Netflix trae a nuestras pantallas su última producción serial; The Get Down, cuya primera temporada tendrá un total de 13 capítulos divididos en dos partes. Hasta ahora sólo podremos disfrutar de los primeros seis. De la mano de Baz Luhrmann, director entre otras del éxito de taquilla Moulin Rouge, y respaldado por artistas de la talla del rapero Nas –que dobla las rimas del protagonista en su edad adulta– o Grandmaster Flash, la serie narra el nacimiento de una nueva forma artística que hará levantarse a una ciudad de Nueva York al borde de la ruina.

The Get Down Brothers en plena acción. © 2016 Netflix
The Get Down Brothers en plena acción. © 2016 Netflix

Corre el año 1977. La gran manzana, claramente diferenciada entre una parte cosmopolita y en vanguardia de las artes y otra parte que vive en la miseria más absoluta, será la que acoja el devenir de los personajes de la serie. En una época en la que las bandas dominan el Bronx, las mejores aspiraciones para alguien joven consisten en convertirse en artista de uno de esos movimientos que estaban comenzando.»No hay mucho más que mirar salvo las ruinas de nuestro barrio«, comenta uno de los protagonistas. Graffiti, música punk, hip-hop y breakdance. Y, en definitiva, de eso trata la serie. De cómo abrirse paso en una sociedad hostil a través de las artes.

Muchas veces el cine ha caído en esas tipicidades que muestran el sueño del niño/a de turno de convertirse en artista. En este caso la serie aborda ese tema, centrando la trama principal en la historia individual de los personajes, sus amoríos, sus desventuras con la justicia y sus métodos para trascender en una ciudad que se viene abajo por momentos. Con las bandas tomando el dominio del ghetto, el retrato de la sociedad de la época se convierte en un viaje ameno en lugar de intimidante. Porque, como nos enseña el documental «Rubble Kings» –que también aloja Netflix y que se antoja imprescindible para los interesados en la cultura afro y latinoamericana–, vivir en un lugar que tiene entre sus opciones principales para sacar dinero la quema edificios con el fin reclamar la indemnización al seguro, es cuanto menos eso, intimidante.

Fotograma del documental "Rubble Kings", documental que también aloja Netflix y que tiene muchos puntos en común con "The Get Down". © Rubble Kings
Fotograma de»Rubble Kings», documental que también aloja Netflix y que tiene muchos puntos en común con «The Get Down». © Rubble Kings

Mezclando imágenes reales de la época con recreaciones de ficción, la serie adquiere ese tono documentalista que pretende dar veracidad a lo que enseña. Y es que algo de rigor histórico tenía que tener. No sólo podremos ver lo que transcurría en las calles del Bronx de finales de los 70 –incluido el famoso apagón del 77– sino que, gracias a la buena localización temporal, descubriremos personajes de la talla de Grandmaster Flash, pionero en el hip-hop, y su rivalidad con otros grandes Dj’s y productores musicales que a la postre se convertirían en leyendas de la música negra underground, como Afrika Bambaataa o Dj Kool Herc.

getdown_5
Shaolin Fantastic practica breakdance mientras Grandmaster Flash maneja los platos. © 2016 Netflix

Es muy amplio el catálogo de personajes que componen el elenco de la serie. Todos con muchas cosas en común, pero perfectamente diferenciados entre sí, y un gran número de secundarios que ayudarán a contar la historia desde múltiples puntos de vista. Así conoceremos a Shaolin Fantastic, interpretado por Shameik Moore, un joven cuyo sueño es seguir los pasos de su maestro Grandmaster Flash con la disciplina y el respeto de un maestro de kung-fu, pero al que la realidad del ghetto le obliga a compaginar este sueño con actividades delictivas. Jaden Smith –el hijísimo– interpreta a Marcus «Dizzee» Kipling, un grafitero cuya pasión por el arte le lleva a descubrir un mundo diferente que le permitirá conocerse mejor a sí mismo. Jimmy Smits, viejo conocido de la pequeña pantalla con importantes papeles en su carrera en series como  «El ala oeste de la casa blanca«, «Dexter» o «Hijos de la anarquía» representa a Francisco «Papa Fuerte» Cruz, un empoderado representante de las minorías boricuas en el Bronx cuyo mayor afán es ver crecer positivamente a la barriada, pero al que lo de «el fin justifica los medios» se le queda bastante corto.

Pero es con el personaje de Jackie Moreno (interpretado por Kevin Corrigan) con quien más podremos conocer esa sensación ilusoria entre realidad y éxito. Moreno es un productor musical con un pasado excelente, pero al que el alcohol y las drogas han tornado en alguien caótico sin apenas creatividad musical ni confianza en sí mismo. Le veremos arrastrarse, llorar, sufrir, pero también aportar toques de genialidad.

Boo-Boo, Dizzee, Zeke y Ra-Ra. O mejor dicho, los Get Down Brothers. © 2016 Netflix
Boo-Boo, Dizzee, Zeke y Ra-Ra. O mejor dicho, los Get Down Brothers. © 2016 Netflix

Pero la historia principal gira en torno a los dos personajes protagonistas: Ezekiel y Mylene. Enfrascados en una relación amorosa que no parece tener demasiado futuro, ambos comparten algo muy especial; el cariño del uno hacia el otro y, sobre todo, un tremendo talento musical. Ezekiel, representado por Justice Smith, es un joven pianista que también tiene un don para la escritura de rimas.

