Con la llegada de la hermana pequeña de la popular X100, la Fujifilm X70, asistimos a una nueva “envoltura” del ya conocido sensor X Trans II APS-C de 16,3 Mpx, bajo la forma de una ligerísima compacta de gran calidad dotada de un objetivo fijo de 18,5 mm –28 mm equivalentes– f/2,8.

Fujifilm X70
Fujifilm X70, una compacta «premium» con un toque de diseño y prestaciones poco comunes © Albedo Media, S.L.

Con un aspecto exterior familiar para los acostumbrados a la serie X de Fuji, llama la atención su reducido tamaño, muy compacto al no sobresalir el objetivo. Su peso, de tan solo trescientos cuarenta gramos, la convierten en una compañera ideal para todo tipo de aventuras pues, colgada del cuello, apenas si notamos que llevamos una cámara.

Cierto que compactas pequeñas hay muchas, aunque no tantas con un sensor tan grande ni con prestaciones idénticas a las que puedan ofrecer modelos de objetivos intercambiables.

Obviamente, para reducir tanto el tamaño, han sido necesarias algunas concesiones, tales como eliminar el visor a la altura del ojo. Por ello habremos de conformarnos con la pantalla –basculante 180º y táctil por primera vez en la serie X– o un visor óptico opcional del que hablaremos más adelante.

Flores de albaricoque
1/1000 s; f/3,2 – ISO 200. © Fernando Galán

Diseño

Queda hueco, sin embargo, para un diminuto flash de NG 5.5 que puede sacarnos de algún apuro puntual y ello aunque el rango de ajustes ISO disponible en la X-70 y su buen comportamiento en los valores calibrados desaconsejen su uso como mero iluminador. No falta tampoco zapata para un flash externo que, además, nos servirá para acoplar el visor antes mencionado.

Río Manzanares
1/25 s; f/9 – ISO 200. © Fernando Galán
Fujifilm X70, vista superior © Albedo Media, S.L.
Fujifilm X70: mandos de la parte superior

Pocas sorpresas, decíamos, en diseño. En la parte superior los, ya habituales en Fuji, diales para controlar el tiempo de obturación y la compensación de exposición, el botón de encendido, el controlador de los modos de disparo –foto a foto o «ráfagas»– y una palanca para pasar al modo totalmente automático.

Paisaje con camino y almendro en flor
1/80 s; f/2,8 – ISO 200. © Fernando Galán

También, lógico, el botón disparador en el que echamos de menos la rosca para el disparador de cable que sí incorporan otros modelos del mismo fabricante. Cierto que con el disparo remoto a través de Wi-Fi puede resultar innecesario en muchas ocasiones, pero este no permite, por ejemplo, controlar los tiempos en modo «bulb».

Paisaje con poste con señales del Camino de Uclés y Camino de Santiago
1/125 s; f/4 – ISO 200. © Fernando Galán

En el frontal, el tradicional conmutador de modos de enfoque, así como el anillo de ajuste de valores de abertura de diafragma, con clics cada tercio de paso, además de un anillo multiuso configurable a gusto del usuario.

Señales del Camino de Uclés y Camino de Santiago
1/100 s; f/2,8 – ISO 200. © Fernando Galán

Dado el pequeño tamaño del barrilete del objetivo –si es que se le puede llegar a llamar así– estos dos anillos quedan muy próximos, por lo que al accionar el ajuste del diafragma se corre el riesgo de mover involuntariamente el multiuso. Para ayudar a evitarlo, el primer anillo cuenta con dos salientes opuestos, dos manetas, que facilitan el manejo. Aun así, durante esta prueba, más de una vez hemos movido sin querer el anillo delantero al cambiar de valor de diafragma, y eso que tenemos manos pequeñas…

Paisaje con almendro en flor y camino
1/550 s; f/2,8 – ISO 200. © Fernando Galán

Ergonomía

Una cámara de este tamaño corre también el riesgo de que se “escape” entre las manos, pero la ergonomía se ha solucionado bastante bien: una empuñadura generosa en la parte delantera para colocar los dedos índice y corazón y un saliente en la trasera para el pulgar.

Señal de GR cortado
1/110 s; f/2,8 – ISO 200. © Fernando Galán
Fujifilm X70: pantalla y mandos de control traseros
Fujifilm X70: pantalla y mandos de control traseros © Albedo Media, S.L.

