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Aunque Canon siga sin prestar a su gama sin espejo la misma atención que a su serie réflex, poco a poco van surgiendo modelos que rellenan el catálogo para que cada cliente encuentre su preferido. Tal es el caso de la EOS M6 que hoy probamos, una especie de M5 económica para quienes el visor electrónico carezca de importancia.

Canon EOS M6
Canon EOS M6. © Albedo Media

Como ya comentamos en nuestra prueba de campo del modelo que sustituye, la EOS M5 supuso un antes y un después en la gama ‘mirrorless’ de la compañía, ya que por fin pudimos encontrar características avanzadas en un modelo compacto de sistema de Canon. La M6 sigue en esta línea, pero para tomar las fotografías hay que conformarse con la visualización en pantalla ya que carece de visor electrónico.

Canon EOS M6
Canon EOS M6. © Albedo Media

Ergonomía y diseño

Esta ausencia abarata costes, reduce tamaño y, suponemos, no importará a muchos potenciales usuarios acostumbrados a tomar fotografías directamente a través de la pantalla. Para quienes gustamos de arrimar la cámara al ojo para afinar los encuadres, nos parece una carencia importante que obliga a cambiar la manera de tomar fotografías.

Canon EOS M6
Canon EOS M6. © Albedo Media

Cierto que a todo terminamos acostumbrándonos y sacar ventaja de los problemas supone un reto interesante que nos lleva a jugar con ángulos de cámara diferentes y complicados si mirásemos a través del visor que dan como resultado imágenes con puntos de vista más originales. Mirar por la pantalla también permite mayor discreción cuando queremos pasar inadvertidos.

Canon EOS M6
Canon EOS M6 con EF-M 15-45 mm f/3,5-6,3 IS STM. © Albedo Media

El pequeño tamaño de la M6 ayuda bastante a esto. Menor que la palma de nuestra mano –no muy grande de por sí–, con el objetivo más pequeño de los usados para nuestra prueba de campo, el EF-M 15-45 mm f/3,5-6,3 IS STM, el equipo puede llevarse en cualquier bolso, por menudo que este sea, sin lastrar nuestros paseos fotográficos o turísticos. El cuerpo sólo no llega a los 400 g y con el objetivo de kit propuesto el peso aumenta tan sólo algo más de 100 g.

Canon EOS M6
Canon EOS M6 con EF-M 18-150 mm f/3,5-6,3 IS STM. © Albedo Media

La ergonomía, no obstante, no se ve penada pues la empuñadura sobresale lo suficiente como para poder agarrar la cámara con firmeza incluso con el otro objetivo utilizado para la presente prueba, el “todo terreno” EF-M 18-150 mm f/3,5-6,3 IS STM.

Canon EOS M6
Canon EOS M6 con EF-M 18-150 mm f/3,5-6,3 IS STM. © Albedo Media

Para el quehacer diario se agradece mucho disponer de tres ruedas independientes que controlan los parámetros básicos de la exposición: apertura del diafragma, tiempo de obturación y sensibilidad ISO. Aunque estas ruedas se pueden configurar según los gustos del usuario, tal como viene de fábrica resulta muy eficaz. Todas ellas, además del dial de modos, están talladas para facilitar su manejo y evitar el deslizamiento accidental.

Canon EOS M6
Canon EOS M6. © Albedo Media

Todos los mandos –salvo el que levanta el flash– se encuentran en la parte derecha de la cámara, muy accesibles con los dedos que nos quedan libres mientras sujetamos la cámara. Dispone de accesos directos para todas las configuraciones habituales de una toma, como el balance de blancos, los modos de enfoque, el cambio de punto de enfoque, el bloqueo de exposición, el control del flash o la compensación de exposición.

Canon EOS M6
Canon EOS M6. © Albedo Media

Estas mismas funciones, además, se pueden controlar mediante la pantalla táctil; una utilidad que en cámaras con visor no resulta tan necesaria, resulta práctica en un equipo en el que, necesariamente, debemos utilizar la pantalla para todas las tareas.

Canon EOS M6
Canon EOS M6. © Albedo Media

Ligeramente más pequeña que la de la M5 –3”–, la pantalla se puede abatir 180 º hacia arriba –modo selfie– y 45º hacia abajo pero no permite desplazamientos laterales. Su resolución de 1.040 millones de puntos ofrece una visión nítida y contrastada. Aunque se puede ajustar el brillo en cinco niveles, con sol intenso la visibilidad se reduce bastante. Se agradecería, por tanto, un acceso directo al control de brillo para solucionar con rapidez estos problemas eventuales.

