Hablamos con Stanislas Guigui, fotógrafo invitado al OjodePez IV Photo Meeting Barcelona 2014. Sus imágenes nos acercan a la dura realidad de una variopinta colección de seres humanos con un denominador en común, marginación, exclusión, soledad… aquellos que la sociedad trata de borrar a toda costa.

Desde El Cartucho en Bogotá a sus más recientes trabajos en Marsella, sus imágenes puede que no cambien el mundo, pero no nos dejan indiferentes. Stanislas Guigui, fotógrafo francés (París, 1969), se considera amante del lado oscuro de nuestra sociedad, y suele retratar con su cámara mundos marginales y excluidos. Stan suele mostrar en sus fotografías el otro lado de la medalla, la cruz que todos llevamos dentro.

En 1996 se fue a vivir al conflictivo barrio de El Cartucho en Bogotá (Colombia), y durante más de tres años se dedicó a fotografiar las pésimas condiciones de vida de sus habitantes, desolados por las consecuencias de la guerra civil; un trabajo que le valió el premio PHotoEspaña «Descubrimientos al mejor porfolio» en 2006.

Million, Calle del Cartucho, Bogotá, Colombia, 2002-2009 © Stanislas Guigui
Million, Calle del Cartucho, Bogotá, Colombia, 2002-2009 © Stanislas Guigui

Su trabajo ha sido publicado recientemente en el libro Atrás del Muro (Images Plurielles Editions, 2014), serie que ya expuso el año pasado en Paris Photo y que fue ganadora de un premio UNICEF en 2008.

Brujoloco, Atrás del Muro, Bogotá, Colombia, 2002-2009 © Stanislas Guigui
Brujoloco, Atrás del Muro, Bogotá, Colombia, 2002-2009 © Stanislas Guigui

También es conocido por sus retratos del Cabaret New Burlesque, que considera un homenaje a la bohème y los bohemios, también recopilado en otro libro (Editions du Chêne, 2011). Actualmente es miembro de la agencia francesa Agence VU.

Cabaret New Burlesque, París, Francia, 2011 © Stanislas Guigui
Cabaret New Burlesque, París, Francia, 2011 © Stanislas Guigui


Stanislas Guigui (Stan)
David Fonfría / Manuel Sanfrutos (DSLRMagazine)
En cursiva, las reflexiones del autor(es).

Stanislas Guigui entrevistado por David Fonfría para DSLRMagazine © Albedo Media
Stanislas Guigui entrevistado por David Fonfría para DSLRMagazine © Albedo Media

Nota: creemos conveniente dejar constancia de que el siguiente artículo no es una traducción exacta palabra por palabra del contenido de la entrevista, sino que reproduce las ideas en ella contenida de la forma más fidedigna posible, con el objetivo de aportar al lector la información de una forma más conveniente. Ciertas partes, por no ser consideradas de suficiente interés, han sido eliminadas o resumidas, pero en ningún caso se ha alterado, al menos de forma voluntaria, el sentido de las opiniones e informaciones aportadas por ambas partes.

DSLRMagazine – ¿Cómo fueron tus comienzos con la fotografía?

Stan – Empecé robando la cámara de mi padre porque en esta época era el principio del VHS, en casa teníamos unas tres películas, no más. En vacaciones cada día miraba las tres, una después de otra… estaba fascinado por el cine… mirar el mundo a través, era ¡mágico!

Cuando tuve 15 o 16 años tuve mi primera cámara y siempre fui haciendo las mismas cosas, gente en la calle… me interesaba el ser humano por encima de todo. Y así empecé. Después trabajé para un pequeño diario de Marsella, donde apenas te pagaban 20 francos (2,5€ al cambio) una foto. Me fui entonces a Israel y trabajé para AFP, pero trabajar toda la vida haciendo fotos es muy difícil… es muy complicado ser un artista… Un día me dije voy a ser fotógrafo, y así empecé.

DSLRMagazine – ¿Cómo llegaste a Bogotá, Colombia, donde realizaste tu primer trabajo importante que fue premiado con el premio Descubrimiento de PHotoEspaña 2006? ¿Qué supone el trabajo y el premio en PHotoEspaña para tu carrera?

