Apenas un par de meses después de que tuviéramos ocasión de probar una de las primeras unidades pre producción de la Fujifilm X-T2, los modelos definitivos empiezan a llegar a los distribuidores españoles y, por tanto, llega el momento de realizar una segunda prueba de campo, esta vez con algo más de calma y en diferentes escenarios.

Fujifilm X-T2
La X-T2 mantiene las lineas principales de su predecesora.

A primera vista, poco que añadir a lo comentado tanto en la toma de contacto como en la prueba de campo realizada en el circuito de Le Mans. Confirmamos las primeras buenas impresiones por lo que a aspecto y presencia se refiere: un cuerpo robusto y “ligero” que se maneja mejor incluso que la conocida X-T1 y donde se agradece encontrar cada mando en el lugar oportuno.

Fujifilm X-T2
Con la empuñadura –opcional– montada, la Fujfilm X-T2 presenta un aspecto robusto.

Entrecomillamos el adjetivo “ligero” porque se trata de uno de los aspectos más comentados entre quienes nos veían cargar con la X-T2 “armada” para un trabajo profesional. Ya lo mencionamos en la primera toma de contacto: cuando a los 500 g del cuerpo se añade la empuñadura y un teleobjetivo zoom de la gama alta, tanto por aspecto como por carga, no puede considerarse un equipo “de bolsillo”. Si, además, llevas en la bolsa otro objetivo profesional, a lo largo de una jornada el hombro se resiente.

Fujifilm X-T2
Si a la Fujifilm x-T2 le añadimos la empuñadura, y un teleobjetivo zoom… su aspecto empieza a impresionar…

Para esta ocasión contamos con los polivalentes Fujinon XF16-55 mm f/2,8 R LM WR y con el Fujinon XF50-140 mm f/2,8 R LM OIS WR que ya han demostrado su eficacia y que, en conjunto, permiten enfrentarse a casi cualquier situación de reportaje, aunque no se distinguen por ser los más livianos de la familia X.

Río Jarama
Fujifilm X-T2; a 110 mm. 1/1250 s – f/3,6 – ISO 200. © Fernando Galán.

Sin embargo, quienes nos hemos visto ─y aún nos vemos con frecuencia─ obligados a cargar con un arsenal similar en sistema réflex, se agradece enormemente la ligereza de este sistema sin espejo. De hecho, efectivamente, se puede llevar en una bolsa bandolera debidamente protegida algo que no se debería intentar emular con un equipo réflex profesional completo.

Río Jarama
Fujifilm X-T2; a 140 mm. 1/3200 s – f/2,8 – ISO 400. © Fernando Galán.

No olvidemos que la X-T2 pretende competir en la liga profesional y por ello debemos establecer estas comparaciones ─siempre odiosas─. Sin empuñadura y con cualquiera de los objetivos fijos y más compactos de la gama Fuji podemos alojar de nuevo a la X-T2 en el bolso diario sin que nuestra espalda sufra.

Río Jarama
Fujifilm X-T2; a 140 mm. 1/500 s – f/5 – ISO 320. © Fernando Galán.

Hemos hablado bastante de los mandos mecánicos de toda la serie X y por ello no incidiremos en exceso sobre este asunto. Aunque sí merece la pena recordar que se han incorporado seguros de bloqueo en los diales de velocidad y sensibilidad ISO que evitan movimientos accidentales que pueden producirse tanto durante el trabajo como al meter o sacar la cámara de la bolsa.

Fujifilm X-T2
Los diales de velocidad e ISO incluyen un práctico seguro de bloqueo. Además, el dial de compensación dispone de un modo “C” que permite compensar hasta cinco pasos y usarse cuando trabajamos en vertical con la empuñadura.

También merece la pena destacar la incorporación del botón de control del punto de foco que nos ha resultado muy útil incluso durante situaciones de acción en las que esta operación debía realizarse con agilidad. Funciona con suavidad y precisión; a veces no con toda la rapidez deseada pero suficiente para resolver.

Fujifilm X-T2
Muy práctico el mando para controlar el punto de enfoque.

La movilidad de la pantalla trasera supone otra de las novedades importantes, con su curioso sistema de abatimiento lateral. En la práctica hemos usado con frecuencia el movimiento horizontal y nos ha resultado de gran utilidad para tomas a ras de suelo o elevadas.

Fujifilm X-T2
Un mecanismo articulado permite abatir la pantalla trasera hacia la derecha pero no hacia la izquierda.

