Pocos elementos geográficos han dado tanto juego en el mundo de la fotografía como las fronteras. Baste recordar la imagen de Warren Richardson galardonada el pasado 2015 con el premio World Press, para ver cómo el tema de las fronteras es un argumento siempre candente para la creatividad de los fotógrafos y los artistas en general.

Hoy con motivo de una efeméride posiblemente olvidada por la mayoría de medios –152º aniversario del Tratado de Lisboa– ahondaremos en una, cuanto menos humorística, cuestión, las difusas fronteras de España.

¿Por qué difusas? Son numerosos los ejemplos que lo aclaran pero quizá la primera duda habríamos de plantearla en referencia al tratado del que hablábamos pues según parece España y Portugal no tuvieron clara su frontera durante 224 años.

En el fondo es hasta lógico. Las diferencias políticas o administrativas impuestas desde el siglo XVII no eran (y quizá no sigan siendo) tan claras a pie de calle, donde la convivencia y las costumbres acercan a los pueblos más que alejarlos.

Por ello, no pocos municipios colocados en tierra de nadie como la misma frontera o comarcas de soberanía compartida como el llamado Couto Mixto, fueron considerados oficialmente como “pueblos promiscuos” y en cierto modo no les faltaba razón pues esa ambigüedad geográfica les permitía tener ciertos beneficios aduaneros.

Semejante falta de seriedad se zanjó con el tratado de Lisboa que pasados los siglos tiene cierto cachondeo, pues tanto el rey Luis de I de Portugal como Isabel II de España argumentaron que tal confusión fronteriza era culpa de los antiguos beneficios feudales y párrafo seguido, no sin cierta sorna, admiten que para solucionarlo han elegido un duque –Nunho José Severo de Mendoça– y a un marqués –Juan Jiménez de Sandoval–.

Rey de Portual y reina de España
Isabel II y Luis I. Poco sabían ellos que mientras se preocupaban por parcelas en Extremadura o islas fluviales, sus respectivos territorios en ultramar serían perdidos para siempre.

En sí mismo el conflicto es cuanto menos llamativo, hay territorios realmente paradójicos como la isla Canosa que al estar situada cerca de la desembocadura del Miño y ser éste la frontera natural entre ambos países… Quedaba en tierra de nadie.

Al final la isla Canosa formó parte de España pero no siempre estas islas han sido despachadas con la misma solución. La isla de los Faisanes situada en pleno centro del río Bidasoa goza de “custodia compartida”, seis meses con Francia y otro seis con España. O lo que es lo mismo, en estas fechas es territorio francés pero cuando llegue febrero será tierra española.

Isla de los Faisanes, Jacques Laumosnier
Tratado de los Pirineos firmado en la Isla de los Faisanes, lienzo pintado por Jacques Laumosnier. Pese a su minúsculo tamaño ha sido una isla clave en multitud de episodios históricos.

El galimatías geográfico con Francia tiene como guinda el municipio de Llivia que pese a ser de Gerona está rodeado de territorio francés, como otros tantos exclaves o enclaves –ambas formas son válidas– es en realidad una especie de isla puesta en tierra. A nivel interprovincial sucede con el Condado de Treviño, Dehesa de Cepeda o el Rincón de Ademuz, por poner algunos ejemplos de los tantos como se podrían citar de los dieciocho puntos geográficos separados de sus provincias.

De hecho no solo tenemos enclaves en Francia, también Ceuta y Melilla cabrían en esa categoría al igual que nos sucede a nosotros, por contra, con Gibraltar. Pero quizás la gota que colmó el vaso en estos debates políticos fue la polémica suscitada por unas islas en mitad del océano Pacífico en las que al parecer España seguía manteniendo su soberanía.

Islas españolas en el Pacífico
La isla de Acea también llamada Ocea una de las idílicas islas, presuntamente españolas.

La polémica surgió cuando el jurista e investigador Emilio Pastor –según otros el conflicto ya era conocido a principios del siglo XX– se percató de la falta de profesionalidad de los españoles, entre ellos Francisco Silvela, que había permitido durante la firma del Tratado germano-español de 1899 que varios islotes quedasen al margen de la cesión española al segundo Imperio Alemán.

Pérdida de las colonias en oceanía, España en Micronesia
Entrega de las Islas Carolinas a los Alemanes. 25 millones de pesetas tuvieron la culpa ya que fue en lo que se valoró el territorio español en el Pacífico.

En 2014 el gobierno de España argumentó con la proverbial retórica que le caracteriza que dichas islas estaban incluidas en el tratado aunque no se mencionasen dado que se daba por hecho. Un argumento que a nivel legal quizás no sea muy sólido, y a nivel patriótico da que pensar.

Afortunadamente hay aventureros que han tomado esta cuestión como acicate y armándose de valor se han lanzado en busca de estas islas. Uno de los más emblemáticos ha sido Paco Nadal quien hace pocos años se propuso llegar a Kapingamarangi una de estas islas perdida en la Micronesia.

Paco Nadal, fotografía de frontera, Micronesia española, kapingamarangi
Kapingamarangi una de las varias islas ¿españolas? en el Pacífico. Pese a los argumentos de los políticos españoles el debate sobre si su soberanía debería ser o no española sigue en el aire.

Lo fascinante del viaje de Nadal es que lo consiguió, narrando además una maravillosa crónica del periplo. Sus fotografías son el reflejo mismo de ese anhelo histórico, concebir España como un territorio idílico que se expande alrededor del mundo, algo que quizás no volvamos a percibir en el futuro… ¿Quién sabe?

2 Comentarios

    • Querido lector:
      La referencia a Ceuta y Melilla se circunscribe a su categoría de enclave. Término que según la última edición del diccionario de la real academia de la lengua española en su primera acepción dice así: “territorio incluido en otro con diferentes características políticas, administrativas, geográficas, etc”.
      Evidentemente las causas que hicieron de Gibraltar un enclave inglés son incomparables a las melillenses y ceutís pero como habrá visto a simple vista ese particular no es tratado en el artículo e insisto, solo se mencionan como ejemplos de enclaves.
      No obstante gracias por su mensaje.

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