Eibar, ciudad taller / taller hiria

De libros
Todavía hay gente que tiene la buena costumbre de regalarme un libro de fotografía de vez en cuando, sin ánimo profesional, quiero decir. Ha sido el caso esta pasada Navidad, en la que un buen amigo me ha regalado un libro, ya antiguo, sobre Eibar. Una auténtica gozada. Eibar, ciudad taller / taller-hiria se publicó en 2001 y recoge 84 fotografías realizadas entre 1996 y 2001 por Jose Ronco (Ragama, Salamanca, 1959).

 

Antiguo, sí, hecho como se hacían antes las cosas; producto, supongo, del esfuerzo del propio autor, aficionado de altura y eibarrés de adopción, y de un editor cuidadoso, Ongarri  Kultur Elkartea, o sea, la Sociedad Cultural Ongarri, de Elgoibar, y su alma mater, Jesus Mari Sarasua; interesados ambos en reflejar el paisaje urbano de esta ciudad tan peculiar, antes de que se llevaron a cabo las grandes reformas urbanísticas previstas.

159 páginas en blanco y negro; cuidada maquetación; textos de Ulacia y Alustiza, a los que confieso no conocer, en castellano, euskera e inglés; exhaustivo índice, también en las tres lenguas, que recoge descripciones detalladas, que nos hemos tomado la libertad de reducir en algún caso y que serán de gran ayuda cuando algunos de los edificios ya no estén. Tanta exquisitez le hizo acreedor a una mención honorífica en la 8ª edición del Premio del Libro Fotográfico de la Primavera Fotográfica de Cataluña de 2002.

Y, ahí quedó todo, o casi.

El proyecto, al parecer, no tuvo la acogida que en mi opinión merece. Las fotografías han sido expuestas en contadísimas ocasiones: dos monográficas, una en el Aula de Cultura de Elgoibar (a través de la propia editorial) y otra en la galería Railowsky de Valencia. Ah, y unas cuantas imágenes como parte de la colección Colectania que se presentó en las salas del Canal de Isabel II, con motivo de PhotoEspaña 2005.

No, como ven, tampoco las autoridades culturales de Eibar, de Guipúzcoa o del País Vasco se hicieron eco del proyecto (aparte de la concesión de una pequeña ayuda a la edición, que aparece reflejada en el libro) y no lo consideraron adecuado para ser exhibido en alguna de sus innumerables salas.

Sin embargo, me cuentan que los arquitectos lo utilizan como referencia en numerosos foros sobre arquitectura industrial
y también que, recientemente, un equipo de la televisión francesa ha acudido a Eibar para realizar un reportaje sobre el tema y ha utilizado para ello, no sólo la inestimable ayuda de Ronco, sino también algunas de sus imágenes. Una vez más son los de fuera los que saben apreciar lo que tenemos dentro.

Quizá haya suerte y la crisis y sus consiguientes recortes presupuestarios iluminen a algún edil, diputado general o responsable del ramo. Quizá así aprendan a recurrir a lo extraordinario de casa en lugar de ofrecernos emocionados un trabajo mediocre de cualquier mal aficionado con apellido extranjero.

Pero, juzguen ustedes mismos. Ah, y no olviden que no hay nada como ver las imágenes originales, a su tamaño, y en un lugar adecuado!

 

Recoger los edificios industriales más emblemáticos, las confluencias de calles y espacios compartidos por talleres y viviendas, sin olvidar el espacio robado a la naturaleza es el objetivo.

 

Vista parcial de Eibar desde el tejado de la empresa Olave, Solozabal y Cia. «El Casco». A su izquierda, el tejado del Cine Coliseo. (Portada del libro)

 

Banco de Pruebas de Armas de Fuego. Construido hacia 1920 por Augusto de Aguirre, comprende un edificio administrativo,
otro de laboratorio y un tercero de vivienda. Derribado en 1997, hoy en día el Banco de Pruebas se encuentra en el polígono industrial de Azitain.

 

El final de la calle Jardiñeta visto desde la calle Matsaria. Este edificio ha albergado, por su característica disposición, varias empresas.

 

El ferrocarril Bilbao-San Sebastián a su paso por la estación. El tren pasa por debajo de la empresa Olave, Solozabal y Cia., a quien pertenece el edificio de la derecha y quien construyó para sus obreros el edificio de viviendas de la parte superior de la fotografía.

 

En primer término, la fábrica Hermanos Bascaran, sita en la calle Ardanza. Edificio construido en 1947, consta de plantas de talleres en su parte inferior y de viviendas para sus propietarios en la parte superior. En el centro de la imagen, la iglesia parroquial de San Andrés.

 

Avenida Otaola. La chimenea de ladrillo es el único elemento que se conserva en pie de la fábrica de Alejandro Ordoño denominada  «La Fidelidad». Construida por Lucas Alday en 1941, constaba de un cuerpo de dos pisos.

 

Calle Ardanza. Aquí, entre casas y huertas ha habido varios talleres. En el centro de la imagen se sitúa la parte trasera de Hermanos Bascaran.

 

Paseo de San Andrés. ALFA. Era el mayor edificio industrial de Eibar, ocupando un espacio de 65.000 metros cuadrados.
Esta firma se creó en el año 1920 como fábrica de armas. Hacia 1930 se reconvirtió en fabricante de máquinas de coser.
Derribado después de la publicación del libro.

 

Detalle de las escaleras de un patio interior. ALFA.

 

Calle Matsaria. Edificio construido en 1941 por Faustino de Basterra para Acha y Basterra.
A ambos lado se encuentran B.O.J. y la que fuera entonces S.E.A.M. (Sociedad Española de Armas y Municiones).

 

Puente de la autopista Bilbao-Behobia desde la calle Txonta. El sólido pilar arranca desde el suelo, inclinándose para permitir que los edificios se mantengan.

 

Calle Iparraguirre. Edificio industrial Cadenas Iris. Fundada como Valentín Echeverría y Cia., fabricante de cadenas para bicicletas. Este edificio fue construido en el año 1947 por el ingeniero industrial Francisco de Asís Alonso.

 

Calle Jardiñeta. Detalle de las diferentes puertas de entrada a la fábrica.

 

Calle Matsaria. Talleres, árbol y chatarra.

 

Detalle de una cubierta de estructura de hormigón.

 

Calle Muzategui. Edificio de la empresa Juan González de Mendivil (Zapata) dedicada a la fabricación de sillines para bicicletas, coches y otros vehículos. En la actualidad el edificio está reconvertido en viviendas.

 

Armería Eskola en la calle Isasi. En la actualidad se imparten cursos de Bachillerato y Formación Profesional. El edificio fue construido por Raimundo Alberdi en 1948.

 

Calle Blas Echeverría. Complejo arquitectónico de la empresa Olave, Solozabal y Cia, S.A. conocida como El Casco, que comprende el taller y la casa adosada al mismo. En primer plano aparece el edificio de viviendas de cinco alturas, construido para las familias de los propietarios. Ambos edificios se construyeron entre 1945 y 1947 por Joaquín Domínguez Elósegui y José Antonio Ponte Picabea.
Eibar, ciudad taller / taller-hiria
Jose Ronco
Ongarri, 2001
       

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