No hemos encontrado, por el contrario, situaciones reales para usar el otro movimiento y tan sólo para ver qué tal funciona las hemos creado. Resulta extraño, no se mueve con agilidad y, ya puestos, se echa de menos que sólo oscile hacia uno de los lados. Entendemos que la fiabilidad del mecanismo manda y que los desarrolladores no han querido poner en peligro la durabilidad en una cámara, insistimos, pensada para recibir mucho trote.

Río Jarama
Fujifilm X-T2; a 140 mm. 1/320 s – f/4,5 – ISO 200. © Fernando Galán.

Con la empuñadura colocada la ergonomía mejora mucho. El conjunto adquiere una forma cuadrada que permite trabajar en vertical con la misma facilidad que en horizontal. Los diales siguen quedando en su lugar pues se reproducen en el accesorio los mismos mandos principales que en la cámara y, por supuesto, la autonomía aumenta. Esta empuñadura aloja dos baterías.

Fujifilm X-T2
La, ya de por sí buena, ergonomía de la Fujifilm X-T2 se mejora con la empuñadura.

Si bien en nuestra primera toma de contacto comentábamos que resultaba necesario el extra de baterías para accionar el modo de alto rendimiento, ahora hemos comprobado que no es así y que también se puede activar sin la empuñadura. Sin embargo, con ella, este modo utiliza las tres baterías a la vez.

Garza Real en el Río Jarama
Fujifilm X-T2; a 140 mm. 1/400 s – f/5,6 – ISO 200. © Fernando Galán.

Nos ha sorprendido muy gratamente la autonomía. Con la costumbre adquirida de usar la pantalla trasera nada más que en caso necesario, hemos llegado a contabilizar unos ochocientos disparos sólo con la batería principal; incluso utilizando el disparo en ráfaga. En ningún momento durante toda la prueba de campo hemos agotado las tres baterías a pesar de haber “fulminado” varias tarjetas de memoria.

Río Jarama
Fujifilm X-T2; a 110 mm. 1/125 s – f/5,6 – ISO 200. © Fernando Galán.

Porque esa velocidad máxima de 14 disparos por segundo ─con el modo de alto rendimiento activado y obturación electrónica─ invita a que se “quede el dedo pegado” al disparador. Aunque, en este caso, a los aficionados a la ráfaga más les vale abastecerse de sobrada capacidad de almacenamiento.

Fujifilm X-T2; a 140 mm. 1/800 s - f/2,8 - ISO 200. © Fernando Galán.
Fujifilm X-T2; a 140 mm. 1/800 s – f/2,8 – ISO 200. © Fernando Galán.

Cada archivo RAW sin comprimir ocupa cerca de 50 MB. Si –como en nuestro caso en todas las pruebas de campo– se elige guardar, además, el archivo JPEG, súmense otros 10 MB. Eso sí, existe una opción de guardado de archivo RAW sin pérdida de calidad que reduce el tamaño del archivo a unos 30 MB. Comparando ambos archivos, efectivamente no hemos percibido diferencia.

Fujifilm X-T2; a 140 mm. 1/250 s - f/2,8 - ISO 200. © Fernando Galán.
Fujifilm X-T2; a 140 mm. 1/250 s – f/2,8 – ISO 200. © Fernando Galán.

A pesar de esto, el búfer almacena sin problemas todos los archivos generados y en ningún momento nos hemos visto obligados a parar el trabajo para esperar que se grabasen estos archivos. También se agradece en este aspecto encontrar dos ranuras para tarjetas de memoria.

Fujifilm X-T2
Se agradece la doble ranura para tarjetas de memoria.

Velocidad, guardado de archivos, baterías… Todo esto nos lleva a otro de los problemas percibidos durante la primera aproximación a las unidades pre serie de esta cámara: el calentamiento. Un tema que preocupaba a muchos posibles usuarios y que se estarán preguntando si se ha solucionado.

Bandada de garcillas.
Fujifilm X-T2; a 140 mm. 1/2000 s – f/4 – ISO 1000. © Fernando Galán.

Durante nuestra prueba de campo hemos reproducido varias situaciones habituales: fotografía de naturaleza, de calle, espectáculos y deportiva. Con el uso tranquilo que implica el paseo en busca del momento oportuno, la temperatura se mantiene constante. Cierto que también tenemos la costumbre de apagar la cámara después de cada uso ─también para alargar la duración de las baterías─. El tiempo que tarda esta cámara en estar de nuevo operativa resulta inapreciable y nos permite mantener nuestro hábito.

Pallasos en Rebeldía
Fujifilm X-T2; a 50 mm. 1/125 s – f/2,8 – ISO 3200. © Fernando Galán.
Pallasos en Rebeldía
Fujifilm X-T2; a 50 mm. 1/100 s – f/2,8 – ISO 3200. © Fernando Galán.

