París – Tras muchos rumores, el Huawei P20 Pro es ya una realidad, acompañado de sus tres ópticas firmadas Leica y sus tres captores, uno de ellos de 40 Mpx. La apuesta fotográfica más contundente de la firma hasta la fecha con la que pretende dar un salto evolutivo de calidad dentro del terreno smartphone. ¿Supondrá esto un avance real en términos fotográficos?

Huawei P20 Pro y Huawei P20, respectivamente. © Albedo Media
Huawei P20 Pro y Huawei P20, respectivamente. © Albedo Media

Tres ojos ven más que dos

De los tres productos presentados recientemente en París por Huawei –P20 Lite, P20 y P20 Pro– todas las miradas se aglutinaban en torno a las tres ópticas del modelo más alto de gama. Con su apellido “Pro” –en vez de “Plus”– y un salto exponencial en la numeración correlativa respecto al modelo anterior –P10– era lógico intuir un rendimiento y prestaciones mucho mayor.

Ciertamente desde la aparición del Huawei P9 y la vinculación con Leica como socio estratégico y esas dos primeras ópticas Summarit H 27 mm f/2,2 ASPH, la suma de módulos de imagen –óptica y captor– para alcanzar nuevas metas dentro del terreno móvil ha sido la pauta a seguir por el resto de compañías.

Soluciones ópticas triples y duales, Huawei P20 Pro y P20 lado a lado. © Albedo Media
Soluciones ópticas triples y duales, Huawei P20 Pro y P20 lado a lado. © Albedo Media

Esa estela nos hace llegar al día de hoy, en la que el primer terminal móvil con tres ópticas traseras aterriza al mercado; la conjunción de esta triada y su interacción abren el camino de la cada vez más presente fotografía computacional, un terreno donde la suma de módulos de imagen y un profundo procesado de la señal son claves.

Por la parte física, estos tres objetivos firmados por Leica conforman la nomenclatura Vario-Summilux H1 f/1,6-2,4 / 27-80 ASPH, lo que en la práctica corresponde a un angular de abertura máxima f/1,6 para la toma monocromática equivalente a 27 mm, su “gemelo” con algo menos de luminosidad f/1,8 para el captor principal RGB y un tercer objetivo “tele” de 80 mm equivalentes y abertura máxima f/2,4. La correlación en sensores detrás de esos “ojos” es igualmente interesante, 20 Mpx para el módulo exclusivo blanco y negro, 40 Mpx para el sensor angular RGB y 8 Mpx para el captor RGB detrás de la óptica de mayor recorrido.

Las diferencias de tamaño entre las dos gamas de la familia P20 son visibles, no solo en tamaño, también en tecnología, OLED (P20 Pro) vs IPS (P20) © Albedo Media
Tecnología, OLED (P20 Pro) vs IPS (P20) © Albedo Media

La combinación de la información recogida a través de estas tres ópticas y captores se utiliza para otorgar la mejor calidad de imagen posible en cada escenario propuesto. Un sistema basado y mejorado sobre los modelos anteriores que usaban –por ejemplo– la información de la captura monocromática para disminuir el ruido electrónico de la fotografía tomada a color.

No podemos olvidar en este punto la óptica delantera, que se desmarca de la media ofreciendo 24 Mpx para los amantes del omnipresente selfie, si bien esta cuarta óptica no estaría firmada por Leica, el procesado de su señal si que pertenece al convenio de software desarrollado entre las dos compañías.

Las diferencias de tamaño entre las dos gamas de la familia P20 son visibles, pero ambas razonables © Albedo Media
Las diferencias de tamaño entre las dos gamas de la familia P20 son visibles, pero ambas razonables © Albedo Media

En las tripas, gran parte del buen hacer de los Mate 10 corre por esta nueva serie P, el procesador Kirin 970 y una unidad de procesado neuronal –NPU– refuerzan la estrategia basada en inteligencia artificial y los algoritmos de aprendizaje automático. Hasta aquí queda clara la apuesta de la compañía y sus ganas de hacer músculo en este terreno tan en boga, pero… ¿Qué tiene que ver esto realmente con hacer fotografía?

