Compartir

A colación de la exposición “La antropología de los sentimientos” y dentro de la campaña Esta es mi verdad, el pasado jueves 3 de mayo el Centro Internacional de Fotografía y Cine EFTI organizó en su espacio UnoNueve un encuentro con la fotógrafa Isabel Muñoz.

El Espacio UnoNueve prácticamente llenó su aforo para la conferencia de Isabel Muñoz © Mario Sánchez / Albedo Media
El Espacio UnoNueve prácticamente llenó su aforo para la conferencia de Isabel Muñoz © Mario Sánchez / Albedo Media

El evento comenzó con la presentación a cargo de uno de los directores de la escuela José Luis Amores, que presentó a Isabel Muñoz como Epson Photo Ambassador y recordó que fue ella misma en 1997 la que inauguró la sala de exposiciones de la escuela con su trabajo. Poco después, sería Raúl Sanahuja –Responsable de Comunicación de Epson España– quien tomaría el testigo de la presentación para situar en contexto a los asistentes y recordar el funcionamiento de la campaña Esta es mi verdad, que recoge las experiencias de cinco fotógrafos profesionales consagrados de cinco países europeos y que tiene como representante española a la propia Isabel Muñoz.

Raúl Sanahuja, responsable de comunicación de Epson España, durante la presentación © Mario Sánchez / Albedo Media
Raúl Sanahuja, responsable de comunicación de Epson España, durante la presentación © Mario Sánchez / Albedo Media

Tras ellos, el encuentro se convirtió en una charla distendida con tan solo dos sillas y una proyección como excusa. Manuel San Frutos –editor jefe de Albedo Media– hizo las veces de maestro de ceremonias, realizando un recorrido –uno de los muchos posibles– sobre la nutrida producción artística de la autora.

“A la singularidad de las prácticas humanas responde la originalidad de una fotografía que se sitúa en la encrucijada entre la antropología y el cuaderno de viaje, la mística y el materialismo.”

Extracto del texto “Antropología de los sentimientos” de François Cheval.

Usando esta frase a modo de punta de lanza, extracto del texto incluido en el catálogo de la actual exposición de Tabacalera ‘La Antropología de los sentimientos’, comenzó la conversión entre ambos.

Nota: el siguiente texto no es una transcripción literal del contenido de la entrevista, sino que reproduce las ideas en ella contenida de la forma más fidedigna posible. Ciertas partes pueden haber sido resumidas, pero en ningún caso se ha alterado, al menos de forma voluntaria, el sentido de las opiniones e informaciones aportadas por ambas partes. Las aclaraciones y textos de apoyo son expresadas en cursiva.

Isabel Muñoz –al fondo– aguardando durante la presentación de la charla © Mario Sánchez / Albedo Media
Isabel Muñoz –al fondo– aguardando durante la presentación de la charla © Mario Sánchez / Albedo Media

Creo que esta es la descripción perfecta de tu contexto creativo. François Cheval –como buen comisario– ha sabido aglutinar en este fragmento de texto un recorrido tan extenso como el tuyo. ¿Compartes esta descripción?

Sí, la verdad es que he tenido una suerte tremenda de contar con François Cheval y Audrey Hoareau para la exposición. Creo que es una apuesta valiente por su parte, porque aún siendo un recorrido amplio de mi trayectoria hay mucha obra inédita. A mi me ha emocionado mucho, porque han sabido entrar en mi universo y en lo que hay detrás de cada imagen, más allá de lo que hemos estado acostumbrados a ver hasta ahora sobre mi trabajo.

El catálogo de la exposición 'Antropología de los Sentimientos' © Mario Sánchez / Albedo Media
El catálogo de la exposición ‘Antropología de los Sentimientos’ © Mario Sánchez / Albedo Media

Desde lo que fuera tu primera exposición en 1986, ‘Toques’ en el Instituto Francés, hasta tus últimos trabajos en Japón. La muestra que actualmente podemos visitar en Tabacalera alberga –como apuntas– obra inédita y permite conocer más a fondo tu forma de trabajar. También aquí haremos un recorrido sobre el perímetro de tu obra, sobre esta obsesión sinestésica de ‘tocar con los ojos’, efectuando una ida y vuelta entre narrativa artística y técnica a lo largo de tu carrera.

Danza Khmer © Isabel Muñoz

En una de tus imágenes más conocidas –perteneciente a la serie de Danza Khmer– podemos ver esa relación entre belleza y crudeza. Es una imagen terriblemente bella si se conoce el contexto que hay detrás. ¿Cuál es la historia detrás de la imagen y cómo has conseguido sublimar todo el dolor que ésta encierra?

A través del arte y la belleza he encontrado esa forma de contar lo que muchas veces no queremos ver. Vivimos en la época de la imagen, y vemos cada día unas desgracias horribles, tan horribles que nos atemoriza conocer el fondo que hay detrás. La persona que ve la belleza en esa imagen se da cuenta de lo que esconde cuando ya no hay marcha atrás. Es mi forma de poder dar voz y cambiar poco a poco las cosas.

