Canon está tan convencido de su último lanzamiento, la potente y completa EOS-1D X Mark III, que convocó en una reserva natural a un reducido número de periodistas especializados para que pudiéramos probar las virtudes de su buque insignia.

Canon EOS-1D X Mark III
Canon EOS-1D X Mark III. © Albedo

El usuario al que va dirigido una cámara como esta busca, ante todo, fiabilidad y respuesta en cualquier condición, por dura que ésta sea. Por eso, desde Canon insisten en la necesidad de ponerla a prueba en uno de sus hábitats más frecuentes: el campo.

Por eso, nos trasladamos hasta El Millarón, una inmensa dehesa de alcornoques y encinas situada en la Sierra de San Pedro, muy cerca de la frontera portuguesa con Cáceres, considerada una zona de especial protección y conservación de aves.

Nuestro objetivo: ir en busca del ciervo ibérico, el águila real y otras aves paseriformes como el herrerillo o el petirrojo en su medio, es decir, en plena naturaleza salvaje. Importa destacar que los animales que fotografiamos durante esta prueba se encontraban en total y absoluta libertad por lo que el examen se realizó en una situación real, idéntica a la que puede vivir cualquier fotógrafo de naturaleza.

Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 400 mm f/2.8L IS III USM.
No sólo potentes equipos fotográficos como la Canon EOS-1D X Mark III aquí probada sino buenas dosis de paciencia necesita el fotógrafo de naturaleza para sobrellevar las horas de espera necesarias antes de capturar la pieza. © Antonio Líébana

Para asesorarnos durante el trabajo, contamos en todo momento con el apoyo y orientación del fotógrafo de naturaleza Antonio Liébana y del responsable del CPS de Canon Óscar Mateo con quienes, además, durante los tiempos de espera comentamos algunos aspectos de la cámara.

Diseño y manejo

Uno de los asuntos que tratamos durante estas esperas se refería a la ergonomía de la cámara. La línea continuista del diseño –por algunos criticada– supone un punto a favor en un modelo pensado para pasar muchas horas trabajando con él.

Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 600 mm f/4L IS III USM.
El diseño continuista de la Mark III garantiza poder seguir trabajando al cambiar de cámara sin necesidad de adaptación previa. © Albedo

Todo está en el mismo sitio y sólo varían las novedades introducidas. Esto se debe a que un fotógrafo profesional no puede perder más tiempo que el imprescindible en conocer su nueva herramienta de trabajo. Con frecuencia, se recibe la nueva cámara y ese mismo día hay que estar cubriendo un evento.

Canon EOS-1D X Mark III
El Smart Controller, quizá una de las novedades más agradecerán los usuarios de esta Canon EOS-1D X Mark III. Se conserva, no obstante, el clásico joystick. © Albedo.

Entre las novedades, sin duda una de las más importantes, en lo que a manejo se refiere, la aparición del panel táctil que permite desplazarse por todos los puntos de enfoque disponibles hasta encontrar el deseado.

Si el joystick nos pareció muy útil en el momento de su aparición, comparado con este nuevo botón, parece un pesado lastre. Aun así, se ha decidido mantener el joystick para disponer de más opciones de manejo y por ese afán ya mencionado de que los fotógrafos no se encuentren desorientados ante las modificaciones.

Dicho panel funciona con un sensor óptico mucho más eficaz que la pantalla táctil ya que reacciona sin duda, aunque trabajemos con guantes o esté mojado. Su sensibilidad se puede ajustar al gusto del usuario y, de hecho, conviene reducirla ligeramente respecto a los valores de fábrica porque, de lo contrario, actúa demasiado deprisa.

No se trata de la única posibilidad de personalización, pues esta nueva DX se prodiga en ajustes. Siguiendo con el Smart controller, podemos configurarlo para que esté siempre dispuesto a actuar sin necesidad de activar la selección de puntos de enfoque como sucedía en la Mark II o en otros modelos de Canon. De esta manera ganamos agilidad y, por tanto, tiempo a la hora de enfocar.

Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 600 mm f/4L IS III USM
La continuidad del diseño garantiza la facilidad de manejo de la Canon EOS-1D X Mark III. © Albedo

Con este mismo fin, se ha incluido una opción más de selección de área de enfoque orientada a adecuar dicha área al tipo de fotografía que se está realizando en cada momento para poder combinar la máxima rapidez en el enfoque con la precisión.

Las líneas curvas para adaptarse a la mano del fotógrafo que distinguen a toda la serie EOS 1 se mantienen en esta tercera edición. No olvidemos que se trata de una cámara que con frecuencia se acompañará de pesados y voluminosos objetivos por lo que, no sólo conviene facilidad de agarre sino garantizar que la mano no sufrirá con su uso continuado.

Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 600 mm f/4L IS III USM
El voluminoso cuerpo de la Canon EOS-1D X Mark III resulta idóneo para utilizar en combinación con los voluminosos teleobjetivos de gama alta. Aquí, con el EF 600 mm f/4L IS III USM. © Albedo

Así, se ha conseguido aligerar el peso en 100 g –peso total de 1.250 g– que, unidos al adelgazamiento de la nueva serie de teleobjetivos de gama alta, supone un alivio importante cuando se pasan horas cargado con estos equipos.

Este cuerpo robusto y su buena ergonomía nos permitieron realizar tomas a pulso tanto a pie como a bordo de un todo terreno en marcha sin que la mano se resienta por la carga.

Ruta en 4x4 para probar la Canon EOS 1D-X Mark III.
Caminos de montaña, barro, recorridos en todo terreno… lugares habituales en los que se encontrará la Canon EOS1-D X Mark III. © Albedo

El tiempo está nublado, aunque no llega a llover y avanzamos entre los alcornoques buscando ciervos astados para cazarlos con nuestra cámara. Por el camino, Liébana nos cuenta que acaba de llegar de Yosemite donde ha estado trabajando con la DX Mark III a 21º bajo cero y que la cámara ha respondido sin problemas en las situaciones más duras.

Las condiciones de nuestra prueba no llegan a ser tan extremas pero la sensación de robustez y resistencia que transmite el cuerpo construido en aleación de magnesio dan credibilidad a las palabras del fotógrafo.

Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 600 mm f/4L IS III USM
Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 600 mm f/4L IS III USM. 1/250 s – f/8 – ISO 1.600. © Fernando Galán

Durante este trayecto también charlamos sobre la conveniencia o no de la pantalla trasera abatible. Recordemos que la 1 DX Mark III cuenta con una pantalla trasera fija de 2,1 millones de puntos de resolución. Incluir la posibilidad de abatir la pantalla, nos cuenta Liébana, supondría añadir un punto débil a una cámara pensada para trabajar en las condiciones más duras: más posibilidades de filtración de humedad y más posibilidades de ruptura. Comentando este mismo aspecto en una conversación posterior entre todos los periodistas asistentes al encuentro, el responsable técnico de Canon confirmó las palabras de Liébana.

Sí encontramos en esta pantalla trasera una utilidad realmente interesante, sobre todo a medida que se van cumpliendo años: haciendo un doble clic sobre la pantalla, los menús se amplían al doble de su tamaño para facilitar la lectura. Estamos seguros de que los fotógrafos que se aproximen al medio siglo agradecerán esta función para poder manejar los menús sin tener que echar mano a las gafas de cerca.

Tuvimos ocasión, así mismo, de realizar una pequeña salida nocturna para probar la cámara de noche. Momento que aprovechamos, entre otros ensayos, para comprobar otra de las interesantes novedades de manejo: la retroiluminación de los botones de la cámara. En una noche sin luna y con nubes intermitentes, resulta muy útil poder navegar por la botonería de la cámara sin necesidad de usar linterna para no molestar a los compañeros. Se trata de una luz tibia pero suficiente para encontrar lo que se desea. Esta suavidad evita que la luz interfiera en la toma fotográfica, aunque realicemos una larga exposición.

Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 11-24 mm f/4L IS USM
Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 11-24 mm f/4L IS USM a 14 mm 420 s – f/8 – ISO 200. © Fernando Galán

Rendimiento y calidad de imagen

Durante el tiempo que duró esta prueba trabajamos siempre con la misma Canon EOS-1D X Mark III sobre la que montamos, según la toma a realizar, varios objetivos: Canon EF 400 mm F/2,8L IS III USM; Canon EF 600 mm F/4L IS III USM; Canon EF 11-24mm f/4L USM; y Teleconvertidor Canon EF 1,4X III montado, en ocasiones, sobre el 400 mm.

Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 600 mm f/4L IS III USM
Todas las imágenes aquí mostradas han sido realizadas con un modelo de preproducción de Canon y por eso se reproducen al 90 % de su tamaño; la calidad de imagen final podría variar.

Al tratarse de una unidad de preproducción, la calidad de la imagen final podría variar respecto a lo obtenido en esta prueba aunque, imaginamos, no distará mucho de lo aquí mostrado. Además, por tratarse de un modelo no definitivo, las muestras son JPEG directos de cámara reducidos al 90% de su tamaño original.

Aun así, sí podemos concluir algunas virtudes de entre las que destacamos tres muy importantes: velocidad de enfoque, frecuencia de ráfaga y capacidad del búfer.

El sistema de enfoque de esta DX se ha renovado por completo con respecto a su predecesora. Dispone ahora de un nuevo sensor dedicado con 191 puntos, 155 de ellos, en cruz. En la práctica, esto significa que cuando localizamos el animal a fotografiar y lo apuntamos con la cámara, detecta el sujeto inmediatamente y sigue su movimiento sin perder el enfoque.

Secuencia de ráfaga realizada con Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 400 mm f/2,8L IS USM + Canon EF 1,4X III.
Aunque se interpongan elementos como ramas, la Canon EOS-1D X Mark III mantiene el enfoque sobre el punto elegido. © Fernando Galán

Al utilizar el 600 mm a máxima abertura, la profundidad de campo se reduce tanto que necesitamos aumentar la precisión del enfoque. En estos casos, utilizando el modo live view, el sistema Deep learning que incorpora la DX Mark III reconoce la cabeza del sujeto, aunque no los ojos. Esto nos dio como resultado fotos enfocadas en otras partes del cuerpo del animal que solucionamos eligiendo el punto de enfoque mediante el sistema táctil de la pantalla. Este sistema resulta rápido y eficaz, además de aumentar la superficie de enfoque a toda el área de la pantalla.

Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 400 mm f/2,8L IS USM + Canon EF 1,4X III
Para asegurar el enfoque a los ojos podemos utilizar el modo live view o «sin espejo», como lo llaman desde Canon. Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 400 mm f/2,8L IS III USM + Canon EF 1,4X III. 1/1.000 s – f/4 – ISO 3.200. © Fernando Galán

Si bien no podemos mostrar los archivos RAW obtenidos por tratarse, como decíamos, de un equipo de preproducción, sí que trabajamos guardando los archivos en RAW + JPEG de alta calidad y pudimos comprobar que por mucho que se nos quedase el dedo pegado al gatillo, el búfer de memoria no se llenó en ningún momento.

Los 16 disparos por segundo –20 si utilizamos el modo live view– hacen que cuando repasamos las imágenes tomadas casi parezca una toma de vídeo. De esta manera resulta relativamente fácil conseguir “el instante preciso”.

Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 600 mm f/4L IS USM
Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 600 mm f/4L IS III USM. 1/1.000 s – f/4 – ISO 1.600. © Fernando Galán

Hay que estar, no obstante, atento y el equipo no hace por sí solo todo el trabajo. Los fotógrafos de naturaleza saben que la vida en el hide requiere grandes dosis de paciencia y otras tantas de atención para reaccionar en el momento más inesperado. Para eso resulta de gran ayuda el breve instante que tarda la cámara en pasar del modo reposo en que se encuentra mientras esperamos al modo de disparo.

Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 400 mm f/2,8L IS USM
Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 400 mm f/2,8L IS III USM. 1/640 s – f/2,8 – ISO 1.600. © Fernando Galán

A pesar de que se anuncia como una cámara híbrida, réflex-sin espejo y, en rigor lo es, nuestra experiencia durante esta breve prueba trabajando con el modo live view dista mucho de la experiencia con una cámara sin espejo. Para algunos usuarios esto puede resultar un punto favorable y para otros, negativo. Esa valoración la dejamos al gusto de cada cual. Sí queremos indicar, no obstante, que para disfrutar de las ventajas que aporta el modo sin espejo, resulta obligado hacerlo a través de la pantalla, con los inconvenientes que esto puede suponer con determinada luz incidente o ante la necesidad de separar la cámara del ojo.

Canon EOS-1D X Mark III
Ayuda al enfoque manual con la Canon EOS-1D X Mark III. © Albedo

Utilizando este modo sin espejo disponemos de ayuda al enfoque manual de varias maneras: con el clásico focus peaking, ampliando la zona a enfocar a través de la pantalla táctil o con la guía de enfoque que sitúa hace coincidir dos agujas cuando la imagen está nítida.

Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 400 mm f/2,8L IS USM + Canon EF 1,4X III
Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 400 mm f/2,8L IS III USM. 1/640 s – f/2,8 – ISO 3.200. © Fernando Galán

Los archivos RAW que hemos obtenido por ahora sólo se pueden editar con la última versión del Digital Photo Professional de Canon con el que los archivos podrán exprimirse mucho más. Las imágenes que aquí se muestran son, como hemos dicho, JPEG directos de cámara tal y como enviarán muchos reporteros sus trabajos a sus redacciones.

Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 400 mm f/2,8L IS USM + Canon EF 1,4X III
Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 400 mm f/2,8L IS III USM + Canon EF 1,4X III. 1/500 s – f/4 – ISO 3.200. © Fernando Galán

Como bien saben algunos lectores, con frecuencia, determinados ámbitos profesionales no trabajan con archivos RAW porque necesitan inmediatez. Por eso importa que los JPEG obtenidos ofrezcan la máxima calidad posible. En este sentido, la EOS-1D X Mark III cuenta con varias posibilidades de procesado del archivo JPEG directamente en cámara, como la opción de variar el valor de claridad.

Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 400 mm f/2,8L IS USM
Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 400 mm f/2,8L IS III USM. 1/640 s – f/2,8 – ISO 6.400. © Fernando Galán

A falta de procesar los archivos RAW para comprobar cuánto se pueden exprimir, ya apreciamos la amplia latitud en las tomas, con detalle tanto en sombras como en luces incluso en escenas contrastadas.

El valor nativo de sensibilidad de la DX Mark III alcanza los ISO 102.400. Durante la prueba no hemos llegado a testar este valor máximo. Sin embargo, tomar fotos en naturaleza con días nublados y con tiempos de exposición extremadamente breves para congelar el movimiento de los animales obliga a subir el ISO a pesar de utilizar objetivos muy luminosos. Así, frecuentemente hemos trabajado a 3.200 y 6.400 con los buenos resultados que se pueden apreciar en las muestras adjuntas. Cabe señalar que en las opciones de reducción de ruido elegimos la mínima.

Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 11-24 mm f/4L IS USM
Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 11-24 mm f/4L IS USM a 11 mm. 36 s – f/4 – ISO 6.400. © Fernando Gaán

Estas posibilidades de trabajar con ISO elevado se refuerzan con la capacidad de enfoque con luz escasa que alcanza la DX. Aunque no llega a los -6 EV de su hermana EOS R, puede enfocar hasta -4 EV. Extremo que probamos con éxito durante la toma nocturna.

Señalemos, por último, la duración de la batería. Garantizada según la normativa oficial para 3.000 disparos, una carga sirvió para los dos días que duró esta prueba, en la que disparamos en torno a 2.000 fotografías y sobró más de la mitad.

Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 400 mm f/2,8L IS III USM + Canon EF 1,4X III. 1/800 s
Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 400 mm f/2,8L IS III USM + Canon EF 1,4X III. 1/800 s – f/4 – ISO 3.200. © Fernando Galán

Comparado con…

La Canon EOS-1D X Mark III es, casi, una cámara única. No hay muchas opciones de comparación. Está por ver si Nikon responde a este envite de Canon renovando su D5, pero hasta que esto suceda, si sucede, la DX gana en puntos de enfoque, velocidad de ráfaga, capacidad de búfer, grabación de vídeo, posibilidades de comunicación entre otros factores. Eso sí, también cuesta aproximadamente 1.000 € menos.

Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 400 mm f/2,8L III IS USM
Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 400 mm f/2,8L III IS USM. 1/1.250 s – f/2,8 – ISO 6.400. © Fernando Galán

Quienes tengan claro que quieren una cámara réflex, no tienen más opciones, pero la gran duda surge cuando se plantea pasar al sistema sin espejo y, en este caso, como no, aparece Sony con su α9 II. Unos 2.000 € más barata que la Canon, misma ráfaga, ausencia de espacios negros, más resolución, magnífica capacidad de enfoque, obturador electrónico y silencioso capaz de obturar a 1/32.000… El visor electrónico no termina de convencer a muchos profesionales y la estanqueidad de Sony deja mucho que desear, aunque esta renovada α9 se anuncie más protegida. Su pequeño tamaño –comparado con las réflex–, preferible para determinados usuarios, retrae a otros. Y la duración de la batería, aunque mejorada en esta segunda edición, no alcanza ni la mitad de la autonomía que la Canon aquí probada.

Conclusiones

El cuerpo de la Canon EOS-1D X Mark III tiene un precio oficial de venta de 7.420 €. Dado que la cámara lleva doble ranura de tarjeta CF Express, con la cámara se regala una tarjeta SanDisk de 64 GB y un lector de la misma marca para este tipo de tarjetas valorados ambos en unos 250 €. Se incluye también un estuche para pequeños accesorios. Este precio sitúa a la Canon como la más cara de su categoría.

Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 400 mm f/2,8L III IS USM
Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 400 mm f/2,8L III IS USM . 1/640 s – f/2,8 – ISO 1.600. © Fernando Galán

Aunque no saldrá a la venta hasta mediados de este mes de febrero, ya hay lista de espera para conseguirla lo que demuestra que muchos usuarios no encuentran un problema en el precio.

En efecto, se trata de una cámara profesional, es decir, una herramienta de trabajo que debería poder amortizarse en un plazo razonable, aunque, si seguimos sumando los importes del equipo usado en esta prueba, pensamos que hay que vender muchas fotos… 600 mm, 14.800 €; 400 mm, 13.800 €; 11-24 mm, 3.480 €; teleconvertidor, 520 €…

Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 400 mm f/2,8L IS III USM + Canon EF 1,4X III
Canon EOS-1D X Mark III + Canon EF 400 mm f/2,8L IS III USM + Canon EF 1,4X III. 1/800 s – f/4 – ISO 3.200. © Fernando Galán

No se puede negar que la cámara nos ha gustado mucho y cuesta encontrar puntos negativos. Quizá, la incapacidad para enfocar a los ojos de los animales, por poner alguna pega –aunque quizá se pueda resolver en un futuro próximo mediante una actualización de firmware–. Pesan más, sin duda, sus virtudes entre las que destacamos las ya mencionadas de rapidez y precisión del AF, velocidad de ráfaga y capacidad del búfer. Sin olvidar, por supuesto, la buena calidad de imagen ofrecida y la magnífica robustez del cuerpo.

Otras cuestiones discutibles quedan a gusto del usuario. No podemos valorar como negativos características que se han buscado porque los destinatarios de esta cámara así lo demandaban. Hablamos de tamaño, visor óptico, etc. Quienes quieran cámaras más pequeñas y visores electrónicos, deberán buscar en otro escaparate. Al menos, de momento.

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