Netflix, el canal de streaming multimedia bajo demanda, ha llegado a España. Otra nueva fórmula de consumir televisión va a probarse en este país de hábitos de consumo tan peregrinos y haraganes, por lo que podemos estar hablando de una buena noticia. Y con Netflix llegan sus series de producción propia.

Drew Goddard, productor de éxitos televisivos de género, como Perdidos o Alias, y director de la más que interesante La Cabaña del Bosque The Cabin in the Woods, 2012—, es el creador de Marvel’s Daredevil, la serie producida por el canal que posiblemente más éxito ha cosechado entre el público norteamericano y el pirata completista. Un artilugio lleno de amor de fan, producido con sumo cuidado, con una factura técnica rompedora y un planteamiento de guión trazado desde un profundo conocimiento del material ya existente sobre el personaje .

Daredevil NetflixCartel promocional de la serie. Netflix

Daredevil fue creado por Stan Lee, Bill Everett y Jack Kirby, y su primer número fue publicado en 1964. Cuenta la historia de un crío llamado Matt Murdock que se queda ciego en un accidente con residuos tóxicos que, al mismo tiempo, le dotan de poderes extrasensoriales, como un extraño radar que le permite percibir la realidad con mayor intensidad que alguien que sea capaz de ver. De mayor, el chaval se hace abogado para luchar por la justicia durante el día, y superhéroe para hacerlo por la noche. Como enmascarado se hace llamar Daredevil y se dedica a hinchar a hostias a los malhechores y la gentuza. Hasta aquí, bien. Pero entonces llegó a la editorial un joven de 19 añitos que se convertiría en un reputado y archiconocido autor, el irreverente y fascistoide Frank Miller…

Poster promocional Daredevil

De izq. a dcha. Vincent D’Onofrio, Rosario Dawson, Charlie Cox, Deborah Ann Woll y Elden Henson, el reparto protagonista de Marvel’s Daredevil. © Netflix

Desde finales de los 70, Miller eliminó el tono up-beat imperante hasta entonces, llevando la colección por unos derroteros más sombríos y violentos —ya saben: esos derroteros que le sirven al friki de hoy para legitimarse intelectualmente—. El material generado por Miller en la serie ordinaria, que presentaba personajes a partir de entonces inmortales —como Elektra, Pike, o Bullseye—, y que dio lugar a una de las mejores etapas en la historia del comic norteamericano: la llamada saga Born Again —1986—, sentó unas nuevas bases en la colección.

Años más tarde, Miller sería reclamado de nuevo por Marvel para que reescribiera los orígenes del personaje, en una nueva colección ajena a la serie regular, cristalizando todo en otra maravilla indispensable que es El Hombre sin Miedo —dibujado por John Romita Jr., 1993-94—, donde se mostraba por vez primera el look que se ha elegido para comenzar con la temporada.

Daredevil Frank MillerLa famosa Pietà de David Mazzucchelli, en una viñeta del imprescindible Born Again de Frank Miller. Marvel Entertaiment

Desde entonces, no han parado de surgir etapas grandiosas dentro de la colección —las escritas por Brian Michael Bendis o el director y fan Kevin Smith son indispensables—, y colecciones anexas como la sentida Yellow de Jeph Loeb y Tim Sale no han de faltar en toda estantería de comiquero radical —no es fortuito que en la serie de t.v. las escenas nocturnas exteriores estén “pintadas” en amarillo, sobre todo durante toda la primera mitad de la temporada—.

Pues bien, según las tramas desarrolladas en la primera temporada, ciertos meollos presentados y sin desenlace, algunas intrigas que no se resuelven y varias anticipaciones in albis… El proyecto tramado por Goddard parece pretender incluirlo TODO. Eso sí, bien ligado e imbricado con subtramas originales y devenires que se alejan de los acontecimientos originales.

Se ha tenido en cuenta para crear un universo nuevo, que englobe todo lo reconocible por el marvelita de pro, y que seduzca al público no aficionado con un nivel propio de las grandes producciones para televisión actuales. No obstante, entre su equipo de guionistas, se encuentran ínclitos dramaturgos de la televisión —Douglas Petrie, Ruth Fletcher, Joe Pokaski— mezclados por inefables escritores del comic —Bill Everett, Christos N. Gage—.

Escena del Daredevil de NetflixSerá por amarillo… © Netflix

Las aventuras de Dan Defensor —nombre con el que se descifraron las dos “D” que el personaje lucía en su pecho cuando llegó a España, donde no sería Daredevil hasta los ochenta— en formato audiovisual ya han tenido otras oportunidades en el pasado. Y digo “oportunidades” porque fueron capítulos piloto de shows almost made, ideas disparatadas no financiadas, proyectos preproducidos que no se llegaban a rodar… Y la única vez que se llegó a hacer, fue “oportunidad” por su carácter fallido.

El primero de estos conatos, vino por parte de Angela Bowie, fugaz modelo de pasarela, actriz de cuatro infraproducciones, cover girl ocasional, cantamañanas de reglamento y señora del mísmisimo Ziggy Stardust. Allá por 1973, la señora de Bowie negoció los derechos con la editorial para hacer una serie con Daredevil y La Viuda Negra de protagonistas 1., en una suerte de Marvel Team Up como los que se venían publicando en esa década. Jamás se llegó a rodar nada, pero las fotos prometían más dosis que Kitsch que el Batman de Adam West. Al igual que tampoco se llegaron a manufacturar ninguno de los dos proyectos de serie de animación —uno del 85, otro del 99— sobre el personaje.

