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La nueva Olympus Pen-F es ya una realidad, una cámara bonita como pocas dentro de esta nueva querencia por las estética clásica en las cámaras digitales.

Un movimiento que arrancó hace ya tiempo en la familia PEN de Olympus, toda una revolución de concepto y filosofía en digital, que se apoyaba en un consistente diseño, pero…una cámara no puede ser sólo bonita. ¿no?

Olympus Pen-F
Nadie duda que la Olympus Pen-F con el objetivo M.Zuiko Digital 17 mm f/1,8 es bonita © Albedo Media, S.L.

De hecho, una mejor definición de Diseño es aquella que engloba todas las partes de un objeto atendiendo su forma a su función y no al revés. Mucho saben de esto en Olympus, bastaría con ver las tripas “neumáticas” de una clásica Olympus OM-1, una maravilla de la técnica…bonita y lógica.

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Veamos ahora hasta donde llega su rendimiento. © Albedo Media, S.L.

Como ya es habitual antes de entrar “en harina” expliquemos un poco el proceso de toma y comparativa, para marcar los umbrales de esta prueba.

Metodología:

  • Comparamos la nueva Olympus Pen-F (20 Mpx) respecto al actual modelo de gama alta de la compañía, Olympus OM-D E-M1 (16 Mpx), a sabiendas que son filosofías de uso muy diferentes, puestos a comparar calidad, mejor apuntar alto.
  • A modo de instrucciones de uso, aportamos para mayor transparencia,  el “modus operandi” y contexto de nuestra prueba, así como algunos matices previos necesarios:
  • Para evitar intervenciones en la exposición de la toma original, no hemos recalibrado mediante software de edición el punto blanco en las cámaras, no obstante esto nos habla, con mayor criterio y menos manipulación, de la desviación original del mismo ajuste de WB para ambas, lo cual por supuesto también es un valor comparable.
  • A colación de esto último, entendamos que el análisis es válido y comparable siempre dentro del contexto recreado en la escena, cualquier otro iluminante daría, como es obvio, resultados ligeramente distintos, inclusive en los parámetros que afectan al ruido electrónico. Recordemos que esto del WB en nuestras cámaras digitales se gestiona internamente a través de tres valores o canales RGB (rojo, verde y azul), éstos reciben más o menos intensidad lumínica en la base del captor, entre otras muchas variables, dependiendo del iluminante empleado.
  • Como en otras ocasiones, el bodegón previsto incluye todo tipo de “maldades” que nos ayudan a exprimir al máximo los captores de ambos equipos, detalles pequeños, luces especulares, colores pautados técnicamente para medir el ruido electrónico, texturas varias, controlando bajo iluminación de estudio una escena de amplia latitud.
  • Aportamos los valores en JPG de cámara en el formato de calidad más alto (FINE).

- En esos JPG de cámara, incluimos los ajustes de reducción de ruido (RR), en el formato OFF y en ON Estándar

- La comparación se realiza a todos los índices ISO de ambos sistemas desde los subforzados ISO 80 (Pen-F), ISO 100 (OM-D E-M1) hasta los valores máximos, en ambas cámaras 25.600 ISO.

Test Rendimiento Señal/Ruido

Test de señal/ruido Olympus Pen-F vs Olympus OM-D E-M1 (JPG FINE)
Test de señal/ruido Olympus Pen-F vs Olympus OM-D E-M1 (JPG FINE)

Conclusiones:

