La Agencia Magnum es un monumento viviente a la fotografía. Entre sus miembros, podemos encontrar a buena parte de los grandes nombres de su ilustre historia. Fundada en 1947 por Robert Capa, George Rodger, Henri Cartier-Bresson, David Seymour y Bill Vandivert, tuvo dos grandes pilares sobre los que se asentó su nacimiento.

Por una parte, el interés de los fotógrafos en ser los dueños de su trabajo, participando de un régimen cooperativista donde ellos se encargarían de tomar las decisiones comerciales y de gestión. Y por otra, una profunda raíz humanista surgida de los dramáticos sucesos de los que habían sido testigos de primera mano durante la Segunda Guerra Mundial. De esta manera, hace ya 70 años, se colocaron los cimientos de una agencia independiente, que se ha distinguido por la calidad, más que por la cantidad, y que ha tenido el fotoperiodismo como seña de identidad.

Magnum es una comunidad de pensamiento, una cualidad humana compartida, una curiosidad sobre lo que ocurre en el mundo, un respeto por lo que está pasando y un deseo de transcribirlo visualmente, 

Henri Cartier-Bresson, fotógrafo y co-fundador de Magnum Photos.

Un fotoperiodismo más ligado al documentalismo y los trabajos de autor, cocidos con tiempo y profundidad, que a la fotografía inmediata de noticias, donde las grandes agencias capitalizan el mercado. E incluso con una clara evolución en el tiempo, donde el fotorreporterismo clásico que encarnaban los miembros fundadores y las primeras décadas de funcionamiento, ha mutado a una imagen más contemporánea, con autores donde prima la visión personal del mundo y la sociedad.

Eso sí, no sin polémica, y con notable oposición de los miembros más conservadores, desde la incorporación de un fotógrafo como Martin Parr, al que han seguido otros como Antoine D’Agata o Alec Soth, que poco tienen que ver con el fotoperiodismo clásico.

© Fundación Canal - "Magnum: Hojas de contacto"
© Fundación Canal – «Magnum: Hojas de contacto»

Visto con el tiempo, y con un mercado editorial cada vez más frágil, el haberse acercado al mundo del arte hay que considerarlo como un notable acierto económico, por mucho que algunos no reconozcan el ‘espíritu Magnum’ en esas nuevas incorporaciones de los últimos años. Han conseguido una enriquecedora mezcla, que seguro seguirá deparando grandes trabajos en el futuro. Tal vez no con la fuerza y la omnipresencia de antaño, pero sí con el indudable gusto que siempre han mostrado gracias al cuidado y mimo que siguen en los procesos de selección de sus cooperativistas.

Y como buen resumen de lo que ha significado Magnum en la fotografía, la exposición Magnum: Hojas de Contacto, que podremos contemplar hasta el 5 de enero de 2018 en la Fundación Canal de Madrid, nos trae una buena selección de las principales imágenes de su esplendoroso archivo. 94 fotografías firmadas por 65 de los más grandes creadores de la agencia. Podemos ser conscientes de la magnitud de sus ficheros al comprobar que también esta muestra nos sirve para realizar un repaso a la historia del siglo XX. Allá donde hubiera un importante suceso histórico, allá estaba un fotógrafo de la agencia para inmortalizarlo. Y, por supuesto, cualquier personaje de relevancia mundial, ya fuera del mundo de la política, del arte o de la sociedad, pasaba en algún momento por las pupilas de alguno de sus componentes.

© David García-Amaya - "Magnum: Hojas de contacto"
© David García-Amaya – «Magnum: Hojas de contacto»

A este doble interés, visual e histórico, hay que sumar el hecho de que las imágenes vienen acompañadas por sus hojas de contacto. Sí, esas hojas de contacto, positivadas desde los negativos, que permitían a los autores y editores realizar la selección y los descartes de las películas disparadas, sin la complejidad del visionado directo del negativo. Unas plantillas que siempre han formado parte de la cara oculta del fotógrafo, receloso de mostrar un conjunto de imágenes que de alguna manera delataran sus errores, sus pruebas y sus inseguridades. Allí estaban los aciertos, pero también las equivocaciones.

Hace unos años, apareció la deliciosa colección de 3 dvds The Contacts, producida por la cadena de televisión francesa Arte. Una recopilación de grandes fotógrafos de todos los géneros y estilos, como Robert Doisneau, Sarah Moon o Josef Koudelka, que comentaban su forma de trabajar a partir de los contactos. De alguna manera, fue la primera vez que el gran público pudo acceder a esos “secretos” testimonios de la manera de trabajar del fotógrafo. El año pasado, Magnum se decidió a seguir esa misma senda, pero en forma de libro, que ha tomado también cuerpo en la exposición que ahora recala en Madrid.

© Fundación Canal - "Magnum: Hojas de contacto"
© Fundación Canal – «Magnum: Hojas de contacto»

Se trata de una exposición tremendamente didáctica, que nos sirve para repasar un compendio de extraordinarias obras fotográficas del siglo XX. La disposición cronológica de las piezas es un gran punto a favor, ya que nos ayuda también a conocer la evolución de la agencia y del propio medio fotográfico. Eso sí, el visitante debe estar preparado para dedicarle tiempo, si quiere exprimir al máximo las posibilidades que se nos presentan ante nuestros ojos. Cada obra viene acompañada por una explicación extensa de las entretelas de su realización. Interesantes palabras que nos sirven para contextualizar la imagen, o para descubrir información y datos que permiten atisbar las vicisitudes que rodean la labor del fotógrafo.