Esta imagen no sólo habla de esta niña –Piseth Pilika– de 17 años, que era la primera bailarina del Ballet Real y tuvo la mala suerte de que se encaprichara de ella el primer ministro camboyano, Hun Sen, un hombre horrible mucho mayor que ella. Lógicamente ella no quería estar con él pero la presión social le obligó a aceptar. Como consecuencia de ello, la mujer de este señor la mandó matar –fue asesinada el 6 de julio de 1999 por un pistolero en un mercado–. Para mi, la imagen habla de la indefensión, representa la impunidad y todas esas injusticias.

Manuel San Frutos e Isabel Muñoz, durante la charla del pasado jueves en el Espacio UnoNueve de EFTI © Mario Sánchez / Albedo Media
Manuel San Frutos e Isabel Muñoz, durante la charla del pasado jueves en el Espacio UnoNueve de EFTI © Mario Sánchez / Albedo Media

Hablando de situaciones complejas e injusticia, hay dos series que seguramente te hayan marcado y cuya realización ha debido ser muy difícil. Por un lado tenemos ‘El Tren de la Bestia’. Tú has convivido con estas personas. ¿Qué supone encarar un proyecto de largo recorrido como éste? ¿Cómo afrontas las relaciones humanas?

El tema de las fronteras siempre me ha revuelto mucho. Vengo de una generación en la que la caída del muro de Berlín fue acogida como una liberación, y te das cuenta que esas fronteras se siguen creando a día de hoy. Cuando estaba terminando el trabajo de las maras, me enteré de la existencia de este tren.

Me contaron que las mujeres que decidían tomar este camino hacia la “tierra dorada” de EE.UU. empezaban a tomar anticonceptivos semanas antes, a sabiendas de lo que les podía deparar el viaje. Entonces es cuando me propongo hacer un trabajo sobre ‘La Bestia’. Allí conozco a los periodistas que me ayudarían a llevarlo a cabo, y cuando llego me encuentro con un universo tremendo, desolador. Los migrantes dejan los papeles que les hacen ser seres humanos a ojos de la ley, convirtiéndose así en el pasto de cualquier desaprensivo que encuentren en su camino; policía, mafias, etc.

El tren de la bestia © Isabel Muñoz

Siempre estoy preguntándome si lo que hago sirve de algo, pero en este caso concreto, tuve la certeza de que sí sirvió. Donald, el hombre al que la Bestia seccionó sus piernas y el protagonista de mi imagen, recorría los albergues avisando a los demás migrantes de lo que el tren podía hacerles.

En uno de los momentos de se expuso este trabajo alguien que estaba limpiando en la sala le reconoció, y empezaron a recaudar dinero para llevarle de vuelta con su familia. Pese a que la recaudación fue fructífera, él se negó a volver alegando que su sitio estaba allí, ayudando a otros compañeros a ser precavidos para que no les pasara lo mismo que a él. Para mí eso fue muy importante, nunca sabes quién va a ver tu imagen y nuestro deber como fotógrafos es dar voz a estas situaciones de injusticia.

El Espacio UnoNueve prácticamente llenó su aforo para la conferencia de Isabel Muñoz © Mario Sánchez / Albedo Media
El Espacio UnoNueve prácticamente llenó su aforo para la conferencia de Isabel Muñoz © Mario Sánchez / Albedo Media

Otra de las series más impactantes que has realizado hasta ahora es ‘Mujeres del Congo’. También plantea una polémica sobre la que queremos hablar hoy. ¿Cómo te enfrentas a una situación que sabes que es conflictiva? Y lo que es aún más importante; ¿Cómo nos perciben ellos a nosotros? 

No sólo ése es el problema. Hay una dificultad muy grande en la forma de abordar culturalmente al “otro”, somos muy distintos. Este proyecto nació porque yo estaba en el Congo buscando grandes simios y coincidí con Caddy Adzuba –que acababa de recibir el Premio Príncipe de Asturias–, que me contó la problemática y su intención de darla a conocer no sólo al exterior, sino también en Kinsasa. Así, tuve la oportunidad de trabajar con ellas y también de volver a visitarlas cinco años después, gracias al programa ‘Imprescindibles’ de RTVE. Para mi era muy importante volver a verlas, es una situación que no suele ocurrir.

El público asistente, atento a las opiniones vertidas por Isabel Muñoz en la charla © Mario Sánchez / Albedo Media
El público asistente, atento a las opiniones vertidas por Isabel Muñoz en la charla © Mario Sánchez / Albedo Media

Ese viaje fue muy duro para mi, no podía parar de preguntarme si realmente servía para algo lo que estaba haciendo. Entonces me enteré de algo que recompensó ese esfuerzo, la ingente cantidad de violaciones que allí sufrían las mujeres mermó hasta casi desaparecer gracias a la visibilidad que se le había dado desde la exposición en Kinsasa, hablamos de un periodo que abarcó desde enero hasta junio del mismo años, según datos recogidos por las oenegés. Ahí te das cuenta de que la repercusión de un trabajo como el nuestro es brutal, y de que ese es precisamente nuestro poder y nuestra mejor forma de ayudar, lamentablemente la situación del Congo está lejos de estar resuelta.