Inteligencia artificial, fotografía y diseño

El año pasado hablábamos con Fabio Arena, Product Manager de Huawei, sobre todas estas tendencias que ahora se corroboran con esta nueva familia P20, estableciendo tres pilares claros sobre los que gira su identidad; un uso más práctico y tangible de la inteligencia artificial a todos los niveles, características avanzadas fotográficas y especial atención al diseño exterior y acabado.

A pesar de las considerables dimensiones del Huawei P20 Pro, que alberga una gran pantalla de 6,1", su manejo es cómodo en mano. © Albedo Media
A pesar de las considerables dimensiones del Huawei P20 Pro, que alberga una gran pantalla de 6,1″, su manejo es cómodo en mano. © Albedo Media

En este apartado de diseño y tendencia, cumple con su jerarquía llevando al límite la dimensión de la pantalla –6,1″– que caben en un tamaño cómodo de agarrar manteniendo el sensor de huella; no obstante se puede elegir desbloquear el teléfono a través de detección de rostro. Los acabados en material siguen la moda actual de toda gama alta usando vidrio templado –Gorilla Glass 5– para la trasera y metal para el chasis y parte del frontal. El color pasa a ser el matiz diferenciador de toda la gama.

Los Huawei P20 Pro y P20 siguen la tendencia actual con acabados en materiales, que combinan el vidrio y el metal. © Albedo Media
Los Huawei P20 Pro y P20 siguen la tendencia actual con acabados en materiales, que combinan el vidrio y el metal. © Albedo Media

De entre todos los colores disponibles, se presenta una versión Twilight de color especial del P20 Pro con un vistoso degradado púrpura y turquesa con un efecto tornasol, similar al de una aurora boreal, tal como ya vimos durante su presentación.

Sobre la inclusión de la IA en los procesos fotográficos, redundando sobre la abundante información existente, es fácil predecir una paulatina pero rápida integración con todas las herramientas que hasta ahora usamos en nuestras rutinas y flujos de trabajo. Algunas claramente visibles, como la selección de objetos y escenas en modos automáticos o semiautomáticos ya sea dentro o fuera de la cámara –recordemos los avances de Adobe Sensei al respecto– y otras no tanto, como la gestión energética de nuestras baterías o el aprendizaje de nuestras rutinas, gustos y comportamientos fotográficos para adaptar y predecir mejor la siguiente fotografía a realizar.

Imagen tomada con Huawei P20 Pro – f/1,6 – 1/5400 s – ISO 50 (Modo Monocromo) © Albedo Media
Imagen tomada con Huawei P20 Pro – f/1,6 – 1/5.400 s – ISO 50 (Modo Monocromo) © Albedo Media

Lógicamente en el marco actual y bajo un tiempo de convivencia tan corto con el equipo, de momento solo podemos comenzar a analizar la parte más visible. La identificación de escenas nos ha parecido mucho más rápida que en el Mate 10, errando solo en aquellas situaciones en las que éstas no estaban muy claras y otorgando como novedad la capacidad de ver el resultado en pantalla y descartarlo si no estamos de acuerdo con el ajuste propuesto.

Imagen tomada con Huawei P20 Pro a 80 mm equivalentes – f/2,4 – 1/1900 s – ISO 50 © Albedo Media
Imagen tomada con Huawei P20 Pro a 80 mm equivalentes – f/2,4 – 1/1.900 s – ISO 50 © Albedo Media

El mal llamado “zoom” –dado que son pasos definidos entre diferentes distancias focales sin un recorrido transicional real entre ellas– nos da la capacidad de saltar de 27 mm equivalentes a 80 mm igualmente equivalentes, es decir, un factor óptico 3x, que se puede incluso aumentar hasta un 5x mediante el “zoom híbrido“. De esto último se encargan unos algoritmos de interpolación –donde al parecer también interviene el chip Kirin 970– sin apenas pérdida visible de calidad. En la práctica dicha calidad será más digna y utilizable en escenas bien nutridas de luz, y menos tolerable en condiciones más complejas, mostrando algún que otro artefacto en la imagen derivado del excesivo procesado de la señal.

