El Huawei P10, anunciado durante el pasado Mobile World Congress 2017 de Barcelona, es el último smartphone de alta gama de la multinacional china, y también uno de los terminales fotográficos más interesantes gracias a su óptica dual firmada por Leica, ahora en v2.0. ¿Cuáles han sido los avances con respecto las primeras versiones de esta óptica? Para descubrirlo, hemos realizado una prueba comparativa con los modelos Huawei P9 y Mate 9, que nos ha permito extraer interesantes conclusiones.

Huawei P10 vs P9 vs Mate 9
Huawei P10, Huawei P9 y Huawei Mate 9 © Albedo Media

Antecedentes y contexto

Antes de disponernos a comparar el rendimiento de los diferentes terminales confrontados en este prueba, es necesario retroceder unos meses atrás para poder entender el contexto de esta comparativa, así como la especificidad propia de este tipo de terminales fotográficos con ópticas duales. Las cámaras duales no son, de hecho, tan nuevas como algunos pensarán, y algunos fabricantes ya hicieron sus apuestas a principios de la década con unos primeros modelos que no acabaron de cosechar el éxito esperado.

Sin embargo, en abril de 2016, hace apenas un año, Huawei parecía tomarse las cosas más en serio con sus P9 y P9 Plus, que incorporaban una óptica dual fruto de la colaboración de la propia Huawei con Leica. Se trata de dos objetivos Summarit H f/2,2 Asph. –con una focal de 27 mm equivalentes, un valor típico en el terreno de la fotografía móvil–, que alimentaban dos sensores de 12 Mpx, uno de ellos con la clásica pauta de Bayer RGB y otro solo monocromo. Gracias a este último, el terminal podía extraer más detalle –al no haber interpolación de color alguna–, especialmente útil para escenas con luz escasa. Pero, como pudimos comprobar de primera mano en nuestra prueba de campo, lo realmente notable era la gran calidad monocromática de este smartphone, con unos resultados sin igual hasta la fecha en este segmento.

Presentación del Huawei P9 y P9 Plus en Londres el pasado mes de abril de 2016, donde se presentó la primera versión de la óptica dual firmada por Leica © Albedo Media
Presentación del Huawei P9 y P9 Plus en Londres el pasado mes de abril de 2016, donde se presentó la primera versión de la óptica dual firmada por Leica © Albedo Media

El concepto de cámara dual evolucionaría a finales del año pasado, en noviembre 2016, cuando Huawei anunciaba su phablet Mate 9, con la misma óptica dual firmada por Leica, pero con una nueva funcionalidad añadida, la del zoom híbrido 2x. Esta se obtenía a partir del extra de información del sensor monocromático, que pasaba de los 12 a los 20 Mpx.

Presentación del Huawei Mate 9 en Munich el pasado noviembre de 2016, donde se introdujo por primera vez el doble sensor de 12 y 20 Mpx © Albedo Media
Presentación del Huawei Mate 9 en Munich el pasado noviembre de 2016, donde se introdujo por primera vez el doble sensor de 12 y 20 Mpx © Albedo Media

Ahora, en los últimos P10 y P10 Plus, Huawei ha incorporado el doble sensor de 12 Mpx (RGB) y 20 Mpx (B/N) del Mate 9 en la serie P, además de adoptar la v2.0 de la óptica dual Leica, con mejoras en su rendimiento fotográfico. Sin embargo, esta vez la compañía ha decido utilizar módulos ópticos diferentes para cada una de sus versiones. Así pues, mientras el Huawei P10 en versión estándar se conforma con el módulo Leica 2.0 Edition apoyado de las ópticas Summarit H f/2,2 Asph. de misma luminosidad que el P9 y Mate 9, en la versión Plus encontramos el módulo Leica 2.0 Pro Edition, con ópticas Summilux H f/1,8 Asph. más luminosas. No obstante, y a diferencia de lo que encontramos en las alternativas de Apple con sus iPhone 7 y 7 Plus, Huawei mantiene las ventajas de las doble óptica en sus dos modelos –solo el iPhone 7 Plus dispone de cámara dual–.

