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Presentada oficialmente a principios de año, la X-T20 es una de las cámaras más interesantes de la Serie X de Fujifilm. Aunque en su momento ya hicimos una primera toma de contacto, aún no habíamos tenido ocasión de realizar una prueba de campo a fondo de la hermana pequeña de la potente X-T2.

Fujifilm X-T20
Fujifilm X-T20 © Albedo Media

Se trata de una cámara que hereda la filosofía y el aspecto de la X-T10 pero que aumenta la resolución, mejora el procesador y, sobre todo, cambia por completo el sistema de enfoque. Además, añade la posibilidad de grabación de video en 4K, entre otras mejoras.

Ergonomía y manejo

Fujifilm quiere seguir fiel a la línea “retro” conocida por los seguidores de la marca y que tan buenas opiniones ha recibido de sus usuarios. Por ello, los cambios externos con respecto al modelo al que sustituye hay que buscarlos jugando a “encuentra las siete diferencias”.

Fujifilm X-T20 con XC 16-50 mm f/3,5-5,6 OIS II
Fujifilm X-T20 con XC 16-50 mm f/3,5-5,6 OIS II © Albedo Media

Con casi idénticas medidas y prácticamente el mismo peso –383 g–, se ha reubicado el botón de función, colocándolo ahora donde antes encontrábamos la grabación de vídeo, que pasa a ocupar un puesto propio en el dial de modos. El dial de compensación, que permanece en el mismo sitio, incluye una posición “C” que permite compensar hasta +/- 5 pasos.

Fujifilm X-T20 con XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II
Fujifilm X-T20 con XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II © Albedo Media

El pequeño flash de tipo pop-up tiene una potencia comedida –NG 7 para ISO 200– y tamaño similar al anterior modelo integrado en la X-T10. Nos servirá no sólo como luz de relleno sino también como controlador para otros flashes externos.

Fujifilm X-T20
Fujifilm X-T20. © Albedo Media

Dado su pequeño tamaño, la escasa empuñadura resulta suficiente, al menos con los objetivos utilizados durante esta prueba de campo: el Fujinon XC 16-50 mm f/3,5-5,6 OIS II y el Fujinon XC 50-230 mm f/4,5–6,7 OIS II, que se incluyen en el kit básico. No obstante, se ofrece como opción una empuñadura algo mayor para quien tenga las manos muy grandes o le gusten las cámaras con más agarre.

Fujifilm X-T20
Fujifilm X-T20 © Albedo Media

Nosotros opinamos, sin embargo, que la envergadura sigue suponiendo una de las principales ventajas de esta cámara pues permite llevarla siempre encima sin que suponga un lastre, pero no resulta tan pequeña como para que se nos caiga de las manos.

Fujifilm X-T20
Fujifilm X-T20 © Albedo Media

No varía el tamaño ni la resolución del visor, que se mantiene en 2,36 millones de puntos, aunque se mejora la respuesta, con un tiempo de refresco de 5 ms. Ésta cifra supone, en la práctica, la casi total desaparición de los espacios negros entre disparos y una experiencia mejor incluso que en muchas cámaras réflex, al no observar el levantamiento del espejo.

Fujifilm X-T20
Fujifilm X-T20 © Albedo Media

La pantalla también mantiene apariencia, tamaño y posibilidad de basculación, aunque ahora, además, se puede enfocar y disparar en la propia pantalla. También permite el paso de fotos durante la reproducción y el manejo del zoom con los dedos. No se puede, sin embargo, controlar los menús.

Fujifilm X-T20
Fujifilm X-T20 © Albedo Media

Con pocos cambios externos, como vemos, una de las principales diferencias entre el modelo predecesor y el que hoy tenemos entre manos la encontramos en el nuevo sensor: un X-Trans CMOS II que aumenta su resolución hasta los 24,3 Mpx gestionado por el –también nuevo– procesador X-Processor Pro2; los mismos que incorporan la X-T2 y la X-Pro2.

Fujifilm X-T20
Fujifilm X-T20 © Albedo Media

Recordemos que, aunque comparta “tripas” con estos modelos de gama alta, la X-T20 carece de cualquier tipo de protección contra la intemperie. Es decir, aunque el cuerpo ofrece un aspecto robusto y compacto, carece de sellado.

Muestras

El nuevo procesador permite alcanzar unos valores ISO de 200 hasta 12.800, ampliables a 100 y 51.200, aunque recordemos que cuando se utilizan los valores forzados la cámara no permite guardar los archivos en RAW. Los resultados con ISO elevados entran en lo previsible: imágenes aprovechables hasta la mitad del rango máximo (6.400) y bastante aceptables por encima de este valor.

Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y XC 16-50 mm f/3,5-5,6 OIS II
Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y Fujinon XC 16-50 mm f/3,5-5,6 OIS II a 16 mm, 1/40 s – f/5 – ISO 8.000 © Fernando Galán

Como suele ser habitual, los archivos JPEG sufren de un excesivo –para nuestro gusto– procesado cuando se observan al 100 %. A pesar de que el nuevo procesador suaviza bastante más el efecto, seguimos prefiriendo los RAW nativos para quitar el ruido a voluntad y lograr efectos más naturales.

Fujifilm X-T20 con XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II.
Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y Fujinon XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II a 63,2 mm. 1/125 s – f/4,8 – ISO 6400 © Fernando Galán

La X-T20 incorpora obturador mecánico que obtura hasta 1/4.000 s, pero se beneficia del obturador electrónico que encontramos en los últimos modelos del fabricante para alcanzar velocidades de hasta 1/32.000 s. Este obturador electrónico permite también aumentar la frecuencia en los disparos en ráfaga.

Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II
Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y Fujinon XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II a 107 mm. 1/125 s – f/5,6 – ISO 10.000 © Fernando Galán

La otra novedad importante se encuentra en el sistema de enfoque, también heredado de sus hermanas mayores. Los puntos por detección de fase aumentan hasta 91, situados en el área central y ocupando aproximadamente el 40 % de la superficie de la imagen. Se ha puesto especial interés en mejorar el seguimiento de foco. De hecho, aparece en el menú una nueva pestaña dedicada exclusivamente al AF con aspecto y funciones idénticas a los que vemos en la X-T2.

Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y XC 16-50 mm f/3,5-5,6 OIS II
Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y Fujinon XC 16-50 mm f/3,5-5,6 OIS II a 16 mm, 1/250 s – f/5,6 – ISO 1.600 © Fernando Galán

Aunque no disponen de la precisión de los puntos de enfoque centrales por detección de fase, los puntos de enfoque se pueden ampliar a 256, cubriendo así prácticamente toda el área de la imagen. También cuenta con detección de caras y ojos.

Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II
Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y Fujinon XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II a 50 mm. 1/1.000 s – f/4,5 – ISO 200 © Fernando Galán

Esta mejora del AF continuo viene acompañada de una mayor velocidad de disparo en ráfaga, que llega ahora a los 14 fps cuando se utiliza el obturador electrónico y 8 fps con el mecánico.

Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II
Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y Fujinon XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II a 101 mm. 1/1.000 s – f/4,5 – ISO 200 © Fernando Galán

¿Qué supone esto en la práctica? A pesar de estas mejoras orientadas a la acción, la X-T20 no pretende ocupar un puesto en los bancos de prensa de las gradas deportivas sino ampliar las posibilidades de utilización de los aficionados “todo terreno”. Esto se nota porque, a pesar de que enfoca bien, no llega a la precisión del buque insignia de la marca.

Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II
Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y Fujinon XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II a 50 mm – 1/1.000 s – f/4,5 – ISO 200 © Fernando Galán

No olvidemos, no obstante, que para nuestra prueba de campo hemos utilizado los objetivos que se incluyen en el kit básico, ambos de la serie XC, con prestaciones, en nuestra opinión, bastante por debajo de las posibilidades de esta cámara. Probablemente con alguno de los objetivos XF los resultados mejorarían sensiblemente.

Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y XC 16-50 mm f/3,5-5,6 OIS II
Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y Fujinon XC 16-50 mm f/3,5-5,6 OIS II a 16 mm, 1/250 s – f/5,6 – ISO 1.600 © Fernando Galán

A pesar de lo comentado, que nadie se rasgue las vestiduras: la X-T20 resuelve perfectamente, tan bien o mejor que otras cámaras de precio similar –con espejo o sin espejo–. Tanto en escenas oscuras (espectáculos) como con sujetos en movimiento, aunque dude, a veces, cuando se interponen obstáculos.

Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II
Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y Fujinon XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II a 75 mm – 1/1.600 s – f/6,4 – ISO 800 © Fernando Galán

La capacidad del búfer y la velocidad de grabación de datos –a pesar de que usamos una tarjeta de 240 Mbps de velocidad de escritura– también supone un límite a la hora de fotografiar acción y exprimir esos 14 fps de ráfaga máxima. Tras un par de series de disparos tenemos que esperar a que se terminen de pasar las imágenes a la tarjeta. Recordemos que durante nuestras pruebas de campo siempre utilizamos el modo de grabación RAW+JPEG Fine.

Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II
Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y Fujinon XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II a 101 mm – 1/640 s – f/5,6 – ISO 200 © Fernando Galán

Del mismo modo, durante un uso continuado de la ráfaga hemos percibido un ligero calentamiento de la empuñadura que recuperaba su temperatura habitual al poco tiempo tras el apagado. Cierto que las sesiones de acción han tenido lugar en la meseta peninsular durante las horas centrales de días calurosos de un mes de un caluroso julio. Aun así, nunca la cámara llegó a avisar de sobrecalentamiento ni a apagarse ni a disminuir su rendimiento.

Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II
Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y Fujinon XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II a 162 mm – 1/400 s – f/8 – ISO 200 © Fernando Galán

En cualquier caso, nosotros preferimos adquirir la costumbre de apagar la cámara tras cada uso para alargar también así la duración de la batería. No supone un problema por el breve tiempo de puesta en marcha; es decir, la cámara queda operativa casi al instante de encenderla.

magen tomada con Fujifilm X-T20 y XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II
Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y Fujinon XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II a 50 mm – 1/60 s – f/8 – ISO 200 © Fernando Galán

El vídeo también se ha visto favorecido por los avances de la X-T20. Ahora incorpora la posibilidad de grabación en 4K y dispone de entrada de micrófono y salida HDMI. Asimismo, cuenta con la opción de disparo a intervalos programable para la realización de Time Lapse. Los modos de simulación de película se encuentran también disponibles para las imágenes en movimiento.

magen tomada con Fujifilm X-T20 y XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II
Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y Fujinon XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II a 182 mm – 1/400 s – f/8 – ISO 200 © Fernando Galán

Fujifilm no ha olvidado las funciones especiales que ya estamos acostumbrados a ver en otros modelos del mismo fabricante: simulación película, doble exposición, panorámica, filtros creativos… Tampoco podía faltar la comunicación inalámbrica vía Wi-Fi pero sin NFC ni Bluetooth. Así mismo echamos en falta una actualización de la aplicación de comunicación con el terminal móvil, Camera Remote, que impide, por ejemplo, utilizar el modo Bulb cuando se maneja la cámara desde el teléfono. La conexión USB, por otro lado, sigue siendo 2.0.

Conclusiones

Repasando las listas de precios y comprobando los modelos disponibles en la franja de la X-T20 vemos que hay bastante oferta en las principales marcas, tanto en el sistema réflex como sin espejo, por lo que la elección resulta complicada.

Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II
Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y Fujinon XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II a 230 mm – 1/50 s – f/6,7 – ISO 1.250 © Fernando Galán

La Fujifilm X-T20 se ha beneficiado de una actualización acorde al tiempo pasado desde la aparición del modelo al que sustituye, incorporando novedades ya experimentadas en los modelos tope de gama que se agradecen.

Sin embargo, teniendo en cuenta la fuerza con la que empuja la competencia, quizá estos avances resulten en exceso prudentes y le hubiera sentado bien dar un paso adelante para situarse en vanguardia. La causa, muy probablemente, radica en la barrera sicológica de los 1.000 € que, suponemos, no se ha querido sobrepasar.

Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y XC 16-50 mm f/3,5-5,6 OIS II
Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y Fujinon XC 16-50 mm f/3,5-5,6 OIS II a 16 mm, 1/60 s – f/4,5 – ISO 8.000 © Fernando Galán

Para hacernos con una X-T20 tendremos que desembolsar 900 € por el cuerpo y 1.200 € por el doble kit que hemos utilizado para nuestra prueba de campo. Por el mismo dinero de este kit, nosotros consideramos más acorde a las prestaciones de la X-T20 el Fujinon XF 18-55 mm, a pesar de que muchos posibles compradores de esta cámara preferirán la ventaja que brindan las dos ópticas al contar así con mayor rango de focales disponibles.

Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II
Imagen tomada con Fujifilm X-T20 y Fujinon XC 50-230 mm f/4,5 – 6,7 OIS II a 144 mm – 1/1.000 s – f/6 – ISO 6.400 © Fernando Galán

En cualquier caso, la Fujifilm X-T20 nos ha parecido una cámara muy equilibrada, sin tacha y que no defraudará a sus compradores principalmente por la portabilidad que permite su tamaño contenido, por la facilidad de uso y, lo más importante, por la calidad de imagen que ofrece.

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Fernando Galán
Periodista de carrera, pronto se interesó por la imagen tanto (o más) que por las palabras y empezó a ganarse la vida con la fotografía, después con el diseño gráfico para volver de nuevo a la fotografía. Autor de diversos blogs literarios y fotográficos desde el año 2003, en la actualidad compatibiliza la enseñanza con la profesión y las colaboraciones en este medio.

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