Nikon D3: a prueba

La nueva cámara Nikon D3 es la primera SLR digital de la firma dotada de un captor de 24 x 36 mm, lo que representa una ruptura con su planteamiento “DX”, hasta ahora fiel al formato tipo “APS-C”.
Con “tan solo” 12 megapíxeles, esta cámara profesional de alta gama representa una valiente apuesta en la loca carrera de los megapíxeles.
A lo largo de la siguiente prueba técnica esperamos ayudarles a descubrir las claves y recompensas de esa apuesta.

A los mandos

Parece lógico comenzar familiarizándonos con los mandos de este nuevo buque insignia de Nikon, y ello para mejor entender luego las sensaciones que provoca en nuestra mano, ya en situación de manejo.

En torno al pentaprisma

En esta zona, el clásico tambor de mandos de las Nikon se concreta en las opciones de acceso rápido para las opciones de flash (símbolo del relámpago), el muestreo de tomas (BKT) y un pulsador para bloquear el ajuste del tiempo de obturación (L). Esta opción está disponible solo en los modos M y S.

Por debajo de este tambor, y como es habitual en las cámaras Nikon de alta gama, una rueda moleteada nos permite –actuando sobre el botón de desbloqueo– introducir los ajustes para toma foto a foto (S), ráfagas “lentas” (Cl), ráfagas de alta velocidad (Ch), “Live-View” (Lv), autodisparador, y cierre de espejo (Mup).

Como particularidades, por un lado el tiempo de retardo para el autodisparador se puede ajustar vía menú, cuando sería más cómodo disponer de dos ajustes (2 seg. Y 10 seg.) directamente, por medio del selector, y por otro lado, es una auténtica lástima que no se pueda combinar, el cierre de espejo con el autodisparador de 2 seg.
La solución actual pasa por una primera pulsación sobre le disparador (espejo arriba) y una segunda para el disparo en si. Bajo esta aproximación, o disponemos de un cable disparador (específico) o corremos riesgo de introducir trepidación.

Por lo demás, nada que objetar, y soberbias las opciones de muestreo, de hasta ¡9 tomas!, con la posibilidad de ajustes muy finos.

Si “saltamos” hacia el lado derecho de la cubierta del pentaprisma, ya sobre su mismo costado derecho encontramos el clásico esquema Nikon de ajuste de dioptrías –muy bueno, de tipo tija de reloj– así como el selector para los modos de medición: matricial, promedio y puntual.

Ya en torno al panel de cristales líquidos, muy a la mano, encontramos los pulsadores para la selección de modos de exposición (MODE) y la compensación de la exposición. La variación de parámetros la realizamos –para ambos– mediante la rueda posterior. La ergonomía para el acceso a estas dos vitales funciones es muy buena.

Concéntricamente en torno al disparador, encontramos el conmutador “ON/OFF” y  empujando un poco más allá de la posición “ON”, el iluminador, tanto para el panel LCD superior como para el pequeño posterior, situado bajo el monitor. Excelente acceso, y excelente idea, también la de –vía menú– poder dejar iluminados constantemente ambos paneles.

       

Los comentarios en esta página pueden ser moderados; en tal caso no aparecerán inmediatamente al ser enviados. Las descalificaciones personales, los comentarios inapropiados, de extensión desmesurada o con demasiados errores ortográficos podrán ser eliminados. Asimismo, en caso de errores considerados tipográficos, el editor se reserva el derecho de corregirlos antes de su publicación con el fin de mejorar la comprensión de los mismos. Recordamos a los lectores que el propósito final de este medio es informar. Para recibir soporte sobre dispositivos o problemas particulares les invitamos a contactar con el correspondiente servicio de atención al cliente.