Canon se ha propuesto que en los próximos juegos olímpicos de Tokio sus cámaras vuelvan a dominar la tribuna de fotógrafos a pesar de que las cifras de ventas, precisamente en el país anfitrión, no favorecen mucho a la marca. Para intentar conseguirlo, ha introducido más de cien novedades en la nueva EOS-1D X Mark III, su buque insignia con el que quiere seguir dominando el sector profesional.

Un sector al que ha escuchado para conocer de primera mano sus demandas e incluirlas en el nuevo equipo aprovechando que se cumple el 30º aniversario del lanzamiento de la primera EOS 1. ¿Y qué demandan? Básicamente, velocidad y calidad. Por eso, los 103 cambios de esta versión se podrían resumir en rapidez y precisión del sistema de autoenfoque, mejora en las comunicaciones y mayor resolución de vídeo.

Pantalla trasera de la Canon EOS 1 DX Mark III.
En el modo Live View la EOS-1D X funciona como las más avanzadas sin espejo del mercado. © Albedo

Todo ello en una cámara réflex, sí, pero que Canon denomina ‘híbrida’ pues cuenta, en palabras de sus responsables, con lo ‘mejor de los sistemas ópticos, lo mejor del mundo sin espejo y lo mejor de las cámaras de vídeo‘. Así se explicó a la prensa en la presentación realizada en la sede del fabricante en Madrid en la que pudimos ver y tocar las nuevas cámaras, pero no tomar –todavía– imágenes con ellas.

A pesar del indiscutible aumento del uso de cámaras sin espejo, incluso en el ámbito profesional, Canon sigue apostando por el sistema réflex porque ha constatado, según indicaron, que los fotógrafos de prensa internacional de naturaleza y deporte prefieren este sistema para evitar el retardo en la imagen y la alta autonomía que puede ofrecer este sistema en comparación con sus competidoras.

No obstante, conscientes también de la demanda de los visores electrónicos, ha dotado a esta Mark III de muchas utilidades apreciadas en aquellas siempre que se utilice el modo Live View.

Entradas y salidas de la Canon EOS 1 DX Mark III
Las amplias posibilidades de comunicación entre las mejoras introducidas en la Canon EOS-1D X Mark III © Albedo

La nueva Mark III pretende escaparse de la batalla de los megapíxeles pues, según Canon, al público al cual va dirigida esta cámara no le interesa esa ‘guerra’. Los 20 Mpx de su renovado sensor resultan más que suficientes para ofrecer buenas fotografías de portada. Interesa, no obstante, mayor rango dinámico, mejor rendimiento en ISO elevado y mayor resolución en vídeo que en esta versión alcanza los 5,5 K en RAW de grabación interna.

Este nuevo sensor, al que acompaña un nuevo filtro de paso bajo, lleva 4 capas de doble birrefracción que consiguiría, según Canon, una nitidez mayor incluso que la de otros sensores de mayor resolución. De gestionarlo se encarga un procesador de nueva generación al que han denominado DIGIC X, con un rendimiento muy superior al de su predecesor –hasta 3 veces más veloz– y que, según Canon, superaría incluso en rapidez de procesamiento al de un ordenador convencional.

Procesador Digic X utilizado por la Canon EOS 1 DX Mark III.
La EOS-1D X Mark III estrena el procesador Digic X © Canon

Con este nuevo procesador se consigue otra de las peticiones más demandas por los usuarios: un mejor rendimiento de sensibilidad que alcanza ahora un valor nativo máximo de ISO 102.400 y un valor extendido –forzado– de hasta IE 819.200.

Asimismo, este procesador pasa a ser el primero incorporado en una cámara fotográfica convencional que permite almacenar las imágenes en el nuevo formato HEIF, que según todos los indicios, parece ser el elegido para sustituir al omnipresente JPEG por su mayor capacidad de compresión al tiempo que aumenta los detalles tanto en sombras como en luces.

Este formato de nueva generación –que hasta la fecha solo podíamos encontrar el smartphones como los iPhone de Apple–, está basado en el códec HEVC y permite guardar imágenes a 10 bits en un archivo de tamaño equivalente a un JPEG, pero produciendo menos artefactos de compresión.