Con sus padres fallecidos, se cría con su tía y la pareja de ésta en un ambiente demasiado hostil para alguien de su talento. Es su profesora del colegio quien le insta a que aproveche esa capacidad para algo positivo, y eso se traduce en formar una banda con sus amigos. En una época en la que las guerras entre bandas están a la orden del día, el nacimiento de las jam sessions con dj’s y mc’s —maestros de ceremonias o cantantes de rap, para los menos duchos en la materia— no podía desvincularse de estas disputas. Mostrando la rivalidad entre bandas musicales de diferentes barrios, The Get Down logra focalizar su atención en el crecimiento exponencial de la música disco en los 70 y el nacimiento de nuevas culturas como el hip-hop o el punk.

The Get Down © 2016 Netflix
The Get Down © 2016 Netflix

Por su parte, Mylene Cruz –interpretada por Herizen Guardiola es una adolescente criada en una familia portorriqueña de fuertes convicciones católicas, con un padre muy estricto al que interpreta maravillosamente Giancarlo Exposito, al que los fans de Breaking Bad recordarán por su papel como Gustavo Fring. Mylene tiene un enorme torrente de voz –seguramente algún productor musical se haya dado cuenta de esto– y quiere ser la nueva estrella de la música disco, pero la idea no gusta en su entorno familiar.

Estos dos personajes tienen, a su manera, la misma lucha, la del «I don’t belong here«. Andan por el mundo como alguien deslocalizado, como cucarachas que se cuelan a vivir en una gran mansión. Ezekiel se plantea aprovechar su inteligencia para hacer contactos con hombres con poder como el alcalde de Nueva York, pero a la vez pretende compartir con sus amigos los momentos musicales que tan bien se les da crear. De la misma forma, Mylene lucha por su sueño contra la adversidad de decepcionar a su familia. La cuestión aquí es que cada uno quiere desarrollar su propio mito.

Zeke y Mylene al ritmo de la música disco. © 2016 Netflix
Zeke y Mylene al ritmo de la música disco. © 2016 Netflix

Todo esto resulta en un homenaje a la música negra de la década de los 70, perfectamente aderezado con una estupenda banda sonora. Temas de Incredible Bongo Band, Nas, Michael Kiwanuka o Leon Bridges harán las delicias de los amantes del género. Pero “The Get Down” no es sólo música. Hablamos aquí de una pequeña cultura que echó sus raíces en EEUU a finales de los ochenta. Lo que hoy conocemos como cultura hip-hop sentaba sus bases en aquellos tiempos. Acompañados de ghettoblasters o bailando sobre cartones, el graffiti, el breakdance, el rap y el djing están bien presentes en la serie, sirviendo de nexo entre los personajes y amenizando el visionado de la misma. Y no contentos sólo con eso, también podremos ver la evolución de corrientes culturales como el voguing o las drag-queen.

Veremos la evolución de la relación entre Zeke Y Mylene a lo largo de la serie. © 2016 Netflix
Veremos la evolución de la relación entre Zeke Y Mylene a lo largo de la serie. © 2016 Netflix

A pesar de todo, la serie resulta por momentos infantil, centrándose en ocasiones más en la relación entre los dos personajes principales que en contar la historia del entorno que les rodea. Pero Netflix sabe lo que se hace y este infantilismo adolescente no hace sino ampliar el target de público en una inteligente jugada comercial. El que espere ver destellos de Spike Lee o de la cinta ya de culto «The Warriors – Los amos de la noche» (1979) quizá se encuentre con algo más parecido por momentos a «West Side Story«, pero siempre desde un adecuado criterio de clasificación de los temas, y respetando la base de la cultura musical negra que no hará rechinar demasiado los dientes de quien se considere fanático de la misma. Por tanto, tenemos una serie para todos los públicos, expertos en la materia, neófitos y adoradores de las historias de amor.

The Warriors ©1979 Paramount Pictures
The Warriors ©1979 Paramount Pictures

Aún no se han confirmado fechas, pero se espera el estreno de los seis capítulos restantes a lo largo de 2017. También se rumorea que en la segunda temporada, ya constatada por Netflix, el avance en el tiempo nos llevará a la primera parte de la década de los ochenta con la proliferación de artistas como Run DMC, Prince o Michael Jackson. ¿Tendrán estos artistas sus homólogos en la serie? ¿Cómo se tomará Mylene el declive de la música disco a partir de esa fecha? Pronto podremos dar respuesta a todas las preguntas que tenemos pendientes. Amantes de la música underground, bienvenidos a ésta, vuestra serie.

Dejar una respuesta

¡Por favor, introduce tu comentario!
Por favor, introduce aquí tu nombre

       

Los comentarios en esta página pueden ser moderados; en tal caso no aparecerán inmediatamente al ser enviados. Las descalificaciones personales, los comentarios inapropiados, de extensión desmesurada o con demasiados errores ortográficos podrán ser eliminados. Asimismo, en caso de errores considerados tipográficos, el editor se reserva el derecho de corregirlos antes de su publicación con el fin de mejorar la comprensión de los mismos. Recordamos a los lectores que el propósito final de este medio es informar. Para recibir soporte sobre dispositivos o problemas particulares les invitamos a contactar con el correspondiente servicio de atención al cliente.