Molesta un poco, sin embargo, la pantalla. Al incorporar el mecanismo que permite su movimiento, sobresale unos milímetros del cuerpo. No muchos, pero suficientes para dificultar el control de los cursores traseros y, lo que es peor, la rueda de ajuste de tiempos de obturación, a la que no se llega bien ni con el dedo pulgar ni con el índice.

Almendro en flor
1/210 s; f/4 – ISO 200. © Fernando Galán

Los acostumbrados a trabajar con prioridad a la abertura de diafragma no lo notarán, pues la rueda de compensación de exposición sí que queda muy accesible y fácil de manejar.

Valla de ramas
1/200 s; f/2,8 – ISO 200. © Fernando Galán

Abundan los botones personalizables; de hecho, prácticamente todos se pueden configurar a gusto del usuario. Además, un pequeño y camuflado botón lateral permite acceder instantáneamente a la personalización del anillo de control. Esto facilita que cambiemos su función rápidamente incluso durante la toma.

Tronco de árbol
1/35 s; f/5,6 – ISO 200. © Fernando Galán

En marcha

La pequeña X-70 se pone en marcha con rapidez (0,5 segundos). Como, además, el objetivo no se tiene que abrir, la cámara siempre está preparada para captar cualquier escena que surja de improviso.

Árbol en los restos del Canal del Manzanares
1/120 s; f/2,8 – ISO 200. © Fernando Galán

Pantalla

A falta de visor, no queda más remedio que usar la pantalla de tres pulgadas y 1.040 puntos de resolución. Como decíamos, táctil y basculante por primera vez en una cámara de la serie X. Aunque el fabricante anuncia la basculación como ventaja para realizar autorretratos, entendemos que el cliente final de esta cámara encontrará utilidades más interesantes, tales como realizar tomas desde ángulos complicados.

Rama de olmo
1/200 s; f/2,8 – ISO 200. © Fernando Galán

Un ingenioso y, aparentemente robusto, sistema facilita un amplio movimiento de la pantalla, pero sólo en una dirección, no pudiendo extraerse por completo como se ha visto en otros modelos de la competencia.

Fujifilm X70
Fujifilm X70: una pantalla ampliamente basculante, y de carácter táctil © Albedo Media, S.L.
Bosque en invierno.
1/30 s; f/5,6 – ISO 200

La función táctil presenta varias opciones de configuración: en el modo disparo, para enfocar o para disparar y el modo de reproducción para pasar de una foto a otra, ampliar, reducir o desplazarse entre la foto.

Ciclistas en el campo
1/250 s; f/2,8 – ISO 200. © Fernando Galán

Nos ha parecido muy práctico que no todas las funciones sean táctiles. En otras cámaras con pantalla táctil más de una vez hemos acabado tocando donde no queríamos. Aquí, sin embargo, nos ha resultado especialmente útil y rápido poder cambiar el punto de enfoque con una ligera pulsación. Tanto que, tras acostumbrarnos, hemos prescindido del botón previsto para ello.

Paisaje con traviesa del ferrocarril
1/170 s; f/4 – ISO 200. © Fernando Galán

Acostumbrados como estamos todos a las pantallas de los teléfonos, también resulta muy útil visualizar y ampliar las fotos deslizando o pellizcando. Si queremos borrar alguna no se puede tocando la pantalla, pero tampoco hace falta porque el botón de borrado está muy bien situado en el marco de la misma. De hecho, parece más seguro así…

Señal del Camino de Santiago en traviesa del ferrocarril.
1/40 s; f/5 – ISO 200. © Fernando Galán

Enfoque

Precisamente el enfoque supone otro de los puntos fuertes de esta cámara pues combina una gran área de enfoque por contraste con una zona central con enfoque por detección de fase. Combinados ambos sistemas se logra enfocar con rapidez y precisión incluso con poca luz. Se anuncia un tiempo de autoenfoque de 0,1 segundos; si bien en esta prueba de campo no se ha contrastado esta cifra, sí que podemos garantizar su magnífico funcionamiento.

Traviesa del ferrocarril
1/160 s; f/4 – ISO 200. © Fernando Galán

Al igual que ya se ha visto en otros modelos de la serie, se puede elegir entre punto único o zonas de diferente amplitud, de rápida configuración. Dentro de estas zonas, la cámara realiza un preciso seguimiento del sujeto enfocado. Algunas de las fotografías realizadas durante la prueba presentaban zonas confusas de ramas con muchos planos y no hemos tenido ningún problema, incluso con el tamaño de punto más pequeño.

