y los derechos sobre la marca.
Pero las Exakta marcaron el camino de las SLR para 35 mm y con ello para las DSLR y fueron dominantes durante muchas décadas. Y una cosa parece ser segura: la montura Exakta es aquella para al que mayor número de referencias distintas de objetivos se han fabricado nunca.

Vista posterior de una Kine Exakta en la que se aprecia la marca Ihagee

Las Exakta eran uno de los muchos productos de la firma Ihagee de la ciudad alemana de Dresden. © Albedo Media, S.L. [clic para ampliar]

 

¡Es Historia, amigos!

(1) Voigtländer Zoomar
(2) VP viene al parecer de «Vest Pocket» o «bolsillo de chaleco»
(3) Formato original Leica, mal llamado hoy día «full frame»
(4) Ver: Ochenta años del formato 135
(5) Unas semanas después se presentó la «Sport» una SLR soviética, que no tuvo evolución, debido en gran parte a la enorme superioridad tecnológica de la industria fotográfica germana.
(6) La Contax S de Zeiss Ikon y la Rectaflex (Italia) fueron –en 1949–  las primeras en utilizar pentaprisma. Desde 1950, Las Exakta, con el modelo Varex, ya ofrecieron la opción de visor de pentaprisma, conservando la intercambiabilidad por el visor de capuchón y otros de carácter especializado
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