Más DaredevilLos «daredéviles» que no fueron. Foto de Terry O’Neill. © Hulton Archive

Lo que sí se rodó fue un piloto para otra serie de imagen real 2., en la que el actor Rex Smith ya lucía una guisa similar a la del actual Matt Murdock. Fue en 1989, después de que un año antes hubiera hecho un cameo en la serie de Hulk de Lou Ferrigno que todos recordaremos —o habremos hecho bien en olvidar—. En piloto se quedó.

En 2003 se estrenó Daredevil, el largometraje de Mark Steven Johnson que le hizo un flaco favor al plan de revitalización del personaje. Con Ben Affleck repitiendo sus habituales contorsiones de labio y sus parpadeos estentóreos, pero en ciego —con una invidencia que viene y va, según conviene—. Con las cejas de Collin Farrell haciendo de las suyas en el rol de Bullseye. Con unas peleas del más absoluto chichinabo, en esa época en la que todo se copiaba de Matrix y acababa siendo una horterada que envejecería fatal, con actores colgado de hilos. El resultado: aún continúan las bromas internauteras y se toma como referencia de lo mal que se puede hacer. Una decepción tanto para fanes, como para neófitos.

Por eso las ansias de los devoradores de comics de varias generaciones era copiosa. Y por eso Netflix y Goddard han querido jugar sus cartas con el mayor de los cuidados. Por eso, la serie, que nace cuando el boom de superhéroes ya ha explotado mil fórmulas posibles —999 sólo del grupo Marvel—, naufragando en muchas y lucrándose hasta niveles estratosféricos en otras. Pudiendo comprobar qué funciona y qué no, con esa ventaja que ofrece el a posteriori, y bebiendo del más selecto material dramático y gráfico, se ha elegido lo mejor.

Más daredévilesMás «daredéviles» que no fueron. © New World International

Por ejemplo, se ha optado por un planteamiento de iluminación muy cercano al sobrecogedor trabajo del operador Wally Pfister en la trilogía sobre Batman de Christopher Nolan. La luz se muestra como una suerte de revisitación moderna y urbana del free-cinema inglés; pero, al contrario que en el cine de Nolan, aquí las secuencias de acción no son torpes ni enrevesadas, las peleas se entienden, el ritmo es prodigioso y la narrativa es clara y potente. Muy lejos de los Dark Knights, aquí la propuesta fotográfica tiene un trabajo de realización a su altura, hecho impecable por el talento de directores de oficio como Phil AbrahadMad Men, Orange is the New Black, Los Soprano, Breaking Bad—, Farren BlackburnLos Mosqueteros, Dr. Who—, haciendo desvanecerse toda la “cháchara”, para fomentar “la pose”, sin descuidar “el fondo” —igual quieren embeberse más de esto de “la pose y la cháchara” con este artículo que me marqué a colación del estreno de Los Vengadores 2; pero vamos, que igual es mucho— 3.

En Marvel’s Daredevil el objeto a alcanzar, a nivel mainstream, es precisamente el que ejemplifica el universo cinemático autoproducido de Marvel, pero el parangón de premisa dramática abstracta tiene ínfulas de The Wire.

Daredevil de NetflixLa propuesta fotográfica de la serie tiene, entre sus numerosos referentes, el trabajo de Wally Pfister en los últimos Batman. © Netflix

Los ninjas del viejo Frankie aquí aparecen muy dosificados, afianzando el terreno para una mejor disposición, apareciendo muy poco. El viejo maestro Pike —Scott Glenn que ni pintado para la ocasión— sólo hace acto de presencia un ratito, para guiñar un ojo al espectador acólito y dejar una trama abierta —las tramas se tejen muy despacio, como en la vida. Las series van guay para hacer esto—. Y el megavillano Kingpin, interpretado por un acertadamente repescado Vincent D’Onofrio en estado de máxima gracia, aquí es un personaje riquísimo, el más interesante de todos, cariñosamente dotado de un background revigorizado para los nuevos tiempos. Algunos personajes que en el comic son autentico material naif, secundarios cliché, aquí están dignificados como si fueran amasados por el mismísimo Mamet, y aquellos elementos de fidelidad obligada —como el uniforme con “cuernecillos” habitual de los tebeos— están justificados con rotundidad y/o sorteados con elegancia.

El plan que, según todo quisque, tiene Netflix es parecido al que se hizo con Los Vengadores para el cine. Con la segunda temporada pendiente de estreno —de la que ya se han visto fotos que atestiguan la aparición de Elektra y Punisher, y que parece seguir fiel a los vericuetos de Miller—, Marvel’s Daredevil va a ser la primera de una serie de series, que culmine en Los Defensores. Ya da vueltas por ahí un tráiler de Marvel’s Jessica Jones, basada en la exquisita Alias de Brian Michael Bendis y Michael Gaydos. Saben que esto de los superhéroes no hay quien lo pare, y puede que tengan razón quienes opinan que el tema ya satura. Pero, si quieren probar algo de Marvel, y han de ser selectivos, métanle al Daredevil de Netflix.


1. Daredevil y la Viuda Negra

2. Daredevil Hulk

3. Acerca de «Vengadores 2»

       

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