Meyer-Optik Görlitz Trioplan 100 mm f/2,8 – Original

Últimamente, se ha puesto de moda el que determinadas firmas «reediten» ópticas clásicas, las más de las veces bajo campañas de tipo «kickstarter» y a precios por lo general bastante elevados. Entre esas firmas podríamos citar a Lomography (1) y a Meyer Optik Görlitz. (2)

Lomography ha recreado dos versiones de objetivos Petzval en monturas para Canon y Nikon, una propuesta bastante lógica, pues no existían objetivos Petzval originales en monturas que pudiesen acoplarse con facilidad mediante un simple adaptador sobre las DSLR® y «mirrorless» actuales, pero en el caso de –por ejemplo– el clásico Meyer-Optik Görlitz Trioplan 100 mm f/2,8 se trata de una óptica que si que se produjo en monturas que permiten su uso actual –mediante adaptador– y así una vez vistas las condiciones de adquisición del «nuevo» Trioplan –precio y necesidad de pre-encargo– (3) nos planteamos como más práctico y sobre todo más genuino, estudiar ese uso actual de una unidad original, mediante adaptador.
Y lo hemos hecho partiendo de un Trioplan en montura de rosca M42, sobre una Canon EOS 5D Mark III mediante un adaptador de Novoflex.



Con y sin su parasol de Ø 49 mm: a cual más bonito

Nuestro Meyer-Optik Görlitz Trioplan 100 mm f/2,8 es un clásico de 1950, con barrilete de aluminio y la ya comentada montura «universal» de rosca M42, que era empleada por infinidad de cámaras, entre las que podríamos citar las Pentax, Praktica, Ricoh, Yashica… por no hacer la lista interminable.

Como indica su nombre de «Trioplan» se trata de un «triplete» un esquema de tres lentes sobre el que nos hemos manifestado en otras ocasiones. Una formulación más simple –y económica– que la del clásico Tessar de cuatro lentes y por supuesto de un clásico Planar de seis.

Esquema óptico clásico de un triplete
El clásico diseño «triplete» de Cooke

Sin embargo, el triplete rinde muy bien para focales medias, siempre que no se pretenda ir más allá de una luminosidad de f/2,8 y además ofrecía, en la época de su apogeo, ciertas ventajas adicionales: con tecnologías de revestimientos aún muy elementales, el menor numero de superficies, evitaba reflejos y se alcanzaba mejor transmisión de luz.

Meyer Trioplan 100 mm f/2,8
Quince palas de diafragma para una abertura prácticamente circular a todas los valores de abertura, de f/2,8 a f/22

El diafragma es manual –ni automático ni de preselección– y cierra hasta f/22. En lo que respecta al numero de palas del diafragma, desafía a los mejores «contadores», pero podemos decir que hemos contado 15, para una forma de apertura casi enteramente circular, y no solo para los valores más próximos a la plena apertura, sino hasta f/22.
Sin duda esa forma circular es responsable –pero solo en parte– del muy cremoso bokeh ofrecido por el Meyer-Optik Görlitz Trioplan 100 mm f/2,8 (lo de las «pompas de jabón» es una corruptela moderna) siendo el diseño de las lentes el cómplice para esa suavidad de las zonas desenfocadas.

La distancia mínima de enfoque es de aproximadamente 1metro y se llega a ella, desde infinito, en un giro de muy poco menos de 360 grados del aro de enfoque, que conserva aún hoy día su sedosidad.
No falta ni la escala de profundidad de campo ni el punto de corrección para película infrarroja. Nada menos que 18 marcas de distancia de enfoque nos podían ayudar a controlar esa profundidad de campo.
Junto con su parasol, el Meyer-Optik Görlitz Trioplan 100 mm f/2,8 pesa 291 gramos, y tiene un diámetro máximo de aproximadamente 58 mm, para un largo –con montura y parasol– de 108 mm.


© Albedo Media, S.L.
El Meyer Trioplan 100 mm f/2,8 montado –mediante su montura nativa de rosca M42, sobre una Asahi Pentax Spotmatic

Meyer-Optik Görlitz Trioplan 100 mm f/2,8: en uso
Estamos ante un objetivo bonito en si, hasta elegante, y que hace muy buen juego con cámaras de época e incluso con las Pentax Spotmatic bastante posteriores. Y a nadie se le escapa, que –acoplado sobre una moderna DSLR® como la EOS 5D Mark III parece una excrecencia un tanto antinatural, por no recurrir al clásico dicho del Cristo y las pistolas. Pero es el precio a pagar si deseamos poder gozar de la inmediatez de archivos digitales listos para el uso, y no seguir el interesante pero más laborioso camino de emplear el Meyer-Optik Görlitz Trioplan 100 mm f/2,8 sobre una cámara clásica de película.

Canon EOS 5D Mk III y objetivo Meyer
Un toque «steampunk»: la combinación empleada para las tomas de muestra. Puede apreciarse el fino adaptador Novoflex de rosca M42 a bayoneta Canon EOS EF

Sobre la pantalla de enfoque normal de la EOS 5D Mark III el enfoque manual se deja hacer con toda facilidad, a pesar de que no es la pantalla más adecuada para ese tipo de utilización. Con sujetos críticos que puedan estar en cierto movimiento, como sería el caso de primeros planos en retrato, tendremos que tener cuidado de no perder el foco al pasar del aro de enfoque al de diafragma, para cerrarlo más allá de la plena abertura de f/2,8 que es la aconsejada para el enfoque.

