Cuando en 1936 la casa Kodak anunció el lanzamiento de la revolucionaria Kodachrome, la primera película comercializada en color que utilizaba la técnica de revelado sustractivo, Robert Capa ya era considerado “el mejor fotorreportero de guerra del mundo”.  Su disposición a estar siempre en primera línea y la crudeza de sus imágenes le habían valido este apelativo. Sus fotografías sobre la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial habían recorrido el globo publicadas en revistas del calibre de Picture Post, Collier’s o Life.

Capa en color
Imagen de sala © Nerea de Cos

En 1938, el fotógrafo se encontraba en China cubriendo la segunda guerra sino-japonesa. Durante los últimos años había ido de trinchera en trinchera con su cámara al hombro, siempre cargada con película en blanco y negro. Cuando se enteró de la comercialización de la nueva película en color de Kodak escribió a su agencia en Nueva York: “Envíame 12 rollos de Kodachrome con todas sus instrucciones: si se necesitan filtros especiales, etc. Tengo una idea para Life”.

Capa recibió los 12 rollos y empezó a experimentar. De ese primer contacto con la película cromática Life sólo publicó cuatro imágenes. El revelado era costoso y tardaba demasiado. Los rollos debían enviarse a una planta procesadora de Kodak ya que la compañía mantenía el funcionamiento del proceso en secreto. Además, la fotografía en color aún era algo muy novedoso y las revistas estaban acostumbradas al tratamiento de los sucesos en blanco y negro. Esos colores tan vibrantes y luminosos daban sensación de frivolidad.

Capa en color
Facímiles de transparencias en color. Imagen de sala © Nerea de Cos

Sin embargo, Robert Capa no se dio por vencido y continuó llevando a todas sus misiones una cámara cargada con película en color además de las que llevaba para disparar en blanco y negro, y cuando entregaba sus trabajos a las revistas siempre incluía alguna fotografía en color. Gracias a esta insistencia, en 1941 The Saturday Evening Post le hizo su primer encargo en color, como reportero en la travesía transatlántica de un convoy militar. Desde entonces y hasta su muerte en 1953 los trabajos en color fueron ganando peso en su porfolio, siendo publicados con asiduidad en revistas de todo el mundo. A pesar de esto, esta fracción de la obra del fundador de Magnum sigue siendo prácticamente desconocida para el gran público.

Capa en color
Imagen de sala © Nerea de Cos

El Círculo de Bellas Artes nos brinda ahora la oportunidad de descubrir el trabajo en color de este gran fotógrafo gracias a la exposición Capa en Color, inaugurada el pasado 20 de octubre. Comisariada por Cynthia Young, la exhibición propone un recorrido por la obra cromática de Capa a través de 150 fotografías acompañadas de ejemplares de revistas, recortes de publicaciones y documentos personales del autor. La mayor parte de estas obras fueron expuestas por primera vez en 2014, 61 años después de la muerte de Capa, en el International Center of Photography de Nueva York, que organiza esta exposición junto con el CBA y en el que Young trabaja como conservadora.

Capa en color
Ava Gardner en el set de La Condesa Descalza © Robert Capa

La muestra se compone de 16 secciones que repasan cronológicamente los trabajos que Capa fue realizando con película Kodachrome desde 1941 a 1953. Comenzando por sus últimas fotos en la Segunda Guerra Mundial, la exposición hace un recorrido por los lugares que el fotógrafo visitó como reportero. Con Hemingway y su familia en Estados Unidos, con John Steinbeck en la URRS, con Picasso en Francia, en su primera visita a su Budapest natal, Marruecos, Israel, Noruega, sus idílicas fotografías de la jet-set que realizó en las estaciones de esquí de Suiza, en Noruega, Deauville y Biarriz, París o Roma y sus reportajes en Londres, Japón e Indochina. También podemos ver las imágenes que tomó en los rodajes de algunas películas de cuyos directores era amigo. En su círculo social, Capa podía contar a numerosas estrellas de cine, las cuales no dudaron en ponerse frente a su objetivo.

Imagen de sala © Nerea de Cos
Imagen de sala © Nerea de Cos

Capa en color es una exposición interesante, no sólo por la indudable calidad del material que la compone, también porque nos permite conocer una vertiente muy especial en la obra de Robert Capa, un fotógrafo a todas luces valiente, que supo salir de su zona de confort y adelantarse a sus compañeros de profesión e incluso a los medios de comunicación en el uso de nuevas técnicas, explorando un nuevo lenguaje con el que comunicarse.

Capa en color
Imagen de sala © Nerea de Cos

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Capa se convirtió en un “fotógrafo de guerra en paro”. Sus días en el frente habían tocado a su fin; afortunadamente ya no había guerras que documentar. Es por esto que reinventó su carrera, convirtiéndose primero en fotógrafo de viajes y después en fotógrafo de sociedad, faceta para la cual la fotografía en color era fundamental. La explosión cromática impregnaba estas instantáneas con la alegría que la sociedad de posguerra necesitaba para recomponerse de los estragos del conflicto. El glamour que desprenden las imágenes que el fotógrafo húngaro publicaba en revistas como Holiday y Life pretendía transmitir la esperanza de un futuro más próspero.

Capa en color
Imagen de sala © Nerea de Cos

Pero Capa nunca llegó a estar cómodo con la trivialidad de este tipo de reportajes. Él, quién acuñó la frase “Si una foto no es suficientemente buena es porque no estabas suficientemente cerca” se cansó del lujo y la tranquilidad de Suiza y Biarritz y estaba deseando volver a la acción, al que él consideraba su territorio. En 1953 se trasladó a Indochina para cubrir un encargo de Life. Equipado con su vieja Contax II cargada con película en blanco y negro y con una Nikon S con película Kodachrome, Capa se subió al convoy que seguía a los soldados por los arrozales. En su afán por estar lo suficientemente cerca se bajó del convoy para tomar sus fotografías a pie. La explosión de una mina antipersona le costó la vida. El mejor fotorreportero de guerra del mundo se convirtió en el primer corresponsal americano muerto en Vietnam.

En el camino de Namdihn a Tambihn © Robert Capa

Los últimos disparos de Capa en Indochina cierran esta exposición fundamental para completar terminar de conocer la obra de un fotógrafo cuyas instantáneas forman parte de la historia visual del Siglo XX. Además de las fotografías y el material documental, en una de sus salas podemos escuchar la única entrevista radiofónica que se conserva del autor.

Capa en Color se expone en la sala Picasso del Círculo de Bellas Artes de Madrid hasta el 15 de enero de 2017. Paralelamente a la exposición se celebrará durante el mes de noviembre un ciclo de conferencias sobre fotografía enmarcado en el programa Los Lunes al Círculo. Para más información sobre la exposición y las actividades complementarias se puede visitar la página web del Círculo de Bellas Artes.

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