Sebastião Salgado – Génesis, en C/O Berlin

El pasado 17 de abril tuvo lugar la inauguración de la exposición de Sebastião Salgado – Génesis en la nueva ubicación permanente del C/O Berlin, en la rehabilitada Amerika Haus, muy cercana al Museum für Fotografie, edificio que alberga igualmente la Helmut Newton Foundation.

C/O Berlin es una fundación independiente que no recibe financiación de ningún organismo público. Desde su creación en el año 2000, ha realizado un gran número de exposiciones de fotografía de gran relevancia, tanto en su anterior sede provisional en el Postfuhramt, en Berlin Mitte, donde tuvimos la oportunidad de cubrir la exposición de Robert Mapplethorpe (*), como en la nueva sede, que fue inaugurada en octubre del pasado año.

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La presentación de la exposición estuvo acompañada con la proyección del documental “La Sal De La Tierra” dirigido por el cineasta y también fotógrafo Wim Wenders y Juliano Ribeiro Salgado, hijo mayor de Sebastião y Lélia Salgado. La proyección continuó con una interesante ponencia del fotógrafo brasileño y el director del Instituto de Investigación del Cambio Climático de Potsdam, Hans Joachim Schellnhuber, sobre el futuro de nuestro planeta. DSLR Magazine asistió tanto a la proyección y conferencia como a la exposición, la cual se exhibe por primera vez en Alemania.

Sebastião Salgado, Berlin © David Fonfría
Sebastião Salgado, Berlin © David Fonfría

Muchos de nuestros lectores habrán tenido la oportunidad de ver la muestra “Génesis” en sus ciudades. Madrid y Barcelona ya la ha acogido en sus respectivos espacios del Caixa Forum. La exposición seguirá itinerando hasta 2016 por otras ciudades españolas como Zaragoza, Burgos, Lérida, Tarragona y Girona. En la actualidad puede verse en Palma de Mallorca y en Lisboa, Portugal.

Sin embargo, no hemos querido dejar pasar la oportunidad, en nuestra modestia, de actuar como altavoz para transmitir el mensaje con el que están preñadas la exposición “Génesis” y el documental “La Sal De La Tierra”, premiado en los festivales de cine de Cannes y de San Sebastián. El importante mensaje y advertencia que nos lanzan, no es otro que la necesidad de actuar ya, desde cualquier nivel, tanto desde el nivel personal, como desde los estamentos de gobiernos, empresas e instituciones, para tratar de frenar la destrucción de nuestro planeta, seriamente amenazado por la contaminación, la extinción de especies, la superpoblación y el cambio climático propiciado por las emisiones de CO2 y el efecto invernadero.

El trabajo “Génesis” es, como el propio Salgado define, “mi carta de amor a la Tierra”. Es un proyecto descomunal, no tan sólo por la duración –más de ocho años invertidos en su realización– ni por recorrer las cuatro puntas del planeta buscando los rincones más recónditos y vírgenes viajando en avionetas, canoas, helicópteros, globos aerostáticos, etc., o los desafíos técnicos a los que tuvo que enfrentarse para la realización del proyecto, sino sobre todo por la importancia para la humanidad de la obra y el documento creado. “Génesis” encontrará, sin duda, un lugar privilegiado en la historia de la fotografía. Se convertirá en piedra angular de la historia del medio, al mismo nivel que exposiciones como “The Family of Man”. Si aquella fue un homenaje a la humanidad, tras los horrores de la Segunda Guerra Mundial, en un intento de reconciliar al género humano consigo mismo, “Génesis” representa el esfuerzo del matrimonio Salgado para reconciliarnos con el planeta.

South Sandwich Islands. Chinstrap penguins (Pygoscelis antarctica) on an iceberg located between Zavodovski and Visokoi islands. South Sandwich Islands. 2009 © Sebastião Salgado / Amazonas images

Para comprender bien las razones que llevaron a Sebastião Salgado a acometer un proyecto de semejante envergadura es importante conocer su vida y su evolución como persona y fotógrafo. “Génesis” es el resultado de una vida y carrera llenas de coherencia. Es la culminación de todos sus trabajos fotográficos anteriores, en los cuales logró situarse en el lugar y el momento apropiados dentro del contexto histórico.