Fotografía tomada con Canon EOS 1 DX Mark III.
El nuevo sensor amplía el rango dinámico logrando detalle tanto en luces como en sombras incluso en los JPEG directos. Canon EOS 1 DX Mark III con Canon EF 8-15 mm f/4 Fisheye USM. 1/2.000 s – f/6,3 – ISO 200. © Ben Thouard

AF ‘inteligente’

Tal como destaca la compañía japonesa, la nueva EOS-1D X Mark III ha sido desarrollada en colaboración con fotógrafos de deporte y naturaleza de todo el mundo; el sistema de AF, en concreto, se ha desarrollado en gran parte en España, durante las celebraciones de Moto GP.

Así, aunque el enfoque de su predecesora ya resultaba muy eficaz, Canon insiste en minimizar todavía más las posibilidades de fallo. Para lograrlo, se ha dotado de un nuevo sensor dedicado que ofrece 28 veces más resolución con 191 puntos de enfoque, 155 de ellos en cruz. Además, ofrece una sensibilidad de AF de -4 EV hasta +21 EV, y resulta más preciso a la hora de realizar el seguimiento de enfoque.

Sensor dedicado al AF en la Canon EOS 1 DX Mark III.
Nuevo sensor dedicado para AF. © Canon

No obstante, una de las principales novedades la encontramos en el denominado Deep Learning AF. Este nuevo sistema –que dispone de un procesador DIGIC 8 dedicado en exclusiva a esta tarea cuando se utiliza el visor electrónico– predice el movimiento de los sujetos en base al aprendizaje adquirido con miles de fotografías de situaciones similares. Así pues, es capaz de detectar no sólo rostros sino también color, cabezas y otros sujetos en movimiento de tal manera que, aunque la persona no mire a cámara, o se interpongan otros sujetos, puede mantener el enfoque. Este reconocimiento sigue funcionando aunque el sujeto lleva gafas o casco.

Debido al amplio espectro de reconocimiento de sujetos, este sistema permite adelantarse y enfocar con precisión tras analizar el sujeto, tal como destacan los responsables de la marca. Por ese motivo, los casos de detección de AF se han reducido de 5 a 4 y se incluye un nuevo modo automático que, según comentan desde Canon, es el que mejor funciona en la mayoría de las situaciones, pues reconoce el tipo de deporte y realiza el seguimiento del sujeto prediciendo el movimiento.

Menú de enfoque de la Canon EOS 1 DX Mark III.
Menú de enfoque simplificado en la EOS-1D X Mark III © Albedo © Canon

Si en vez de utilizar el visor se decide usar la pantalla, es el más potente procesador DIGIC X quién se encarga de realizar las operaciones del Deep Learning. En este caso, para enfocar utiliza el conocido sistema de Canon Dual Pixel que mantiene el seguimiento de cara y de ojo, y los puntos de enfoque se amplían a 3.869, lo que supone la práctica totalidad de la pantalla. Además, la capacidad de sensibilidad de AF se amplía hasta -6 EV.

Por otro lado, las funciones de Focus Peaking y Focus Assist –habituales en las cámaras sin espejo– se incluyen ahora en la EOS-1D X Mark III cuando se utiliza el modo Live View.

En aras de lograr mayor agilidad durante el enfoque, el botón AF-ON ha evolucionado para convertirse en una especie de touch panel o ratón de ordenador denominado Smart Controller. Se conservan las funciones anteriores pero, además, permite desplazarse por los 191 puntos de enfoque cuando se utiliza el visor para elegir el deseado. Funciona incluso con guantes y puede graduarse la sensibilidad.

El conocido AF-On se transforma en un Smart Controller que funciona a modo de ratón de ordenador. © Canon

Aunque no pudimos tomar imágenes con la cámara mostrada durante nuestra breve toma de contacto, sí pudimos manejarla y comprobar el buen funcionamiento de este nuevo mando. A pesar de la inclusión de este nuevo mando, no desaparece el clásico joystick. Además, cuando se utiliza el modo Live View, el enfoque puede realizarse directamente sobre la pantalla.

Secuencia realizada con la Canon EOS 1 DX Mark III
Seguimiento de enfoque y ráfaga con EOS-1D X Mark III © Albedo con Canon EF 8-15 mm f/4 Fisheye USM. © Ben Thouard

Comunicaciones

Cuando se trabaja para una agencia internacional de prensa, el factor tiempo es clave. Por ese motivo, Canon ha hecho hincapié en el aspecto de la velocidad en su nuevo modelo, no solo en el procesado y enfoque, sino también en el aspecto de las comunicaciones.

Así, además de las conexiones Wi-Fi interna de 2,4 GHz y Bluetooth, dispone también de la posibilidad de añadir un Wi-Fi externo de 5 GHz con antena para no interferir en la imagen. Este adaptador –que se ofrece como opción– tiene un alcance de 150 m y mayores protocolos de seguridad que el interno.

