Nikon 1 V1: la Prueba, objetivo y sensor

Nikon ha presentado, hace algo menos de 48 horas, su nuevo sistema “1”, dentro del concepto “CSC”, o Cámaras Compactas de Sistema, si se prefiere evitar el término “mirrorless”.
Una cosa parece clara: no es exactamente lo que se esperaba en general, pero mucho menos lo que –al parecer– esperaban los fieles a la marca que están, por decirlo así… entre decepcionados y enfurecidos. Entre ellos, algunos reputados expertos internacionales en la firma.
Mientras nos concedemos todos un tiempo para un análisis un poco más meditado y menos pasional, en DSLR Magazine ofrecemos lo que nos parece clave y esperan en este momento los interesados en el producto: la primera prueba rigurosa, a nivel mundial, del rendimiento del objetivo («lente») en kit –el 1 Nikkor 10 mm f/2,8– y del captor de una pulgada y 10,1 megapíxeles de la Nikon 1 V1.

 

 

Ya es sabido: el captor de la 1 V1 es “de una pulgada”, de 8,8 x 13,2 mm, esto es, más pequeño que el de las cámaras Micro Cuatro Tercios (13 x 17,3 mm), y más concretamente, de una superficie 1,93 veces menor. Y sin embargo, respecto a las cámaras compactas al uso, es bastante mayor.
Parece como si con esta nueva serie “CX” de objetivos a cubrir ese sensor, Nikon quisiese “arropar” sus series “DX” (APS-C) y “FX” (24 x 36 mm), entrando en la demandada categoría CSC, de gran crecimiento en Japón, sin canibalizar sus otras series.

Actualización: a través de «chipworks» ha podido saberse que el captor de las V1 y J1 está fabricado por Aptina. Ya en 2008 en DSLR Magazine anunciábamos que este nuevo fabricante podía dar mucho juego en el campo de la fabricación de sensores, frente a otros gigantes del mercado. En nuestra reciente visita a la fábrica de Nikon en Wuxi, China, para las Nikon V1 y J1, Mr. Yu Miyawaki (Engineering Coordinator, Sales & Planning Department) nos comentó que el desarrollo de las nuevas cámaras había llevado aproximadamente unos tres años. Ello significaría que la decisión de incorporar el captor de Aptina, en torno al cual gira en realidad todo el concepto Nikon 1, se tomó más o menos al mismo tiempo que –en exclusiva– descubríamos esa firma Aptina para los lectores. Una vez más, tenemos la satisfacción de comprobar cómo se certifica el valor de nuestros contenidos.

Como ya es sabido, Nikon ha presentado cuatro nuevas ópticas para su sistema “1”, objetivos («lentes») que con los tuvimos ocasión de tener una amplia toma de contacto en Barcelona, el día de la presentación mundial del producto, junto con Carlos Ormazábal y Patricia Andrés, de Digital Photo Image, S.A. (Finicon/Nikon).
(**)

Se trata de los siguientes:

• 1 Nikkor 10 mm f/2,8 Pancake (equivalente a un 27 mm). Un objetivo para kit.
• 1 Nikkor VR 10-30 mm f/3,5-5,6  (equivalente a un clásico 27-81 mm), un zoom estándar estabilizado, para kit, muy compacto y ligero
• 1 Nikkor VR 30-110 mm f/3,8-5,6  (equivalente a un 81 mm – 297 mm) para complementar el anterior, en el típico tándem de dos ópticas zoom.
• 1 Nikkor VR 10-100 mm f/4,5-5,6 PD-ZOOM  (equivalente a un 27-270 mm), especializado para vídeo con acción motorizada del zoom.

De todos estos objetivos, en este mismo momento, de las muestras disponibles, el único certificado totalmente como final es el objetivo para kit 1 Nikkor 10 mm f/2,8 Pancake, que es el que –junto con un cuerpo final de 1 V1, hemos sometido a nuestra prueba de laboratorio.

 

Siempre es interesante comprobar la forma en que resuelven los ingenieros de cada firma, los problemas ópticos para una situación dada, de carácter similar: arriba el esquema del nuevo objetivo de Nikon, el 1 Nikkor 10 mm f/2,8 pancake, equivalente a un 27 mm sobre el captor de la 1 Nikon V1, y abajo, el Lumix G 14 mm f/2,5 pancake, equivalente a un 28 mm sobre el captor Micro Cuatro Tercios.

