Fujifilm presentó a finales del mes pasado su nuevo modelo de cámara sin espejo, la X-T100. Orientada a un público más amateur que el que pueda verse atraído por otras cámaras de la Serie X, la X-T100 supone un paso intermedio para aquellos que quieran dar un paso más allá de la fotografía móvil sin elevar demasiado el presupuesto de compra, situándose entre la X-A5 y la X-T20.

La Fujifilm X-T100 resulta sencilla en su manejo, algo que agradecerá el público hacia el que está dirigida, pues la operatividad de este equipo es uno de sus puntos más fuertes. Con un peso aproximado de 450 g –con batería y tarjeta de memoria incluidas– y un tamaño bastante compacto,  la cámara resulta liviana pero robusta, bien construida y con un diseño atractivo que sigue la línea retro de las demás cámaras de la Serie X.

Fujifilm X-T100 y Fujinon XC 15-45 mm f/3,5-5,6 OIS PZ © Albedo Media
Fujifilm X-T100 y Fujinon XC 15-45 mm f/3,5-5,6 OIS PZ © Albedo Media

Incorpora además una empuñadura desmontable que aumenta la ergonomía del equipo a la hora de sujetarla sin correa y un visor electrónico de alto rendimiento que ayudará a la correcta composición y exposición de las tomas en condiciones de luz no idóneas para trabajar con la pantalla trasera.

La disposición de la botonería resulta cómoda y operativa, e incluye cuatro diales –configurables al antojo del usuario, aunque en menor medida que otros modelos de gama más alta– con los que poder elegir ajustes tales como el modo de disparo, abertura de diafragma, tiempo de obturación y sensibilidad ISO.

Imagen tomada con Fujifilm X-T100 y Fujinon XC 15-45 mm f/3,5-5,6 OIS PZ a 44 mm – 1/450 s – f/10 – ISO 200 © Mario Sánchez
Imagen tomada con Fujifilm X-T100 y Fujinon XC 15-45 mm f/3,5-5,6 OIS PZ a 44 mm – 1/450 s – f/10 – ISO 200 © Mario Sánchez

El dial destinado a la selección del diafragma resulta especialmente orgánico en el manejo, pudiendo acceder a él con el pulgar mientras preparamos la toma mirando por el visor, sin necesidad de cambiar nuestra posición para efectuar un disparo correcto. Sin embargo, echamos de menos la rueda delantera que sí incluyen otros modelos como la X-T20 o la X-T2.

Imagen tomada con Fujifilm X-T100 y Fujinon XC 15-45 mm f/3,5-5,6 OIS PZ a 32 mm – 1/390 s – f/22 – ISO 200 © Mario Sánchez
Imagen tomada con Fujifilm X-T100 y Fujinon XC 15-45 mm f/3,5-5,6 OIS PZ a 32 mm – 1/390 s – f/22 – ISO 200 © Mario Sánchez

La pantalla trasera que incluye esta X-T100 tiene una resolución aproximada de 1,04 millones de puntos, con controles táctiles –como en la mayoría de los modelos de la gama– y tiene un tamaño de 3″. Además, cuenta con tres posiciones abatibles que permiten girarla hasta 180º, detalle que sin duda encandilará a los aficionados al selfie videobloggers, que encontrarán en este tipo de pantalla una buena aliada a la hora de componer sus planos.

Además, los controles de la cámara cambian cuando la pantalla está en modo selfie, permitiendo una mayor comodidad a la hora de seleccionar los ajustes adecuados para la toma. En definitiva, la pantalla que incluye este modelo es muy similar a la de otras cámaras de la marca como la X-T20.

Imagen tomada con Fujifilm X-T100 y Fujinon XC 15-45 mm f/3,5-5,6 OIS PZ a 15 mm – 1/80 s – f/16 – ISO 200 © Mario Sánchez
Imagen tomada con Fujifilm X-T100 y Fujinon XC 15-45 mm f/3,5-5,6 OIS PZ a 15 mm – 1/80 s – f/16 – ISO 200 © Mario Sánchez

La cámara incluye también –en la parte trasera– botones dedicados a la reproducción de las imágenes de la galería, la eliminación de estas, el enfoque automático, el disparador, la velocidad de secuencia de disparo y la selección del balance de blancos, así como el acceso al menú de configuración del equipo. Con el menú habitual de la serie X de Fujifilm, los usuarios serán capaces de comprobar que el manejo es muy sencillo e intuitivo, pudiendo elegir todo tipo de configuraciones para los modos de vídeo y fotografía antes de efectuar la toma.

Imagen tomada con Fujifilm X-T100 y Fujinon XC 15-45 mm f/3,5-5,6 OIS PZ a 45 mm – 1/125 s – f/11 – ISO 200 © Mario Sánchez
Imagen tomada con Fujifilm X-T100 y Fujinon XC 15-45 mm f/3,5-5,6 OIS PZ a 45 mm – 1/125 s – f/11 – ISO 200 © Mario Sánchez

A diferencia de la X-T20 que incorpora un sensor X-Trans, la X-T100 se conforma con un sensor CMOS de 24 Mpx con la tradicional pauta de Bayer, por lo que habrá que tener en cuenta estas limitaciones, especialmente cuando se quiera hacer uso de altas sensibilidades.