Imagen tomada con Huawei P20 Pro "zoom" híbrido 5x – f/2,4 – 1/1800 s – ISO 50 © Albedo Media
Imagen tomada con Huawei P20 Pro “zoom” híbrido 5x – f/2,4 – 1/1800 s – ISO 50 © Albedo Media

De igual manera, rutinas de IA están presentes en las mejoras del algoritmo responsable del efecto bokeh. La tercera óptica de mayor recorrido –80 mm equivalentes– juega aquí un papel determinante, ofreciendo una estética de “tele corto” bastante convincente, con su estética de retrato basada en el foco selectivo y suaves desenfoques graduales. El bokeh –por si alguien aún no se había dado cuenta tras el bombardeo mediático de todas las compañías de este sector– es una de las tendencias claras para este segmento móvil que siempre se vio limitado en dimensiones para ofrecer ópticas de mayor recorrido y, por ende, con menor profundidad de campo.

Imagen tomada con Huawei P20 Pro a 80 mm equivalentes – f/2,4 – 1/35 s – ISO 320 (Modo retrato) © Albedo Media
Imagen tomada con Huawei P20 Pro a 80 mm equivalentes – f/2,4 – 1/35 s – ISO 320 (Modo retrato) © Albedo Media

Ante este escenario de concreción física es donde la combinación de ópticas, captores y diferentes maneras de procesar la señal parece ofrecer sus mayores avances. Esta fotografía computacional queda también patente en el nuevo modo “noche”, otorgando una calidad fotográfica bastante digna en escenas capturadas a pulso y poca luz, gracias a la combinación de varias imágenes.

Imagen tomada con Huawei P20 Pro a 27 mm equivalentes – f/1,8 – 4 s – ISO 400 (Modo noche a pulso) © Albedo Media
Imagen tomada con Huawei P20 Pro a 27 mm equivalentes – f/1,8 – 4 s – ISO 400 (Modo noche a pulso) © Albedo Media

En este breve recorrido parisino hemos alcanzado obturaciones de 4 s a pulso a través de la suma de esas ráfagas y posterior procesado, algo notorio a nivel técnico. Lástima que la estética definida por este modo roce casi el HDR, con excesivos contrastes antinaturales… imaginamos una decisión hecha a medida del gusto del usuario amateur.

Imagen tomada con Huawei P20 Pro a 27 mm equivalentes – f/1,8 – 1/390 s – ISO 50 © Albedo Media
Imagen tomada con Huawei P20 Pro a 27 mm equivalentes – f/1,8 – 1/390 s – ISO 50 © Albedo Media

Siempre que probamos las características fotográficas de un nuevo terminal tenemos que recordar que es un análisis parcial sobre un producto que da un servicio global y globalizado. De hecho, pocos dispositivos en la historia han alcanzado el grado de exposición, uso y deseo que el smartphone ha alcanzando en los últimos años. Para bien o para mal es la extensión de muchas de nuestras tareas, ya sea como herramienta laboral o dispositivo social y lúdico.

Imagen tomada con Huawei P20 Pro a 80 mm equivalentes – f/2,4 – 1/125 s – ISO 50 © Albedo Media
Imagen tomada con Huawei P20 Pro a 80 mm equivalentes – f/2,4 – 1/125 s – ISO 50 © Albedo Media

¿RAW de 40 Mpx en un móvil?

Quisimos dejar para el final el apartado más polémico a nivel técnico y, por ende, el más interesante. A la espera de poder realizar pruebas más reposadas, analíticas y comparativas sobre el resultado de este nuevo terminal Huawei P20 Pro, no cabe duda de que el captor principal de 40 Mpx a pleno color despierta muchas sospechas, una densidad de píxel tan elevada embutida en un tamaño tan pequeño nunca auguró buenos pronósticos en términos de latitud y ruido electrónico, sobre todo cuando las condiciones de luz no son las idóneas.

Es necesario recordar aquí que, si bien es posible usar la resolución nativa del sensor de 40 Mpx, el modo más razonable de proceder –como ya ocurría con los antiguos terminales de Nokia y Lumia con similar resolución– es usar el modo de resolución de 10 Mpx, que realiza una interpolación del sensor principal para obtener una muestra más equilibrada en términos de calidad. Sin embargo, para poder analizar el potencial de este sensor, analizamos una de estas muestras a máxima resolución –36 Mpx efectivos–.