Protocolos de prueba
Cabe recordar, cara a una interpretación precisa de los resultados de este test técnico, que los resultados que ofrecemos en DSLR Magazine son –salvo indicación en contra– los resultados ofrecidos por un objetivo en concreto sobre un captor determinado. Los resultados son comparativos entre si entre todos los realizados por nosotros, según nuestros rígidos estándares, pero no con los realizados y publicados por otros medios distintos a DSLR Magazine.
Los test de resolución nos indican el detalle que sería capaz de resolver cada una de las combinaciones citadas (objetivo y captor), para reproducir un sujeto del mismo tamaño y al mismo grado de ampliación.

1 Nikkor 10 mm f/2,8 Pancake: resolución

Podemos observar que este objetivo, compacto, tipo “pancake” (“tortita”) equivalente a un 27 mm f/2,8, cierra hasta f/11, mientras que el resto de los objetivos presentados lo hace hasta f/16.
Si sus diseñadores han optado por esa abertura mínima para evitar los problemas de difracción, o si o han hecho por cuestión de las reducidas dimensiones del objetivo está por ver, pero dos puntos parecen claros:

1) El 1 Nikkor 10 mm f/2,8 Pancake incorpora un módulo obturador, muy similar al montado en el objetivo de la Fujifilm X100
Tanto las láminas del obturador, como especialmente las del diafragma son una pequeña maravilla opto-mecánica. Y lo decimos así, porque aún siendo piezas mecánicas, influyen, muy positivamente en el rendimiento óptico del objetivo.

2) Si nos fijamos bien en la fotografía exclusiva, las siete palas del diafragma están muy bien elaboradas: no sólo tienen un perfil que hace que la abertura (aquí a f/8) sea prácticamente circular, sino que su tratamiento de superficies hace que resulten poco propensas a crear reflejos internos. Lo comentamos porque no resulta nada fácil ofrecer ese tratamiento rugoso antirreflejos y al mismo tiempo una velocidad de respuesta mecánica favorable.

En lo que respecta a resolución, el conjunto objetivo-captor nos ofrece una interesante y práctica respuesta “muy plana” desde plena abertura hasta casi f/8 inclusive, con caída por efectos de difracción, tanto de resolución como de contraste ya para f/11 y ligeramente desde f/8.
De nuevo, las reglas de la óptica nos muestran su cierta inmutabilidad, pues ya deberíamos saber que un objetivo de 10 mm de focal puede comenzar a estar limitado por difracción desde aproximadamente…. ¡f/2,8!
En conjunto, muy buena respuesta desde plena abertura, con el punto óptimo para f/5,6.
La abertura de f/11 no es especialmente recomendable, salvo que se desee la máxima profundidad de campo, que calculamos, con todas las cautelas habidas y por haber en la que produciría aproximadamente una abertura de f/26 para el formato de 24 x 36 mm.
A pesar del pequeño tamaño de las lentes que componen este objetivo en un esquema de 6/5, el centrado es muy buen, con mínimas diferencias para cada una de las cuatro esquinas, si bien no es menos cierto que en nuestra detectamos un “soupçon” de astigmatismo en la inferior izquierda, que no aparecía en las otras tres.

1 Nikkor 10 mm f/2,8 Pancake: viñeteado

En lo que respecta al viñeteado nos encontramos –de forma muy similar a lo observado en el caso de la Pentax Q, que los desarrolladores de esta óptica y aquellos del firmware de corrección, han hecho un buen trabajo y en notable colaboración.


Pinchar para ver parches ampliados de viñeteado

Para comenzar, el 1 Nikkor 10 mm f/2,8 acusa muy poco viñeteado de forma natural, y además, y de hecho, los datos que ofrecemos son sin poner en acción la compensación de iluminación de esquinas de la 1 V1.
Puede apreciarse el casi inapreciable viñeteado tanto a través del gráfico como de las muestras sobre sujetos naturales y el gif animado.

1 Nikkor 10 mm f/2,8 Pancake: distorsión

Como solemos encontrarnos en los objetivos pancake angulares, el 1 Nikkor 10 mm f/2,8 no está libre de distorsión en barrilete, aún tras ser procesados sus archivos a JPEG por parte del firmware de la cámara.

Afortunadamente, el carácter de la distorsión no es complejo, y se dejaría “enmendar” sin mucho esfuerzo en postproducción. Pero de nuevo, en este caso, como en el de cámaras de otras firmas, la pregunta sería por qué no hace el firmware una corrección total… y ello nos lleva a las aberraciones cromáticas.

1 Nikkor 10 mm f/2,8 Pancake: aberraciones cromáticas

En los archivos JPEG de la Nikon 1 V1 para el 1 Nikkor 10 mm f/2,8 podemos observar una nula presencia de aberraciones cromáticas para el centro de la imagen y en las esquinas una combinación de aberración cromática cían/rojo y azul/amarillo, en mayor grado la primera que la segunda. Por otro lado, a través de nuestro procesador RAW estándar, resultaba bastante difícil conseguir una corrección limpia y completa.

