Justin Kurzel dirige una nueva versión, áspera e hiperrealista, de la inmortal obra de William Shakespeare. Una historia sobre la codicia y sus estragos, con Michael Fassbender y Marion Cotillard como protagonistas.

01.MACBETH-poster
Póster de Macbeth (Justin Kurzel, 2015), lleno de logos de festivales y de críticas buenas. © Studio Canal, Film 4.

Macbeth es una tragedia en cinco actos, escrita en prosa y en verso, que fue compuesta probablemente hacia 1606 y estrenada poco después. Es una tragedia acerca de la traición y la ambición desmedida. No hay seguridad absoluta de que la tragedia sea en su totalidad obra de Shakespeare, ya que algunos afirman que ciertos pasajes podrían ser adiciones posteriores del dramaturgo Thomas Middleton, cuya obra La Bruja (The witch) tiene múltiples afinidades con el trabajo de Don Guillermo.

El Macbeth real, fue rey de los escoceses entre 1040 y 1057, pero la obra de Shakespeare tan sólo se basa en el personaje, conjeturando con absoluta libertad, tomando como fuente principal las Crónicas de Raphael Holinshed, compendio del que extrajo también los argumentos de otras obras suyas de corte histórico. Holinshed se basó a su vez en Historia Gentis Scotorum (Historia de los escoceses), del autor escocés Hector Boece. Para dorar la píldora a su mecenas, el rey Jacobo V de Escocia, Boece había oscurecido deliberadamente la figura de Macbeth, con el fin de exaltar a un hipotético antepasado del rey, Banquo. De aquí parte la historia que a todos nos suena.

Stills from the film 'Macbeth' 2014. ..Directed by Justin Kurzel, DoP Adam Arkapaw. Produced by Iain Canning, Laura Hastings-Smith & Emile Sherman..Unit stills Photography by Jonathan Olley
Macbeth escucha ecos del furuto, en boca de unas misteriosas brujas, en medio de las batallas. © Studio Canal, Film 4.

Pues bueno, asumiendo el filtro de Boece, pero recuperando arqueológicamente los afanes del modus vivendi de la Escocia del momento, donde llevarse a alguien por delante, tan solo para vivir un poco mejor, era perfectamente legítimo. Esto lleva a unos hiperrealismos exacerbados, de esos donde quedan impactantes interpretaciones, que es lo más se demanda en este tipo de adaptaciones. Pues aquí el trabajo de Marion Cotillard es como, siempre, contundentísimo, como ella sola se encarga siempre de propiciar, haga cosas de peso como De Óxido y Hueso (De rouille et d’os. Jacques Audiard, 2012) o pinte la mona en El caballero oscuro: La leyenda renace (The Dark Knight Rises. Christopher Nolan, 2012). Por eso no deja de manufacturar personajes, de uno u otro pelaje, y siempre con una intensidad máxima, pero perfectamente controlada. Y que veamos a Michael Fassbender hasta en la sopa tampoco es casualidad. Su musculatura apolínea, mezclada con cierta rudeza bárbaro-germana en su rostro, ambas cualidades espectaculares para la pantalla, no ensombrecen sus extraordinarias dotes actorales y su abnegada implicación. La chispa entre ellos es puro oro para la pantalla. Esas cosas de la química, existen, o por lo menos existe la ilusión estética de tales magias en la ficción del cine.

La comparación inmediata, cada vez que se adaptan las peripecias del Rey Macbeth, suele ser el inmortal clásico del viejo Orson: Macbeth (Orson Welles, 1948). La versión de Welles siempre supone la balda que hace tope, cuando es de todo punto injusto, ya que gran parte de su valía reside, precisamente, en lo exclusivo de su adaptación; una traslación del texto de don Guillermo que, sobre todo en lo tocante a lo estético, rompía esquemas, forzada principalmente por la carencia de medios y el reaproveche de decorados y atrezo, propios de otras épocas y otros  lugares (ahí hay desde fondos pintados de Monument Valley, hasta cascos de mongol de cuando Genghis Khan).

03.MACBETH
Los remordimientos por los crímenes cometidos, harán que el Rey Macbeth pierda la cabeza. © Studio Canal, Film 4.

Pero lo cierto es que las adaptaciones del personaje han sido numerosísimas a lo largo de la historia. Sin duda, Romero, Julieta, e incluso Hamlet y Otelo, son personajes shakesperianos más conocidos entre la cultura popular que quien nos ocupa; pero Macbeth posiblemente sea el más adaptado por el séptimo arte -sólo buscando el título en el sacrosanto Imdb, aparecen 200 títulos, desde un cortometraje de 1898-. Este mismo 2015, sin ir más lejos, se estrenaban también dos versiones más: una de corte terrorífico-efectista, dirigida por Dario Argento y rodada en italiano; otra, de un tal Andrew Proctor, a la que ni siquiera me he atrevido a asomar. Por supuesto, ambas han quedado sepultadas por la presencia de la de Kurzel que, méritos al margen, es la que tiene una producción sobradamente mayor.

04.MACBETH
–¡No agites ante mi tu ensangrentad…! –¡Cariño…! deja de hacer el tonto, eh. Que han venido hasta mis primos de Francia. No me montes uno de tus números… tengamos la fiesta en paz. © Studio Canal, Film 4.