Stan – Era el principio de todo porque nunca había mostrado mi trabajo y quería hacer una película más que fotos. Llegué a Colombia por la vida, porque conocí a una mujer colombiana en Francia y después me dijo que tenía que volver y que si queríamos estar juntos… me dije que América del Norte y América del Sur debían formar parte del mismo sueño americano y me fui con ella en 1996. No sabía nada de Colombia, que estaba en guerra, el narcotráfico, el terrorismo de Bogotá… Cuando pasé la puerta del aeropuerto el sueño se acabó.

Desde el aeropuerto hasta el centro de Bogotá hay una avenida gigante y me acuerdo que era de noche, miré por la ventana del coche y había miles de personas en la calle, pero miles de miles. De noche era una visión terrible, disparos por todos los lados, familias enteras fuera. En esta época yo trabajaba en publicidad y me dije que no podía trabajar fotografiando productos con toda esa gente en esa situación.

«En esta época yo trabajaba en publicidad y me dije que no podía trabajar fotografiando productos con toda esa gente en esa situación» – Stanislas Guigui

De hecho, me separé de la mujer, que era de un nivel más bien alto, y eso no me hacía sentir muy bien. Para mí, la fotografía es sinónimo de libertad; tenía una pequeña cámara y me pregunté a mi mismo que podía hacer; después de dejar a esta mujer y el mundo de la publicidad, estuve paseando por Bogotá y me encontré con el barrio del Cartucho; vi que era algo muy diferente, una cosa rara… era como un decorado de cine. Tenía una amiga que estaba en Bellas Artes al lado del Cartucho y los estudiantes compraban marihuana, me fui con ellos y empecé a conocer gente, ladrones, bandas… me quedé con ellos.

Stanislas Guigui © Albedo Media
Stanislas Guigui © Albedo Media

DSLRMagazine – En tu trabajo retratas personas que son outsiders, fuera de lo que se conoce como la sociedad normal. ¿Hasta qué punto te reconoces tú personalmente en los personajes que retratas? ¿Es una forma de autorretrato de alguna manera?

Stan – Creo que sí pero nunca pensé en esto porque sería una confusión total. Creo que la fotografía es como un espejo, un espejo para la persona que retrato pero también para mí. Creo que hay algo que no puedo definir. De hecho, quería ser pintor; un pintor puede pintar lo que tiene en la cabeza. Nosotros necesitamos material, gente, paisajes o cualquier cosa. No suelo tomar muchas fotos, cuando tomo una foto es porque hay algo que me «pega fuerte»… no sé en realidad qué estoy buscando. Aunque supongo que sí, que siempre hay una parte de mí en mis retratos.

Silly Pain, Atrás del Muro, Bogotá, Colombia, 2002-2009 © Stanislas Guigui
Silly Pain, Atrás del Muro, Bogotá, Colombia, 2002-2009 © Stanislas Guigui

DSLRMagazine – Siguiendo un poco con Colombia, ¿cómo está el proyecto de tu film?

Stan – El problema de hacer una película realmente de autor es la libertad, tener dinero, y más que todo resistir a la presión exterior de las productoras y de la gente de postproducción. Para mí fue muy difícil porque quería hacer una película tal como la tenía en mente, no es algo comercial para el marketing. Es una obra más que una película.

De hecho, tuve problemas con los productores… al final me separé de ellos porque me debían mucho dinero y cuando acabé la película tenía que hacer papeles para arreglar muchas cosas… entonces me di cuenta de que la película no era mía sino de ellos, porque ya habían hecho un depósito legal firmado por mi… y empecé a pelear con ellos durante dos años. Cuando al fin recuperé la película no quise hablar de ello.

En septiembre tenía que haber llevado la película a los productores y distribuidores pero tuve un accidente de moto y tuve que parar las fotos, el libro y todos los trabajos… Aún no sé lo que voy a hacer con la película. Hay una propuesta de un americano, pero es todo muy complicado porque necesito un productor para todo lo que es legal, jurídico, financiamiento y todo esto. Yo soy un artista, no quiero ser productor… a ver cómo puedo seguir con esto.

DSLRMagazine – Ahora eres miembro de la Agencia VU de fotógrafos. ¿Desde cuándo eres miembro y que te aporta ser miembro de la agencia, el respaldo, como te ayuda para continuar realizando tus trabajos, la difusión…? Háblanos un poco de la agencia.