  • Sobre el ruido electrónico que tanto preocupa tenemos buenas y malas noticias. Como despejan los parches lado a lado el ruido electrónico en luminancia (trama) es muy similar para la Pen-F respecto a la OM-D E-M1. No olvidemos que bajo el mismo tamaño de sensor incrementar la resolución un 25% –de 16 a 20 Mpx– implica utilizar una superficie considerablemente menor para registrar esa luz. Se ha tenido que trabajar mucho a nivel de superficie útil de cada fotocélula, así como en el procesado de la señal para dar casi el mismo nivel de ruido y mayor resolución. La mala noticia tras todos los datos extraídos tras en estos últimos años es que si bien la comparativa obtiene buenos buenos dentro de la familia de cámaras Olympus y captores de tamaño cuatro tercios, si lo cruzamos con otros sistemas, la cosa cambia, en su detrimento.
  • El ruido electrónico en crominancia (salpicado de falso color) se hace presente desde los 1600 ISO, y si bien ambos modelos y modos –reductores de ruido ON/OFF– trabajan bien sus JPG directos de cámara para que no veamos este artefacto, con un excesivo sobreprocesado a partir de 3.200 ISO, la nitidez se ve gravemente alterada en las dos cámaras, al margen de su resolución.
  • La nitidez es buena, con ese “extra” adicional que otorga la subida de resolución, sin embargo visualmente no vemos en la práctica mucha mejora respecto a lo que ya otorgaba la OM-D E-M1, que todo sea dicho, era ya una muy buena referencia de calidad. No obstante de igual manera que pasa con el ruido electrónico y conociendo bien estos sistemas, habrá que esperar a poder abrir los ORF –RAW– con nuestro revelador comercial habitual, Lightroom por defecto en todas nuestras pruebas, para poder establecer un criterio más justo. Actualmente, y esto empieza a ser una moda un poco molesta, existen claras diferencias de calidad entre la versión JPG directa de cámara, normalmente “achicharrada de procesado”, respecto a la versión RAW de ese mismo archivo. A sabiendas además de que actualmente los archivos RAW son de todo menos “crudos” y dependes mucho de los pactos que lleguen entre marcas, Olympus y Adobe en este caso.
  • En cuanto a gama tonal y latitud, nos ocurre algo similar, los JPG alojan algo mejor de relación, sobre todo en el detalle de las altas luces en la nueva Pen-F, no obstante este parámetro tendrá que esperar a ser analizado bajo una versión RAW, dado que el sobreprocesado y la cierta tendencia asociada al empaste de los JPG directos de cámara hacen que se pierda gran parte de la información que intuimos sí que está en la toma original, escondida en esos ORF que estamos deseando poder abrir pronto con el revelador comercial normalizado para todas nuestras pruebas, antes comentado.

Según estos datos preliminares y a la espera de poder revelar los archivos ORF según nuestros criterios comparativos, por lo pronto podemos hablar de una Olympus Pen-F que no solo es bonita.

Sus archivos son tan buenos como los de la Olympus OM-D E-M1, con un ápice extra de resolución, lo cual pensando en el usuario potencial de este tipo de cámara, seguramente motivado por otras cuestiones y no exclusivamente por la calidad de la imagen, nos parece suficiente.

2 Comentarios

  1. Pues… llamadme “raro” o lo que os venga en gana pero, después de leer las conclusiones, no lo entiendo muy bien. Al menos en el ejemplo que habéis publicado sí veo una notable diferencia entre la PEN F y su hermana, la E-M1 a favor, siempre, de la primera. Tiene un mayor contraste y mayor saturación de color (un tanto desvaído en la E-M1) y también aprecio una mayor nitidez, sobre todo en las ampliaciones de la cámara.
    Una pena que la que, para mi gusto, es la cámara digital que, hoy por hoy, presenta el mejor diseño, con diferencia y podría y debería ser el buque insignia de Olympus, no esté sellada, a pesar de su elevado precio. El conjunto que forma esta joya con el 17 mm. o, incluso, con el Lumix 12-32 mm. plata (del que el Zuiko 14-42 mm. EZ no está a la altura, lamentablemente) es de lo mejorcito que podemos encontrar en cuanto a diseño de cámaras digitales.
    Habría que ver, efectivamente, la misma comparativa con archivos RAW. Claro que con las políticas interesadas de Adobe y su “reserva siempre especuladora de información” respecto de los RAW’s no cabe esperar demasiado rigor en los resultados. Mejor os vais desligando de Adobe y estudiando otras opciones mucho más generosas y desinteresadas, que las hay (Darktable, Affinity Photo, RawTherapee, LightZone…). No estaría mal un artículo sobre estos programas como alternativa para el aficionado.

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