Garry Winogrand

Actualizado – La Fundación Mapfre acoge hasta el próximo 3 de mayo, en su sala de exposiciones de Bárbara de Braganza, en Madrid, la primera gran retrospectiva del fotógrafo nortamericano Garry Winogrand, presentada en España. Un recorrido por 25 años de trabajo que tiene el aliciente de contar con fotografías inéditas, muchas de las cuales fueron reveladas tras la muerte del artista.

Considerado como un cronista de su época, Winogrand empezó a trabajar como fotógrafo tras la Segunda Guerra Mundial, y hasta su muerte, en 1984, fue testigo de grandes acontecimientos que moldearon a una sociedad estadounidense que vivía entre la opulencia y el miedo.

La Guerra de Vietnam, los disturbios raciales, la crisis de los misiles en Cuba, los asesinatos de John y Robert Kennedy, etc… provocaron grandes cambios que Winogrand reflejó en sus fotografías, fragmentos de la vida cotidiana de la clase media norteamericana, que muestran el boom económico de la década de los cincuenta, la lucha por los derechos civiles durante los sesenta, y el egoísmo vacuo que la gente adoptó como forma de vida en los años setenta.


La muestra, presentada por el comisario de la misma, Leo Rubinfien, en la fotografia, el tercero por la izquierda, fotógrafo y amigo personal de Winogrand, contó con la presencia de su viuda Eileen y su hijo Ethan Winogrand, músico de jazz, afincado en Asturias.

Con más de 200 fotografías, uno de los mayores alicientes de la exposición, es la inclusión de material de Winogrand inédito hasta ahora. Su inesperada muerte dejo 6.600 rollos de película de 35 mm sin revelar, unas 250.000 fotografías sin catalogar. Tal como apunta Rubinfien, quizás el deseo de mirar siempre adelante, su pasión por coger la cámara y tomar imágenes impulsivamente, se impuso al poco entusiasmo que parecía tener por revisar su propia obra, lo que le hizo dejar de editar su trabajo; no pensaba en exposiciones, ni en libros. (*)


Garry Winogrand, Los Angeles, 1980-1983 Gelatina de plata. Garry Winogrand Archive, Center for Creative Photography, University of Arizona © The Estate of Garry Winogrand, cortesía Fraenkel Gallery, San Francisco.

Tampoco animó a la revisión de su obra, el hecho de que en la primera retrospectiva tras su muerte, comisariada por su amigo John Szarkowski, éste valorara negativamente sus fotografías más tardías, manifestando que no alcanzaban la calidad de su trabajo anterior.


Garry Winogrand, Fort Worth, 1975 Gelatina de plata. San Francisco Museum of Modern Art, donación de Dr. Paul Getz. © The Estate of Garry Winogrand, cortesía Fraenkel Gallery, San Francisco

Dividida en tres categorías temáticas, en la exposición predominan las fotografías de mujeres, hombres de clase media, animales, espectáculos, hippies, etc. Bajando desde el Bronx y El estudioso de América datan de la misma época, pero mientras en la primera, Manhattan es el escenario principal de sus fotografías, en las que la vida de la ciudad fluye a través, en El estudioso de América, recogiendo los movimientos pacifistas y contraculturales de la década de los sesenta, decide salir a la carretera para conocer todo Estados Unidos, no solo Nueva York, a través de personas, lugares y objetos, con un estilo informal y una composición centrifuga que suele poner el punto de interés en pequeños detalles misteriosos, que reflejan las contradicciones del pueblo norteamericano.

<img class="size-full wp-image-131160" src="https://www.albedomedia.com/wp-content/uploads/2015/02/dslrmagazine_winogrand_05.jpg" alt="
» width=»500″ height=»336″ />

Garry Winogrand, Richard Nixon Campaign Rally, New York [Mitin de campaña de Richard Nixon, Nueva York], 1960,Reproducción digital póstuma a partir del negativo original, Garry Winogrand Archive, Center for Creative Photography, University of Arizona © The Estate of Garry Winogrand, cortesía Fraenkel Gallery, San Francisco. 

Amigo de Lee Friedlander y Diane Arbus, Winogrand compartió junto a ellos, en 1967, la destacada exposición New Documents. Dirigida por John Szarkowski, esta muestra buscaba redefinir los conceptos de fotografía documental que imperaban desde los años treinta, ayudando a considerar la fotografía como un arte equiparable a la pintura y la escultura.

Garry Winogrand, Metropolitan Opera, New York, ca. 1951. Reproducción digital póstuma a partir del negativo original. Garry Winogrand Archive, Center for Creative Photography, University of Arizona © The Estate of Garry Winogrand, cortesía Fraenkel Gallery, San Francisco.

Influenciado por dos obras fundamentales en la historia de la fotografía norteamericana, The Americans de Robert Frank y American Photographs de Walker Evans, el fotógrafo neoyorkino investiga la esencia de Estados Unidos sin caer en la sentimentalidad, combinando euforia y esperanza con cierta sensación desoladora, para recoger la belleza, la brutalidad y el humor de una sociedad estadounidense, donde la belleza y el orden conviven con el caos y la fealdad.