Una de las imágenes de la serie 'Mujeres del Congo', expuesta en el espacio UnoNueve durante la charla © Mario Sánchez / Albedo Media
Una de las imágenes de la serie ‘Mujeres del Congo’, expuesta en el espacio UnoNueve durante la charla © Mario Sánchez / Albedo Media

Sin olvidarnos de las personas, hablemos un poco de tu último proyecto internacional –’Agua’– dado que muchas de las imágenes inéditas hasta el momento se pueden ver y disfrutar en esta exposición ¿Explícanos este recorrido de occidente a oriente a través de sus aguas? ¿Por qué Japón y por qué ahora?

Comencé con este proyecto justo después del viaje al Congo. Conozco al cámara del documental de RTVE, y él fue quien me habló sobre la problemática del plástico en el mar, de los peces que se alimentan de ese plástico y de cómo nosotros –como consumidores finales– nos alimentamos también de ello.

Decido viajar a Murcia y soy testigo de las grandes cantidades de plástico que protegen los invernaderos de allí, y asimilo que todos esos residuos acaban en el mar. Relacionarlo con la danza es algo constante en mi producción artística, pero no sólo trabajé con bailarines, sino con la gente que vive esta problemática desde cerca, los que luchan para que no se extienda.

Imagen perteneciente a la serie "Agua" © Isabel Muñoz
Imagen perteneciente a la serie “Agua” © Isabel Muñoz

Sobre Japón, se me abrió la posibilidad de trabajar allí después de exponer en Kyotographie. Comencé a estudiar su mitología, la importancia del agua en su cultura y tuve la oportunidad de trabajar con bailarines de butoh que me permitieron aglutinar la cultura oriental y uno de mis temas recurrentes; la danza –la autora aprovechó para comenta que el próximo 7 de junio el bailarín con el que trabajó, Kudo, realizará una performance dentro de la exposición de Tabacalera–. Siempre me ha interesado la cultura japonesa, y cuando profundizas en ella, te das cuenta de que pese a estar a muchos kilómetros de distancia, somos muy parecidos.

El público, atento mientras visualizan un vídeo en el que Isabel Muñoz explica su concepto de 'Verdad' © Mario Sánchez / Albedo Media
El público, atento mientras visualizan un vídeo en el que Isabel Muñoz explica su concepto de ‘Verdad’ © Mario Sánchez / Albedo Media

Hace tan solo unas semanas, cerraba en esta escuela el curso Pixel de Plata que imparto con Valentín Sama y Fernando Marcos explicando los caminos de ida y vuelta entre fotografía analógica y digital. Entre los ejemplos era ineludible nombrarte, has sido y eres la persona referente en nuestro país sobre la renovación y contemporaneización de las técnicas del siglo XIX, entre ellas tus platinos destacan con luz propia. ¿Por qué hacer platinotipias en 2018? ¿Qué nos puedes contar de tus últimos avances al respecto? ¿No te cansas de estar siempre probando nuevos procesos?

Mi vida es la fotografía, no puedo estar quieta y necesito investigar sobre la enorme variedad de técnicas que existen. Todos los fotógrafos tenemos esa necesidad, somos curiosos por definición. El uso de la platinotipia se debe a mi búsqueda de la máxima perfección en las imágenes, pero también responde a mi necesidad de dar esa última pincelada a la imagen antes de que otra persona la haga suya.

Isabel Muñoz revisando en su taller una tirada de platinos pertenecientes a sus últimas series. © Manuel San Frutos
Isabel Muñoz revisando en su taller una tirada de platinos pertenecientes a sus últimas series. © Manuel San Frutos

Me gusta también que, con el platino, ninguna copia es igual que otra. Yo aprendí a hacer esos negativos digitales gracias a Dan Burkholder, un magnífico fotógrafo y estudioso americano. Ahora vivimos un momento mágico en la fotografía, en todos los sentidos. Cada uno puede incorporar los distintos lenguajes al suyo propio, y la calidad de los materiales técnicos con los que trabajamos ahora supone una mayor facilidad de experimentación.

Isabel Muñoz atendió a la prensa y a sus seguidores al acabar la charla © Mario Sánchez / Albedo Media
Isabel Muñoz atendió a la prensa y a sus seguidores al acabar la charla © Mario Sánchez / Albedo Media

El vídeo, por ejemplo, me da la oportunidad de expresar un mensaje de forma diferente a la fotografía, con la importancia que ha de darse al sonido. También quiero experimentar con técnicas de dorado híbrido con el platino, o con papel de seda. Hay muchas cosas aún por hacer. Por eso no me canso de experimentar, es un reto fascinante.

Dejar una respuesta

¡Por favor, introduce tu comentario!
Por favor, introduce aquí tu nombre

Los comentarios en esta página pueden ser moderados; en tal caso no aparecerán inmediatamente al ser enviados. Las descalificaciones personales y los comentarios inapropiados que no tengan que ver con el tema a tratar serán eliminados.