Imagen tomada con Fujifilm X-T100 y Fujinon XC 15-45 mm f/3,5-5,6 OIS PZ a 16 mm – 1/80 s – f/4 – ISO 6.400 © Mario Sánchez
Imagen tomada con Fujifilm X-T100 y Fujinon XC 15-45 mm f/3,5-5,6 OIS PZ a 16 mm – 1/80 s – f/4 – ISO 6.400 © Mario Sánchez

El kit de venta básico incluye además una óptica Fujinon XC 15-45 mm f/3,5-5,6 OIS PZ motorizada que ayudará a que los usuarios más amateurs no tengan que pensar en añadir más objetivos al equipo, haciendo de éste un conjunto versátil y sencillo de utilizar que los que estén acostumbrados a utilizar cámaras de gama media o smartphones agradecerán.

Aun así, este objetivo puede quedarse corto para aquellos usuarios que quieran exprimir un poco más las posibilidades de la cámara, que sin duda haría un mejor combo con alguna de las focales fijas de la serie XF de Fujifilm, como el Fujinon XF 14 mm f/2,8 R.

Imagen tomada con Fujifilm X-T100 y Fujinon XC 15-45 mm f/3,5-5,6 OIS PZ a 45 mm – 1/90 s – f/18 – ISO 200 © Mario Sánchez
Imagen tomada con Fujifilm X-T100 y Fujinon XC 15-45 mm f/3,5-5,6 OIS PZ a 45 mm – 1/90 s – f/18 – ISO 200 © Mario Sánchez

En los diferentes modos que incluye el equipo es donde nos damos más cuenta del público hacia el que está dirigido. Incluye algunos que habitualmente encontramos en equipos compactos de más prestaciones menores, como el modo SR+, que convierte a esta X-T100 en una compacta al uso, seleccionando los mejores ajustes para la toma de forma automática.

Por supuesto, incluye además un modo completamente manual en el que podemos elegir los ajustes necesarios para obtener la imagen que buscamos y un modo intervalómetro para la ejecución de timelapses que automatiza el resultado en un archivo de vídeo generado desde la propia cámara.

Por otra parte, los modos de disparo incluyen variaciones de lo que venimos viendo habitualmente en los últimos modelos de la marca. La cámara cuenta con un disparo en ráfaga a una velocidad de seis imágenes por segundo como máximo, modos HDR y los clásicos perfiles de color de simulación de película de Fujifilm –Provia, Velvia, etc– y un más que reseñable modo monocromático que consigue un gran equilibrio en la gama de grises.

Imagen tomada con Fujifilm X-T100 y Fujinon XC 15-45 mm f/3,5-5,6 OIS PZ y el modo Monochrome a 39 mm – 1/125 s – f/18 – ISO 200 © Mario Sánchez
Imagen tomada con Fujifilm X-T100 y Fujinon XC 15-45 mm f/3,5-5,6 OIS PZ y el modo Monochrome a 39 mm – 1/125 s – f/18 – ISO 200 © Mario Sánchez
Imagen tomada con Fujifilm X-T100 y Fujinon XC 15-45 mm f/3,5-5,6 OIS PZ y el modo Monochrome a 45 mm – 1/45 s – f/10 – ISO 200 © Mario Sánchez
Imagen tomada con Fujifilm X-T100 y Fujinon XC 15-45 mm f/3,5-5,6 OIS PZ y el modo Monochrome a 45 mm – 1/45 s – f/10 – ISO 200 © Mario Sánchez

Uno de los modos de disparo que más nos ha llamado la atención es el Multienfoque 4K –que recuerda bastante a algunos modos de captura de los últimos modelos de Panasonic–, a través del cual la cámara hace un barrido en el que enfoca todo lo que aparece en la imagen y cuyo enfoque concreto podremos acotar después seleccionando el punto exacto que deseamos tener enfocado o, en su caso, mantener a foco la imagen completa eliminando la profundidad de campo, independientemente del ajuste de valor de diafragma que hayamos seleccionado para la toma. Para ello, la cámara genera un archivo vídeo en 4K con una transición de foco en la que, seleccionando el fotograma que se ajuste a lo que buscamos, obtendremos la toma deseada.

El modo de 'Multienfoque 4K' nos permite seleccionar el foco en la toma mediante un barrido de enfoque © Natalia Muñoz
El modo de ‘Multienfoque 4K’ nos permite seleccionar el foco en la toma mediante un barrido de enfoque © Natalia Muñoz

También incluye un modo de captura de panorámicas que permitirá al usuario conseguir, mediante un barrido en la dirección que desee. Eso sí, este modo no permite seleccionar el tiempo de obturación y, aún con trípode, es difícil evitar que aparezca trepidación en la toma. Aún con eso este equipo, por su compacto tamaño y peso y por sus opciones, es sin duda un buen acompañamiento para aquel que quiera documentar sus viajes con una cámara de mejor calidad que la de su smartphone.