<img class="size-full wp-image-131162" src="https://www.albedomedia.com/wp-content/uploads/2015/02/dslrmagazine_winogrand_13.jpg" alt="
» width=»500″ height=»333″ />

Garry Winogrand, Albuquerque, 1957, Gelatina de plata, The Museum of Modern Art, New York, adquisición © 2015. Image copyright, The Museum of Modern Art, New York / Scala, Florence © The Estate of Garry Winogrand, cortesía Fraenkel Gallery, San Francisco.

La tercera sección, llamada Auge y Declive, recoge su obra posterior a 1971, cuando se marchó de Nueva York y recorrió las calles de Chicago, así como Fort Worh (Texas), Washington, San Francisco y Los Ángeles, entre otras.

Ciudades que muestran escenas cotidianas impregnadas con un aura de desolación, que aunque presente en la primera etapa del artista –como bien manifiesta Rubinfien– en su obra, la alegría hace que la desesperanza parezca soportable, y la desesperanza hace que la alegría sea creíble, aquí no hay lugar para la esperanza, la alegría es frenética y se aleja para dejar paso a la soledad, a la angustia y a la apatía.

Garry Winogrand, Los Angeles, 1964 Gelatina de plata. San Francisco Museum of Modern Art, donación de Jeffrey Fraenkel © The Estate of Garry Winogrand, cortesía Fraenkel Gallery, San Francisco. Fotografía: Don Ross

Esto se manifiesta con más fuerza, especialmente en sus retratos de mujeres, el deseo carnal y la tensión erótica de sus primeros trabajos, están llenos de desprecio, soledad y temor en sus últimos años, señalando la trivialidad y artificialidad de un pueblo construido sobre apariencias.

<img class="size-full wp-image-131164" src="https://www.albedomedia.com/wp-content/uploads/2015/02/dslrmagazine_winogrand_22.jpg" alt="
Auge y Declive
, ocupa por completo la planta baja de la sala, siendo la parte más extensa de la exposición» width=»500″ height=»375″ />
Auge y Declive
, ocupa por completo la planta baja de la sala, siendo la parte más extensa de la exposición.

Winogrand comenzó su carrera fotográfica en revistas de interés general tales como Life, Sport Illustrated, o Pageant, aunque siempre renegó de su trabajo en ellas, considerando las imágenes de las revistas demasiado preparadas y por tanto poco honestas.

Esto le llevo a adoptar un estilo totalmente opuesto al de los medios impresos de comunicación, y así, sus fotografías, ambiguas, no tienen un contenido narrativo, son misteriosas, caóticas e impredecibles, no explican nada, pero parecen mostrar todo, buscando la rapidez y el instante, algo que hizo que Winogrand terminase abandonando el sentimentalismo del teleobjetivo, habitual de la revistas gráficas, por la autenticidad del angular.

Uno de los padres de la fotografía callejera, la muestra sobre Winogrand, proyecto conjunto del San Francisco Museum of Modern Arts y la National Gallery of Art de Washintong DC, es una importante y rigurosa revisión de la obra más tardía del fotógrafo, que aunque le costaba producir obras de mayor calidad durante su última etapa, la intensidad, su marcado humanismo y el tono triste, irónico y exagerado de esas imágenes, nos muestran la crudeza de la verdad por un instante.

Garry Winogrand, Fort Worth, Texas, 1974-1977,Gelatina de plata,Garry Winogrand Archive, Center for Creative Photography, University of Arizona © The Estate of Garry Winogrand, cortesía Fraenkel Gallery, San Francisco

Toda la información sobre la exposición se puede encontrar en la página web que la Fundación Mapfre ha dispuesto para su consulta

(*) Fuentes propias de DSLR Magazine, altamente fiables, discrepan de esta teoría. Según esas fuentes, la muerte de Garry Winogrand fue todo lo contrario a inesperada, al menos para él mismo. Según esas mismas fuentes, Winogrand, sabedor del poco tiempo que le quedaba de vida, disparó compulsivamente, absolutamenrte consciente de que nunca procesaría esas imágenes, cuya trascendencia poco le importaba. Lo que decidió hacer en ese descenso hacia la muerte, es lo que había hecho gran parte de su vida: disparar su cámara. La opinión de esa fuente, muy próxima a Winogrand es que –por ello– las imágenes fruto del procesado de parte de esos rollos de película últimos del autor, nunca deberían haber sido expuestas.

       

Los comentarios en esta página pueden ser moderados; en tal caso no aparecerán inmediatamente al ser enviados. Las descalificaciones personales, los comentarios inapropiados, de extensión desmesurada o con demasiados errores ortográficos podrán ser eliminados. Asimismo, en caso de errores considerados tipográficos, el editor se reserva el derecho de corregirlos antes de su publicación con el fin de mejorar la comprensión de los mismos. Recordamos a los lectores que el propósito final de este medio es informar. Para recibir soporte sobre dispositivos o problemas particulares les invitamos a contactar con el correspondiente servicio de atención al cliente.