Detalle Amor sin ilusión Grete SternEl Círculo de Bellas Artes de Madrid expone hasta el 31 de enero en la sala Minerva los fotomontajes surrealistas y psicoanalíticos que la fotógrafa nacida en Alemania, Grete Stern, realizara para la revista argentina Idilio durante tres años desde 1948.

En 1948 la revista Idilio de Buenos Aires encargó un consultorio al sociólogo Gino Germani –que escribiría con el pseudónimo de Richard Rest– y que sería ilustrado por una serie de fotomontajes realizados por Grete Stern. El psicoanálisis te ayudará era el nombre del espacio en el que las lectoras de la revista enviaban sus consultas y sus sueños para que el doctor Rest los interpretase procurando así poner solución a sus dudas.

/Grete Stern Sueños
La exposición de Grete Stern puede verse en la sala Minerva del Círculo de Bellas Artes © Mario Sánchez

En aquella época, tal como recuerda la propia Stern en un artículo de la revista FotoMundo, “el psicoanálisis penetraba en todas las capas de la sociedad, y dicha página fue bien recibida con agrado por el público lector, mayoritariamente femenino”. Stern realizaba fotomontajes en todos los números, siendo hasta cincuenta los que se conservan hoy –de 150 iniciales– y de los que se extrae la muestra que se presenta en la sala Minerva del Círculo de Bellas Artes.

Buenos Aires se convirtió en un lugar de encuentro entre intelectuales como Borges, Neruda o Bertolt Brecht. La intervención de la inmigración resulta fundamental en la ciudad para entender el crisol que se dio en el país en los años cincuenta, ampliando la excentricidad de la ciudad y enriqueciendo su cultura popular.

Stern estudió artes gráficas en Stuttgart y fotografía en la Bauhaus. Conoció a Horacio Coppola, el mítico fotógrafo y cineasta argentino, con el que se casó. Tras divorciarse vivió en Argentina, en 1985, dejó la fotografía por una enfermedad ocular y allí falleció en 1990.

A pesar de haber nacido en Elberfeld, Alemania, Stern se sentía argentina, y así lo hacía saber cuando era preguntada y tal como quedó registrado en diversas entrevistas a lo largo de toda su vida.

/Sueños de peligro Grete Stern
Sueños de peligro Idilio nº 12. 11.01.1949. Detalle © Mario Sánchez

el psicoanálisis penetraba en todas las capas de la sociedad, y dicha página fue bien recibida con agrado por el público lector, mayoritariamente femenino”

No hace falta decir que el trabajo de Stern sobrepasaba los límites de lo que se le presuponía al acompañamiento del texto que tenían como cometido sus fotografías. Su propósito subsidiario se convierte en protagonista, ejemplificando y dando valor a éstas de manera unitaria, como ocurrirá posteriormente en otras tantas colaboraciones semejantes. El trabajo entre Germani y Stern se perpetuaría durante tres años en los que las consultas de las lectoras acabarían por dar forma visual a una serie de representaciones oníricas que se convertiría este en un trabajo pionero en cuanto a su trato y tema en Latinoamérica.

/Sala Minerva, Grete Stern Círculo de BBAA
Sala Minerva © Mario Sánchez

Porque Sueños es sobre todo un catálogo de latencias de la psique femenina, o de lo que el doctor Germani interpretaba junto con Stern de las consultas que recibían. El surrealismo que envuelve la obra de la muestra es de manual, casi diríamos que siguen al pie de la letra las directrices puntuales del surrealismo.  Las mujeres que aparecían en ella representaban a la mujer, en un sentido social y cultural, y a su papel en la sociedad argentina.

/Sala Minerva del Círculo de Bellas Artes
La exposición está ordenada cronológicamente por fecha de publicación en Idilio. © Mario Sánchez

Se ha querido ver en Sueños una dramatización de la condición femenina. Muchos de los fotomontajes resaltan miedos y fobias en instantes concretos. La mujer aparece escapando o apartándose de simbologías referidas a su propia supeditación. El Yo aparece y desaparece dejando en primera fila al Ello. Las protagonistas de las fotografías resaltan la distinción de sí mismas con lo otro, y se diferencian de ello. Ese otro es el tercer elemento de los fotomontajes, una entidad que asume su papel simbológico y que Stern dispone como un reducto del entorno.


En esta hora, del archivo de Grete Stern de la Biblioteca Nacional. Detalle  © Mario Sánchez

Ese entorno es biológico, con animales, plantas y accidentes geográficos. El mar en toda su simbología aparece mezclándose con la cultura televisiva, teatral y folletinesca de la época. La búsqueda de las raíces de la simbología psicoanalítica está en toda la naturaleza envolvente y representativa. Así, temores y miedos se encapsulan. Por ejemplo, una fotografía representativa de una mujer que se siente encerrada; una mujer/pajarillo/prisionera.

Los sueños son sueños de muerte, de celos, de encierro y destrucción. Y también de mar, de barcos, de bailes y disfraces. Un enorme abanico que resuelve un ideario utópico sobre la mujer y sus circunstancias. Pero quedarse ahí sería pecar de miopía, no es solo sobre ella como una significación genérica, sino como la psique humana en un catálogo pormenorizado de impactos. Esos impactos son momentos culmen, clímax donde no caben ni el diálogo ni voz alguna que resuma lo acontecido, no hay verbo en ese momento porque no hay más comunicación que la que otorga un éxtasis místico, una viñeta; un fotograma de un sueño.


Amor sin ilusión. Segunda versión de Los sueños de transposiciones. Idilio nª 64. 07.02.1950 Detalle de © Mario Sánchez

La muestra de la sala Minerva está inteligentemente seleccionada, construida como una exposición cronológica sin ninguna evolución temática ni pretensión de ella, dado que de la primera a la última de las fotografías se mantiene la visión cósmica de la psique y la misma anulación de la realidad. De toda ella también se extrae humor, a veces dirigida hacia una falsa burla ante las concesiones machistas en las que se veía envuelta la consultoría.


© Mario Sánchez

No hay nada rudimentario en la elaboración de los montajes a pesar de que los elementos a su mano no permitían más. Stern acordaba con el doctor Germani las directrices del tema concreto a tratar. La página de El psicoanálisis le ayudará salía todas las semanas, por lo que Stern debía de trabajar con presteza. Así, sus modelos acababan por ser amigos, vecinos y familiares. Todo lo hacía en su casa; desde el vestuario hasta la escenografía eran domésticos. Las fotos complementarias eran de revistas y publicaciones de la época, así como de su propio archivo fotográfico.


Un sueño de frutas. Idilio nº8. 14.12.1948 Detalle de © Mario Sánchez

André Breton y los surrealistas aparecen en Stern. Tampoco se escapa la influencia de Man Ray en ella. Y la delicada técnica de Max Ernst. La serie Sueños expresa la vigorosa y artística mujer de vanguardia que era Stern. Y no deja de ser jocoso –como su obra, que muy a menudo jugaba atrevidamente con el humor– el hecho de que uno de los trabajos fotográficos más importantes de Latinoamérica, que aborda la opresión y la manipulación de la mujer en la sociedad de la época, se publicase en la revista del corazón más importante de su tiempo.


La sala Minerva acogerá la muestra hasta el 31 de Enero.
© Mario Sánchez
       

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