Love & Mercy

CineChrome – Esta semana se estrena es España Love & Mercy, un singular biopic, protagonizado por John Cusack y Paul Dano, que traza una estampa creativa y personal sobre Brian Wilson, líder de los míticos Beach Boys.

Asociados irremediablemente a la playa y al verano, la banda californiana ocupa un merecido lugar en la memoria musical universal, con canciones como Surfing USA o Good Vibrations. Temas de exquisitas melodías y tonos precisos producidos por Brian Wilson, alma creativa del grupo y personaje principal de Love & Mercy.

La película, dirigida por Bill Pohlad y escrita por Oren Moverman (guionista de I’m not there, el impresionista biopic sobre Bob Dylan) y Michael A. Lerner, toma como referencia dos líneas temporales diferentes, con dos actores interpretando al músico protagonista, John Cusack y Paul Dano, para completar, a base de retazos de la vida del artista, un íntimo retrato sobre su proceso creativo y su posterior lucha personal.


Para encontrar el primer filme dirigido por Bill Pohlad (Love & Mercy es el segundo), productor de cintas como 12 años de esclavitud o El árbol de la vida, hay que remontarse hasta principios de la década de los noventa. En la imagen el director con el actor Paul Dano.

Pohlad estructura la cinta con una curiosa fragmentación temporal, que se sumerge dentro de la mente del artista en dos etapas diferentes de su vida. A mediados de los ochenta, Wilson, interpretado aquí por John Cusack, es un muñeco sin voluntad, aletargado por las pastillas que le da su terapeuta, el psiquiatra Eugene Landy, un tenebroso personaje que se aprovecha de la incapacidad de su paciente, para controlarle a su antojo.
Landy ejerce un férreo dominio sobre todas las facetas de la vida de Wilson, lo que no impide que éste se enamore de Melinda (que se convertirá en su segunda esposa), un escultural joven, vendedora de Cadillacs, con la que comienza una relación, a pesar de su precario estado mental, bajo la estricta supervisión de Landy, que al principio aprueba a la chica, para más tarde recelar de ella, al ver como su propia influencia sobre el músico se va desvaneciendo poco a poco.


	 Contenido y frío, la elección de John Cusack ha sido criticada por su poco parecido físico con el músico en cuestión.

Contenido y frío, la elección de John Cusack ha sido criticada por su poco parecido físico con el músico en cuestión.

En la década de los sesenta, en pleno apogeo de los Beach Boys, Wilson, tras una serie de crisis nerviosas, comunica al resto del grupo que no seguirá haciendo la gira con ellos, para meterse en el estudio y grabar “el álbum más grande de todos los tiempos”.
El resultado fue Pet Sounds, un disco reflexivo y complejo que no alcanzó el éxito esperado de ventas, ni el inmediato reconocimiento de sus compañeros de grupo, donde experimenta con instrumentos musicales no tradicionales, y melodías ilógicas y rebuscadas en busca del tono perfecto. Un intenso proceso creativo que se vio afectado por su enfermedad mental, y el uso del LSD, al que recurrió para paliar las incipientes voces que escuchaba en su cabeza.


	 Paul Dano es Brian Wilson, genio musical en ciernes, marcado por la relación abusiva y el menosprecio que le profesa su padre.

Paul Dano es Brian Wilson, genio musical en ciernes, marcado por la relación abusiva y el menosprecio que le profesa su padre.

Pohlad, seguro y convincente tras la cámara, se arriesga y gana con un doble casting para el protagonista, donde ambos logran encarnar con credibilidad a Wilson, eso sí, es inevitablemente chocante en los primeros saltos temporales, debido, no solo por el poco parecido entre los dos actores, sino por su diferente acercamiento al personaje: la aletargada confusión de Cusack, provocada por las pastillas, contrasta con la exuberancia y energía creativa que muestra Dano.
Sin embargo, aunque su montaje sea bastante equilibrado, como suele ocurrir en este tipo de producciones, una parte tiende a brillar más que la otra, y en este caso, a pesar de contar con actores como John Cusack, Paul Giamatti, y Elizabeth Banks, es Paul Dano y su particular obsesión musical durante los sesenta, quien destaca por encima del melodrama personal de la década de los ochenta.


Paul Giamatti, que interpreta a Lendy, resulta a veces parco, a veces excesivo como el doctor, sin embargo, a pesar de su esquemático personaje, Elizabeth Banks sorprende con su actuación, reflejando en su rostro, la curiosidad, incredulidad y compasión (que también siente el espectador), sin perder la sonrisa profesional, en su primer encuentro con Wilson.  

Tal como cabría esperar, Love & Mercy, cuida hasta el más mínimo detalle del apartado musical: la banda sonora mezcla canciones de los Beach Boys y éxitos de la época, con partituras originales del compositor inglés Atticus Ross, compuestas con inesperadas melodías de las canciones más famosas de la banda, que acompañan las bruscas transiciones de montaje.
También destaca el cuidado diseño de sonido, que, además de recrear con medida exactitud las sesiones de grabación de Pet Sounds, son una pieza más de la ambientación que compone el ambiguo juego de paralelismos que Pohlad desarrolla, tanto visual como narrativamente, para relacionar tanto las dos líneas temporales como a los dos protagonistas.


	 Wilson incorporó silbatos, timbres de bicicletas y ladridos de perro para aproximarse a los sonidos que escuchaba en su cabeza.

Wilson incorporó silbatos, timbres de bicicletas y ladridos de perro para aproximarse a los sonidos que escuchaba en su cabeza.

Aunque pasa de largo sobre el resto de los miembros de la banda, Love & Mercy no defraudará a los fans del grupo, ni a todo aquel espectador que busque algo interesante y diferente que ver en cartelera. Un gran película, que no sigue la linealidad, ni la glorificación del artista típicas de los biopics musicales, Love & Mercy se dedica a bucear en las sombras del talento creativo de Brian Wilson, de forma cruda y emotiva.

       

Los comentarios en esta página pueden ser moderados; en tal caso no aparecerán inmediatamente al ser enviados. Las descalificaciones personales, los comentarios inapropiados, de extensión desmesurada o con demasiados errores ortográficos podrán ser eliminados. Asimismo, en caso de errores considerados tipográficos, el editor se reserva el derecho de corregirlos antes de su publicación con el fin de mejorar la comprensión de los mismos. Recordamos a los lectores que el propósito final de este medio es informar. Para recibir soporte sobre dispositivos o problemas particulares les invitamos a contactar con el correspondiente servicio de atención al cliente.