Sin embargo, si abrimos los archivos Nikon NEF (RAW) mediante el software suministrado, podemos ver que –por defecto– está activada la pestaña de corrección de aberraciones cromáticas y que esta corrección, para las esquinas citadas, es simplemente… ¡perfecta!

Cuestión de recursos
Ya hace tiempo, hablando con ingenieros de otras firmas que, a diferencia de los de Nikon (*), nos son especialmente accesibles, nos comentaron que el hecho de que el firmware de las cámaras no realice una corrección tan a fondo, tan perfecta y completa como la que puede conseguirse a través de un ordenador y el software específico (o ACR o similar) es una cuestión… de recursos.
Hacerlo en cámara sería posible, pero ocuparía más al procesador, necesitaría uno más potente, tardaría más en mostrar en pantalla la imagen y en guardarla en la tarjeta, consumiría más batería… habrá que esperar a nuevas generaciones de productos. Para todas las firmas.

1 Nikon V1: captor y calidad de imagen

Para sorpresa de muchos, parece ser que el territorio digital se empieza a escapar del tedio proponiendo nuevos formatos y soluciones. Si a esto añadimos la variable «NIKON», de corte hasta el momento tradicional, anclada en los buenos resultados de su extenso catálogo réflex, no es de extrañar que nos motive sobremanera poder analizar a fondo este nuevo sistema NIKON 1 – que hace mención como sabemos a la diagonal del captor – de menor tamaño que una Micro Cuatro Tercios, mayor que una compacta avanzada, un tamaño que a priori ha generado ya en su corta vida, multitud de opiniones controvertidas.

Montura nueva, captor de una pulgada de diagonal, ópticas a medida, procesadores duales específicos para vídeo / foto… según la propia firma, la montura CX ha partido de cero, construyendo todo el sistema bajo sus propias exigencias en beneficio de obtener la máxima calidad, sin tener que acarrear posibles mermas impuestas por la necesidad de continuidad con sistemas / monturas anteriores. (FX / DX)

Rondando la idea de probar de la mejor manera las cualidades de este nuevo captor, el equipo de DSLR Magazine llegó a la conclusión de que esta debiera ser comparativa, no sólo con el dispositivo en sí, Nikon 1 – V1 sino además con otro modelo CSC con captor de mayor tamaño, dada las expectativas creadas y tras polémicos comentarios del sector en relación al tamaño del mismo.

Muchos pensaran que esto rompe en parte la objetividad propia de cualquier prueba que pretenda ser rigurosa, nosotros opinamos por contra, que en esta ocasión poder cotejar resultados con otro sistema «mayor» esclarecerá de mejor manera la valía o razón del peculiar tamaño de este nuevo sistema de Nikon 1, o no, al mostrar por comparativa todos sus aciertos / áreas a mejorar.

En ánimo de mantener la coherencia durante el transcurso de la prueba, elegimos para su comparación un tamaño de captor mayor, pero no demasiado, excluimos por lo tanto todo el territorio APS–C, ni que decir tiene jamás pensamos en tipologías 24 x 36 mm, y encontramos correcto cruzar los datos con un captor Micro Cuatro Tercios (13 x 17,3 mm aproximadamente), en concreto con la veterana y sin embargo bien probada Panasonic Lumix G2, una de nuestras cámaras de trabajo en DSLR Magazine.
Como es sabido, salvo modelos muy especiales como la GH2 de Panasonic, esta firma y Olympus comparten sus captores, con mínimas diferencias, según generaciones, en la mayor o menor agresividad del filtro de paso bajo, y en el caso de los últimos de Olympus (E-P3, PEN-Lite, PEN Mini), en la frecuencia en Hertzios de la lectura.
Evidentemente no se trataba en esta primera comparativa de poner a prueba todos los sistemas CSC, sino lo más evidente y ya citado más arriba: ¿qué rendimiento ofrece el nuevo captor de una pulgada frente a un Micro Cuatro Tercios promedio, típico, que hasta la entrada de Nikon » a la arena»,  era visto por las otras firmas como… «demasiado pequeño»?

