Pentax Q: la Prueba

La Pentax Q es –al menos por el momento– la más pequeña de las cámaras CSC (1) de las disponibles en el mercado. Dotada de un captor de 1/2.3”, es también la cámara digital con óptica intercambiable dotada del sensor de menor tamaño, pero a pesar de ello, de dimensiones considerablemente más generosas que las de los sensores las cámaras compactas al uso, incluso las de alta gama (2)
Ahora publicamos la primera prueba a fondo de esta Pentax Q incluyendo datos cuantificados acerca de la única óptica disponible actualmente: el SMC Pentax Standard Prime 8,5 mm f/1,9, equivalente a un 47 mm f/1,9

Salvo indicación en contra, todas las imágenes © DSLR Magazine


Pentax Q: una nueva especie, o una especie renacida

Las cámaras son un poco como las personas: una cosa es verlas en fotografía y otras encontrarte con ellas… en persona. Unas ganan y otras pierden con el encuentro, y en nuestra opinión la pequeña Pentax Q es de las que ganan, con claridad.

Pero no es menos cierto que los que llevamos en el Sector unas cuantas décadas, tenemos nuestro corazoncito y eso influye, y en esta Pentax Q nos hemos reencontrado en cierta forma con una vieja amiga de la época fílmica, con la SLR miniatura Pentax Auto 110.
Y no hablamos de la pequeña compacta que imita sus líneas, la Pentax Optio I-10 (*), sino del propio concepto de las Pentax Q y Pentax Auto 110: ambas unas cámaras muy bellas, muy pequeñas, con objetivos intercambiables y accesorios diminutos, e incluso con una obturación muy original, doble en el caso de la Pentax Q y central en el propio cuerpo en la Auto 110.

 

Nos atreveríamos a decir, con todas las salvedades que imponen el paso de más de cuatro décadas y de lo fílmico a lo digital, que el sistema Pentax Q es –conceptualmente– el sistema Pentax Auto 110 de la era digital: atrevido, único, “chic”, muy japonés en el sentido de la joven elegancia actual que puebla en sus salidas de compras las tiendas más modernas de Tokyo y Yokohama. Y por todo eso, bastante difícil de entender para un público europeo.

Pero de momento, vamos a meternos en una prueba sería, pues de lo que se trata, además de “sacar al campo” a la Pentax Q, es de poner a prueba su objetivo bajo estrictas condiciones de laboratorio.

Pentax SMC Q 01 Standard Prime f/1,9

A fin de tratar de comprender el comportamiento de este objetivo equivalente a un 47 mm f/1,9 debemos tomar conciencia de que estamos ante un 8,5 mm f/1,9, con todo lo que ello supone de proximidad al plano focal del captor de 12,4 megapíxeles y formato 1/2.3”.
Teniendo en cuenta que según las normas ópticas que en la práctica rigen el comportamiento de los objetivos en su relación entre focal y aparición de los efectos negativos de la difracción, podría estimarse que el simpático Pentax SMC Q 01 Standard Prime f/1,9 podría experimentarlos a partir de una abertura de diafragma de aproximadamente f/2,8, y por ello no debiera de extrañarnos que el diafragma de esta miniatura óptica cierre solo hasta f/8 (3) y por eso dispongamos –vía menú– de un filtro de densidad neutra interno que “resta” el equivalente de 2,5 pasos de diafragma.


A la izquierda, un sensor Micro Cuatro Tercios, y la derecha el de 1/2.3″ de la Pentax Q

Reseñar igualmente, que la profundidad de campo ofrecida por la combinación de focal y diagonal de captor se estima en aproximadamente 5,6 veces mayor que la ofrecida por el formato clásico de 24 x 36 mm (“full frame”) en configuración de 35 mm y 2,8 veces más que el Cuatro Tercios y por ende el Micro Cuatro Tercios.
Con una buena dosis de “educated guess”, podríamos atrevernos a decir –en una primera fase aproximación, que emplear una abertura de f/1,9 con este 8,5 mm (equivalente a un 47 mm) sobre la Pentax Q equivaldría –en términos de profundidad de campo– a “cerrar” hasta f/8-5,6 para un sistema tradicional de 35 mm.
Tremendo, ¿no es así?
Positivo si pensamos que fotografiar a f/1,9 nos permitirá operar a ISO 125, 160 o 200 en situaciones impensables para otros sistemas.
Lo es menos si deseamos foco selectivo, y para eso Pentax ha implementado un modo “BC” (“bokeh control”), una suerte de filtro digital creativo que desenfoca a voluntad las zonas alrededor del sujeto principal. Se trata de algo ya preexistente y un recurso que hay que aprender a saber manejar.

