Tras la presentación en la pasada CP+ de Yokohama (*) y una breve toma de contacto(**) por fin ha llegado a nuestras manos una unidad de serie del –considerado hasta la fecha-–zoom rectilíneo angular para 24×36 mm más amplio del mundo, el Canon EF 11-24 mm f/4 L USM.

Antes incluso de abrir la caja y tomarlo entre las manos, apetece. Un objetivo capaz de abarcar un ángulo de visión horizontal de casi 120º manteniendo las líneas rectas y una apertura máxima constante sugiere muchos puntos de vista pocas veces advertidos hasta ahora.

Canon EF 11-24mm f/4 L USM
© Albedo Media, S.L.

Su aspecto, dominado por la gran lente aesférica torneada frontal, impresiona. También su peso: casi 1.200 gr. Lógico, si tenemos en cuenta las características de la óptica compuesta por dieciséis elementos dispuestos en once grupos, pero no por ello menos llamativo.

Canon EF 11-24mm f/4 L USM, montado sobre una Canon EOS 5D Mark III
© Albedo Media, S.L.

Además, el parasol integrado, contribuye a magnificar su aspecto. Difícil pasar inadvertido por la calle con este zoom montado sobre una Canon EOS 5D Mark III. Si, además, lo paseamos con la magnífica tapa de capucha –de unos once centímetros de diámetro que no sabemos dónde guardar cada vez que la quitamos– que lo protege ayudada por unas pinzas que evitan que su pérdida involuntaria, tenemos la sensación de rodar en un Ferrari por el bulevar.

Canon EF 11-24mm f/4 L USM, montado sobre una Canon EOS 5D Mark III, de pie

Junto a la Canon EOS 5D Mark III con la que se realizó esta prueba resulta equilibrado aunque cabecea un poco dado el gran tamaño y peso de la lente frontal. © Albedo Media, S.L.

Y, en cierto modo, no andamos muy desencaminados ya que el precio que hay que pagar por lucir semejante “joya”, supera los tres mil euros. Una cifra que, al margen de los resultados de esta prueba de campo, dará mucho que pensar a los fotógrafos que deseen incorporar esta óptica a su colección de objetivos.

El diseño, la terminación, las sensaciones táctiles y los detalles no difieren mucho del resto de objetivos de la serie L del fabricante. Salvo el mencionado “cabezón”, podría pasar por cualquiera de sus hermanos: la ventana con las distancias de enfoque, el conmutador de autoenfoque y los anillos de foco y distancia focal permanecen invariables. También el tacto resulta muy similar.

La única diferencia, importante, la encontramos en el pequeño dispositivo posterior adaptado por si necesitamos añadir filtros de gelatina ya que el tamaño de la lente frontal y el ángulo abarcado impide usar filtros de rosca convencionales.

Canon EF 11-24 mm f/4 L USM, detalle del portafiltros posterior

Dado que no admite filtros de rosca, se ha incorporado un práctico portafiltros de gelatina en la parte trasera del objetivo. © Albedo Media, S.L.

No lo hemos mencionado pero, obvia decir que, aunque resulta compatible con los modelos APS-C de Canon, este objetivo está pensado para cámaras con sensor de 24×36 mm pero, más concretamente, se supone que habría sido diseñado teniendo en cuenta los requerimientos de calidad y nitidez que requerirán las nuevas Canon 5DS y 5DS R de 50 Mpx que verán la luz el próximo verano.

Una vez montada en la Canon EOS 5D Mark III sobre la que realizamos la prueba, el conjunto resulta equilibrado aunque tiende al “cabeceo” ya que, aunque la cámara pesa casi tanto como el objetivo, no hay que olvidar que casi toda la carga de éste recae en la gran lente frontal.

Reloj de Sol del Parque de Asturias en Rivas-Vaciamadrid

En el extremo de 11mm “cabe” prácticamente todo lo que se nos ponga por delante. Incluso nuestros propios pies si nos descuidamos. A 11 mm f/11 – 1/250 s – ISO 100. En todas las fotos de la prueba,  hacer clic para verlas a tamaño original. © Fernando Galán.

Sin duda, lo primero que nos apetece es situar el zoom en su posición extrema y sorprendernos al ver el mundo a través tan particular prisma. Las obvias deformaciones de perspectiva resultan muy curiosas, incluso divertidas cuando situamos objetos (o personas con ánimo caricaturizador) muy próximas a la cámara (La distancia mínima de enfoque de tan sólo veintiocho centímetros contribuye a lograr estos efectos) pero a medida que los sujetos se alejan, la visión se “normaliza”.

Rivas-Vaciamadrid, ruinas con graffiti
A 11 mm f/7.1 – 1/250 s – ISO 100. © Fernando Galán.

En el encuadre “cabe todo”, incluso los propios pies, a poco que nos descuidemos, lo que implica un cuidado extremo de la composición para lograr resultados satisfactorios. Aunque, una vez familiarizados con esta óptica, los resultados no dejan indiferentes y permiten explorar multitud de posibilidades creativas.

Fotografía realizada con el Canon EF 11-24 mm f/4 L USM, reloj de sol
A 12 mm f/8 – 1/250 s – ISO 100. © Fernando Galán.

Canon ha cuidado bastante el problema de las distorsiones. De ahí la principal protagonista de este objetivo: la gran lente aesférica frontal torneada –cuya sola fabricación se dice que requiere cuatro jornadas de trabajo– y las otras dos lentes, también aesféricas pero en esta ocasión moldeadas, que la acompañan se encargan de reducir las distorsiones. Aunque no llegan a desaparecer por completo, principalmente en los extremos de la imagen, resultan muy tolerables.