Sebastião Salgado creció en una hacienda ganadera brasileña, cercana a la pequeña ciudad de Aimorés, situada en Minas Gerais, la mayor zona minera del mundo, que convive con vastas selvas atlánticas. Único varón, entre siete hermanas, Sebastião siempre dio mucho trabajo, como afirma su padre en el documental “La Sal De La Tierra”. Siempre estaba viajando, de aquí para allá, pero consiguió que se titulara en Economía. En su época de estudiante conoció a su esposa Lélia. La pareja, militantes ambos en círculos políticos de izquierda, abandonaría Brasil en 1969, temiendo la represión en la época de la dictadura militar, para afincarse en París.
 
En la capital francesa, Sebastião continuaría sus estudios en economía. Un día tomaría prestada la cámara que compró Lélia para apoyar sus estudios de arquitectura, una Pentax Spotmatic II, con un objetivo Takumar 50mm f 1,4. Con esta cámara Sebastião realizaría sus primeras fotografías. Obtiene un puesto en la Organización Internacional del Café y la pareja se muda a Londres con la intención de hacer carrera en el Banco Mundial, pero la afición a la fotografía prende tan fuerte en el joven Salgado, que apoyado por su pareja decide renunciar a una prometedora carrera como economista para dedicarse a tiempo completo a su nueva pasión. Sus conocimientos en economía, comercio, industria y mercados globales serían fundamentales para la comprensión de las fuerzas e intereses que mueven el mundo. Estos conocimientos se verán reflejados al igual en los proyectos a largo plazo que más tarde realizará como fotógrafo.

Tras tomar tan importante decisión, la pareja regresa a París y Salgado consigue algunas publicaciones de cierta relevancia. Es el momento de acometer su primer proyecto importante.
“Otras Américas” es su primer libro de fotografía, el cual ha sido recientemente re-editado por La Fábrica editorial, la cual publicó el pasado año sus memorias en la edición en castellano.
“De mi tierra a la Tierra” agotaría rápidamente la primera edición, saliendo a la venta la segunda en tan sólo unos meses. A todos nuestros lectores recomiendo su lectura, pues no es un libro sólo para fotógrafos y fans de Salgado, sino que contiene valiosas enseñanzas a nivel humano.

Portadas de los libros “Otras Américas” y “De mi tierra a la Tierra” publicados por La Fábrica Editorial / Cortesía de La Fábrica Editorial, Madrid

Su primer proyecto, iniciado en 1977, le permite a fusionar sus dos grandes pasiones, la fotografía y los viajes. “Otras Américas” le llevará a recorrer una gran parte de Latinoamérica por un periodo de siete años. Salgado se lanzó a descubrir las raíces indígenas y populares del continente, una Latinoamérica ancestral, rural y enraizada en su diversidad cultural y sus tradiciones. Sebastião y Lélia sólo regresarían a Brasil con la caída de la dictadura y tras más de diez años de exilio. Cuando regresan, decide recorrer su país, profundamente transformado durante sus años de ausencia. Se embarca en un viaje de dos años que realizaría del 1981 al 1983. El sufrimiento y miseria de la que fue testigo le cambiaría profundamente y su trabajo adquiere una nueva dimensión.

“Sahel – The End of The Road” fue un trabajo que realizó en colaboración con Médicos Sin Fronteras. Este trabajo muestra la catástrofe humanitaria de las hambrunas y los campos de refugiados en África. En su opinión, el desastre no fue tan sólo ocasionado por una serie de desastres naturales, sino más bien por un problema de reparto. El libro y la exposición, editados por Lélia, obtuvieron una gran repercusión y logró una gran concienciación frente a la tragedia que estaba sucediendo.