Comparativa técnica

Para nuestra prueba de rendimiento de captor del Huawei P10, hemos comparado las mismas tomas a diferentes niveles de sensibilidad ISO con los Huawei P9 y Mate 9. Aparte de las muestras JPEG directas de estos terminales, en el caso del P10 hemos añadido también las muestras JPEG obtenidas de la conversión RAW –no hemos creído conveniente aportar los RAW de los otros dos terminales al ser su contexto fotográfico muy similar–. Empezamos analizando unas primeras muestras utilizando solo el sensor monocromático a ISO base, para luego seguir con la comparativas de muestras en color –haciendo uso de ambos sensores– a diferentes ajustes de sensibilidad.

Huawei P10, Huawei P9 y Huawei Mate 9 © Albedo Media
Huawei P10, Huawei P9 y Huawei Mate 9 © Albedo Media

Apunte técnico – Nuestro lectores más fieles saben que somos un medio acostumbrado a trazar con rigor todo tipo de comparativas de “laboratorio”. Por ello, antes de leer el contenido comparativo creemos justo dejar constancia de la propia inestabilidad intrínseca –de momento– al elenco de dispositivos móviles fotográficos y las limitaciones que este hecho impone a la hora de realizar cualquier tipo de prueba técnica comparativa.

En el caso que nos ocupa, los sistemas de medición y exposición de los tres terminales –aun siendo la misma interfaz– reaccionan de manera levemente distinta, incluso marcando idénticos valores de exposición, éstos pueden cambiar ligeramente a nivel interno en el mismo acto de tomar la fotografía, por ello las muestras presentes en esta comparativa pueden tener desviaciones de exposición muy leves entre sí, desajuste que obviamente no hemos igualado mediante ningún editor digital en postproducción, dado que alteraría los criterios objetivos de la prueba.

Entendemos, no obstante, que tras revisar a conciencia las muestras, estas variaciones son pequeñas y aunque deben ser mencionadas –tal y como dejamos constar– no interfieren en nuestra capacidad crítica para poder analizar cada característica fotográfica susceptible de ser comparada –sensibilidad, gama tonal, nitidez, etc.– por su importancia en el conjunto que hemos denominado “rendimiento de captor”.

Modo monocromo (sensibilidad base, ISO 50)

Nota – En modo monocromo no es posible obtener la muestra RAW para el Huawei P10, pues el terminal no ofrece esta posibilidad; hablaremos de esto más adelante. Las tomas realizadas con el Huawei P9 tienen una resolución de 12 Mpx, mientras que las muestras realizadas con los Huawei Mate 9 y P10 tienen una resolución de 20 Mpx.

Imagen tomada con el Huawei P9 a ISO 50 (modo monocromo) © Albedo MediaImagen tomada con el Huawei P9 a ISO 50 (modo monocromo) © Albedo Media Imagen tomada con el Huawei Mate 9 a ISO 50 (modo monocromo) © Albedo MediaImagen tomada con el Huawei Mate 9 a ISO 50 (modo monocromo) © Albedo Media Imagen tomada con el Huawei P10 a ISO 50 (modo monocromo) © Albedo MediaImagen tomada con el Huawei P10 a ISO 50 (modo monocromo) © Albedo Media

Podemos apreciar evidentes artefactos de sobreprocesado en todas las muestras –algo propio al ecosistema de fotografía móvil– siendo evidente la excesiva máscara de enfoque aportada –microcontraste– a través de los halos visibles de las muestras al 100 %. Una estética de gusto amateur que esperemos se sepa lidiar de mejor manera en próximos modelos, dado que pensamos que se contradice con el “concepto” de fotografía tradicional que quieren vender a través de las múltiples acciones de marketing que Huawei ha realizado desde el lanzamiento del P9 como móvil “fotográfico” con óptica firmada por Leica.