Durante su uso en espectáculo, con la cámara más tiempo encendida y un trabajo más exigente, observamos que la mano se calienta ligeramente, pero sin llegar a resultar alarmante. Con el uso intensivo de un partido sí advertimos un mayor calentamiento, aunque tampoco saltaron las alarmas en ningún momento; la cámara no llegó a bloquearse ni a bajar el rendimiento y pudimos terminar la tarea sin contratiempos.

Pallasos en Rebeldía
Fujifilm X-T2; a 50 mm. 1/80 s – f/2,8 – ISO 3200. © Fernando Galán.
Fujifilm X-T2; a 72 mm. 1/80 s - f/2,8 - ISO 3200. © Fernando Galán.
Fujifilm X-T2; a 72 mm. 1/80 s – f/2,8 – ISO 3200. © Fernando Galán.

En base a nuestra experiencia entendemos que se ha solucionado el problema percibido en las primeras unidades y que no debe suponer un motivo de preocupación, aunque habrá que seguir atento y ver cómo reacciona con grabaciones de vídeo prolongadas, por ejemplo.

Mousa
Fujifilm X-T2; a 140 mm. 1/125 s – f/2,8 – ISO 3200. © Fernando Galán.
Mousa.
Fujifilm X-T2; a 59 mm. 1/100 s – f/2,8 – ISO 3200. © Fernando Galán.

Vídeo 4k – (Andrés Villa / Ramón García)

Como absoluta novedad en la compañía, Fujifilm apuesta por primera vez por el vídeo dentro de su serie X, dotando a esta X-T2 de un modo de grabación de vídeo 4k más acorde con los tiempos que corren, tanto en calidad de compresión como en resolución nativa, 3840 x 2160 píxeles.

No obstante nos hemos quedado con las ganas de probar su anunciada curva de gama específica F-log –parece que todas las marcas van a tener “la suya”– dado que al menos en la unidad que nosotros probamos este ajuste solo se podía realizar a través de la salida limpia del HMDI hacia un grabador exterrno, quedando la grabación en cámara por tarjeta SD limitada a los preset normales de altas luces, bajas luces y color y simulación de película. No obstante estamos en contacto con la marca para poder ampliar esta parte con información más actualizada y pruebas adicionales en cuanto sea posible, dado que este factor puede cambiar totalmente la calidad final a evaluar.

Respecto al detalle general y latitud, podemos augurar unos buenos resultados generales, alguna que otra trama de moaré visible en telas y retículas ortogonales de máxima resolución y pocos artefactos de compresión… si bien es cierto que creemos que sería útil contar con un bitrate algo más generoso, 100 Mbps para vídeos 4k puede llegar a ser algo escaso según qué contextos en comparación con algunos modelos de la competencia, más veteranos en estos asuntos videográficos.

Enfoque

También preocupa saber sobre otro de los aspectos sobre el que más se incide al hablar de esta Fujifilm X-T2: el enfoque automático. Nos ratificamos sobre lo dicho en Le Mans: sin duda enfoca muy bien y realiza a la perfección el seguimiento de los sujetos… una vez que se han cazado; porque a veces nos ha parecido que le costaba encontrar el sujeto al que deseábamos seguir. No en exceso, cierto, pero suficiente como para que nos perdiéramos algún momento.

Fujifilm X-T2
Un completísimo menú de enfoque permite adaptarse casi a cualquier situación.

Al hablar de este punto hay que recordar que estamos colocando el listón muy alto. Como alguna vez hemos comentado hablando con otros fotógrafos, “de toda la vida hemos enfocado sujetos en movimiento sin contar con sistemas tan sofisticados como los actuales”. Es decir, parece que buscamos que la cámara realice todo el trabajo cuando la experiencia y el saber hacer del fotógrafo resultan de vital importancia en situaciones complejas.

Marja
Fujifilm X-T2; a 140 mm. 1/100 s – f/2,8 – ISO 3200. © Fernando Galán.

Pensamos que un correcto conocimiento del completo menú de opciones de enfoque, que permite elegir la sensibilidad de seguimiento, la velocidad del sujeto y qué parte de la zona de enfoque tiene prioridad para los casos en que el sujeto cambie de posición, resolverá prácticamente todas las situaciones.

The Pinreles
Fujifilm X-T2; a 16 mm. 1/100 s – f/3,2 – ISO 3200. © Fernando Galán.

El menú de enfoque es uno de los más completos que hemos encontrado, no sólo en cámaras sin espejo sino incluso en muchas cámaras réflex. Además de las mencionadas opciones de seguimiento, se puede elegir el tamaño del área, el número de puntos ─hasta 325 repartidos por todo el encuadre─, detección de rostros… sin olvidar la opción de enfoque manual con ayuda por resalte de bordes.