Stan – Entré en la Agencia VU hace tres años… No me gusta trabajar en una cosa y luego en otra; me gusta trabajar a largo tiempo, tres, seis meses, un año, con gente y esa es la filosofía de VU; me siento bien allí, y me ayudan mucho para todo. Publiqué dos libros y me ayudaron, me respaldaban. Yo saco una foto, ellos la venden, todo OK; es un intercambio intelectual, porque ser fotógrafo es un compromiso de soledad… ves a mucha gente pero estás siempre solo, muy solo.

«Ser fotógrafo es un compromiso de soledad… ves a mucha gente pero estás siempre solo, muy solo» – Stanislas Guigui

Y hay momentos que tu cabeza da vueltas y vueltas porque solo no puedes tener solución para todo. Entonces hablar con gente que entiende tu trabajo, que le gusta, que te empujan,… para mí es muy importante para continuar este trabajo. Te consiguen exposiciones, editores, prensa y demás, pero más que nada es este intercambio de sentirse en una familia intelectual. No te juzgan. El proyecto no está mal o está bien; es lo que quieres hacer. Y es diferente que estar solo, porque cuando dices que estás en la Agencia VU, las puertas se abren. Es muy fácil, porque somos muy pocos y tienen una reputación mundial e internacional.

DSLRMagazine – ¿Cómo es la situación actual para las agencias, los fotógrafos? ¿Cómo está el fotoperiodismo, la foto documental y cómo ves el futuro de la publicación clásica? ¿Piensas en nuevas plataformas, nuevos formatos, para difundir tu trabajo? ¿Qué piensan tus colegas de la agencia?

Dandy Nero, Atrás del Muro, Bogotá, Colombia, 2002-2009 © Stanislas Guigui
Dandy Nero, Atrás del Muro, Bogotá, Colombia, 2002-2009 © Stanislas Guigui

Stan – Creo que trabajar ahora en prensa es muy difícil; por ejemplo me hicieron un porfolio en Alemania y me pagaban 60 € cada página, a dividir por dos, porque hay que contar con la agencia también. Ganarse la vida con el periodismo es muy difícil ahora… Una historia pequeña es más fácil de vender que un gran reportaje porque no hay espacio. Es interesante trabajar con ellos, pero no hay dinero… ahora con internet la gente ya no compra, y la prensa busca la exclusividad.

Para mí, mi trabajo es contar historias, hacer libros. El mercado de los libros también está muy complicado, por internet, ya que no hay librerías… es complicado también. Así que otra manera de contar historias son los vídeos, hacer pequeños montajes de vídeo para la web… la web es importante para mostrar nuestro trabajo; creo que es esta la dirección para nosotros….

La prensa busca actualidad, y puedes vender una foto, pero al cabo de dos días ha dado la vuelta al mundo y se acabó. Si no controlas el medio de difusión, se pasa el tiempo muy rápido.

DSLRMagazine – En tu trabajo necesitas más tiempo. Tienes empatía con las personas, una relación… Tu trabajo no tiene tanto que ver con la inmediatez; tiene más que ver con las personas. Creo que las plataformas se tienen que adaptar a este discurso. Tu vía de comunicación va por otra línea. No puede ser la fotografía, la noticia del momento, sino que es un proyecto de larga duración y eso es más complicado…

Stan – Tienes toda la razón, es más complicado. Los días pasan y tienes que comer, el problema para nosotros es el tiempo… a veces va muy rápido y otras muy lento, no hay punto medio.

DSLRMagazine – En el Cara a cara con Carine Dolek nos hablabas de algunos conflictos con las galerías, cuando un coleccionista privado o institución ha querido comprar tus fotografías y precisamente esta persona o institución es responsable en parte de estas miserias o injusticias que tu fotografías. Cuéntanos cómo afrontas este conflicto, ¿cómo lo vives?

Stan – Lo vivo de manera natural. Necesitamos dinero, pero nunca me voy a arrodillar por dinero. Hago un trabajo que implica a otras personas, un trabajo político, socialmente complicado. Yo quiero vender mis fotografías pero no mi alma y mi alma no es solo parte de mí, es parte de ellos.

Yo no puedo tener un doble discurso, acusar a alguien y luego aceptar su dinero, no hay conflicto, para mi está muy claro. No me importa si es la galería o entidad más importante del mundo, no me interesa. Igual para la galería es un conflicto, para mí no, es lo más coherente.

