Panasonic Lumix G 14 mm f/2,5 ASPH «pancake»

El catálogo de objetivos para el sistema Micro Cuatro Tercios crece de forma ininterrumpida, aumentando el numero de referencias disponibles, y ello no solo por parte de las dos firmas que –por el momento– comparten el protocolo compatible: Olympus y Panasonic.
La oferta resulta, cuando menos, interesante, ya que se da una sutil competencia entre ambas firmas a la hora de cubrir necesidades de los usuarios en lo que respecta a focales, luminosidades, parámetros de peso y dimensiones… y precio.

Si observamos las alternativas físicas ofrecidas por Olympus y Panasonic, podemos comprobar que en algún caso se comparten técnicas distintas y en otras comunes.
Así, Panasonic, cuando opta por estabilización lo hace incorporada en algunos objetivos –no en todos– al tiempo que Olympus ofrece estabilización en el cuerpo y para algunos objetivos emplea barriletes retráctiles, cosa que no hace Panasonic de momento, aunque se rumorea tiene un zoom de este tipo en preparación.

Lo que si ofrecen ambas firmas a día de hoy para su protocolo Micro Cuatro Tercios son objetivos de tipo compacto o “pancake” (“tortita” o “crepe”), a saber:

Olympus:
M.Zuiko Digital 17 mm f/2,8 (34 mm)

Panasonic:
Lumix G 20 mm f/1,7 (40 mm)
Lumix G 14 mm f/2,5 (28 mm)

Entre paréntesis aparece la “focal equivalente” según las referencias más comunes.
No consideramos en esta categoría el objetivo 3D de Panasonic, por ser de tipo muy especial.

Objetivos «pancake»: nada nuevo

En realidad, los objetivos “pancake” vienen existiendo desde hace decenas de años, derivados en general del diseño original Tessar de 1902 (cuatro elementos en tres grupos) que recordemos en este momento, los han tenido o tienen firmas tales como Contax , Cosina (Voigtländer), Industar, Konica, Minolta, Olympus (OM, PEN y 4/3), Nikon,  Panasonic (Lumix G), Pentax, Samsung (NX) y Sony (NEX) …


Un pancake Olympus OM 40 mm f/2 sobre una Olympus OM-2

Se trata, a grandes rasgos, de objetivos de focal única, y diseño muy compacto, por lo general en focales “cortas” o como mucho “estándar”.
Las luminosidades van, por lo general, de f/2,8 a f/1,7, lo cual no está nada mal y el ahorro de peso y volumen puede ser decisivo a la hora de transportar equipo y salir a hacer fotos, pero además existen una o dos ventajas adicionales: por lo general son rápidos de usar y sobre todo… ¡intimidan mucho menos que los “pepinos” más grandes!



Un muy raro pancake E Zuiko 38 mm f/2,8 compact sobre una Olympus PEN F: ¡esto si que es un pancake! (**)

La incorporación de las cámaras CSC o “sin espejo” ha permitido obviar uno de los problemas mayores para su diseño, que no es otra que la presencia de ese espejo basculante, limitador de la distancia mínima al plano focal, y además, el menor círculo de cobertura requerido por los captores APS-C y Cuatro Tercios/Micro Cuatro Tercios empleados en estas cámaras, ha permitido alcanzar luminosidades de f/1,7 por primera vez.
Para objetivos no pancake, de tamaño normal, los limites actuales con los valores de f/0,95 para Micro Cuatro Tercios y el 24 x 36 mm de la Leica M9, y de f/1,2 para las cámaras réflex monoculares de ese mismo formato.
No es de descartar que si alguna otra firma entra en el terreno de las CSC con un captor de tamaño más pequeño, se puedan alcanzar luminosidades más altas que ese f/1,7 de Panasonic para su pancake.

Lumix G 14 mm f/2,5 ASPH «pancake»: la prueba

Atraídos por su pequeño tamaño y por su muy refinado esquema óptico de cinco grupos a partir de seis lentes, siendo tres de ellas aesféricas, nos hemos decidido a realizar una prueba técnica a fondo del minúsculo “pancake” Panasonic Lumix G 14 mm f/2,5, equivalente a un 28 mm.
Además, su luminosidad de f/2,5 es relativamente elevada y lo sitúa en la de la popular serie Leica Summarit, toda una referencia.
Aunque pueda parecer ubicarse próximo al también “pancake”, Panasonic Lumix G 20 mm f/1,7, no debemos olvidar que para estos nuevos protocolos, aparentemente “pequeñas” diferencias de focal, no lo son en realidad: así, si el 14 mm equivale a un 28 mm el 20 mm equivale a un 40 mm (además de su mayor luminosidad, de casi un punto más). Como referencia intermedia, el M.Zuiko Digital 17 mm f/2,8 equivale a un 34 mm.