Antes de entrar de lleno con la prueba, tenemos que aclarar una serie de puntos, necesarios para su correcta comprensión:

– Las focales equivalentes de las ópticas empleadas, si bien son muy cercanas, no son idénticas; de la mano de Panasonic, Lumix G Vario 14-42 mm f/3,5-5,6 Asph en posición angular (28mm equivalentes), mientras que en Nikon 1, hemos empleado el 1 NIKKOR 10mm f/2.8 ( 27mm equivalentes) focal fija de tipo pancake). Aún teniendo sumo cuidado a la hora de componer a registro con una y con otra, evidentemente existe una pequeña diferencia de cobertura entre ellos, lo cual no imposibilita a nuestro juicio la capacidad de comparar los dos sistemas en los baremos de señal / ruido, nitidez / color, sobre o sub procesado…todo ello como siempre para toda la gama ISO disponible.

– De idéntica manera, difiere entre las dos cámaras la resolución nominal de sus captores, Panasonic G2 (12 mpx) , Nikon 1 (10 mpx), por lo que la escala pudiera no ser coincidente al 100%, si bien es cierto que al imponer el mismo ratio que la Nikon V1 en la G2, relación de aspecto 3:2, esta variable, al verse  ligeramente recortada la toma nativa de la G2, pasa por no ser demasiado importante. Podríamos alterar la resolución de salida de los RAW o editar los JPG de la G2 para igualar la resolución de ambos sistemas, pero hemos preferido no alterar las tomas originales para mayor objetividad.

Recordemos que interpolar a la baja un archivo mediante algoritmos bicúbicos alteraría los resultados de ruido electrónico visibles en los parches, hacerlo por otros medios pudiera ser una opción (de hecho en otras ocasiones hemos recurrido a ellos), no obstante nos mantenemos firmes en la no intervención de los archivos captados, por lo que preferimos mostrarlos así, con ligeras diferencias de escala y cobertura en vías de poder ofrecer la prueba más científica posible.

– Respecto a los reveladores, nos hubiera gustado poder ofrecer una comparativa más extensa al respecto, cotejando por ejemplo ambos archivos con el mismo editor para luego cruzar datos y diferencias con lo conseguido mediante los reveladores propietarios de cada marca. La realidad impone sus propias normas y el estado de absoluta novedad del sistema Nikon 1, hace inoperativo poder procesar sus NEF con otro editor que no sea el de la casa, «ViewNX 2».

– A colación de esto último y a sabiendas de lo que ya hemos comentado en otros tantos artículos en relación a las comparativas de calidad de imagen, relación señal / ruido, como cada revelador es una variable y aporta una estética y calidad diferente, proponemos una tábula rasa con la G2, operando con el más común de los editores RAW, el Adobe Camara Raw (ACR). Adjuntamos, como no podría ser de otro modo, los JPG directos en calidad alta (Fine) de uno y otro sistema, en resumen y por ser más claros, tenemos por cada parche cuatro versiones diferentes;

Dos archivos RAW ( G2 – RW2 con ACR y Nikon 1 V1 – NEF con ViewNX 2)
– Dos archivos JPG ( calidad FINE para ambas, reductor de ruido en posición ON – grado estándar )

Aclaradas estas cuestiones, nos metemos en faena


Pincha para acceder a la prueba de señal /ruido
Siguiendo el mismo orden y jerarquía que impone la tabla propuesta, comentamos primeramente los archivos RAW de cada una de la cámaras, nos parece observar un mejor contraste general para los parches de la Nikon V1 frente a lo obtenido con la G2, si bien la gama en alguna de las zonas propuestas es ligeramente mayor en el equipo de Panasonic, por contra metidos ya en cuestiones de ruido electrónico, procesado y nitidez, nos gusta más aún con su estructura más visible en luminancia, el patrón de ruido de la G2 en los RAW, como decíamos es más presente, pero mantiene la nitidez inclusive en valores tan altos como 3200 ISO.

En la V1 de Nikon podemos a priori intuir un magnifico captor, ya que para las moderadas dimensiones que tiene (8,8 x 13,2 mm), los resultados son desde luego mucho mejores que los que podríamos obtener con cualquier compacta de gama alta, el procesado por parte del software de la marca es evidente incluso en los NEF y deja visible su sobreprocesamiento en ciertas partes empastadas con cierta ausencia de nitidez, ahora bien, esto ocurre sólo a partir de valores ISO altos, de 1600 en adelante, eso para un tamaño de captor menor, es un resultado más que aceptable.

En cambio los JPG directos de cámara son mucho más parejos, pensamos aquí que limitaciones propias al «hard» y «soft» de cada cámara hacen impensables ciertas correcciones que si lo son fuera del equipo, mediadas a través de un potente editor y no menos importante ordenador. En ambos casos los JPG directos de cámara muestran una buena saturación y nitidez hasta los 800 ISO, en el caso de la G2, subiendo a 1600 en la Nikon V1, lo que nos habla muy bien de su capacidad de procesado del ruido sin comprometer la nitidez. A partir de 3200 los archivos de los dos sistemas adolecen de ausencia de contraste, presentan colores falseados y una pérdida de nitidez más que notoria.

