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Anunciada el verano pasado, la Hasselblad X1D fue presentada como la primera cámara de digital de formato medio sin espejo. Después de una primera toma de contacto que pudimos hacer a las pocas horas de dicha presentación, tenemos ahora la oportunidad de probar a fondo un modelo completamente funcional.

Hasselblad X1D, la primera cámara digital de formato medio de la compañía sin espejo © Albedo Media
Hasselblad X1D, la primera cámara digital de formato medio de la compañía sin espejo © Albedo Media

Se trata de un importante movimiento por parte de la firma sueca, en vías de conseguir un modelo en equilibrio entre las tendencias de alta resolución de las últimas cámaras réflex, la “invasión” de las cámaras sin espejo en todos los sustratos del sector y una imparable competitividad dentro de su propio estatus. ¿Cómo resuelve esta ecuación Hasselblad? No hay solución trivial, pero veremos que la compañía aporta interesantes novedades en su “pequeña” mirrorless.

Diseño, ergonomía y manejo

De hecho, llevamos unos cuantos años de novedades simultáneas dentro del mundo del formato medio digital. De la misma manera que los equipos de alta resolución de formatos menores tratan de ocupar su territorio, Hasselblad ha movido su ficha con certeza, abriendo el que quizás sea el camino más interesante de todos; un equipo sin espejo realmente portable con la calidad y prestaciones asociadas a su gama.

Hasselblad X1D + ópticas XCD 45mm f/3,5 y XCD 90mm f/3,2. Set de trabajo para la presente prueba © Albedo Media
Hasselblad X1D + ópticas XCD 45mm f/3,5 y XCD 90mm f/3,2; set de trabajo para la presente prueba © Albedo Media

La firma ha buscado un concepto de cámara que pueda competir tanto en la “trinchera técnica” del fotógrafo profesional como en las manos del coleccionista más caprichoso. Un objeto de deseo que marque tendencia con su singular diseño, sin acumular polvo en la vitrina.

Hasselblad X1D + angular XCD 45mm f/3,5 © Albedo Media
Hasselblad X1D + angular XCD 45 mm f/3,5, equivalente a un 35 mm para el “formato completo” (24×36 mm) © Albedo Media

La X1D es realmente cómoda de manejar, el reparto de masas entre las diferentes ópticas y cuerpo nos parece excelente. Destaca la concepción de la empuñadura, que recorre el volumen derecho del cuerpo de la cámara de manera elegante, asimétrica y ergonómica, que facilita un agarre natural, sin necesidad de forzar la postura, cae en la mano como un guante.

Hasselblad X1D + óptica tele corto XCD 45mm f/3,5, equivalente a un 71 mm para el formato 24x36 mm © Albedo Media
Hasselblad X1D + óptica tele corto XCD 90 mm f/3,2, equivalente a un 71 mm para el “formato completo” (24×36 mm) © Albedo Media

Ante todo, estamos ante una cámara bella, bien acabada. Revisando nuestra entrevista con Ignacio Germade, responsable del diseño de la cámara, podemos constatar que las metas a conseguir estaban bien definidas:

[…desde el principio lo que queríamos hacer era crear un objeto de deseo, y eso significa que tienes que trabajar con materiales nobles. El aluminio te da una calidad muy específica… una temperatura, un coeficiente térmico y un peso determinados, que son importantes también.

Jugamos con todas esas variables, era fundamental para nosotros que cuando tú cogieses la cámara sintieses “ah… esto es una buena cámara”. Sensación de solidez y una correcta densidad, la perfecta relación del peso con el tamaño…]

Ignacio Germade

Como era predecible, las ópticas XCD de la serie X son más compactas y livianas que las dedicadas para su hermana mayor réflex, la familia H. Dentro del set de trabajo cedido para esta prueba, contamos con dos ópticas: la Hasselblad XCD 90 mm f/3,2 –equivalente a un 71 mm para el “formato completo” (24×36 mm)– y la Hasselblad XCD 45 mm f/3,5 –equivalente a un 35 mm en este caso– tomada aquí como “estándar” para el sistema X según estrategia comercial de la propia marca, dado que la diagonal real de su captor de 50 Mpx –43,8 x 32,9 mm– es 54,78 mm y no 45 mm.