Ahora bien, si somos observadores, podremos ver que ninguno de estos objetivos compactos tipo “pancake” incorpora estabilización en su barrilete y la razón –al menos de momento– no es otras que simplemente no existe espacio suficiente para albergar el mecanismo de lentes móviles.
Ello pondría en valor una de las ventajas del sistema Micro Cuatro Tercios y la compatibilidad entre Olympus y Panasonic: poder utilizar los Lumix G 20 mm f/1,7 y Lumix G 14 mm f/2,5 sobre los cuerpos estabilizados de Olympus. Pero… ¿se extiende esa compatibilidad al 100% de las funciones? En teoría, ya sabemos que no, pero siempre puede haber sorpresas.



Ø 55,5 x 20,5 mm

Lumix G 14 mm f/2,5 ASPH «pancake»: en la práctica

Cuestión de proporciones
El Lumix G 14 mm f/2,5 es pequeño, muy pequeño… ¿hace falta decirlo?
Y ese es parte de su atractivo, además del ya comentado sofisticado diseño óptico, que promete –en teoría– altas performances.


«Mujer elefante, hombre ratón»… así, no

«Mujer ratón, hombre ratón»… así, si

Ahora bien, en cuanto lo acoplamos sobre un modelo tal como –por ejemplo– una Panasonic Lumix DMC-GH2 nos acordamos de inmediato de las antiguas lecturas del Kamasutra, y de conceptos tales como “mujer elefante/hombre ratón” y viceversa: definitiva y estéticamente no se trata de una combinación afortunada, y parece claro que estos objetivos de tipo pancake están pensados primordialmente para emplearse en combinación con cámaras tales como la GF2, GF1 o las Pen E-PL o similares. Otra cosa no tendría ventaja, salvo que –por ejemplo– las prestaciones de este pequeño objetivo superasen con mucho las de uno de los objetivos zoom estándar como por ejemplo el discreto Lumix G 14-42 mm f/3,5-5,6… cosa que está por ver.

Perspectiva
De siempre, se habla, por parte de los más puristas, de las ventajas de las focales fijas, y en más de un sentido se trata de un planteamiento certero… salvo que ya hayamos sido “corrompidos” por el uso frecuente de los polivalentes zoom.
Así, acoplar sobre nuestra cámara el equivalente a un 28 mm fijo, con su perspectiva bastante acusada, supone todo un esfuerzo de… digamos, aclimatación, por no decir reeducación. Y pensamos que se trata más de una cuestión de “combinación” que de concepto: estamos más acostumbrados a portar objetivos zoom en cámaras de pequeño tamaño, tales como compactas y M4/3 que en cámaras de mayor entidad, tales como réflex “de 35 mm”, o cámaras de formato medio o grande.
El 14 mm f/2,5 de Panasonic, pronto nos obliga a tomar decisiones rápidas en lo que se refiere a alternativas:

• Aprovechamos su perspectiva dinámica para crear tensión entre primer plano y fondo
• Tratamos de evitar las acusadas líneas convergentes manteniendo la cámara nivelada
• Utilizamos esas líneas como parte de la composición
• Abandonamos la idea de la toma y pasamos a otro… tema
• Abandonamos esta óptica y acoplamos el mucho más versátil 14-42 mm que también incluye ese extremo de focal

Con el 14 mm f/2,5 de Panasonic podemos encontrarnos con una dificultad adicional a la hora de establecer relaciones entre primer plano y fondo: con sujetos de formas geométricamente reconocibles, la distorsión en barrilete pronto se deja ver si nos aproximamos a esos sujetos o partes de ellos. Ya debería ser sabido que el grado de  distorsión de los modernos objetivos asimétricos no es constante, sino que depende de la distancia…

Como vemos, aunque no vamos a descubrir nada nuevo, la disciplina exigible a un fotógrafo para utilizar focales fijas es notable y la infidelidad está siempre al acecho.