Imagen tomada con Canon EOS M6 y EF-M 18-150 mm f/3,5-6,3 IS STM a 150 mm. 1/800 s – f/6,3 – ISO 1.000. © Fernando Galán

Uno de los argumentos de venta de Canon para este modelo se basa en ofrecer la calidad de sus modelos réflex en un cuerpo pequeño. Así, comparte sistema de enfoque y sensor con algunos de sus modelos con espejo de gama media.

Imagen tomada con Canon EOS M6 y EF-M 18-150 mm f/3,5-6,3 IS STM a 54 mm. 1/250 s – f/8 – ISO 100. © Fernando Galán

Un sensor CMOS APS-C de 24,2 Mpx de resolución, un sistema de enfoque de 49 puntos en cruz apoyado por el ya conocido Dual Pixel CMOS AF, la incorporación del último procesador utilizado por Canon, el DIGIC 7, y una velocidad máxima de ráfaga de 9 fps ratifican esta afirmación. A todo ello habría que añadir el estabilizador de imagen –en combinación con las ópticas compatibles–, ausente en los modelos réflex de Canon.

Imagen tomada con Canon EOS M6 y EF-M 15-45 mm f/3,5-6,3 IS STM a 15 mm. 1/20 s – f/3,5 – ISO 4.000. © Fernando Galán

Un estabilizador más pensado para las grabaciones de vídeo que para la toma de imágenes fijas, pero que nos ha permitido tomas a 1/20 s sin trepidación. El sistema de estabilización de cinco ejes sólo funciona a pleno rendimiento con los objetivos estabilizados compatibles; tal es el caso de los dos que hemos utilizado para esta prueba de campo.

Imagen tomada con Canon EOS M6 y EF-M 18-150 mm f/3,5-6,3 IS STM a 100 mm. 1/30 s – f/6,3 – ISO 100. © Fernando Galán

La interesante frecuencia de ráfaga de 9 fps se contrarresta con la escasa capacidad del búfer; sólo permite algo más de una serie de disparos hasta que los datos terminan de grabarse en la tarjeta, a pesar de que usamos una de alta velocidad. Ya que hablamos del almacenamiento, lamentar algo frecuente en cámaras pequeñas: la tarjeta de memoria – compatible solo con UHS I– y la batería comparten alojamiento.

Imagen tomada con Canon EOS M6 y EF-M 15-45 mm f/3,5-6,3 IS STM a 45 mm. 1/40 s – f/6,3 – ISO 2.500. © Fernando Galán

Para facilitar el enfoque disponemos de varias herramientas útiles. La más directa y sencilla, pulsar directamente en la pantalla sobre el punto elegido. Existe la opción de asignar también el disparo al tacto en cuyo caso con la misma operación ya obtendríamos la foto.

Imagen tomada con Canon EOS M6 y EF-M 18-150 mm f/3,5-6,3 IS STM a 135 mm. 1/160 s – f/7,1 – ISO 100. © Fernando Galán

Para los más tradicionales, el punto de enfoque se puede activar pulsando el botón correspondiente y desplazándonos por la pantalla con la ayuda de los diales. Tanto en un caso como otro podemos elegir el tamaño del área de enfoque. Los puntos de enfoque disponibles cubren el 80 % del área de la imagen. También incluye reconocimiento de rostros con seguimiento del sujeto.

Imagen tomada con Canon EOS M6 y EF-M 18-150 mm f/3,5-6,3 IS STM a 34 mm. 1/1.600 s – f/6,3 – ISO 200. © Fernando Galán

La zona enfocada puede ser ampliada para comprobar la exactitud de la tarea aunque estemos trabajando en modo AF. Si optamos por trabajar en MF –también existe la opción AF+MF– la cámara ayuda al enfoque mostrando resaltados los puntos nítidos. Cierto que para encontrar esta posibilidad en el menú hay que utilizar bastante la intuición ya que se denomina “Ajuste valor máximo MF”.