GIF animado con las diferentes distancias focales del Canon EF11-24 mm f/4 L USM

En este GIF animado en el que se han intentado mantener el encuadre variando las distancias focales puede comprobarse las escasas distorsiones geométricas. Clic para ver a mayor tamaño. © Fernando Galán.

De evitar luces parásitas, velos o reflejos indeseados y suciedad (en lo posible) se encargan un recubrimiento de flúor en la lente frontal y otros dos tipos de revestimientos (SWC, SubWavelenght coating y ASC, Air Sphere Coating) que logran unos resultados más que aceptables. Cuando buscamos el límite, aparecen ligeros e incluso bellos flare que en ningún momento desentonan con la imagen de un sol enfrentado.

Foto tomada con el Canon EF 11-24 mm f/4 L USM, pared, nubes y sol

Incluso con el sol de frente, cuesta encontrar reflejos y, cuando aparecen, no resultan excesivamente molestos. A 11 mm f/8 – 1/640 s – ISO 100. © Fernando Galán.

 

Contraluz realizado con el Canon EF 11-24 mm f/4 L USM
A 13 mm f/8 – 1/640 s – ISO 100. © Fernando Galán.

Sólo en estos casos de contraluz el autofoco se resintió un poco. En el resto de circunstancias, incluso con luz muy escasa, reaccionó como se esperaba de su motor ultrasónico de anillo (USM): de manera rápida, precisa y silenciosa. No olvidemos que, igual que en el resto de objetivos de la gama L de Canon tenemos la posibilidad de enfoque manual continuo. También, igual que sus hermanos de anillo rojo de las últimas series, incluye protección contra la intemperie.

Flores fotografiadas con el Canon EF 11-24 mm f/4 L USM
A 15 mm f/4 –  1/800 s – ISO 100. © Fernando Galán.Fotografía tomada con el Canon EF 11-24 mm f/4 L USM, ruinas y escombros
A 24 mm f/6.3 – 1/400 s – ISO 100. © Fernando Galán

Dado que aún no está disponible la actualización del (mal) llamado “perfil de lente” en las aplicaciones de Adobe, comprobamos los resultados en los RAW sin corregir y en los JPEG obtenidos por la cámara. Resulta curioso que casi se aprecian más aberraciones en el JPEG que en el RAW sin trabajar, probablemente debidas a un exceso de máscara de enfoque aplicado por la cámara. En cualquier caso, estas aberraciones hay que buscarlas con lupa (nunca mejor dicho, ampliando la imagen en exceso), en situaciones habitualmente problemáticas y, aun así se resisten a aparecer.

Detalle de la corrección realizada por la Canon EOS 5D Mark III al procesar un JPEG tomado con el Canon EF 11-24 f/4 L USM

Ampliando un detalle situado en un extremo de la fotografía podemos comprobar las escasas aberraciones cromáticas que, curiosamente, son más visibles en el JPEG de la cámara que en el RAW sin trabajar. A 11mm f/9 – 1/160 s – ISO 100. (Clic sobre la foto para ver a tamaño original). © Fernando Galán.

De corregir estas aberraciones en la óptica se encargan un elemento de Súper UD (Ultra baja dispersión) y otro UD que, además, mejoran la nitidez, el contraste y los colores.

GIF animado con las diferentes aberturas de diafragma del Canon EF 11-24 f/4 L USM

GIF animado con las diferentes aperturas de diafragma en el que  se puede apreciar como el viñeteo resulta muy evidente a máxima apertura (f/4) y desaparece ya a f/8. (Clic sobre la foto para ver a mayor tamaño). © Fernando Galán.

En las tomas de campo, el viñeteo, muy evidente a máxima apertura, se mantiene incluso a f/5.6 y comienza a desaparecer a f/8. En todo caso, en nuestra prueba de laboratorio, ofreceremos datos cuantificados al respecto.
Igual que comentábamos en el caso de las aberraciones, parece ser que no se realiza ninguna corrección por firmware ya que dicho viñeteo se aprecia tanto (o más) en los JPEG como en los RAW. Dada la novedad del objetivo, no hemos encontrado ninguna posible actualización que pudiera corregir este problema por lo que de momento no quedará más remedio que solucionarlo a mano mediante el software preferido.

Imagen tomada con el Canon EF 11-24 mm f/4 L USM, a 11 mm. Ladrillos y paisaje
A 11 mm f/22 – 1/40 s – ISO 100. © Fernando Galán.

En definitiva, nos encontramos ante un nuevo objeto de deseo para los usuarios de equipos Canon. Bastaría desembolsar los más de tres mil euros que cuesta para, junto al 24-70 y el 70-200 de la misma serie abarcar la gran mayoría de distancias focales. Una opción nada desdeñable para un fotógrafo de reportajes o de sociedad.

Imagen tomada con el Canon EF 11-24 mm f/4 L USM, edificio y poste eléctrico
A 16 mm f/8 – 1/400 s – ISO 100. © Fernando Galán.

Que este zoom extremo nos ha gustado, no podemos negarlo. Como tampoco que resulta tentador adquirir el vicio de fotografiar todo a desde 11 mm de perspectiva sin obtener imágenes circulares. Eso sí, cabe preguntarse si merece la pena semejante inversión por ganar unos milímetros de distancia focal o, dicho de otro modo, por abarcar unos grados más frente a los que pueden ofrecer otros objetivos de la competencia con mayor luminosidad aunque algo menos de rango focal y de precio muy inferior.

Otros artículos publicados sobre el Canon EF 11-24 mm f/4L USM

(*) Presentación del Canon EF 11-24 mm f/4 L USM

(**) Toma de contacto de las Canon 5DS, 5DS R y Canon EF 11-24 mm f/4 L USM

Charla con Mr. Michael Burnhill, de Canon Europa

Prueba técnica del EF 11-24 mm f/4L USM

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