Puesto que el anillo de control de abertura de diafragma no tiene clics… no resultará fácil saber a qué abertura estamos trabajando, salvo que apartemos brevemente la mirada del visor. ¿Quién dijo que sería fácil? Para sujetos estáticos, por supuesto ningún problema.
Hoy en día, los objetivos Meyer-Optik Görlitz Trioplan 100 mm f/2,8 han sufrido los resultados de la especulación debida precisamente a este nuevo interés suscitado por las firmas que hacen «reediciones» y han pasado de costar poco más de 50-75 € en ferias y eBay, a los 650 € actuales que se piden por una unidad en buenas condiciones como la nuestra. En todo caso, bastante lejos todavía  de los 1.350 € que se piden por adelantado, para una unidad moderna, «reeditada».

Meyer Trioplan 100 mm f/2,8, vista posterior
Ya quisieran algunos objetivos modernos la atención al detalle en las partes mecánicas, contra el «flare»


© Albedo Media, S.L.

Una curiosidad: el numero uno dentro de un triángulo era un emblema que se reservaba a los productos de la máxima calidad en la antigua DDR (Alemania Oriental)

Objetivos Meyer

Un grupo de objetivos Meyer-Optik Görlitz originales en montura para Exakta, plenamente funcionales: de izquierda a derecha, Trioplan 100 mm f/2,8 (en rosca para M42); Primoplan 58 mm f/1,9; Primagon 35 mm f/4,5; Meritar 50 mm f/2,9; Domiplan 50 mm f/2,8 y al fondo, Telemegor 400 mm f/5,5. Todos para cubrir 24×36 mm, naturalmente.

 

Meyer-Optik Görlitz Trioplan 100 mm f/2,8: muestras

Ofrecemos muestras tomadas con nuestro Meyer-Optik Görlitz Trioplan 100 mm f/2,8, sobre una Canon EOS 5D Mark III con el adaptador Novoflex mencionado más arriba. Todas las tomas se han realizado a la máxima apertura de f/2,8. Para ver imágenes a plena resolución, hacer «clic» sobre cada muestra.

Meyer-Optik Görlitz Trioplan 100 mm f/2,8: imagen de árbol con luces desenfocadas en "pompa de jabón"Meyer-Optik Görlitz Trioplan 100 mm f/2,8: detalle de rama en primer plano
Ambas © Albedo Media, S.L.
«Si se le provoca», como puede verse en la imagen de arriba a la izquierda, el Meyer-Optik Görlitz Trioplan 100 mm f/2,8 producirá lo que ha venido en llamarse el efecto de «imagen de pompas de jabón» a partir de los puntos luminosos fuertemente desenfocados. Y decimos «si se le provoca», porque desde luego «hay vida» más allá de ese manido efecto, tal como demuestran el resto de las imágenes y sería una lástima juzgar a este bonito objetivo clásico exclusivamente en base a esa característica de su diseño óptico, fruto más de las aberraciones que de la forma del diafragma ya que como bien es sabido, a su plena apertura… todas las ópticas muestran una apertura «plenamente circular».

Meyer-Optik Görlitz Trioplan 100 mm f/2,8: escena nocturna, con mujer y perro paseando. Agua con tonalidad verde.Meyer-Optik Görlitz Trioplan 100 mm f/2,8: edificios iluminados en rojo y azul
Ambas © Albedo Media, S.L.

Como puede apreciarse, a pesar de su diseño original de aproximadamente 1916 y la fecha de producción de aproximadamente 1959 de nuestro ejemplar, el Meyer-Optik Görlitz Trioplan 100 mm f/2,8 es capaz de ofrecer –en combinación con los ajustes por defecto de la moderna Canon EOS 5D Mark III–colores intensos, con sombras suficientemente profundas y con una suavidad más allá del punto de enfoque y del puro centro de la imagen que puede dar mucho juego si la sabemos aplicar bien.

Meyer-Optik Görlitz Trioplan 100 mm f/2,8: nocturno, obra en construcción, pantalla de hormigón con obreros trabajando
© Albedo Media, S.L.

La combinación de una antigua óptica como el Meyer-Optik Görlitz Trioplan 100 mm f/2,8 original, con una cámara moderna, como la 5D Mark III, nos permite gozar de la inmediatez de los archivos digitales con una estética que –incluso con un rediseño moderna de esa óptica– será difícil de igualar. Recomendamos hacer clic sobre la muestra para apreciar todos los detalles en luces y sombras del original a plena resolución.

(1) Ver: Lomo New Petzval 58 Bokeh Control Art Lens
(2) En nuestro primer contacto con los responsables de la nueva Meyer-Optik –una marca adquirida, con mínima conexión con la original– en la pasada Photokina, solo nos pudieron mostrar unos muy crudos prototipos de sus primeras propuestas. Desde entonces han avanzado en nuevas propuestas, pero se han hecho acreedores a ciertas suspicacias, al comercializar bajo su marca –y acabado– objetivos Mitakon a un precio varias veces superior al de los propios productos originales chinos.
(3) Para la reserva de primeras unidades se piden 50 € de un total de 1.399 € con un precio anunciado de 1.499 € sin reserva. Una unidad en muy buen estado del objetivo Meyer Optik Trioplan 100 mm f/2,8 original se puede conseguir por unos 650 € si bien unidades en peor estado se fijan en unos 150 €. Aún así, las «modas» provocadas por estas reediciones, han llevado el precio de estos objetivos de los 40 € del año 2000 al precio actual citado.

Görlitz, cuna de la Meyer-Optik Görlitz original, es la ciudad más oriental de Alemania, haciendo casi frontera con Polonia. Görlitz es la sexta ciudad por tamaño del estado de Sajonia (Sachsen), después de Leipzig, Dresden, Chemnitz, Zwickau y Plauen.

 

       

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