No obstante, como ya comentamos en las nuestras pruebas previas de todos los terminales Huawei con cámara dual y captación monocromática independiente, la gama tonal es claramente su gran virtud. Si entramos a comparar entre los resultados ofrecidos por los distintos terminales –el propósito final de esta prueba– optaríamos por la toma realizada con el P10, que muestra un contraste menor, más consecuente con la escena, sin empastar las zonas de sombras, ni quemar las altas luces. Sin embargo, tengamos primero presente que cualesquiera de los tres terminales son muy superiores a la media de mercado en captura en blanco y negro, siendo este su verdadero aporte diferencial en términos fotográficos.

De idéntica manera, de las tres muestras en blanco y negro, nos convence más la nitidez de la captura realizada por el P10, con una mejor representación de todas las texturas y una mayor estabilidad centro-esquina. Compartiendo prácticamente los tres modelos todos sus componentes ópticos –y óptico/electrónicos en el caso del P10/Mate 9– esta diferencia parece apuntar más al procesador de imagen, que es capaz de interpretar mejor la escena, aun siguiendo la tendencia general de sobreprocesado, rescatando algo más de textura en el los blancos de la pared de fondo, así como texturas más sutiles.

Tal como apuntábamos más arriba, Huawei por el momento se niega a ofrecer un modo de captura RAW en formato DNG en blanco y negro –como ya hace en la versión a pleno color–, algo que desde luego podría ser interesante para una porción importante de sus usuarios. Pese a que no hay datos oficiales al respecto, intuimos que una de las posibles razones se deba probablemente al “cocinado extra” que tienen sus archivos directos de cámara, de modo que las muestras JPEG maquillen también muchas de sus trazas ópticas –viñeteo, aberraciones geométricas, etc.–. A esto nos volveremos a referir más adelante en el apartado comparativo de las tomas en modo RGB.

Modo RGB (sensibilidad base, ISO 50)

Imagen tomada con el Huawei P9 a ISO 50 (JPEG directo) © Albedo MediaImagen tomada con el Huawei P9 a ISO 50 (JPEG directo) © Albedo Media Imagen tomada con el Huawei Mate 9 a ISO 50 (JPEG directo) © Albedo MediaImagen tomada con el Huawei Mate 9 a ISO 50 (JPEG directo) © Albedo Media

 

Imagen tomada con el Huawei P10 a ISO 50 (JPEG directo) © Albedo MediaImagen tomada con el Huawei P10 a ISO 50 (JPEG directo) © Albedo Media Imagen tomada con el Huawei P10 a ISO 50 (Conversión de RAW) © Albedo MediaImagen tomada con el Huawei P10 a ISO 50 (Conversión de RAW) © Albedo Media

De modo similar a lo que ocurre para las tomas de blanco y negro, el JPEG directo de cámara de los tres terminales también viene acompañado de un sobreprocesado importante. Sin perder de vista el umbral de calidad móvil sobre el que tenemos que analizar estos resultados, las imágenes contienen artefactos de distinta índole. En un intento de camuflar el ruido electrónico, que se intuye ya en los parches de color y en el tronco marrón de la planta seca, algunas gamas cromáticas no quedan bien resueltas, mostrando el “efecto acuarela” que veíamos hace años en las compactas de gama media del sector. En este marco de exigencia, compartiendo los tres modelos los defectos de procesado comentados, el P10 vuelve a destacar positivamente frente al P9 o Mate 9, gracias a su mayor detalle y mejor gama y calidad global en sus archivos JPEG directos de cámara.

Como curiosidad técnica digna de mención, creemos que esta diferencia puede estar apoyada en una mayor intervención de los dos módulos de imagen –RGB + Monocromo– a la hora de crear la imagen final. Por el momento, se trata de simples conjeturas sin mayor rigor que, de ser confirmadas, también parece tener su contrapartida si no se afinan mejor. En algunos casos el encaje de ambas imágenes –monocroma y color– no se hace correctamente por parte del procesador, mostrando algún desajuste de registro en los contornos más más complejos de interpretar, tal y como mostramos en la ampliación inferior.

