Las últimas semanas han sido realmente turbulentas para el actor Johnny Depp; el fallecimiento de su madre, las acusaciones de su mujer… asuntos que no conciernen a esta publicación pero sí a su protagonista, quien tiene una curiosa conexión con nuestro tema de hoy.
¿Qué tienen en común la Barcelona modernista, Charles Darwin y la mafia de Nueva York? En principio nada, pero si seguimos una sorprendente pista descubriremos esa relación, la cual, por cierto, tiene mucho que ver con el nombre de esta sección; “Sol y Sombra”.

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Todo buen sol y sombra que se precie ha de hacerse con anís, una bebida que conecta a Darwin, Dali y Johnny Deep, con, Al Pacino, Picasso y Ramón Casas

Esta expresión tan polisémica nos permite hablar de luces y sombras de la historia iconográfica de España, y así, su pasado admirable y sus episodios menos loables, nos permiten cada semana abordar las historias más variopintas… de la historia. Pero también es probable que algún lector aficionado a la taberna haya estado pensando desde el principio en la combinación del recio coñac y el dulce anís.
Y es que hoy sacamos la botella de anís, y no cualquiera, sino la de Anís del Mono, para conocer su peculiar trayectoria, desde sus orígenes hasta la vinculación con el polifacético Johnny Deep.

Anis del Mono, Anís del Tigre, Anís del Toro
A la zaga de Anís del Mono, surgieron Anís del Toro y otro tipo de fauna tal como el tigre, que cuya pose devorando a un primate no parece ser casual

La siempre emprendedora ciudad de Barcelona se hallaba en el siglo XIX en pleno modernismo; los innovadores diseños abarcaban desde lo arquitectónico a lo publicitario siendo de esta última modalidad de la que más partido sacó el empresario Vicenç Bosch i Grau, un notario que sin haber ejercido nunca su profesión se decantó por el mundo de los licores y los aguardientes fundando con su hermano la fábrica José Bosch y Hermano.

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Vicenç Bosch resultó ser un empresario brillante, volcado en el diseño y en la construcción de una marca indestructible más de un siglo después

En 1897 José murió quedando Vicenç al frente de la empresa, siendo ese mismo año en el que el empresario propuso un certamen de cartelería para uno de sus productos estrella, un anís al que le habían dado el nombre del mono, por un simio que al parecer habían traído en uno de los numerosos portes que la empresa recibía desde América.
Al concurso se presentaron infinidad de artistas pero terminó ganando un joven de 31 años verdadero experto en cartelería de marcas tales como Codorniu o locales como Els Quatre Gats; se trataba de Ramón Casas quien terminaría convirtiéndose en uno de los pintores más geniales del siglo XIX y XX.

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Elegir a Ramón Casas como diseñador de la cartelería fue otro de los grandes aciertos de Anís del Mono

Pero lo que no parece tan claro es el origen del diseño de la etiqueta, una imagen llena de claves que quizás expliquen su sentido. La imagen del primate parece a priori una simple idea comercial de fácil memorización y de gran éxito pues no tardaron otras licorerías de la competencia en comenzar a producir productos tales como el anís del toro, el orangután e incluso del tigre cuya estampa se representó atacando gratuitamente a un pobre mono.
Lo cierto es que el mono que aparecía en las botellas de Vicenç no parece surgir de manera espontánea dentro de la publicidad. Las caricaturas que durante todo el siglo XIX se hicieron del científico Charles Darwin acabaron abriéndose un hueco en las imágenes corporativas de productos tales como Merchant´s Garging Oil quienes claramente aludían a Darwin con un mono que afirmaba ser abuelo del naturalista.

Etiqueta de Maerchant´s Gargin Oil, Caricatura de Darwin y Anís del Mono, las conexiones entre el naturalista y el anís parecen más que evidentes.
Etiqueta de Merchant´s Garging Oil, Caricatura de Darwin y Anís del Mono, las conexiones entre el naturalista y el anís parecen más que evidentes

Por lo tanto es fácil deducir que el aspecto barbudo y la nota que sostiene el mono del anís fuesen guiños al científico inglés. De hecho, de ser así, explicaría la alusión a la ciencia que porta el simio en dicha nota donde dice Es el mejor. La ciencia lo dijo y yo no miento.
Es más el Origen de las Especies había sido publicado hacía apenas diez años antes de la aparición de la etiqueta en 1870 lo cual sitúa la imagen en plena polémica entre creacionistas y darwinistas cuyas pugnas también se dirimieron en España.
Fuese o no el mono una caricatura de Darwin, lo que si parece cierto es que hasta el más mínimo detalle del diseño de este producto estuvo minuciosamente pensado. La botella sin ir más lejos tuvo un origen mucho más elegante que el aporreamiento al que se la somete en navidades pues todo apunta a que fue inspirada en el envase de un delicado perfume que Vicenç Bosch compró a su mujer en plena plaza Vendôme de París.
El éxito comercial del anís hizo que pronto se popularizase y como tal llegase a bodegones y escenas artísticas del más alto nivel. En 1914 Juan Gris pintó La bouteille d’anis y hay quien ha querido ver en ello un homenaje a los padres del cubismo ya que en la etiqueta aparecen los nombres de París, Madrid y Badalona como metáforas de Picasso, Braque y el propio Gris.
También Picasso tomó la botella de modelo en varios de sus bodegones aclarando bien con el título o bien con los pinceles que esa botella era la de Anís del Mono y no otra marca.
Del mismo modo Dalí introdujo la famosa botella en una de sus composiciones de 1956 titulada Naturaleza muerta viva y así podríamos seguir con Diego Rivera quien también se inspiró en esta bebida durante su etapa parisina.

Esta obra de Juan Gris como otras tantas de Picasso o Dalí entre otros artistas toman la botella de anís del mono como modelo en sus bodegones.
Esta obra de Juan Gris como otras tantas de Picasso o Dalí entre otros artistas toman la botella de anís del mono como modelo en sus bodegones

No es por tanto de extrañar, que cuando en 1997 Johnny Deep y Al Pacino protagonizaron la película Donnie Brasco se emplease como un elemento del atrezzo la famosa botella de anís. Incluyendo la bebida en el tumultuoso mundo de la mafia newyorkina. Cerrandose así el círculo prometido de la Barcelona modernista al la mafia de Nueva York.

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