Imagen tomada con Canon EOS M6 y EF-M 18-150 mm f/3,5-6,3 IS STM a 150 mm. 1/160 s – f/6,3 – ISO 320. © Fernando Galán

En cualquiera de los casos, la rapidez y precisión del enfoque no tiene nada que envidiar a cualquiera de sus hermanas con espejo, resolviendo con éxito todas las situaciones a las que ha sido sometida durante la presente prueba de campo, incluidos el enfoque de seguimiento y en escenas con poca luz.

Imagen tomada con Canon EOS M6 y EF-M 15-45 mm f/3,5-6,3 IS STM a 15 mm. 1/125 s – f/8 – ISO 4.000. © Fernando Galán

Aunque no se suela prestar atención al flash integrado, llama la atención que cuenta con varias opciones interesantes de configuración. Con un número guía de 5, además de trabajar en modo TTL se puede graduar su potencia de modo manual. Sincroniza a 1/200 s y puede sincronizarse a la 2ª cortinilla. Sería el colmo que también controlase en modo inalámbrico un flash externo, pero no se da el caso.

Imagen tomada con Canon EOS M6 y EF-M 15-45 mm f/3,5-6,3 IS STM a 15 mm. 1/100 s – f/5,6 – ISO 100. © Fernando Galán

También se agradece encontrar la posibilidad de escritura de metadatos básicos en los archivos como son copyright y clasificación mediante estrellas.

El perfil de usuario la EOS M6 bien podría ser un fotógrafo profesional que busca una segunda cámara ligera, un viajero, un bloguero o un fotógrafo aficionado que comienza a hacer sus pinitos en fotografía. Algunos de estos usuarios tipo utilizarán los programas de escenas y filtros creativos típicos que consiguen llamativos efectos instantáneos en las imágenes.

Imagen tomada con Canon EOS M6 y EF-M 15-45 mm f/3,5-6,3 IS STM a 15 mm. 1/80 s – f/3,5 – ISO 4.000. © Fernando Galán

Calidad de imagen

Puesto que comparte sensor y procesador con varias EOS con espejo, la calidad de imagen ofrecida no dista mucho de la que podemos ver en éstas: buena reproducción del color, un muy aceptable rango dinámico y una nitidez y contraste, suponemos, superior a lo que nos pueden brindar los objetivos utilizados para esta prueba.

Imagen tomada con Canon EOS M6 y EF-M 15-45 mm f/3,5-6,3 IS STM a 36 mm. 1/400 s – f/5,6 – ISO 100. © Fernando Galán

Esto nos sirve para recordar que, a pesar de las bondades que prometen las nuevas EOS M, la gama de ópticas disponible sigue ocupando un exiguo espacio en el catálogo de objetivos de Canon. Cierto que se ofrece como opción el adaptador para los objetivos EF y EF-S pero en este caso perdemos la ligereza que caracteriza a estas cámaras y velocidad de enfoque.

Imagen tomada con Canon EOS M6 y EF-M 18-150 mm f/3,5-6,3 IS STM a 15 mm. 1/160 s – f/6,3 – ISO 100. © Fernando Galán

La cifra máxima de sensibilidad se ha preferido mantener en ISO 25.600 a pesar de que algunas compañeras réflex poseen índices forzados que pasan ese número. Los valores se pueden cambiar en incrementos de tercio de paso lo que facilita la precisión al ajustar la exposición deseada. El DIGIC 7 hace bien su trabajo y los resultados sorprenden, con imágenes aprovechables casi hasta el límite máximo –aunque, como siempre, mejor si no exprimimos a fondo–.

Imagen tomada con Canon EOS M6 y EF-M 15-45 mm f/3,5-6,3 IS STM a 32 mm. 1/80 s – f/5,6 – ISO 25.600. © Fernando Galán

Como estamos encontrando en todos los modelos recientes de Canon, la conexión Wi-Fi se complementa con Bluetooth y NFC. Una vez emparejado el dispositivo por la cámara, la vinculación resulta muy rápida. Lo más importante es que la aplicación Camera Connect permite controlar por completo la cámara con todas sus funciones, incluido el modo bulb del obturador, por lo que nos podemos ahorrar el mando a distancia. Si optamos por conectar la cámara mediante cable debemos conformarnos, lamentablemente, con la norma USB 2.0.

Imagen tomada con Canon EOS M6 y EF-M 15-45 mm f/3,5-6,3 IS STM a 15 mm. 1/125 s – f/3,5 – ISO 20.000. © Fernando Galán

Vídeo

Los aficionados al vídeo quizá lamenten la imposibilidad de grabación en 4K, pues ofrece una resolución máxima de FHD –los archivos se guardan en formato MP4–. Cuenta con entradas HDMI y minijack para micrófon, y el volumen del audio puede ser ajustado durante la grabación.