Sinergia y artefactos al fusionar los dos módulos de imagen (RGB y monocromo) en Huawei P10 y Mate 9. Albedo Media
Sinergia y artefactos al fusionar los dos módulos de imagen (RGB y monocromo) en Huawei P10 (izquierda) y Mate 9 (derecha) © Albedo Media

En cuanto a la toma JPEG del Huawei P10 obtenida de la conversión de fichero RAW, apreciamos:

  • Una menor resolución, pues si bien la resolución de la muestra JPEG es de 20 Mpx –fusión de ambos sensores, tomando como base el monocromático de mayor resolución y aplicando los ajustes de color del sensor RGB–, la muestra JPEG obtenida de la conversión RAW es de solo 12 Mpx, pues el terminal de Huawei no es capaz de ofrecer un DNG de la fusión de ambos sensores a la mayor resolución disponible.
  • Un fuerte viñeteo de la muestra proveniente del RAW –sin procesado particular más allá de la simple conversión a JPEG–, con aportación de desviación cromática; al tratarse de ópticas con abertura fija f/2,2, esta pérdida de luz es constante en todas las tomas realizadas, que solo se puede compensar mediante procesado digital en cámara (JPEG procesado de cámara) o posterior edición digital (Adobe Lightroom o similar).
  • Una toma más neutra en color y contraste –menos en los bordes por acción del viñeteo con desviación de color–.
  • Una mejor gama intermedia en todas las transiciones suaves.
  • Una menor “sensación de nitidez”, debido a la menor máscara de enfoque y la ausencia total de sinergia con el captor monocromático.
  • Una ausencia de problemas de sincronía entre captores, al ser –presumiblemente– una toma única, con el módulo de imagen RGB.

Modo RGB (sensibilidad media-baja, ISO 200)

Imagen tomada con el Huawei P9 a ISO 200 (JPEG directo) © Albedo MediaImagen tomada con el Huawei P9 a ISO 200 (JPEG directo) © Albedo Media Imagen tomada con el Huawei Mate 9 a ISO 200 (JPEG directo) © Albedo MediaImagen tomada con el Huawei Mate 9 a ISO 200 (JPEG directo) © Albedo Media

 

Imagen tomada con el Huawei P10 a ISO 200 (JPEG directo) © Albedo MediaImagen tomada con el Huawei P10 a ISO 200 (JPEG directo) © Albedo Media Imagen tomada con el Huawei P10 a ISO 200 (Conversión de RAW) © Albedo MediaImagen tomada con el Huawei P10 a ISO 200 (Conversión de RAW) © Albedo Media

En este caso, las conclusiones que podemos extraer son muy similares a las observadas para las muestras de sensibilidad base (ISO 50). Sin embargo, con el progresivo aumento de la sensibilidad, los problemas de sobreprocesado aumentan en las versiones JPEG, mostrando menos detalle y mayores zonas empastadas, con el temible “efecto acuarela”. En el caso de la conversión de RAW, no hay que olvidar que los resultados varían en función del revelador digital usado. En nuestro caso, usamos por criterio de estabilidad entre todas nuestras pruebas, la última versión disponible del conocido y plural Adobe Lightroom.

Por otro lado, como era de esperar, al aumentar la sensibilidad, la versión RAW presenta un mayor ruido electrónico, sobre todo en luminancia. No obstante, gracias a la menor intervención del procesador, podemos observar una mejor relación de detalle, con menos zonas empastadas por sobreprocesado. Es importante recalcar el uso de los términos “menor intervención del procesador”, y no “ninguna intervención”. En efecto, es importante no caer en la tentación de pensar que los archivos RAW de los terminales Huawei –y del resto de fabricantes de smartphones, de hecho– sean archivos crudos sin un ápice de “cocinado”; de esto ya hablamos en su momento en nuestro análisis “sobre lo crudo y lo cocido“, donde descubrimos que los archivos RAW no son tan “brutos”.