Módulo de Wi-Fi externo WFT - E9 BK
Módulo de Wi-Fi externo WTF que se incluye como opción. © Canon

No falta tampoco la conexión Ethernet y los protocolos de conexión FTP, FTPS y SFTP para transferencia de ficheros, que permite hasta 3 conexiones simultáneas en streaming desde la cámara a otros dispositivos.

Se ha simplificado asimismo el proceso de conexión que, además, se puede configurar previamente fuera de línea y dejarlo preparado para empezar a transmitir en el momento deseado. Se pueden almacenar hasta 25 preajustes de conexiones diferentes y se pueden configurar de tal manera que pase automáticamente de una a otra en caso de que falle la primera. Por otra parte, cuenta con dos ranuras de HDMI.

La aplicación Camera Connect se ha actualizado también con la intención de agilizar las conexiones entre la cámara y los dispositivos para que puedan utilizarse como router en caso de que las redes disponibles de los estadios se encuentren saturadas.

Cuerpo y ergonomía

A simple vista, pocos cambios se aprecian en la evolución del modelo, a pesar de que el peso se ha reducido en aproximadamente 100 g. Algo a agradecer cuando se pasan muchas horas cargando con la cámara.

Al mencionado Smart controller se une la posibilidad de configurar toda la botonería según la necesidad o el gusto de cada usuario. Estos botones, además, están retroiluminados para facilitar su manejo en situaciones de escasa luz, al tiempo que están aislados para que esta luz no interfiera en tomas nocturnas.

La cámara incluye doble ranura de tarjetas del tipo CF Express por resultar las idóneas para soportar la velocidad a la que someterá esta cámara y, más específicamente, el trabajo en vídeo. Estas tarjetas pueden escribir actualmente hasta tres veces más rápido que las convencionales. En este sentido, la capacidad del buffer resulta prácticamente ilimitada pues se anuncian más de 1.000 tomas en RAW + JPEG.

Vista trasera de la Canon EOS 1 DX Mark III en la que se aprecia la doble ranura para tarjeta de memoria.
Doble ranura de tarjetas CF Express en la Canon EOS-1D X Mark III © Albedo

La pantalla trasera, de 2,1 millones de puntos de resolución, es completamente táctil tanto para navegar en los menús como para disparo y enfoque. Además, muy pensado para usuarios con presbicia, al hacer doble clic sobre cualquier elemento del menú, este se amplía para facilitar la lectura.

El cuerpo, de aleación de magnesio, está preparado para trabajar en extremas de temperatura y humedad. Para este cometido se han ampliado y reforzado las juntas de sellado que garantizan la resistencia y durabilidad. El obturador está garantizado para 500.000 ciclos de vida.

Cuerpo de magnesio de la Canon EOS 1 DX Mark III.
Cuerpo de aleación de magnesio resistente y duradero. © Canon

Grabación de vídeo

Canon ha decidido dotar a la EOS-1D X Mark III de muchas de las capacidades de vídeo que encontramos en su cámara de cine EOS C500 Mark II. Así, puede grabar en RAW archivos de 5.472 x 2.886 píxeles en modo interno a 12 bits y en full frame, a la vez que permite un AF mediante el Dual Pixel con detección de ojo con 4Kp30.

Puede grabar hasta 120 fps en Full HD y utilizar la curva logarítimica Canon Log Gamma, usando archivos HEVC/H.265 de 10 bits que ofrecen 12 pasos de rango dinámico. Además, permite hacer copias de seguridad de los vídeos en formato RAW en la ranura 1 y en MP4 en la ranura 2. Cuenta también con estabilizador electrónico para la grabación en vídeo.

Doble conector HDMI en la Canon EOS 1 DX Mark III
Doble conector HDMI. © Canon

Obturador, medición y otros

No habíamos mencionado hasta ahora uno de los datos que más suelen llamar la atención: la velocidad de la ráfaga. Para los usuarios de esta cámara, perder un segundo puede suponer perder una imagen. Por eso, se ha dotado a la EOS-1D X Mark III de un nuevo sistema de movimiento de espejo que permite alcanzar los 16 fps con seguimiento de AF/AE, utilizando el visor óptico. En modo Live View esta cifra aumenta hasta los 20 fps.