Precisamente los productores, Iain Canning y Emile Sherman, de See-Saw Films, a la vista de una nueva y emergente generación de grandes actores ingleses de teatro, cine y televisión, han considerado que había llegado el momento de proponer una nueva lectura de la obra y por eso arrancaron el proyecto ellos mismos. Proyecto que, por otro lado, resultaba igualmente oportuno por el contenido del texto en sí. Lamentablemente, nunca tanto como ahora habían sido actuales la codicia y sus consecuencias. Jack Reynor, quien encarna a Malcolm en la cinta, resalta: “La codicia es una azote que puede corromper a millones de personas y destruir sus vidas. Es tanto como decir que la historia de Macbeth se hace particularmente estremecedora si pensamos en el clima económico de estos últimos años”.

Para los productores, la globalización actual también permitía acentuar la la intriga y dotar al filme de cierta modernez. Algo así como la “versión Ultimate” del relato. “Hemos hecho más evidente que Macbeth y Lady Macbeth habitan un mundo del que son el producto, y cuyas decisiones pueden transformarlo. Por tanto, hemos adoptado un punto de vista mucho más moderno y cinematográfico”. Por contra, también desde la producción se ha querido preservar la voz del texto original. “Nos hubiéramos ido a un resultado del todo distinto si no se hubiera respetado el uso del verso” —explica Canning—. “Nuestro desafío ha consistido en practicar algunos cortes en la pieza en los lugares más apropiados, además de bastir un equipo capaz de hacer olvidar al espectador que está ante una obra clásica de lenguaje arcaico”.

05.MACBETH
El crítico del New York Times, Stephen Holden, llegó a escribir sobre Marion Cotillar, a propósito de su Édith Piaf de La vida en rosa: “La actriz resulta totalmente habitada por su personaje, en cuerpo y alma”. © Studio Canal, Film 4.

Fassbender insiste “Jamás hemos intentado cambiar el texto en verso, o ceñirlo, aunque hemos priorizado la sobriedad y la proximidad. Desde el principio, Justin quería establecer una relación mucho más íntima con el texto que en las adaptaciones previas, al tiempo que sostener la fidelidad a la obra. Igual que con cualquier guión, no se ha querido sabotear este texto magnífico sino utilizarlo para el proceso y hacerlo propio”. Y Justin Kurzel, reputado decorador de teatro en Australia, a la sazón director de nuestro Macbeth, que debutó con la interesantísima Snowtown, puntualiza:

“Hemos rodado en verso, y no es lo mismo que dar la réplica a un compañero que esté frente a uno, y actuar en el proscenio ante un público. Creo que ocurre algo cuando un actor se halla frente a sí mismo con la cámara que se acerca casi a tocar. Aquí no se actúa para un público numeroso, sino en un marco mucho más íntimo”

En ese ahínco, las pretensiones han sido cumplidas y colmadas con creces. El trabajo actoral de la película es de esos de quitarse el sombrero, y el verso fluye raudo, de manera que en cuestión de escasos minutos, el espectador llega a olvidarse del mismo. Incluso los soliloquios de los personajes, no siempre justificados, resultan de un naturalidad pasmosa. Ahora bien, en estas pretensiones, llega a interrumpir el ritmo el rizo de más que se permite la adaptación: el de la voz en off, de todo punto innecesaria, utilizada tan sólo por un afán de completismo en la adaptación. Supondremos que por algo que debe tener que ver con la solemnidad de respeto hacia el libreto, propia del mundillo del teatro, donde en todo momento se vela por que “el texto no degenere”.

Stills from the film 'Macbeth' 2014. ..Directed by Justin Kurzel, DoP Adam Arkapaw. Produced by Iain Canning, Laura Hastings-Smith & Emile Sherman..Unit stills Photography by Jonathan Olley.Shoot-Day/12
La química de la pareja protagonista es espectacular, como el trabajo del Director de Fotografía, Adam Arkapaw. © Studio Canal, Film 4.

En cualquier caso, ni la épica, ni las zozobras internas de los personajes decaen en ningún momento. Imbuyéndonos en una especie de universo de apocalipsis prehistórico, que es la Escocia del siglo XI, hasta culminar en una psicodelia de violencia pictórica, de filtros explosivos y tintes desvergonzados. Una apuesta radical, llevada hasta sus últimas consecuencias que, como poco, es prácticamente imposible que deje indiferente.

Actualmente, Justin Kurzel se encuentra enfrascado en la postproducción de Assassin’s Creed, otra adaptación, si me permiten la broma. Nuevamente con Michael Fassbender y Marion Cotillard. Esperemos a ver. Mientras tanto, tienen Macbeth al que irle metiendo.

       

Los comentarios en esta página pueden ser moderados; en tal caso no aparecerán inmediatamente al ser enviados. Las descalificaciones personales, los comentarios inapropiados, de extensión desmesurada o con demasiados errores ortográficos podrán ser eliminados. Asimismo, en caso de errores considerados tipográficos, el editor se reserva el derecho de corregirlos antes de su publicación con el fin de mejorar la comprensión de los mismos. Recordamos a los lectores que el propósito final de este medio es informar. Para recibir soporte sobre dispositivos o problemas particulares les invitamos a contactar con el correspondiente servicio de atención al cliente.