Modo RGB (sensibilidad media-alta, ISO 800)

Imagen tomada con el Huawei P9 a ISO 800 (JPEG directo) © Albedo MediaImagen tomada con el Huawei P9 a ISO 800 (JPEG directo) © Albedo Media Imagen tomada con el Huawei Mate 9 a ISO 800 (JPEG directo) © Albedo MediaImagen tomada con el Huawei Mate 9 a ISO 800 (JPEG directo) © Albedo Media

 

Imagen tomada con el Huawei P10 a ISO 800 (JPEG directo) © Albedo MediaImagen tomada con el Huawei P10 a ISO 800 (JPEG directo) © Albedo Media Imagen tomada con el Huawei P10 a ISO 800 (Conversión de RAW) © Albedo MediaImagen tomada con el Huawei P10 a ISO 800 (Conversión de RAW) © Albedo Media

A estas “elevadas” sensibilidades –dentro del contexto de la fotografía móvil–, empiezan a asomar los problemas típicos de los terminales móviles con captores de reducido tamaño, donde sus diminutas fotocélulas sufren para controlar el ruido electrónico. El problema se acentúa con el uso de estas enormes resoluciones –20 Mpx– que, por otro lado, son necesarias para ofrecer la tan buscada funcionalidad del zoom híbrido.

Volviendo a las muestras de prueba, los resultados son casi idénticos para el Huawei P10 y Mate 9, con un fuerte procesado de la imagen, mostrando incluso zonas tan filtradas que parecen una ilustración; sin embargo, si los comparamos con los resultados del P9, estos primeros son capaces de rescatar algo de detalle. En cuanto a la comparación JPEG/RAW del P10, aquí la distancia entre ambas tomas se hace ya más que evidente, multiplicando los efectos analizados en las tomas a ISO 200; el ruido electrónico comienza a ser invasivo, pero sin llegar a dificultar la lectura global de la imagen.

Modo RGB (sensibilidad máxima, ISO 3.200)

Imagen tomada con el Huawei P9 a ISO 3.200 (JPEG directo) © Albedo MediaImagen tomada con el Huawei P9 a ISO 3.200 (JPEG directo) © Albedo Media Imagen tomada con el Huawei Mate 9 a ISO 3.200 (JPEG directo) © Albedo MediaImagen tomada con el Huawei Mate 9 a ISO 3.200 (JPEG directo) © Albedo Media

 

Imagen tomada con el Huawei P10 a ISO 3.200 (JPEG directo) © Albedo MediaImagen tomada con el Huawei P10 a ISO 3.200 (JPEG directo) © Albedo Media Imagen tomada con el Huawei P9 a ISO 3.200 (Conversión de RAW) © Albedo MediaImagen tomada con el Huawei P9 a ISO 3.200 (Conversión de RAW) © Albedo Media

Bajo estos niveles de sensibilidad estratosféricos –al menos de momento para este segmento– las versiones JPEG siguen la estela del empaste en las zonas de mayor detalle, apareciendo ya alteraciones de color importantes, así como una falta de nitidez general. Comparativamente, tanto el Huawei P10 como el Mate 9 –los terminales más cercanos tecnológicamente hablando– reflejan resultados muy similares. El P9, sin embargo, ofrece los resultados más pobres, lo que certifica un avance evolutivo entre modelos, equivalente aproximadamente en un paso de sensibilidad entre generaciones (P9 vs P10/Mate 9).

Relación de calidad a 3200 ISO, Huawei P10 (Conversión RAW) vs JPEG directo de cámara. Albedo Media
Relación de calidad del Huawei P10 a ISO 3.200 ISO, entre imagen de conversión RAW (izquierda) e imagen JPEG directa (derecha) © Albedo Media

Pese a que nos parezca ilógico, estos valores de sensibilidad en este contexto –solo justificables por cuestiones de marketing– pudieran solventar alguna que otra imagen en “miniatura” –que no se vayan a revisar al 100 %– como puede ser el caso de los archivos adjuntos para canales o redes sociales.