Enfoque
En cuanto a la rapidez y precisión de enfoque, nada que objetar, antes bien, todo lo contrario.
Y si deseamos, para una situación particular, quizá una toma estática con un primer plano, realizar el enfoque manualmente, el sistema de ampliación temporal de la imagen, disponible tanto en cámaras de la propia firma como las Olympus, nos facilita la operación.
Además, en aquellos modelos de cámara dotados de pantalla táctil, resulta muy cómodo poder “arrastrar” con el dedo el punto de enfoque hasta aquel de nuestra elección.

Calidad de imagen, visual
Al margen de la distorsión comentada, visualmente la calidad de imagen ofrecida por el Panasonic G 14 mm f/2,5 es muy alta, con buen color, elevado contraste y –muy importante en un angular– buena resistencia contra la luz parásita debida a posibles reflejos internos.

Panasonic Lumix G 14 mm f/2,5 ASPH «pancake»: rendimiento óptico

Llegado el momento de pasar este objetivo por nuestros bancos de prueba no hemos resistido la tentación de compararlo con objetivos que pudieran ofrecer también esa focal de 14 mm.
Las pruebas han sido tan extensas que solo ofrecemos aquí lo que en nuestra opinión es más relevante, y es la comparación con el extremo de 14 mm del zoom estándar Lumix G Vario 14-42 mm f/3,5-5,6.

Para los amantes del MTF (*), datos oficiales de la firma. El astigmatismo (separación entre línea continua y punteada) estaría relativamente bien controlado, pero la caida de centro a esquina es apreciable ya desde el campo medio del fotograma. Los valores del gráfico (azul para el contraste, rojo para la resolución) son para f/2,5

Resolución
Como podemos ver a través del gráfico, la resolución en el centro es ya alta a plena abertura, y si bien decae muy ligeramente para f/2,8 y f/4, se recupera para f/5,6 y alcanza su valor máximo para f/8. A partir de ahí decae, se podría decir que se desploma debido a los efectos de la difracción, para f/11, f/16 y sobre todo f/22.
En las esquinas, la resolución es apreciablemente menor que en el centro, alcanzándose los mejores valores para f/2,5 y f/2,8.
Los efectos de la difracción son también dramáticos para f/16 y f/22.
Podemos recordar que una regla práctica nos indica que, en un objetivo, podemos esperar las malas influencias de la difracción para aberturas de valor numérico aproximado al hecho de dividir la focal del objetivo por cuatro, y por tanto, en este objetivo sería de temer su aparición ya desde f/4, como de hecho vemos que ocurre para las esquinas, si bien para el centro la ingeniería óptica de las modernas lentes y el buen mecanizado de las palas del diafragma hace milagros.
Ahora bien, pensamos que los ingenieros responsables de la firma deberían eliminar el valor de f/22, tal como han hecho, desde hace décadas los creadores de la mayoría de los angulares, no ya de 14 mm, sino de 28 mm de focal.

Comparado con el Lumix G Vario 14-42 mm f/3,5-5,6 a 14 mm
Para este objetivo zoom polivalente, y a la focal de 14 mm, comparándolo con el objetivo de focal fija, podemos observar que si bien el rendimiento en el centro es ligeramente más bajo, es más homogéneo y progresivo, mientras que en las esquinas, superada la plena abertura de f/3,5, ¡es claramente superior para todos los valores!
Eso si, con la difracción, al igual que en el caso de la focal fija… bromas pocas: los valores de f/16 y sobre todo f/22 no son precisamente recomendables.

Viñeteado
A la hora de examinar el viñeteado del Lumix G 14 mm f/2,5 ASPH, y sobre todo si lo comparamos con el del Lumix G Vario 14-42 mm f/3,5-5,6 a 14 mm, podemos observar que diseñar y utilizar un objetivo compacto, de tipo “pancake”, tiene su precio: el viñeteado es claramente superior, y no solo a la plena abertura de f/2,5 (el zoom arranca en f/3,5), sino para todos los valores.
Las leyes ópticas son difíciles de circunvalar, y con un objetivo pancake, tan corto, y de focal reducida, resulta problemático hacer llegar bien luz a las esquinas, al contrario que con diseños más telecéntricos. Se trata de algo que ya vimos con ocasión de nuestra prueba del 16 mm pancake de Sony. (***)
Así, por tanto, en cuestión de viñeteado, el modesto zoom Lumix G Vario 14-42 mm f/3,5-5,6 bate al pancake de la firma y focal de 14 mm.