Imagen tomada con Huawei P20 Pro a 27 mm equivalentes – f/1,8 – 1/1150 s – ISO 50 (conversión de archivo RAW a 40 Mpx) © Albedo Media
Imagen tomada con Huawei P20 Pro a 27 mm equivalentes – f/1,8 – 1/1150 s – ISO 50 (conversión de archivo RAW a 40 Mpx, 36 Mpx efectivos) © Albedo Media

En busca de criterio, utilizamos una de las imágenes descartadas en la primera selección de material por estar subexpuesta y ligeramente fuera de foco el sujeto principal. La calidad del DNG nos parece muy interesante, más aún teniendo en cuenta la densidad de píxeles. Al trabajar este archivo mediante la última versión de Lightroom Classic CC hemos corroborado la calidad general del archivo y su elasticidad de edición, mostrando una versión editada con una calidad fotográfica muy superior a lo que nos tiene acostumbrados el terreno smartphone.

Imagen tomada con Huawei P20 Pro a 27 mm equivalentes – f/1,8 – 1/1150 s – ISO 50 (Propuesta de edición sobre conversión de archivo RAW a 40 Mpx, 36 Mpx efectivos) © Albedo Media
Imagen tomada con Huawei P20 Pro a 27 mm equivalentes – f/1,8 – 1/1150 s – ISO 50 (Propuesta de edición sobre conversión de archivo RAW a 40 Mpx, 36 Mpx efectivos) © Albedo Media

La razón técnica detrás de estos inexplicables buenos resultados pudiera ubicarse en la fusión de las señales del resto de ópticas/captores, en especial el uso del módulo de imagen monocromático de 20 Mpx como apoyo para resolver mejor la nitidez, latitud y ruido electrónico de la escena.

Conclusiones

Uno de los aspectos que más dudas nos había generado en las anteriores generaciones era la interpolación software usada para obtener este zoom híbrido y los correspondientes modos de retrato. Ahora, gracias a este nuevo módulo de tres ópticas que incluyen una verdaderamente tele, nos encontramos con un juego de soluciones más versátiles, y único en su especie.

La óptica y sensor monocromo no plantean en sí ninguna novedad con respecto a los actuales Mate 10, pero siguen manteniendo, a pesar de ello, su reinado como mejores smartphones para el blanco y negro. Por otro lado, los archivos JPEG directos de cámara siguen estando, a nuestro criterio, demasiado sobreprocesados, al igual que en las generaciones anteriores.

Asimismo, queda claro que la fotografía computacional es el presente y futuro de nuestros equipos fotográficos actuales, el germen plantado en el anterior Mate 10 brota ahora con procesos de interpretación de las imágenes más avanzados a través de la IA, un campo amplísimo sobre el aún queda mucho por avanzar pero que nadie está dispuesto a abandonar.

El avance realizado por este Huawei P20 Pro es, sin duda, importante en su segmento; no obstante, aseverar que este equipo puede igualar o superar a las cámaras fotográficas profesionales sin espejo o réflex convencionales nos parece por el momento bastante descabellado. Entendemos que dichas comparaciones se derivan más de una estrategia de marketing, que de momento poco tienen que ver con la realidad, sobre todo en condiciones de baja luz. No obstante tiene muchos visos de ser el camino correcto para  entender la fotografía –actual y futura– en relación a la cada vez mayor presencia del software y procesado de la señal.

Por todo ello, el nuevo Huawei P20 Pro nos parece un excelente terminal fotográfico capaz de ofrecer un rendimiento más que elevado respecto a la media de equipos de su gama. El siguiente paso será realizar una comparativa entre modelos de gama alta, entre los que se encontraría una de las mayores inspiraciones de este equipo, el iPhone X.

Manuel San Frutos
Licenciado en Bellas Artes con estudios parciales en Historia del Arte y Antropología. Funambulista entre la estética y la práctica fotográfica, que imparte y publica regularmente desde 2005 para diferentes audiencias y medios. En estos momentos, centrado en la coordinación de un equipo del cual no podría estar más orgulloso.

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