Kazuo Hara, el deseo y las rupturas en el CCCB

El Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona proyecta hoy la cinta "Extreme Private Eros Love Song 1974", del japonés Kazuo Hara. Una reflexión sobre el desamor, el deseo y la vida.

Compartir

Los temas que aluden a cuestiones sensitivas no siempre provienen de realidades tangibles. El deseo ejerce como motor instintivo del ser humano. Ya tenga relación con lo material o no, el deseo nos impulsa a cometer locuras, atrocidades o buenas acciones. Y desde luego, eso da para mucho que mostrar.

Logotipo de la exposición "1000 m2 de Deseo" © Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona
Logotipo de la exposición “1000 m2 de Deseo” © Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona

Por eso el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona decidió, desde el pasado mes de octubre, ofrecer a sus visitantes un amplio espacio en forma de exposición multidisciplinar con el deseo como elemento común e hilo conductor. Con alrededor de 250 obras de muy diversas disciplinas, estos 1000 m2 de Deseo tratan de analizar los diferentes espacios del deseo en nuestra sociedad, explorando las razones de la influencia de la arquitectura, la pintura o el cine en una sociedad patriarcal como la nuestra.

Fotograma de "Extreme Private Eros: Love Song 1974" © Kazuo Hara / Tidepoint Pictures
Fotograma de “Extreme Private Eros: Love Song 1974” © Kazuo Hara / Tidepoint Pictures

Y en este marco se proyectará la película “Extreme Private Eros: Love Song 1974” del director japonés Kazuo Hara. Un film documental con aproximaciones al cine erótico que no habla de otra cosa que de la desazón que provoca el fin de un amor. De una manera introspectiva y a través de una narración personal, Kazuo Hara cuenta su proceso de duelo y superación de la ruptura con su esposa. Poco después de la ruptura, Miyuki (la susodicha) llama a Hara para que éste filme el parto de su nuevo hijo, cuyo padre es un soldado afroamericano. Pero eso no fue lo único que Hara grabó. Durante los siguientes dos años estuvo filmando la vida diaria de la que otrora fuera su esposa, y gracias a esto aprendió a comprender los motivos de su ruptura.

Con una clara función terapéutica, la cinta plantea varias preguntas sobre la visión de Kazuo Hara sobre las relaciones afectivas. Haciendo equilibrismo sobre la fina línea que separa el erotismo de la pornografía –planos “POV” incluidos–, la película sirvió de catarsis al director japonés.Quizá porque ser testigo de que la vida sigue tras una ruptura le ayudó a normalizar la situación. O quizá porque, tras esa sensación de pérdida de algo que se ha construido sobre los cimientos del concepto de la posesión, utilizar a su ex pareja en su obra era la única forma de que al menos una parte de ella siguiera estando en su poder.

Los planos "POV" sumergen al espectador en el film, adentrándose en el espacio íntimo de la vida de Miyuki © Kazuo Hara / Tidepoint Pictures
Los planos “POV” sumergen al espectador en el film, adentrándose en el espacio íntimo de la vida de Miyuki © Kazuo Hara / Tidepoint Pictures

La exposición “1.000 m2 de Deseo” permanecerá abierta al público hasta el día 19 del próximo mes de marzo. En cambio, la película sólo se proyectará a las 20:00 del día de hoy en el Auditorio del CCCB, con un aforo limitado a 180 personas.

Dejar una respuesta

¡Por favor, introduce tu comentario!
Por favor, introduce aquí tu nombre

Los comentarios en esta página pueden ser moderados; en tal caso no aparecerán inmediatamente al ser enviados. Las descalificaciones personales y los comentarios inapropiados que no tengan que ver con el tema a tratar serán eliminados.