Sus siguientes grandes proyectos serían “Trabajadores”, un homenaje a los trabajadores de la era industrial y el trabajo manual que le llevo seis años y viajes por más de 30 países, y “Éxodos”, un homenaje a todos los refugiados por distintas razones, económicas, políticas y religiosas, etc. “Éxodos” le llevaría de regreso, una vez más, a África, donde sería testigo, en 1994, del genocidio en Ruanda. Estos acontecimientos, unidos a la cruenta Guerra de los Balcanes, hicieron que Sebastião cayera en una profunda depresión y desesperanza. Ya no sabía que más podía hacer con su fotografía, siempre volcada en lo social. Había perdido toda fe en el ser humano y se encontraba en un estado de total pesimismo.

The Mursi and the Surma women are the last women in the world to wear lip plates. Mursi village of Dargui in Mago National Park, in the Jinka Region. Ethiopia. 2007 © Sebastião Salgado / Amazonas images

Salgado realizó también durante la primera Guerra del Golfo un importante reportaje sobre los pozos petrolíferos en llamas en Kuwait, que fue publicado por las principales revistas y periódicos de todo el mundo. Con este reportaje, unido a sus trabajos anteriores pudo constatar que no sólo los humanos nos matábamos cruelmente, sino que además estábamos destruyendo el planeta a marchas forzadas. Pensó entonces en realizar un proyecto para denunciar el desastre ecológico que estaba teniendo lugar en nuestro planeta.

Debido al delicado estado de salud de su padre, regresaría a la vieja hacienda de su niñez. Por motivo de la sequía, la explotación ganadera y maderera, la tierra que le vio crecer no tenía nada que ver con sus recuerdos de la infancia. Se había convertido en un paraje árido, sin vegetación y expuesto a la erosión. Entonces a Lélia se le ocurrió la idea de volver a replantar la selva atlántica en los terrenos de la finca. La idea era una locura, ya que nunca había habido un precedente de este tipo. Sin embargo, los Salgado se pusieron manos a la obra y buscaron apoyos y financiación. Comenzaron a replantar en un principio 100 especies autóctonas de árboles de los que sólo el 40% arraigaron, pero en la segunda fase arraigaron más y así sucesivamente.

De esta manera nació el Instituto Terra en 1998, el cual ha replantado más de dos millones de árboles de 300 diferentes especies autóctonas hasta la fecha, permitiendo regresar a muchas especies animales, incluso el jaguar. La tierra de sus padres ya no les pertenece, en la actualidad es un Parque Nacional Protegido y el Instituto Terra se ha convertido en centro de investigación científica, con vivero propio de semillas y centro de formación para jóvenes, granjeros y mineros de la zona, con el objetivo de extender la reforestación de la selva atlántica por todo el valle del río Doce.

Lelia y Sebastião Salgado en el Instituto Terra, Fazenda Bulcao, Aimorés, Minas Gerais, Brasil, 2006 © Ricardo Beliel / Cortesía de la editorial Taschen

El éxito del Instituto Terra y la posibilidad de recuperar la selva atlántica en otras tierras, insuflaron una gran energía y optimismo en Sebastião Salgado, lo que le empujaría a volver a coger la cámara. Junto con Lélia («mi mujer, mi compañera y mi socia en todo lo que hago en la vida – S. Salgado») desechó la idea inicial de realizar un trabajo de denuncia de la catástrofe ecológica, para plantearse la idea de fotografiar los espacios que aún permanecían vírgenes en el planeta y realizar un gran homenaje a la Tierra; así fue como nació “Génesis” en 2004.

Tras un exhaustivo periodo de investigación, descubrió que asombrosamente casi la mitad de la superficie del planeta permanece aún virgen, un 46%. El nuevo proyecto le plantearía nuevos retos a los que nunca se había enfrentado. Hasta entonces sólo había fotografiado una especie, la especie humana, nunca había realizado anteriormente fotografía de paisajes ni de naturaleza y muchos de sus colegas le recomendaron continuar con el tipo de fotografía que tanto éxito le había reportado, pero esto no le desanimó, ya aprendería.