Imagen tomada con Canon EOS M6 y EF-M 18-150 mm f/3,5-6,3 IS STM a 18 mm. 1/160 s – f/5,6 – ISO 100. © Fernando Galán

Incluye intervalómetro para la grabación de vídeos de Time Lapse. En este caso, desde el modo “Vídeo” del dial principal, se puede programar para diferentes tipos de escena que vienen prefijadas –nubes, personas en movimiento, etc.– o personalizar las opciones. Se pueden programar hasta 900 disparos con diferentes frecuencias. Además, dispone de ayuda para calcular la frecuencia de disparo en función del tiempo de vídeo total deseado.

Imagen tomada con Canon EOS M6 y EF-M 18-150 mm f/3,5-6,3 IS STM a 18 mm. 1/160 s – f/3,5 – ISO 100. © Fernando Galán

Conclusiones

No podemos ocultar que la pequeña EOS M6 nos ha sorprendido muy gratamente. Con la ausencia de visor como único inconveniente importante, una vez habituados a trabajar sin él, casi todo son ventajas. En el catálogo de Canon existen dos visores que se pueden adaptar  a la zapata del flash de la M6 pero en este caso, el tamaño –principal virtud de esta cámara– y el precio –sumando el importe del visor, la M6 costaría más que la M5– se ven penados.

Imagen tomada con Canon EOS M6 y EF-M 18-150 mm f/3,5-6,3 IS STM a 40 mm. 1/250 s – f/8 – ISO 100. © Fernando Galán

Como segunda cámara muchos usuarios de Canon disfrutarán llevándola siempre encima sin echar en falta funciones habituales aunque, como ya hemos comentado, un buen objetivo nativo para esta serie contribuiría más aún a terminar de encontrar en ella la compañera ideal.

Imagen tomada con Canon EOS M6 y EF-M 15-45 mm f/3,5-6,3 IS STM a 16 mm. 1/125 s – f/5 – ISO 100. © Fernando Galán

Turistas y fotógrafos ocasionales podrán presumir de recuerdos con la buena calidad de imagen lograda en casi todas las situaciones habituales a las que se puede enfrentar una cámara “para todos los públicos”. El amante de la fotografía callejera encontrará en la M6 dos de sus necesidades más preciadas: la discreción y la ligereza.

Imagen tomada con Canon EOS M6 y EF-M 15-45 mm f/3,5-6,3 IS STM a 32 mm. 1/60 s – f/5 – ISO 100. © Fernando Galán

¿Es, pues, la M6 una buena elección? No echemos las campanas al vuelo antes de repasar la tarifa: el precio del kit propuesto, con el objetivo 15-45 mm utilizado para esta prueba –aprox. 24-70 mm equivalente– es de unos 950 €. Una cantidad que, aunque razonable, puede hacer dudar al comprador ya que, por ese dinero –y menos– encontramos en el mercado varios modelos de fabricantes con más tradición en el mundo sin espejo. El otro objetivo utilizado para esta prueba, el EF-M 18-150 mm f/3,5-6,3 IS STM, muy apetecido, seguramente, por los aficionados a los objetivos todo terreno, tiene un precio aproximado de 500 €.

Imagen tomada con Canon EOS M6
Imagen tomada con Canon EOS M6 y EF-M 15-45 mm f/3,5-6,3 IS STM a 16 mm. 1/40 s – f/8 – ISO 640. © Fernando Galán

La decisión, por tanto, no resulta sencilla. Los canonistas se sentirán felices de saber que por fin tienen otra cámara sin espejo que valorar pero quienes no se hayan casado aún con ninguna marca o quienes no deseen vínculos matrimoniales con equipos fotográficos tendrán que repasar bien los pros y los contras de cada modelo antes de dejarse enamorar.

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Fernando Galán
Periodista de carrera, pronto se interesó por la imagen tanto (o más) que por las palabras y empezó a ganarse la vida con la fotografía, después con el diseño gráfico para volver de nuevo a la fotografía. Autor de diversos blogs literarios y fotográficos desde el año 2003, en la actualidad compatibiliza la enseñanza con la profesión y las colaboraciones en este medio.

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