Al sistema de detección facial se une un sistema de detección de ojos que garantiza la nitidez máxima en retratos.

Almendro en flor en una ciudad
1/150 s; f/8 – ISO 200. © Fernando Galán

Conviene decir aquí que el gran angular del que está dotado esta cámara permite enfocar desde diez centímetros (contados desde la parte frontal de la lente) por lo que, sin tratarse de un objetivo macro, sí que nos permite aproximaciones interesantes.

Hoja de plátano
1/640 s; f/3,2 – ISO 200. © Fernando Galán

Objetivo

Ya que hablamos del objetivo, recordemos que la pequeña Fujifilm X-70 incorpora un Fujinon de 18,5 mm (28 mm equivalentes) que incluye siete lentes –dos de ellas aesféricas– repartidas en cinco grupos. Su diafragma de nueve palas cierra hasta f/16 y abre hasta f/2,8 por lo que ofrece muy buena luminosidad con menor riesgo de difracción. Difracción que mantiene a raya, no solamente el contenido cierre sino una ayuda por firmware denominada Lens Modulation Optimizer.

Espuma en el agua
1/2500 s; f/3,2 – ISO 200. © Fernando Galán

Se mantiene la nitidez y el buen contraste incluso en las esquinas donde tampoco aparece la aberración ni siquiera en los archivos RAW sin tratar. Aunque esto tampoco signifique mucho porque, como viene siendo habitual, estos archivos “crudos” nos llegan precocinados y no podemos saber qué trabajo corresponde al objetivo y cuál al firmware.

Árbol a contraluz
1/640 s; f/5,6 – ISO 200. © Fernando Galán

Debate aparte merecería la cuestión de “casarse” con un angular fijo. Nos gustan los objetivos fijos, sí. Y nos gustan, y mucho, los angulares, pero… ¿Invertir en una cámara casi setecientos euros y no poder cambiar de objetivo…? Cada cual que responda lo que considere según sus gustos o necesidades.

Restos de carteles pegados
1/280 s; f/5,6 – ISO 200. © Fernando Galán

Fujifilm, por su parte, ha intentado responder incorporando una función de teleconvertidor digital a 35 mm y 50 mm (equivalentes). Que no es otra cosa que un recorte seguido de su correspondiente interpolación. También se ofrece la opción de incorporar –esta vez como accesorio externo– un convertidor angular con un factor 0,8x, que llevaría a una equivalencia aproximada de 22,4 mm.

Escombros
1/500 s; f/4 – ISO 200. © Fernando Galán

Visor opcional

Como indicábamos al comienzo, también como accesorio se ofrece un visor óptico externo que se adapta sobre la zapata del flash con la intención de acercar la experiencia fotográfica a esta cámara compacta. Con un aspecto excelente y una visión nítida y precisa, nos ha resultado muy poco práctico. Dado que se trata de un visor óptico sin conexión alguna con la cámara, no podemos ni enfocar ni medir la luz ni comprobar los parámetros de la toma.

Fujifilm X70, con visor y media funda
La Fujifilm X70 aparece aquí con dos de sus accesorios opcionales: el visor óptico y la «media-funda» en cuero, con empuñadura adicional © Albedo Media, S.L.

Al final hay que recurrir a la pantalla para verificar estos puntos. Por no hablar del consabido error de paralaje o del correspondiente aumento del tamaño de la cámara. Además, el acople no tiene retén, por lo que no es de descartar que –durante el manejo de la cámara– se nos salga de la zapata y se vaya para atrás.

Pintadas en la pared
1/680 s; f/2,8 – ISO 200. © Fernando Galán

ISO

El rango de ISO nativo oscila entre 200 y 6.400, ofreciendo resultados aprovechables prácticamente hasta el final del recorrido. Incorpora tres programas configurables de ISO automático que nos han parecido muy cómodos, especialmente para quienes no somos amigos de dejar que la cámara elija este valor por sí sola. Gracias a este sistema podemos establecer varios márgenes de maniobra proporcionando topes tanto por arriba como por abajo, así como pudiendo especificar el tiempo más largo de obturación a partir de la cual cambiaría de ajuste ISO.

Camino cortado
1/2.700 s; f/5,6 – ISO 6.400. © Fernando Galán

Estos valores se pueden extender desde 100 hasta 51.200 pero en este caso no permite grabación en RAW por lo que debemos confiar en el procesado que la cámara realice de los JPEG y ya sabemos que casi todos los fabricantes tienden a aplicar una, para nuestro gusto, excesiva reducción de ruido.