Óptica de la serie X Hasselblad XCD 45 mm f/3,5 y parasol metálico a juego © Albedo Media
Óptica de la serie X Hasselblad XCD 45 mm f/3,5 y parasol metálico a juego © Albedo Media

Ambas ópticas se han comportado muy bien, sobre todo teniendo en cuenta su tamaño y el enorme círculo de imagen que tienen que proyectar dadas las dimensiones del captor. Pensemos que, por ejemplo, la óptica Hasselblad HC 50 mm II f/3,5 para la cámara réflex H6D pesa 975 g, para una longitud de 11,6 cm y un diámetro total de unos 85 mm frente a los 417 g, 7,5 cm de longitud y 76 mm de diámetro de la compacta Hasselblad XCD 45 mm f/3,5.

Perfecta gradación circular concéntrica hacia la lente posterior realizada en un material negro mate © Albedo Media
Perfecta gradación circular concéntrica hacia la lente posterior realizada en un material negro mate © Albedo Media

El buen diseño de estas ópticas de la serie X recorre hasta el detalle más inverosímil –no por ello menos importante– como puede ser el acabado trasero de la óptica, montura y periferia de la lente posterior, con una magnífica gradación de círculos concéntricos pintados en material negro mate, lo que redunda en la práctica en un mayor control sobre las luces parásitas y posibles caídas de contraste general.

Batería de la cámara Hasselblad X1D
Batería de la cámara Hasselblad X1D © Albedo Media

Hablando de pequeños detalles, nos gusta especialmente la solución de diseño que se ha tomado respecto a la integración de la batería –firma de la casa, ya que toda la serie H tiene una estrategia similar–.

Ingeniosos sistema de extracción de la batería de la Hasselblad X1D. © Albedo Media
Ingenioso sistema de extracción de la batería de la Hasselblad X1D © Albedo Media

En efecto, la batería se integra dentro del cuerpo sin necesidad de una tapa o pestillo adicional, una de las piezas más sensibles a la rotura por desgaste en todo equipo fotográfico, siendo el funcionamiento totalmente intuitivo; liberar el pestillo claramente marcado en la base de la cámara –se levanta ligeramente la batería–, presionar levemente sobre la batería y ésta saldrá liberada del pequeño resorte que impide una caída accidental.

Además, el sistema de carga está incorporado en el cuerpo de la batería, pudiendo conectar directamente la toma de corriente del cargador a ella, una solución heredada de sus hermanas mayores de la serie H, pero no por ello menos original y útil.

Muestras (exterior)

De manera paralela a la singularidad de este modelo en el mercado, hemos optado por una estrategia diferente a otras pruebas de campo, poniendo en relieve las características de este modelo a través de la práctica. Dos fotógrafos diferentes han afrontado estas muestras bajo dos premisas distintas.

Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 90 mm a f/5,6 – 1/650 s – ISO 100 © Albedo Media
Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 90 mm a f/5,6 – 1/650 s – ISO 100 © Albedo Media

En el primer caso, las fotografías has sido realizadas en exterior priorizando el uso de la óptica más angular –Hasselblad XCD 45 mm f/3,5–, sin uso de iluminación artificial ni trípodes, reduciendo el set de trabajo a la mínima expresión.

Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 45 mm a f/5,6 – 1/2000 s – ISO 100 © Albedo Media
Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 45 mm a f/5,6 – 1/2000 s – ISO 100 © Albedo Media

Para ello, nos dispusimos a pasear bajo el cielo plomizo de Vitoria-Gasteiz durante unos días cargado de lluvias esporádicas, razón de más para probar una cámara que se propone comercialmente como sellada y capaz de operar hasta una temperatura de -10ºC.

Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 45 mm a f/4 – 1/1600 s – ISO 100 © Albedo Media
Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 45 mm a f/4 – 1/1600 s – ISO 100 © Albedo Media

La nitidez y detalle salta a la vista ya desde las primeras tomas, un matiz que luego podremos exprimir de manera mucho más eficiente en el revelado de las tomas RAW, gracias a la gran elasticidad de sus archivos. Se trata aquí de uno de los puntos más importantes a la hora de comparar equipos de alta resolución en la actualidad, dado que no solo hablamos de millones de píxeles netos.

Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 45 mm a f/16 – 1/60 s – ISO 100 © Albedo Media
Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 45 mm a f/16 – 1/60 s – ISO 100 © Albedo Media

Esta flexibilidad está intrínsecamente asociada al tamaño de sensor y más concretamente al tamaño de la fotocélula. Y aunque mucho ha cambiado este axioma técnico con el avance de los procesadores de imagen, una mayor superficie útil para captar la luz sigue redundando en una mayor calidad de imagen general, sobre todo en términos de latitud y capacidad de edición posterior del archivo.

Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 45 mm a f/5,6 – 1/100 s – ISO 100 © Albedo Media
Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 45 mm a f/5,6 – 1/100 s – ISO 100 © Albedo Media

Esto se aprecia incluso en tomas premeditadamente subexpuestas, donde el detalle en las zonas de sombra sigue residente, bien para quedarse en el matiz capturado por cuestiones estéticas, bien para modificarse sin pérdida de calidad en el revelado digital, gracias a esta favorable elasticidad.

Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 45 mm a f/8 – 1/160 s – ISO 6400 © Albedo Media
Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 45 mm a f/8 – 1/160 s – ISO 6400 © Albedo Media

Usando esta X1D como si fuera un equipo de calle nos encontramos, eso sí, con algunos inconvenientes. El primero y más importante la velocidad general del sistema. Ni el tiempo de encendido ni el AF están aún a la altura de los equipos sin espejo más callejeros, de la misma manera que tampoco vemos útil o imprescindible salir con un equipo cercano a los 10.000 € –sin contar las ópticas– para hacer robados de escenas callejeras

Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 45 mm a f/4 – 1/160 s – ISO 6400 © Albedo Media
Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 45 mm a f/4 – 1/160 s – ISO 6400 © Albedo Media

Pensemos, por lo tanto, de dónde parte este modelo, contexto de formato medio digital con sus tiempos y exigencias de calidad, y hacía donde podrá llegar como familia. La primera cámara de formato medio digital “portable”, sin espejo y apta físicamente para realizar tomas de exterior sin que todas las miradas se fijen en nuestro equipo. La capacidad de resolver la toma sin necesidad de usar iluminación adicional, unos resultados a altos valores ISO muy dignos para su formato y la discreción y seguridad de obturación a pulso que aporta su ausencia de espejo, aunque el obturador haga más ruido del deseable para nuestro gusto.

Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 45 mm a f/3,5 – 1/60 s – ISO 25.600 © Albedo Media
Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 45 mm a f/3,5 – 1/60 s – ISO 25.600 © Albedo Media

Ubiquemos esta ventaja dentro de proyectos documentales o comerciales acordes con el precio del equipo y tendremos una primera línea de trabajo. Por supuesto no será el uso común del fotógrafo fotoperisodista o documentalista de la misma manera que no lo es el formato medio digital como decisión de inversión primera en sus equipos. Pero es un avance claro en ese sector, liberándolo del entorno del plató o set de iluminación controlada como único hábitat. De la misma manera que lo fue hace años la introducción paulatina de las cámaras sin espejo en todos los sustratos del mercado, el formato medio digital se mueve –a otro ritmo– en idéntica dirección.

Muestras (interior)

Pasamos ahora la palabra –y la cámara–  a nuestro compañero y fotógrafo Fernando Galán, para continuar con esta prueba de campo bajo la luz controlada de un plató, que analiza su comportamiento durante una sesión de retrato con modelo.

Al afrontar este tipo de sesión con la Hasselblad X1D, nos sorprende el diseño por novedoso y el cuidado de cada detalle. También el tamaño, más pequeño y manejable que una réflex de gama alta incluso con el objetivo más largo de los dos disponibles. Se agradece, de hecho, la sencillez de los menús y su buena legibilidad, así como sus posibilidades de manejo táctil. No obstante, dado que no siguen los esquemas habituales de la mayoría de cámaras, cuesta algo más de tiempo familiarizarse con ellos.

Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 90 mm a f/8 – 1/125 s – ISO 100 © Albedo Media
Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 90 mm a f/8 – 1/125 s – ISO 100 © Fernando Galán

Algo parecido sucede con la botonería: todos al alcance de los dedos de la mano derecha, aunque algo alejados de donde estamos acostumbrados por lo que; con poco tiempo para acostumbrarnos a su ubicación, no logramos la agilidad deseada durante una sesión de fotos. Insistimos, no por complejidad sino por diferencia, algo que sin duda se soluciona fácilmente con un par de sesiones más con el equipo.

Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 90 mm a f/8 – 1/125 s – ISO 100 © Albedo Media
Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 90 mm a f/8 – 1/125 s – ISO 100 © Fernando Galán

La pantalla táctil permite todo tipo de ajustes, incluso cambiar el punto de enfoque, aunque para ello, previamente tenemos que activar los puntos de enfoque disponibles –casi toda la pantalla– mediante el botón correspondiente situado en la parte superior de la cámara.

Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 90 mm a f/6,8 – 1/125 s – ISO 100 © Albedo Media
Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 90 mm a f/6,8 – 1/125 s – ISO 100 © Fernando Galán

Desde que se enciende hasta que está operativa pasa un tiempo más largo de lo que estamos habituados, por lo que hay que prever el encendido y configurar las opciones de reposo para que no se apague durante la sesión de trabajo, tal y como pasaba en las tomas de calle, siendo en este contexto “más controlado” un inconveniente menos importante.

Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 90 mm a f/5,6 – 1/125 s – ISO 100 © Albedo Media
Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 90 mm a f/5,6 – 1/125 s – ISO 100 © Fernando Galán

El enfoque automático resulta algo lento para nuestro gusto, más aún con la tenue luz de las lámparas de modelado de los flashes. Asimismo, nos parece lento el tiempo transcurrido desde el disparo hasta que la cámara vuelve a estar operativa para el siguiente disparo. El problema de estos tiempos dilatados no es la duración en sí misma, sino que, al estar trabajando con modelo, ésta se ha de adecuar al ritmo que impone la cámara, muy diferente al que podemos conseguir con una réflex o una cámara sin espejo convencional.

Resumiendo, la experiencia no resulta negativa sino muy diferente; hay que adaptarse a ella. En otras palabras, con la Hasselblad X1D no se puede trabajar de la misma manera que con otros equipos. Eso sí, una vez superada la adaptación, el resultado hará que nos olvidemos de los impedimentos sufridos.

Propuestas de edición

Como ya hemos comentado más arriba, la resolución de los sensores de los equipos de formato medio era uno de los parámetros que servían claramente para diferenciarlos de otros sistemas con captores más pequeños. Sin embargo, la cifra de 50 Mpx que maneja la X1D de Hasselblad está al abasto, hoy en día, de algunas réflex y mirrorless de “formato completo” (24×36 mm). Es evidente, pues, que es necesario comparar la elasticidad de sus archivos RAW, donde los captores de formato medio muestran todo su potencial, sobre todo en cuanto a latitud y rango dinámico se refiere.

Imagen revelada por valores por defecto, mediante el software de revelado Adobe Lightroom. © Albedo Media
Archivo original – Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 45 mm a f/11 – 1/250 s – ISO 800 © Albedo Media

En este contexto, la elección del revelador es de suma importancia: no todos los programas de revelado ofrecen el mismo resultado, y para poder exprimir al máximo estos archivos “brutos” –que, dicho sea de paso, no está de menos recordar que siempre vienen algo “cocinados”–, es necesario que el software en cuestión sepa interpretar correctamente la información contenida en estos ficheros.

Propuesta de edición mediante el software de revelado Phocus. © Albedo Media
Propuesta de edición mediante el software de revelado Phocus © Albedo Media

En nuestro caso, hemos utilizado dos conocidos programas: Adobe Lightroom y Phocus. Veamos cómo afecta esto a las mismas imágenes. Tras la experiencia de revelado con las diferentes plataformas, podemos resumir lo siguiente:

  • Latitud y resolución excelente en ambos programas; el archivo RAW se muestra muy favorable a la edición digital, incluso cuando ésta conlleva alteraciones extremas de la exposición.
  • La capacidad de recuperar tonos en las altas luces nos gusta más en Lightroom.
  • Phocus, bajo su mayor entendimiento de la cámara y las ópticas, muestra un archivo mejor resuelto en términos de corrección digital de las trazas ópticas; aberraciones cromáticas, viñeteo y distorsión geométrica (que es muy leve en ambas ópticas).
  • Los procesos de aumento de la sensación de la nitidez en la imagen –máscara de enfoque en sus muchas variables, así como el efecto “claridad”– nos han parecido menos agresivos y más pertinentes en Phocus que en Lightroom.
Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 45 mm a f/5,6 – 1/80 s – ISO 800 © Albedo Media
Archivo original – Hasselblad X1D + Hasselblad XCD 45 mm a f/5,6 – 1/80 s – ISO 800 © Albedo Media
Propuesta de edición mediante el software de revelado Lightroom. © Albedo Media
Propuesta de edición mediante el software de revelado Lightroom © Albedo Media
Propuesta de edición mediante el software de revelado Phocus. © Albedo Media
Propuesta de edición mediante el software de revelado Phocus © Albedo Media

Conclusiones

El planteamiento de la compañía para sus dos modelos “estrella” –H6D y X1D, que comparten en algunos casos sensor y buena parte del ADN restante–, radica en distanciar los usos entre ellos. Mientras que la X1D se deriva hacía un consumo más en portabilidad, localizaciones de exterior o incluso proyectos y trabajos no dependientes de luz artificial –incluso apunta hacia la fotografía documental con más recursos, asociada a la creciente demanda artística en galerías– la HD6 se mantiene estable y cómoda en su entorno de luces controladas, sets de fondos y difusores propios de cualquier plató fotográfico.

También existe una claro intento de introducir este nuevo modelo mirrorless dentro del circuito de lo que se ha venido a llamar el mercado lifestyle –estilo de vida–, una ramificación del mercado fotográfico donde las características fotográficas pasan a segundo plano y prima más el diseño y caché del producto. En esta línea, nada tiene que ver con la otra “sin espejo” de formato medio que encontramos en el mercado, la GFX de Fujifilm, que dispone de una estética y ergonomía más tradicionales.

Hasselblad-X1D-Prueba-Producto-10
Hasselblad X1D

Asimismo, queda por ver si Hasselblad llegará a este objetivo comercial bajo un precio de cámara de casi 10.000 € –9.600 € exactamente, solo cuerpo–, más unos 3.000 € por óptica –2.770 € para la XCD 45 mm, 3.250 € para la XCD 90 mm–, sobre todo si la comparamos frente a los otros jugadores que ya están moviendo ficha, como la ya mencionada Fujifilm GFX o las distintas soluciones de Phase One, que han bajada de precio.

Tampoco podemos olvidar el cambio de rumbo comercial y estratégico que Hasselblad inició cuando Perry Oosting asumió los mandos de la compañía –puesto que abandonó a principios de año en favor de Paul Bram, que actúa desde entonces como CEO interino–, abriendo importantes colaboraciones con DJI y otras líneas de negocio muy diferentes a la rígida estructura anterior. Sin entrar a juzgar si estos nuevos caminos son o no pertinentes para una marca con “el peso de la tradición” como Hasselblad, tenemos mucho interés en ver cómo evolucionan estos nuevos planteamientos, sobre todo aquellos que deriven en tendencias de moda exclusivas, segmentadas por un alto precio de compra como artículo fotográfico de lujo.

Recordemos que los compradores potenciales de Leica no son los del Hasselblad, y los anteriores “alunizajes” de la marca sobre el terreno del lujo no fueron del todo certeros. De hecho, tras los rumores de cierre de Vertu –empresa donde CEO y responsable de diseño migraron a Hasselblad– no parece tan claro que ciertas propuestas de lujo y exclusividad tengan cabida en el ámbito tecnológico.

1 Comentario

  1. Mucho me temo que Hasselblad puede acabar como en su momento la marca automovilística SEAT, con sólo el logotipo, con toda la producción y fabricación realizada por terceros, que en cierto modo ya es así. De la filosofía de la vieja escuela, aquellos modelos de la serie 500 ya no queda nada. Muchos profesionales utilizan la serie H digital, aunque pocos vuelven a la firma a la hora de cambiar. A esos precios y teniendo opciones de excelente calidad aunque sea con sensores de fotograma completo -24×36 mm- a mitad de precio y un abanico de ópticas extraordinario, creo que sólo se justifica este tipo de cámaras para trabajos muy puntuales y muy bien remunerados, algo que se hace extensivo a otro modelo similar, la Fuji GFX 50s.

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