Río Jarama
Las ayudas al enfoque manual permiten solucionar situaciones complejas. Fujifilm X-T2; a 140 mm. 1/500 s – f/4,5 – ISO 1250. © Fernando Galán.

Favorece a todas estas opciones el visor. El nuevo ocular resulta muy cómodo, sin dejar pasar luz externa, con un ángulo de visión que permite trabajar con gafas y con un tiempo de refresco tan rápido que ofrece una experiencia muy similar a la que se obtendría con un visor óptico. Incluso utilizando la ráfaga a plena velocidad, no hemos apreciado instantes de oscuridad.

The Bandy 2
Fujifilm X-T2; a 16 mm. 1/125 s – f/2,8 – ISO 3200. © Fernando Galán.

La gama de sensibilidades ISO llega ahora hasta los 51200 lo que supone que ─sin llegar a tales extremos─ se puede trabajar con valores muy elevados con niveles de ruido muy aceptables y utilizables.

La cámara no tiene flash pero se incluye uno pequeño en el paquete original que ayuda a solucionar situaciones concretas.

Fujifilm X-T2
Aunque la X-T2 no incorpora flash, en el paquete se incluye como accesorio uno pequeño que resuelve algunas situaciones.
Los Relikias
El pequeño flash que se incluye como accesorio, además de solucionar situaciones permite jugar un poco. Fujifilm X-T2; a 16 mm. 1/15 s – f/5,6 – ISO 2000. © Fernando Galán.

Puestos a poner faltas, quizá no le hubiera venido nada mal a una cámara con aspiraciones deportivas como esta X-T2 un control del parpadeo de la iluminación. Aunque, cierto, los fluorescentes tienden a desaparecer, lamentablemente aún les queda mucha vida y se encuentran presentes en muchos pabellones deportivos. Con ellos oscila la luz y la temperatura de color, lo que puede ocasionar fotografías de aspecto irregular aunque no cambiemos los valores. Y eso a pesar de que, también hay que decirlo, la lectura automática de blancos funciona bastante bien y se adapta con bastante fiabilidad a casi todas las situaciones.

Allways Drinking Band
Fujifilm X-T2; a 16 mm. 1/160 s – f/3,2 – ISO 1250. © Fernando Galán.

En definitiva, tras la experiencia de esta prueba de campo unida a las anteriores tomas de contacto, podemos confirmar que Fujifilm ha realizado un importante trabajo de mejora de su buque insignia que los fotógrafos agradecerán.

Refugiado español.
Fujifilm X-T2; a 16 mm. 1/80 s – f/2,8 – ISO 10000. © Fernando Galán.

Quizá aún tengamos que esperar algún tiempo hasta empezar a ver modelos sin espejo en los estadios deportivos, pero parece que, con modelos como este, se ha abierto el camino y el recorrido parece imparable.

2 Comentarios

    • Hola Fernando. No podemos recomendarte una por encima de la otra pues la respuesta depende mucho del tipo de uso que vayas a hacer de la cámara. Ambas son cámaras sin espejo bastante potentes, especialmente rápidas y con muy buenas prestaciones. En el caso de la Fujifilm, podrás obtener, bajo las mismas condiciones, imágenes con una relación señal a ruida más favorable, debido a las dimensiones de su captor APS-C, más grande que el Micro Cuatro Tercios que encontramos en la Olympus.
      Por otro lado, gracias a este tamaño más reducido del sensor, la Olympus consigue una ventaja en el aspecto de la velocidad, especialmente en las ráfagas. Asimismo, si bien el tamaño del cuerpo es similar, el tamaño de las ópticas juega también a favor de este último. Hay que destacar también que la Fujifilm dispone de un sensor de tipo X-Trans, con una matriz de color diferente a la convencional, y que permite conseguir muy buenos resultados en lo que a calidad de imagen se refiere. En cuanto al color, hay algunos usuarios que prefieren, sin embargo, el aspecto más natural de la Olympus.
      En lo que respecta al vídeo, ambas son capaces de grabar en formato 4K. Sin embargo, el sistema de estabilización de Olympus es más efectivo, y puede ser determinante en algunos casos, así como su pantalla articulada, más flexible que la de la Fujifilm, además de táctil. En todo caso, desde nuestro punto de vista consideramos que las diferencias en los aspectos técnicos no son tan determinantes como lo puede ser la ergonomía de las cámaras, algo de sí por subjetivo.
      Te remitimos a nuestras pruebas de ambas cámaras para que puedas profundizar sobre estos y otros aspectos de ambas cámaras:

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