Ermita del Cristo de Rivas
1/25 s; f/8 – ISO 200. © Fernando Galán

Otras características

Hablando de procesado, la X-70 incluye, como no, los acabados de película tradicionales en toda la familia X, por emulación, así como un buen surtido de filtros avanzados y características especiales especialmente interesantes para quien desee entretenerse un rato.

Ermita del Cristo de Rivas
1/40 s; f/11 – ISO 1.000. © Fernando Galán

Los amigos del Time Lapse están de enhorabuena porque esta compacta incluye la posibilidad de programar la hora de inicio, el número de disparos (hasta 199) y el intervalo entre ellos.

Silueta de árbol
1/950 s; f/11- ISO 1.000. © Fernando Galán

No podía faltar, claro, la grabación en vídeo en calidad full HD con frecuencias de 60 fps, 50 fps, 30 fps, 25 fps y 24 fps, con la ventaja de poder cambiar los ajustes de exposición durante la grabación.

Río Jarama a su paso por "El Cristo" de Rivas.
1/320 s; f/2,8 – ISO 200. © Fernando Galán.

Como tampoco ha de faltar a estas alturas la conectividad Wi-Fi para conectarse con un teléfono inteligente, con un ordenador o con las impresoras Instax de Fuji. Conectividad que, gracias a la aplicación Fujifilm Camera Remote permite también realizar capturas desde el teléfono, aunque, como comentábamos más arriba, no admita tomas de más de treinta segundos.

Ternero.
1/20 s; f/8 – ISO 320. © Fernando Galán.

Hemos dejado para el final algo tan importante como la calidad de imagen. No por descuido sino porque la X-70 incorpora un sensor ya conocido y muy probado. El veterano sensor APS-C X Trans CMOS II de 16,3 Mpx unido al procesador EXR II realizan su trabajo a las mil maravillas como puede observarse en las fotografías de muestra. Sin duda, una de los principales atractivos de esta cámara –y más frente a las compactas de la competencia– consiste precisamente en su capacidad para ofrecer la misma calidad de imagen que sus hermanas mayores.

Conclusión

Calabazas
1/80 s; f/8 – ISO 320. © Fernando Galán

Lobo con piel de cordero, «pequeña pero matona», corazón grande en cuerpo chiquito… cualquiera de estas frases hechas podría servir para definir la Fujifilm X-70: una pequeña compacta con un sensor grande de la que nos ha gustado prácticamente todo salvo… dos “pero” que quizá no lo sean para muchos de sus potenciales clientes: la ausencia de visor y la limitación que implica un objetivo fijo cercano a lo extremo con un precio (699 €) por el que empiezan a aparecer opciones más versátiles.

Fujifilm X70, con tapa
La Fujifilm X70 se ofrece de serie con una tapa metálica exclusiva © Albedo Media, S.L.

3 Comentarios

  1. El articulo es buenisimo, y las fotos……de libro, Muchas gracias por los articulos que publicais. Tengo un problema, quiero comprar la Fujifilm X7O , no tiene estabilizador de imagen y focal fija de 28mm, aunque es poca focal no se si mi pulso permitira que no salgan movidas las fotos pues tengo 77 «tacos», que os parece? Mucha gracias por adelantado, pues se que tratareis de aconsejarme bien . Saludos

    • Estimado Miguel Ángel,la interesante relación entre tamaño y calidad de este equipo hace que sea posible ciertas obturaciones por debajo que lo que llamaríamos «margen seguro» a pulso, puede confirmarlo con muchas de las imágenes adjuntas en la prueba realizadas por debajo de 1/60 s a pulso. No vemos un problema real en ese punto, sin embargo la distancia focal impuesta –28 mm equivalentes–
      es una cuestión más personal, a nosotros nos gusta más una cifra algo más moderada, cercana al 35 mm pero tampoco vamos a negar la eficacia compositiva de un angular más acusado como el que monta la X70. Aquí no hay criterio técnico que importe más que el gusto personal sobre una determinada cobertura y perspectiva, en la diversidad está el gusto. Muchas gracias por sus palabras, hacemos cuanto está en nuestra mano por ofrecer contenidos de alto interés y elaboración propia. Saludos

  2. En principio prefiero un 35mm, aunque dando un paso más la cosa queda más o menos resuelta. La otra opción es la serie X100 de Fuji, aunque sin duda el tamaño aumenta considerablemente.

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