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Desde la presentación oficial de la Fujifilm X-T2 se hizo especial hincapié por la marca en sus capacidades videográficas en 4K, tal y como reflejamos en nuestra toma de contacto y prueba de campo. Quedaba pendiente, pues, probar el rendimiento de su curva logarítmica F-Log, gracias al uso de un grabador externo Atomos Ninja Flame.

Menús del grabador externo Atomos Ninja Atomos. © Albedo Media
Menús del grabador externo Atomos Ninja Flame. © Albedo Media

Paradójicamente, Fujifilm no es nuevo en este territorio, sobre todo en el área óptica, allí donde Fujinon es un nombre de peso en el ámbito de la emisión en directo –broadcast– repartiéndose aproximadamente el 50% del mercado profesional junto con Canon. Por alguna razón, no se había planteado muy seriamente la transmisión de ese conocimiento al área de cámaras sin espejo de la serie X, siendo su entrada algo tardía respecto a lo que su competencia ha podido elaborar durante todos estos años; es, por ejemplo, el caso de Sony con su familia A7 o de Panasonic con su saga GH, y muy especialmente su hipervitaminada GH5.

Grabación 4K por defecto

Los resultados obtenidos en nuestro primer acercamiento al equipo fueron bastante satisfactorios, mostrando una gama de color útil y amplia, con mucho detalle general y… algún que otro artefacto y sobreprocesado por parte de la codificación interna.

No obstante, no pudimos dar la prueba de vídeo por completa dado que el modo de grabación F-Log –basado en curva logarítmica específica de Fujifilm– requiere de un grabador externo. En este caso, hemos podido completar este test de rendimiento en 4K gracias al grabador externo Atomos Ninja Flame. A diferencia del modelo Shogun Flame que dispone de doble conexión SDI/HDMI, la versión Ninja solo dispone de puerto HDMI. Ambos bajaron recientemente de precio en motivo de la salida del nuevo Atomos Ninja Inferno.

Fujifilm X-T2 grabando en modo F-log mediante el grabador externo Atomos Ninja Flame. © Albedo Media
Fujifilm X-T2 grabando en modo F-log mediante el grabador externo Atomos Ninja Flame © Albedo Media

Si bien es cierto que la imposición de tener que unir al esquema otro dispositivo –no precisamente asequible– para realizar tomas en modo F-Log puede resultar un importante hándicap para muchos usuarios, aquellos que realmente quieran exprimir al máximo las capacidades videográficas se sentirán muy satisfechos. No solo por las cuestiones comúnmente asociadas a la grabación con curvas logarítmicas, sobre todo por la magnífica experiencia de uso que supone un grabador externo de calidad en el flujo de trabajo en vídeo.

Operando con el grabador externo Atomos Ninja Atomos. © Albedo Media
Operando con el grabador externo Atomos Ninja Atomos. © Albedo Media

Cuestiones tan básicas como la composición del plano, control total del enfoque mediante diferentes ayudas visuales y confirmaciones o exponer correctamente mediante la visualización en tiempo real del monitor en forma de onda, nos ayudarán a entender mejor la verdadera utilidad de estos dispositivos.

Si vamos un poco más allá –algo que sin duda este equipo pide desde su desembalaje– encontramos en este Atomos Ninja Flame interesantes especificaciones. Una de las más útiles bajo el contexto que nos corresponde –grabación mediante un modo de curva logarítmica– es la de poder realizar una visualización extendida de la escena, con una correspondencia natural de la relación de contraste y gama cromática de la escena mediante el uso del modo AtomHDR mientras a nivel interno todos los archivos grabados permanecen bajo los valores característicamente apagados de su curva logarítmica –S-Log2, S-Log3, C-Log, V-Log, F-Log, etc.–, “planos” en contraste y listos para exprimir en las posteriores fases de postproducción.

Como podemos ver en el monitor en forma de onda, la captura en curva logarítmica es sumamente plana. © Albedo Media
Como podemos ver en el monitor en forma de onda, la captura en curva logarítmica es sumamente plana. © Albedo Media

La calidad de visualización es excelente incluso en exterior, con 7″ bien iluminadas ayudan –1.500 nit– así como su capacidad de trabajo sin pausa, gracias a al intercambio de baterías en caliente; de hecho, es muy probable que terminemos antes la batería de la X-T2 que las del grabador.

Grabación en F-Log con Atomos Ninja Flame

Como era de esperar, todas las tomas grabadas mediante F-Log han dado un excelente material de trabajo, muy plausible de ser editado bajo diferentes propuestas de color, ya sean abocetadas por la asimilación de diferentes LUTs –Look Up Table– o bien perfiladas de manera más precisa por un colorista/etalonador profesional. Recordemos que toda grabación en curva logarítmica tiene sus imposiciones y sus normas, la más importante es la sensibilidad base, en el caso de Fujifilm y su F-Log, se parte de una sensibilidad impuesta de ISO 800, datos importantes a tener en cuenta en días muy soleados si queremos realizar tomas a grades aberturas… nos vendrá muy bien algún que otro filtro de densidad neutra (ND).

Conclusiones

En general, los resultados obtenidos en este breve segundo round han sido de nuestro agrado, pero con ciertas reservas dado que ya son muchos los equipos de la competencia que pueden manejar curvas logarítmicas sin necesidad de aditivos, algo debido en parte al “retraso” que Fujifilm padece en este segmento respecto otras marcas que empezaron antes sus andaduras en la grabación de vídeo profesional con cámaras fotográficas convencionales.

Por otro lado, es el Atomos Ninja Flame quien se ha lleva la palma de esta prueba, no solo gracias a la posibilidad de explotar la grabación con curva logarítmica F-Log de la X-T2, sino especialmente por su excepcional operatividad en este contexto, algo con lo que una cámara desprovista de este tipo de accesorio no puede competir. Un versátil equipo sobre el que volveremos a centrar nuestra mirada, dado que sin duda merece mayor atención.

Agradecemos al equipo de Foto Ruano Pro, siempre proactivos ante nuestras sugerencias, la cesión tanto una unidad de cámara Fujifilm X-T2 como de un grabador externo Atomos Ninja Flame.

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Manuel San Frutos
Licenciado en Bellas Artes con estudios parciales en Historia del Arte y Antropología. Funambulista entre la estética y la práctica fotográfica, que imparte y publica regularmente desde 2005 para diferentes audiencias y medios. En estos momentos, centrado en la coordinación de un equipo del cual no podría estar más orgulloso.

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