Vista frontal de la Canon EOS-1D X Mark III
El sistema de espejo se ha renovado para alcanzar los 16 fps en ráfaga © Albedo

También se ha atendido a la demanda de ofrecer un disparo silencioso, una batalla que las cámaras sin espejo tenían ganadas no sólo en fotografía de espectáculo sino en algunos deportes donde se exige un silencio absoluto. Por eso, esta nueva versión incluye esta posibilidad siempre que se utilice el modo de visión directa. En este caso también podemos elegir entre obturador mecánico o electrónico.

El segundo procesador de la cámara, el DIGIC 8, está dedicado en exclusiva a las tareas de AF, como decíamos, pero también a la medición. En este sentido, incluye un nuevo sistema TTL que permite elegir prioridad a la cara o a la luz ambiente.

Fotografía tomada con Canon EOS-1D X Mark III
El nuevo procesador permite permite aumentar el rango de ISO aprovechable. Canon EOS-1D X Mark III con Canon EF 70-200 mm f/2,8 L IS USM. 1/200 s – f/3,5 – ISO 12.800. © Marina Cano

Las mejoras de la Mark III con respecto a su predecesora superan, como dijimos, la centena. No vamos a enumerar aquí todas ellas, pero sí mencionar algunas significativas como la posibilidad de registrar los campos IPTC mediante la grabación de notas de voz que se incrustan en los metadatos de la imagen o la posibilidad de grabar otros metadatos frecuentes en el día a día de las agencias mediante menú.

También se pueden crear carpetas que se pueden renombrar y se pueden buscar imágenes mediante metadatos dentro de la misma cámara.

Puesto que en este flujo de trabajo se suelen manejar archivos JPEG y se busca la máxima calidad de éstos sin necesidad de procesado, la cámara incluye ahora un menú de ‘claridad’ similar al que encontramos en los reveladores más habituales.

La duración de la batería está garantizada según la normativa a casi 3.000 imágenes. No obstante, según las pruebas realizadas esta cifra se amplía en la práctica, como suele ocurrir, llegando a una autonomía cercana a los 8.000 disparos.

De manera paralela, se actualiza el software Digital Photo Professional para permitir el procesado de archivos en la nube, así como un procesado básico automático.

Al tiempo que la Canon EOS-1D X Mark III, se lanza una cabeza robotizada –sólo compatible con esta cámara y con la Mark II– que se maneja a distancia con un ordenador comandado por un joystick. Este robot permite, no sólo controlar todos los parámetros de la cámara sino también el zoom. Canon lo ofrece con opción de compra o alquiler.

Conclusiones

Igual que los fotógrafos de primera línea buscan ocupar portadas, los fabricantes buscan ocupar las manos de esos fotógrafos de primera línea. No tanto por las ventas directas, que también, sino por el prestigio que eso implica.

Con Sony pisando los talones, Canon necesitaba demostrar que sigue siendo el número uno y que los fotógrafos más importantes del mundo siguen confiando en su marca. Pero no se puede vivir de las rentas y hacía falta lanzar un envite que pusiera las cosas en su sitio. La Canon EOS-1D X Mark III mejora un ya de por sí buen producto y recuerda que muchos fotógrafos prefieren un cuerpo grande, robusto, resistente, versátil y veloz.

Si hace tiempo que las cámaras fotográficas son, en realidad, ordenadores a los que se les puede incorporar objetivos, la nueva EOS es una prueba más de este hecho, no sólo por las capacidades de la toma, sino por las posibilidades de comunicación, edición y, ahora ya, hasta etiquetado y catalogación.

Tarjeta de memoria CF Express de 64 GB y lector de tarjetas.
En el precio se incluye una tarjeta CF Express de 64 GB y un lector. © Canon

A pesar del crecimiento de la oferta profesional de objetivos de gama alta para cámaras sin espejo de Canon, para su buque insignia este fabricante ha preferido no abandonar el espejo porque, dicen, así lo demandan sus usuarios. No obstante, las capacidades añadidas al modo Live View acercan mucho esta cámara a aquellas, de tal manera que pueda ofrecer lo mejor de cada mundo. No en vano, desde Canon dicen que se trata de una cámara híbrida: réflex, sin espejo y de vídeo, todo al mismo tiempo. O sea, un tres en uno.

El precio a pagar por lo que Canon denomina ‘la máquina definitiva‘ asciende a 7.420 € con una tarjeta CF Express de 64 GB y un lector de tarjetas y estará disponible en las tiendas a partir de febrero. Si se desea adquirir también el módulo Wi-Fi externo, habrá que sumar 790 € más a la factura.

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