Otro de los retos sería fotografiar la naturaleza en blanco y negro. Aunque ha realizado algunos reportajes en color para algunas revistas con anterioridad, para Salgado el blanco y negro es su lenguaje. Decidió además cambiar de formato, el formato de 35 mm de sus Leica no sería suficiente para las grandes ampliaciones que planeaba imprimir para las exposiciones, decidió pasarse al formato medio, al 4,5×6 cm más exactamente, lo que suponía no sólo cargar con equipo más pesado, sino también diferencias en el encuadre, ya que este formato es más cuadrado que el de 35 mm. Y en medio de todos estos cambios sucede el 11-S y la intensificación de los controles de seguridad y el tener que pasar inevitablemente en numerosas ocasiones los carretes por los arcos de seguridad de los aeropuertos, arriesgándose a dañar los carretes expuestos o como mínimo perder la rica gama de grises. No podía arriesgarse a perder las fotografías realizadas en lugares tan remotos y de tan difícil acceso. Esta fue la razón por la que en medio del proyecto decidió pasarse al digital y utilizar una Canon EOS 1Ds Mark III, aunque a los viajes no llevaría nunca ordenador ni disco duro y continuaría fotografiando mirando por el visor, como ha hecho siempre.

Marine iguana (Amblyrhynchus cristatus). Galápagos. Ecuador. 2004 © Sebastião Salgado / Amazonas images
Marine iguana (Amblyrhynchus cristatus). Galápagos. Ecuador. 2004 © Sebastião Salgado / Amazonas images

El término griego “Génesis” tiene un significado con gran carga religiosa, pero Salgado no eligió el título por ese motivo. Para él, que cree en la teoría de la evolución, simboliza la armonía del comienzo que permitió toda la diversificación de las especies. Esa fue la razón para comenzar el proyecto en las Islas Galápagos, buscando un nexo en común con Darwin. Allí, al fotografiar las iguanas tomó una imagen que le deparó un gran descubrimiento. La mano de la iguana se parecía mucho a la cota de mallas de un guerrero medieval, entonces fue consciente de que todas las especies animales provenimos de la misma célula. Todos los seres vivos del planeta estamos interconectados. “Al descubrir el planeta, me he descubierto a mí mismo – S. Salgado”.

La exposición, comisariada y diseñada por Lélia Wanick Salgado, consta de 245 fotografías, todas ellas son copias digitales en papel Ilford Galerie Prestige Gold Fiber Silk. Para unificar las fotografías tomadas en analógico y en digital, estas últimas han recibido un tratamiento para emular el grano de la película, haciendo imperceptible la diferencia.

La muestra está dividida en cinco categorías: África, Sur del Planeta, Espacios del Norte, Amazonía /Pantanal y Santuarios. Gracias al diseño de la exposición, estas categorías se integran perfectamente en el conjunto. Las ampliaciones de gran tamaño son un gran acierto para transmitir la grandiosidad de los paisajes y la belleza de las especies animales capturadas por Salgado.

Aspecto de una de salas de la exposición “Génesis” en C/O Berlin Foundation © David Fonfría
Aspecto de una de salas de la exposición “Génesis” en C/O Berlin Foundation © David Fonfría

El resultado es impresionante. Sus más de cuarenta años viajando de punta a punta del planeta fotografiando casi exclusivamente en blanco y negro, le han dotado de un control técnico exquisito. Es emocionante reconocer frente a sus fotografías de paisajes y de naturaleza la misma empatía con la que fotografía al ser humano, el gran respeto con el que siempre se ha aproximado a las personas y motivos a los que fotografía. Es espectacular la gama de grises que atesoran sus fotografías, sus encuadres, su dominio de la luz para transmitir la emoción que sintió al tomar las imágenes, sus impresionantes cielos, las montañas, que nos evocan inevitablemente a las de Ansel Adams. Probablemente esa sensibilidad se desarrollara en su infancia, creciendo en la hacienda de sus padres, inmerso en una economía de autosuficiencia y en contacto con la naturaleza.

Más de 30 viajes durante 8 años recorriendo los lugares más vírgenes de la tierra es un privilegio que pocos seres humanos se han podido permitir. Por ello y por haber invertido toda su energía y recursos en “Genesis” y en el Instituto Terra, su mensaje posee no sólo la experiencia acumulada como militante, economista, periodista, fotógrafo, viajero, sino además y sobre todo la gran coherencia y grandeza moral como persona, que hace que su voz sea digna de ser escuchada.