Pentax SMC Q 01 Standard Prime f/1,9: calidad de imagen

Pero… ¿qué calidad de imagen ofrece este objetivo?
Cabe recordar, una vez más, que los resultados que ofrecemos en DSLR Magazine son –salvo indicación en contra– los resultados ofrecidos por un objetivo en concreto sobre un captor determinado. Los resultados son comparativos entre si entre todos los realizados por nosotros, según nuestros rígidos estándares, pero no con los realizados y oublicados por otros medios distintos a DSLR Magazine.
Los test de resolución nos indican el detalle que sería capaz de resolver cada una de las combinaciones citadas (objetivo y captor), para reproducir un sujeto del mismo tamaño y al mismo grado de ampliación.

A la hora de examinar los resultados del SMC Pentax Standard Prime 8,5 mm f/1,9 hemos tenido ocasión de intuir el proceso de elaboración del diseño óptico por parte de los desarrolladores del mismo, del captor y del firmware de corrección del objetivo, que en nuestra opinión han debido de trabajar en equipo muy cerrado.

Pentax SMC Q 01 Standard Prime f/1,9: viñeteado

En esta ocasión comenzamos por examinar, en lugar de la resolución, el viñeteado.
Tanto a través del GIF animado, como del propio gráfico, podemos apreciar que es en grado extraordinariamente bajo.
Claro, podríamos pensar quizá, se deba a que se trata de resultados JPEG, donde el firmware, con la cámara en modo de corrección de la distorsión, ha realizado ya una importante corrección general….

Pero si examinamos atentamente los archivos DNG (esto es, los RAW de la Pentax Q) tendríamos ocasión de comprobar dos factores:

 

a) El viñeteado es muy bajo también antes de que el firmware realice corrección alguna

b) La distorsión en barrilete es cierta y especialmente acusada.

Aquí es donde comenzamos a atar cabos y recordamos que –desde un punto de vista de diseño óptico– si se deja un cierto grado de distorsión en barrilete –los “Ojos de Pez” serían un ejemplo extremo– el viñeteado puede reducirse, hasta el punto de que llegados al extremo citado, se puede dejar en prácticamente cero.

Nos gustaría poder hablar en persona con los diseñadores para la Pentax Q de los parámetros antes citados, pero estamos casi convencidos de que han realizado un auténtico encaje de bolillos para conseguir unos resultados soberbios en ausencia de viñeteado y en corrección de la distorsión con una combinación en equilibrio de óptica y firmware. Sobre todo si añadimos que la corrección de aberraciones cromáticas y del ya de por si muy bajo astigmatismo, es además muy buena. Cuestión aparte es el comportamiento del firmware en lo que se refiere a gestión de la imagen en si, en JPEG, pero ese aspecto lo tratamos en un distinto apartado.

Lo que nunca haríamos, como usuarios de la Pentax Q es poner en “OFF” la corrección de distorsión, desde luego…

¿O quizá si?

Hay que tener muy presente que la Pentax Q es una suerte de “nueva especie”, una cámara muy lúdica, que tiene como parte de su “target” a aquellos usuarios que quieren experimentar con ópticas de las que vienen en llamarse “Toy Lens”, u “objetivo de juguete”, y que entre las ópticas que pronto ofrecerá la propia Pentax figuran dos Toy Lens, uno tele y otro angular, además de un Toy Lens Fish Eye.


© Pentax Co.

Por tanto, pensamos que el firmware de corrección de los objetivos dará un… juego muy estudiado, no ya con los dos objetivos “serios” sino también con los Toy Lenses y lo que venga.


© Pentax Co.

De momento, Pentax ha optado por un sistema muy original de facilitar a los usuarios la identificación y uso de sus objetivos y es la de añadir un numero a cada nombre, así si el objetivo estándar de alta calidad, el SMC Q 01 Standard Prime f/1,9 lleva el numero uno, el zoom estándar también de alta calidad es el SMC Q 02 Standard Zoom 5-15 mm f/2,8-4,5 y lleva el numero 2, mientras que los Toy Lenses llevan los números 3, 4 y 5.

Ya hemos comentado los magníficos resultados en el apartado del viñeteado y ahora vamos con la resolución.