Conclusiones

A raíz de nuestra experiencia con otras pruebas de esta índole, creemos conveniente dejar patente la dificultad de elaborar una prueba técnica intrínseca al terreno fotográfico móvil, debido a las desviaciones que presentan los terminales pese a operar con los –supuestamente– mismos criterios de medición y exposición. Del mismo modo que es posible definir unos criterios más o menos consistentes para la comparación de cámaras fotográficas convencionales –indispensables para el rigor de una prueba técnica–, es necesario establecer parámetros similares en el caso de los smartphones; de no hacerse esto, las conclusiones que se pueden extraer de tales tipos de pruebas pueden dar a lugar a todo tipo de conclusiones no verificables –en el mejor de los casos– o incluso erróneas. Sin embargo, sentar una base para este tipo de prueba no es tarea evidente, debido a la escasez de información técnica disponible –que en la mayoría de los casos no aportan los propios fabricantes–, así como del modo interno de operar de los terminales.

Del mismo modo que es posible definir unos criterios más o menos consistentes para la comparación de cámaras fotográficas convencionales–indispensables para el rigor de una prueba técnica–, es necesario establecer parámetros similares en el caso de los smartphones.

Teniendo esto en cuenta, es importante entender el modus operandi de los terminales bajo prueba para poder extraer un mínimo de información fiable. Tal como hemos podido observar a lo largo de nuestra prueba técnica, una de las principales dificultades con las que el Huawei P10 debe lidiar es la diferencia de resolución de sus sensores, lo que da lugar a algunos problemas, como ciertas inconsistencias cromáticas, derivados de las correspondientes interpolaciones. Asimismo, la diferencia de resoluciones viene motivada por la implementación del zoom híbrido que Huawei ya introdujo en el Mate 9, una funcionalidad que los fabricantes tienen cada vez más presente, ligada directamente con los modos de retrato. En este sentido, será interesante observar la evolución de los próximos módulos ópticos de Leica, que en el caso de integrar focales diferentes, no solo permitirían ofrecer un “zoom” de mayor calidad –al estilo del iPhone 7 Plus–, sino también optar por sensores de misma resolución que podrían solventar parte de los actuales problemas de interpolación. También se eliminaría así la necesidad de un sensor monocromático con una resolución tan elevada, que obliga a fuertes correcciones en los archivos JPEG, una de las causas que justificarían que Huawei prefiera no ofrecer el formato RAW para dicho sensor.

En esta línea, existen claras contradicciones de nomenclatura RAW bajo un formato que en un futuro tendrá que ser fruto de interpolaciones y algoritmos entre varios módulos de imágenes, un problema que se acentuará con las cámaras múltiples. Actualmente, muchos fabricantes de smartphones se ven “forzados” a ofrecer este tipo de formato en sus terminales, un formato que todo teléfono de alta gama debe incluir para ser considerado como tal.

Existen claras contradicciones de nomenclatura RAW bajo un formato que en un futuro tendrá que ser fruto de interpolaciones y algoritmos entre varios módulos de imágenes, un problema que se acentuará con las cámaras múltiples, que deben fusionar información de diferentes sensores.

Sin embargo, si la fotografía móvil quiere evolucionar siguiendo su propio camino, debe desentenderse de las ataduras que la comparan con la fotografía digital “tradicional”, donde el formato RAW juega, ciertamente, un papel sustancial. En el terreno de los móviles, el procesado JPEG –si bien excesivo a nuestro entender– es fundamental para atenuar las limitaciones físicas de los captores, y los es aún más con la nueva tendencia de las cámaras duales que deben fusionar información de diferentes sensores. Es necesario, pues, que los actores con mayor peso en este terreno de la fotografía móvil se anticipen a estas dificultades, olvidándose de los ficheros RAW tal y como los conocemos hoy en día o quizá apostando por otro tipo de formatos no tan limitantes como los actuales JPEG de 8 bits…

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