Aberraciones cromáticas: control

Siempre resulta interesante comprobar no solo el nivel de aberraciones cromáticas, sino –especialmente– la manera en la que el firmware de la cámara trata de controlarlas.
En nuestro caso, ofrecemos imágenes reales del punto del campo donde se hacen más visibles en el caso del Lumix G 14 mm f/2,5 ASPH, que es la esquina, y precisamente a f/2,5.
Cada uno tendrá su propia opinión, pero parece que el procesado en cámara es bastante bueno, aunque el que se puede conseguir en ACR nos parece un poco mejor.
Aunque no mostramos aquí los resultados por tratarse de sensores de distinta resolución los de la Panasonic GH2 y la Olympus E-PL1, hemos probado el Lumix G 14 mm f/2,5 ASPH sobre esta última, y tenemos la satisfacción de poder comentar que los JPEG obtenidos son tan limpios en la cámara «ajena» como en la «propia». ¿Será verdad que se está avanzando en la compatibilidad total entre las dos firmas?


A la izquierda el archivo RAW; a la derecha, el JPEG de cámara: la mejora es evidente, pero quizá mejorable


A partir del RAW, procesado en ACR

Distorsión
Ya hemos comentado que en la aplicación práctica, en sujetos más bien próximos, la distorsión en barrilete del Lumix G 14 mm f/2,5 ASPH es bastante apreciable, pero es mejor referirnos a las pruebas de laboratorio, a distancias normalizadas

A esas distancias normalizadas, la distorsión que acusan las imágenes producidas por el Lumix G 14 mm f/2,5 ASPH es también algo mayor que la que muestra el pequeño zoom estándar Lumix G Vario 14-42 mm f/3,5-5,6 a la focal de 14 mm, si bien la diferencia no parece muy acusada.
Probablemente es en base a ello por lo que Panasonic habla de “la baja distorsión” de su corto pancake en los folletos promocionales.
Sin embargo, tal como hemos avanzado, es a las distancias más cortas cuando se hace más apreciable. Y lo malo es que las focales cortas incitan a aproximarnos a los sujetos a fin de establecer relaciones de perspectivas dinámicas.
Probablemente, a la inmensa mayoría de los fotógrafos, salvo a los interesados en fotografía arquitectónica, no les preocupe el comportamiento del –por otro lado– muy simpático Lumix G 14 mm f/2,5 ASPH.
Se trata de un objetivo ideal como acompañante de cámaras como la GF1, GF2 y quizá de alguna otra de pequeño tamaño que pueda presentar la firma a no mucho tardar.

Pero nos atrevemos a sugerir a los ingenieros de la firma, una actualización de firmware que mejore la corrección de la distorsión a todas las distancias.
Luego, más adelante, ¡retomaremos el tema de ese deseado “Tilt & Shift”!

(*) MTF para «dummies»
(**)
Olympus PEN F
(***) Prueba técnica del Sony E 16 mm f/2,8 «pancake»

Lumix G 14 mm f/2,5 ASPH «pancake»: ficha técnica

 

Objetivo
Panasonic Lumix-G 14 mm f/2,5 ASPH. Pancake
Cobertura Micro Cuatro Tercios (Ø 22,5 mm)
Focal 14 mm
Focal «equivalente» 28 mm
Ángulo de toma diagonal 75º
Abertura máxima f/2,5
Abertura mínima f/22
Lentes/grupos 6/5
Lentes especiales 3 lentes aesfericas (en rosa, en el esquema)
Revestimientos Multirrevestimientos
Numero de palas en el diafragma 7 (abertura circular)
Distancia mínima de enfoque 18 cm
Escala máxima de reproducción 0,10 x (0,20 x equiv. en «35 mm»)
Estabilizado No
Enfoque AF y manual
Rosca para filtros 46 mm
Cuerpo (construcción) NI
Ø x largo (Aprox.) 55,5 x 20,5 mm
Peso 55 gramos
Montura, metálica Micro Cuatro Tercios
Accesorios incluidos Tapas y bolsa
Precio aproximado 310 €

Panasonic Lumix G 14 mm f/2,5 ASPH: tomas de campo

 

       

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