Imagen tomada en Modo Panorámico con Fujifilm X-T100 y Fujinon XC 15-45mm f/3.5-5.6 OIS PZ – f/11 – ISO 200. © Mario Sánchez
Imagen tomada en Modo Panorámico con Fujifilm X-T100 y Fujinon XC 15-45mm f/3.5-5.6 OIS PZ – f/11 – ISO 200. © Mario Sánchez

Pese a que el reclamo de la resolución 4K resulta atrayente para aquellos que quieran convertir esta X-T100 en una cámara de vídeo, su limitación de grabación a solo 15 fps hacen patente sus limitaciones en esa resolución. En cambio, a resoluciones más bajas –como Full HD– se podrá optar por tasas más elevadas –hasta 60 fps– con un buen rendimiento, lo que le permite convertirse en una buena compañera para documentar viajes con algún que otro vídeo ocasional.

Imagen tomada con Fujifilm X-T100 y Fujinon XC 15-45 mm f/3,5-5,6 OIS PZ a 45 mm – 1/80 s – f/10 – ISO 200 a través de la Fujifilm Camera Remote App © Mario Sánchez
Imagen tomada con Fujifilm X-T100 y Fujinon XC 15-45 mm f/3,5-5,6 OIS PZ a 45 mm – 1/80 s – f/10 – ISO 200 a través de la Fujifilm Camera Remote App © Mario Sánchez

Todo esto sumado a la conectividad con la ya conocida Fujifilm Camera Remote App –que permite controlar la cámara desde un smartphone– hacen de este equipo una buena opción para adentrarse en el mundo de las cámaras sin espejo de la marca nipona. El precio también juega a su favor, pues cuesta 600 € –solo cuerpo– o bien 700 € si elegimos el kit con el Fujinon XC 15-45 mm f/3,5-5,6 OIS PZ.

6 Comentarios

    • Hola Antoine
      El rango de precio en que se mueve cada una de las dos cámaras entre las que dudas ya empieza marcando diferencias puesto que la Sony cuesta unos 200 € más. Cantidad que, si bien puede no parecer excesiva, sí resulta significativa proporcionalmente a lo que vale cualquiera de los dos modelos. La veteranía que aporta la 6300 suele jugar en contra cuando hablamos de tecnología pero en origen apuntaba a un usuario más entusiasta que el modelo de Fujifilm aquí probado, que busca atraer las miradas de los recién llegados a la fotografía. Aunque tampoco hay que olvidar que las mejoras introducidas en la 6300 con respecto a su predecesora –la Sony a6000, más barata incluso que la X-100T– incidían más en el vídeo que en la fotografía.
      En definitiva, si vas a dar más importancia a la grabación de vídeo, quizá debieras decantarte por Sony mientras que para tomar únicamente fotografías cualquiera de los dos modelos cubrirá tus expectativas. Como decimos siempre, toma ambas en las manos y déjate enamorar.
      Espero haberte ayudado.

  1. Creo que el punto débil de esta cámara está en aquellos usuarios que filmen en vídeo, hacerlo en 4K con esa cadencia de fotogramas no es de recibo.

  2. ¡Hola!,

    Como cámara de propósito general con cierto énfasis en la foto callejera (aprecio mucho poder disparar desde la cintura con la pantalla táctil), con cuál os quedaríais, ¿con esta Fuji o con la Panasonic GX9?

    Un saludo

    • Hola Paco. Ambas cámaras son bastante compactas –su peso es prácticamente idéntico, de unos 450 g– y muy capaces, aunque la GX9 se sitúa un peldaño por encima, pero también es más cara –aproximadamente unos 200 € sin comparamos los precios de venta oficiales–. Dejando de lado las diferencias de sus respectivos sensores –Micro Cuatro Tercios vs APS-C–, la GX9 obedece a un formato de tipo telemétrico, que suele gustar bastante a los fotógrafos ‘callejeros’. Especial mención haríamos al visor electrónico basculable que incorpora, que permite disparar cómodamente desde la cintura. Cuenta, además, con estabilización en el cuerpo incorporado, y un gran elenco de ópticas compactas con una excelente relación calidad/precio. En nuestra opinión, sería más justo comparar la GX9 con una Fujifilm X-E3, más acorde a la filosofía de la GX9. En este caso, por 100 € más que la Panasonic, optas por una mejor calidad de imagen –gracias a su sensor X-Trans– y una ergonomía que suele gustar a muchos usuarios de este tipo de fotografía, con dial independiente para la obturación y la compensación de exposición. Además, es más ligera que la X-T100. Por otro lado, ambas disponen de pantalla táctil con Touch AF, aunque mientras que la de la X-E3 es fija, la de la GX9 es articulada. Un saludo.

  3. Muchas gracias, Raphaël

    En tal caso echaré un vistazo a la X-T20; descarto a la X-E3 por la ausencia de pantalla abatible: desde que tengo la Fuji X70 disfruto enormemente de dicha funcionalidad, tanto que creo que ya no sabría prescindir de ella.

    Un saludo

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