Junto al texto, encontramos las célebres hojas de contacto de la imagen seleccionada. Allí podemos descubrir, ayudados por una lupa, las fotografías anteriores y posteriores, las imágenes que han sido destacadas con algún tipo de señal y los reencuadres que se les han podido aplicar. En el caso de la fotografía que actúa de referente del conjunto, en ocasiones, viene presentada mediante un ingenioso sistema de bisagras que permite también observar la parte trasera, accediendo a valiosa información en relación a la producción y distribución de la copia. En otros de los autores, cuando se ha creído conveniente, la obra principal está acompañada por otras de la misma sesión o la misma serie.

Dos aspectos son muy reseñables a la hora de abordar la exposición. Como hemos señalado, la disposición de los autores, por orden cronológico, nos permite contemplar esa mutación de Magnum a lo largo de los años. Empezamos por el fotoperiodismo puro y el reporterismo de las primeras décadas, con autores como Werner Bischof, Marc Riboud, Elliott Erwitt, Eve Arnold, Cornell Capa, Constantine Manos, René Burri, Leonard Freed, David Hurn, Philip Jones Griffiths… en esta época hay una estrecha relación de los autores con el mundo editorial, que vivía su mayor apogeo.

© Bruno Barbey / Magnum Photos - Protestas en París, Francia 1968
© Bruno Barbey / Magnum Photos – Protestas en París, Francia 1968

Posteriormente, a partir de la década de los 70, contemplamos como el documentalismo de los fotógrafos se va tornando más personal. Los estilos visuales son más permeables y el tono y la atmósfera de las imágenes se convierten en una parte fundamental de la imagen.

Así, podemos contemplar el trabajo de Susan Meiselas, Gueorgui Pinkhassov, Alex Webb, Micha Bar-Am, Hiroji Kubota o Ferdinando Scianna, con encargos que llegan hasta el mundo de la moda. Una evolución que ha continuado en las dos últimas décadas, y que podemos observar en la muestra con las obras de Jacob Aue Sobol, Jonas Bendiksen, Thomas Dworzak, Trent Parke, Paolo Pellegrin, Alec Soth, Donovan Wylie, Mikhael Subotzky o Jim Godberg. En este caso, alguna de las obras no dista mucho de lo que pudiéramos descubrir en una galería de arte.

Los límites creativos ya no existen, y el crisol de estilos, matices y puntos de vista, resulta enriquecedor para apreciar la panorámica general que se recoge desde los orígenes de Magnum. Si antes era el mundo editorial y fotoperiodístico su objetivo final, ahora los autores de Magnum le han sumado la colaboración con galerías e instituciones artísticas, empresas culturales y educativas o corporaciones privadas. Y, acorde con los tiempos que vivimos, realizan un amplio e inteligente uso de las redes sociales como plataforma de difusión y comunicación.

© Bruno Barbey / Magnum Photos - Protestas en París, Francia 1968
© Bruno Barbey / Magnum Photos – Protestas en París, Francia 1968

Otro aspecto que debemos señalar está relacionado con el leitmotiv de la exposición, las hojas de contacto. Sin duda, son un deleite para los amantes de lo químico el poder contemplar los contactos, muchos de ellos ‘vintage’, al igual que algunas de las copias, que permiten acceder al tipo de película utilizado y al proceso seguido en determinadas fases del revelado y positivado. De igual manera, para los nativos digitales resultará una experiencia singular el poder acceder a una forma de trabajar diferente, más artesana, lenta y con buena dosis de magia.

De lo que sí debemos ser conscientes es que hay diferentes categorías en relación a las ‘hojas de contacto’ de la exhibición. En algunos casos, hasta es inexistente, ya que al trabajar en gran formato, con imágenes únicas, no es necesaria. Es el caso, por ejemplo, de Alec Soth. Para otros autores, que utilizan el formato medio, como Alessandra Sanguinetti, siguiendo una línea de lo que podríamos denominar fotografía construida, tampoco tiene mucho sentido.

© David García-Amaya - "Magnum: Hojas de contacto"
© David García-Amaya – «Magnum: Hojas de contacto»

Donde vamos a poder deleitarnos en la visualización de las hojas de contacto, es en el caso de los más puros fotoperiodistas de la selección. Por ejemplo, en ese retrato de Ernesto ‘Che’ Guevara, firmado por René Burri en 1963. En la película de ese día, vemos la lucha del fotógrafo por el mejor encuadre y el mejor gesto del retratado. Aquí no hay poses. El autor espera el momento preciso para apretar el disparador.

También las instantáneas de Elliott Erwitt ‘Debate de cocina, Moscú, Rusia, julio de 1959’, Cornell Capa ‘La Casa Blanca, Washington D.C., EE.UU., marzo de 1961’, Leonard Freed ‘Luther King, Baltimore, EE.UU., octubre 1964’, Bruno Barbey ‘Protestas en París, Francia, 1968’ o Peter Marlow ‘Margaret Thatcher, Blackpool, Inglaterra, octubre de 1981’, entre otras, son verdaderas escuelas de cómo buscar la fotografía más potente. En estos casos, sí que esas hojas de contacto cobran una mayor dimensión, debido al estilo de trabajo de los autores, virtuosos reporteros sin trampa ni cartón.

© René Burri / Magnum Photos - Ernesto “Che” Guevara, La Habana, Cuba, 1963
© René Burri / Magnum Photos – Ernesto “Che” Guevara, La Habana, Cuba, 1963

Estamos ante la exposición fotográfica del otoño-invierno en Madrid. El ambiente expositivo está a la altura, y la utilización del espacio de la Fundación Canal es de lo más logrados en su ya dilatada historia. Pasen por esta exposición, y si el tiempo o la abundancia de público no les permite detenerse con calma en cada autor, vuelvan. En sus decenas de metros de recorrido se encuentra buena parte de la mejor fotografía de la historia.

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