Weegee by Weegee

La violencia del Nueva York de los años 30 y 40 en los ojos de Arthur H. Fellig, alias "Weegee".

Hasta el próximo día 5 de noviembre estará disponible la última retrospectiva organizada por Foto Colectania Barcelona en colaboración con la Fundación Banco Sabadell; Weegee by Weegee, que recoge muchos de los trabajos del fotógrafo americano, conocido por su particular visión de la realidad en las calles neoyorquinas y sus experiencias fotográficas cercanas al crimen.

La intercepción de la emisora policial permitía a Weegee llegar antes que nadie a los crímenes de la Nueva York de los años 30 © Weegee / International Center of Photography / Cortesía de la colección M. + M. Auer
La intercepción de la emisora policial permitía a Weegee llegar antes que nadie a los crímenes de la Nueva York de los años 30 © Weegee / International Center of Photography / Cortesía de la colección M. + M. Auer

Allá por los años 30 y 40 en Nueva York, los asesinatos entre miembros de la mafia, rateros y adictos se sucedían uno tras otro. Con un sistema policial sumido en la corrupción, la ciudad de Nueva York experimentaba en sus calles una de sus épocas más aciagas. Pocos eran los fotógrafos que se atrevían a adentrarse en ese sórdido mundo, hasta que Arthur H. Fellig, más conocido por su seudónimo «Weegee«, consiguió sintonizar en la radio de su coche la emisora policial, lo que le permitió adelantarse a los demás fotógrafos y publicar esas escabrosas imágenes antes que cualquier otro.

Rateros, delincuentes y mafiosos eran objeto de las fotografías de Weegee © Weegee / International Center of Photography / Cortesía de la colección M. + M. Auer
Rateros, delincuentes y mafiosos eran objeto de las fotografías de Weegee © Weegee / International Center of Photography / Cortesía de la colección M. + M. Auer

Su trabajo no sólo ha servido de inspiración para muchos fotógrafos contemporáneos atraídos por la suciedad de aquellas atmósferas, sino que películas como Nightcrawler –2014, Bold Films– parece que hayan sido basadas en su propia vida. Pero su carrera fotográfica no sólo se centraba en mostrar esas crudas y explícitas instantáneas de cadáveres recientes, sino que -como demuestra la exposición- en sus imágenes podemos encontrar sentimientos más agradables, demostrando que también era capaz de envolver en un halo de ternura a los sujetos que fotografiaba. Niños jugando, familias comiendo y costumbres cotidianas se abren paso entre las 100 imágenes que componen la muestra, que además contará con los impactantes fotolibros que Weegee publicó por aquel entonces.

Las escenas afables y costumbristas también se muestran en la exposición © Weegee / International Center of Photography / Cortesía de la colección M. + M. Auer
Las escenas afables y costumbristas también se muestran en la exposición © Weegee / International Center of Photography / Cortesía de la colección M. + M. Auer

Con un precio por entrada de 4 euros, la muestra se postula como una de las imprescindibles del año. Sin lugar a dudas, «The Famous Weegee» -como firmaba sus trabajos- se convirtió uno de los grandes mitos del fotoperiodismo criminal, gracias a su magnífico trabajo.

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