«Necesitamos dinero, pero nunca me voy a arrodillar por dinero. Hago un trabajo que implica a otras personas, un trabajo político, socialmente complicado. Yo quiero vender mis fotografías pero no mi alma y mi alma no es solo parte de mí, es parte de ellos» – Stanislas Guigui

Yo no hago este trabajo por dinero, me gustaría tener un poco más pero… (risas) mi trabajo es sobre todo un bandera de libertad, hago lo que me interesa y quiero mostrarlo como tal, sentirme orgulloso de él.

El fiero, Calle del Cartucho, 2002-2009  © Stanislas Guigui
El fiero, Calle del Cartucho, 2002-2009  © Stanislas Guigui

DSLRMagazine – Ya para ir finalizando… ¿Nos podrías contar un poco los proyectos que hiciste posteriormente al Cartucho, en Francia y en otros lugares, y en qué proyectos estás trabajando actualmente?

Stanislas Guigui © Albedo Media
Stanislas Guigui © Albedo Media

Stan – Después del Cartucho hice un trabajo más tranquilo, porque necesitaba algo más sencillo, más fácil, con más felicidad, más alegría… Así que trabajé con un grupo de Cabaret, de estriptis pero de mujeres gordas. Era totalmente mi manera de ver la vida. Una mujer así debe tener mucho coraje para mostrarse así, cuando pesa 100 o 110 kilos. Sobre todo ahora que todas las mujeres son muy delgadas y existe un canon de belleza muy definido… Estás mujeres son una rebelión total. Trabajé también el problema de los gitanos en Europa.

Cabaret New Burlesque, París, Francia, 2011 © Stanislas Guigui
Cabaret New Burlesque, París, Francia, 2011 © Stanislas Guigui
Cabaret New Burlesque, París, Francia, 2011 © Stanislas Guigui
Cabaret New Burlesque, París, Francia, 2011 © Stanislas Guigui

Y ahora estoy trabajando en mi ciudad, en Marsella, en Francia, que es una ciudad muy pobre, la ciudad más pobre de Francia quizá, con más desempleo. Es también la puerta de África, más de la mitad de la población que viene de allí no tiene papeles, apenas saben escribir, hablar… Y es un puerto, no como aquí en Barcelona, sino un puerto de vida… hay gente que llegan a Marsella y no quieren quedarse, es solamente un lugar de paso para ellos… hay gente que se va pero también están los que se quedan, los que fracasan… el hachís, la marihuana, el dinero. Marsella tiene algo del Nueva York de los ochenta, es un trabajo con el que llevo dos o tres años ya, pero no puedo ir más rápido…

Il Semaforo, Marsella, 2011 © Stanislas Guigui
Il Semaforo, Marsella, 2011 © Stanislas Guigui
Il Semaforo, Marsella, 2011 © Stanislas Guigui
Il Semaforo, Marsella, 2011 © Stanislas Guigui

DSLRMagazine – Una última pregunta: nos gustaría que nos contaras las afinidades, la cercanía, que tienes con otros autores, en qué fotógrafos te ves reconocido, no solo por las fotos como tal, sino por la actitud, la cercanía que tienes con la gente… Dentro del panorama actual, e incluso también en fotógrafos pasados, ¿dónde te ves tú más reconocido? ¿Qué autores tienes cómo referente?

Stan – Hay una persona que conocí cuando tuve el premio en PHotoEspaña, que es Alberto García Alix. Es una persona que me gusta mucho. Es una persona muy simpática, es inteligente, tiene mucho talento también y él fotografía su vida a través de personas… es un acto de vida.

Yo no puedo ser amigo de un fotógrafo si no tengo respeto a su trabajo, para mi es la misma cosa. Somos muy pocos creo en este caso; Anders Petersen, Antonie D´Agata, etc. Es un reflejo de nuestro mundo interior al exterior. No nos servimos de la gente que retratamos, más bien al contrario, es tanta implicación, tanto tiempo, tantos problemas… ¿Para qué, para un papel, una foto?

Un persona que también me gusta mucho es Diana Arbus, es un salto en el mar… recuerdo ahora una frase del director de Visa pour l’Image en Perpignan que decía; «tomar una fotografía de alguien que se muere en una cama no es un documental, es vouyerismo«… nuestro trabajo es totalmente diferente.

Stanislas Guigui © Albedo Media
Stanislas Guigui © Albedo Media
       

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