Desgraciadamente ninguna de las fotografías de “Génesis” han sido tomadas en Europa. En el viejo continente no quedan espacios vírgenes. Es un dato que nos pasa normalmente desapercibido, pero que no es para nada trivial. De Europa partieron a finales del siglo XV las tres carabelas que cambiarían el rumbo de la historia del planeta con sus colonizaciones, y con ellas viajarían también lo mejor y lo peor del ser humano.

En Europa, concretamente en París durante el próximo mes de diciembre, tendrá lugar la enésima Cumbre sobre el Cambio Climático, en donde 196 países y los principales líderes mundiales se sentaran a debatir para encontrar soluciones a los retos producidos por el calentamiento global y el efecto invernadero.

En la conferencia a la que DSLR Magazine asistió en Berlín, el investigador Hans Joachim Schellnhuber y Sebastião Salgado coincidieron en su escepticismo sobre los resultados y compromisos que en dicha cumbre se puedan alcanzar, hasta el punto de que Sebastião Salgado ha declinado formalmente la invitación para asistir a ella.

Southern Right whales (Eubalaena australis), drawn to the Valdés Peninsula because of the shelter provided by its two gulfs, the Golfo San José and the Golfo Nuevo, often navigate with their tails upright in the water. Valdés Peninsula, Argentina. 2004 © Sebastião Salgado / Amazonas images

Sobre los resultados de la cumbre, somos muchos millones de personas en el planeta los que reclamamos esperanzados acciones contundentes y efectivas para detener el cambio climático, aunque interiormente compartamos la misma decepción por los acuerdos obtenidos en cumbres anteriores. Sólo el tiempo nos sacará de dudas, pero como afirman muchas voces autorizadas, no nos queda mucho… 

“Los gobiernos pueden actuar sobre las emisiones de carbono, pero sólo los árboles pueden absorber naturalmente el dióxido de carbono y producir oxígeno. Con cada árbol que se planta, podemos respirar un poco más aliviados sobre el futuro de nuestro planeta” (Lélia Wanik Salgado).

La editorial Taschen ha sido la encargada de traducir el gran proyecto de Sebastião Salgado a formato libro. Taschen no sólo ha publicado “Génesis” en varias versiones, la comercial, una edición “sumo” y cuatro ediciones de arte, sino que se ha comprometido y ha firmado un acuerdo para comprar créditos al Instituto Terra por el equivalente a todas sus emisiones de carbono anuales en sus procesos de producción y logística. De esta forma Taschen, además de ser la mayor editorial mundial de libros de arte, puede enorgullecerse de ser una de las pocas empresas neutras en emisión de carbono y de colaborar en la reforestación de la selva atlántica brasileña.

(*) Ver: Robert Mapplethorpe – Retrospektive

Para apoyar la labor del Instituto Terra de manera corporativa o individualmente está disponible el siguiente enlace en la web del Instituto Terra: www.institutoterra.org/donations.

Portada del libro “Génesis” y aspecto de la edición “Sumo” con su atril de madera / Cortesía editorial Taschen
Portada del libro “Génesis” y aspecto de la edición “Sumo” con su atril de madera / Cortesía editorial Taschen

Sebastião Salgado. GÉNESIS – Edición Comercial
Tapa dura con 17 páginas desplegables, 24,3 x 35,5 cm, 520 páginas
Disponible en alemán, francés, español, italiano y portugués.
€ 49,99

Sebastião Salgado. GÉNESIS – Edición de Arte
Dos volúmenes en tapa dura de cuero, 704 páginas, 46,7 x 70,1 cm,704 páginas
Libreto con las leyendas que acompañan a las fotografías encuadernado en tela
Fotografía en gelatina de plata 40,64 x 30,48 cm firmada
Atril de madera de cerezo diseñado por Tadao Ando
Edición en inglés, numerada y limitada a 100 ejemplares de cada serie (4 series)
€ 8500

Sebastião Salgado: Genesis
18 abril – 16 agosto, 2015
Amerika Haus, C/O Berlin
Hardenbergstraße 22–24, Berlin
www.co-berlin.org

www.amazonasimages.com

       

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