En este punto tenemos que hablar muy positivamente del procesado en cámara de la Nikon 1 V1, que mejora en nuestra opinión lo que aporta la G2, aún con su captor de mayores dimensiones y tamaño de fotocélula ligeramente superior. El ruido es filtrado a partir de umbrales ISO altos con cierta exageración, pero si atendemos al tamaño real de su captor, no podemos más que elogiar la calidad del sistema al enfrentarse, más que dignamente a esta prueba comparativa totalmente asimétrica, con valentía y total solvencia.

De manera inmediata, tras ver los resultados de esta comparativa, nos pasan por la cabeza una serie ideas, algunas fundamentadas otras simplemente esbozadas, con el tiempo hemos visto como muchas de ellas han caído por su propio peso, aún cuando desde los responsables de la marca se negaban de manera insistente… tamaños de captores menores para menores dispositivos, ópticas más luminosas de mayor rendimiento a mejor precio, velocidades de disparo y funciones videográficas avanzadas, espejos o ausencia de ellos… sin duda llevamos casi sin darnos cuenta, unos años de grandes avances en el campo digital, y a veces estos avances vienen de mano de los pioneros que se atreven a tirarse de cabeza a un nuevo sistema, en otras parece más bien que el mercado les empuja a tirarse, lo cual si eres hábil, no siempre es peor.

Con años de experiencia en el campo CSC, las cámaras de sistema sin espejo planteadas por el protocolo Micro Cuatro Tercios (Olympus / Panasonic fundamentalmente) han copado la mente de muchos de los usuarios avanzados, cansados de llevar un equipo pesado y voluminoso o simplemente por limitaciones económicas que les vetaran el acceso a equipos de rendimiento superior, sin llegar aún a colapsar en cifras los mercados europeos, nadie puede negar ya que estos productos son una realidad en el catálogo de toda marca que pretenda ser competente y competidora, son años duros para todas las compañías, los márgenes de beneficio del terreno digital distan mucho de los fílmicos y la inversión en I+D es cada vez, por imperativo comercial, más alta y necesaria.

Pues bien, llega el turno de los «nuevos jugadores», propuestas  tangenciales y sugerentes como la familia X de Fujifilm aportan algo de frescura y originalidad, Sony por su parte empieza apretar fuerte con equipo de altas prestaciones y captadores a prueba de bombas (no nos extrañaría nada su aportación en esta campo hacía el sistema Nikon 1), Samsung aún con sus muchos despistes también trata de hacerse hueco, mientras los «veteranos» en esto de las compactas sin espejo con ópticas intercambiables, Panasonic / Olympus, en plena «cortés competencia» entre ellos proponen cada día ópticas de mejor factura y rendimiento, difícil de superar para sus hermanas mayores «APS-C o 24×36 mm» para unos precios comparativamente mejor relacionados.

Nikon ha tardado lo suyo en subirse al carro, lo hace bajo un extraño sistema, enteramente nuevo, un captor de diagonal comedida y unas ópticas de momento… normales, sin grandes florituras, ni en luminosidad ni en rendimiento, algo planas… pero estamos seguros que en un plazo corto podremos ver grandes avances al respecto… ¿alguien se acuerda como eran los primeros zoom de las PEN o la GF1? Desde luego no eran malos, pero los actuales son mucho mejores y las gamas PRO superan con creces la media, idéntica estrategia de marketing esperamos por parte de los chicos de Nikon, desde luego tienen captor para ello.

29/09/2011: ACTUALIZACIÓN

(**) Carlos Ormazábal: Director de la División Digital
Patricia Andrés: Marketing Assistant

(*) En pasadas ediciones de la feria CP+ ofrecimos por parte de DSLR Magazine, sin éxito, la posibilidad de una entrevista con ingenieros de la firma Nikon, similares a las realizadas con representantes de Panasonic, Pentax, Olympus y Sigma, pero fue declinada.

       

Los comentarios en esta página pueden ser moderados; en tal caso no aparecerán inmediatamente al ser enviados. Las descalificaciones personales, los comentarios inapropiados, de extensión desmesurada o con demasiados errores ortográficos podrán ser eliminados. Asimismo, en caso de errores considerados tipográficos, el editor se reserva el derecho de corregirlos antes de su publicación con el fin de mejorar la comprensión de los mismos. Recordamos a los lectores que el propósito final de este medio es informar. Para recibir soporte sobre dispositivos o problemas particulares les invitamos a contactar con el correspondiente servicio de atención al cliente.