Pentax SMC Q 01 Standard Prime f/1,9: resolución

Con la práctica, el conocimiento histórico y el correr del tiempo hemos llegado a la conclusión de que las cámaras digitales no son tan distintas de las fílmicas a la hora de reproducir los detalles de una misma escena: para una densidad de píxeles suficiente (“grano de la película”) cuanto mayor sea el formato, mejores serán las posibilidades de descripción de detalle, si la óptica es también suficientemente buena. Por eso, entre otras razones más comerciales o de movilidad, con la película, unos trabajos se hacían en 35 mm, otros en formato medio y otros con placas.

Si observamos el gráfico de resolución de la Pentax Q veremos… bastantes cosas.

Primeramente, que la resolución final del conjunto objetivo-sensor, es inferior, comparativamente, a lo ofrecido por cámaras de reciente generación y con captores  de tamaño considerablemente mayor (3,87 x en superficie), como pueden ser los Micro Cuatro Tercios (13 x 17,3 mm), pero si tenemos en cuenta que estamos hablando de una “reproducción” al mismo tamaño, la cosa no está nada mal: hasta no superar hacia abajo la barrera de las 20 L/mm se considera una calidad suficientemente buena para fines meramente fotográficos.

En segunda observación podemos comprobar que existe bastante diferencia entre centro y esquinas, lo que no debiera extrañarnos mucho dada la corta distancia focal y la muy corta distancia entre montura y sensor (“flange distance”).
También podemos ver certificada la inmutabilidad de aspectos tales como la difracción: aparece ya desde f/5,6 y a f/8 deja notar mucho sus efectos, en pérdida de resolución y sobre todo contraste. Ello puede observarse incluso en la última pantalla del GIF animado de viñeteado.

Nos hemos tomado el trabajo de comprobar si el filtro de densidad neutra afectaba o no a los resultados, y si seguimos las pistas de la barra de color amarillo, podemos observar que ejerce una muy ligera influencia negativa desde f/2,8.


Una abertura pentagonal, pero casi circular merced al elaborado perfil de las palas

Visto así, de una manera tan técnica más de uno podría ver la botella medio vacía, pero nosotros la vemos casi llena: el rendimiento está muy bien ya desde f/1,9 y si deseamos lo máximo quizá optaríamos por f/4 sin el filtro de densidad neutra, y a partir de ahí evitar f/8 si es posible, utilizando el filtro ND.
¿Lo mejor del concepto de este objetivo?
¡Poder fotografiar constantemente a f/1,9! Y ello significa poder fotografiar con ajustes ISO bajos incluso en situaciones de luz muy pobres.

Pero debemos hablar del manejo de esta pequeña joya.

Pentax Q: manejo

Los mandos
Es cierto que la cámara es pequeña, muy pequeña (99 x 58 x30 mm), pero no le falta –casi– de nada. Es cierto que una segunda rueda además de la posterior (¿debajo?) le hubiese venido muy bien, pero es que ya es una heroicidad haber conseguido meter en ese cuerpo tan pequeño todo lo que se ha metido.

Dial de modos
En el dial de modos, de estupendo tacto, encontramos el tradicional “surtido PASM”, y además, el modo de vídeo, el totalmente automático el de escenas (SCN) y el de control de desenfoque “BC (“bokeh control”). Una vez dentro de cada modo, la generosa rueda trasera –excelente tacto también– hace maravillas.

Si acaso, exige un cierto contorsionismo táctil, en el modo manual, pasar la acción de la rueda de control de tiempo de obturación a valor de diafragma, para lo que hay que pulsar alternativamente el botón de compensación de exposición. Pero poca pega más podemos citar.
Sobre todo, porque al dorso tenemos pulsadores específicos para los ajustes ISO, modos de secuencia, ajustes de blancos y opciones de flash. Flash del que hablaremos aparte.

Además del pulsador de acceso a menú principal y pulsador de menú rápido/OK, como podemos observar a través de las fotografías, existe un pulsador verde, al que, más allá de sus labores de borrado en modo de reproducción, podemos asignar un gran numero de funciones. Y con el pulsador INFO, como ya es habitual, podemos variar la representación de información en la pantalla: histograma, avisos de luces quemadas/sombras empastadas, retículos diversos, etc.
Y aún hay más.

Porque en la parte frontal, encontramos un peculiar dial con posiciones del 1 al 4 además de la posición “desconectado”.
Por defecto viene asignado a modos de “Efecto Inteligente”, que incluye filtros creativos como primera opción (incluyendo el modo de “película cruzada”), pero en nuestra opinión, lo mejor de este selector es que permite también la asignación de otras funciones asignables, siempre, claro está, de cuatro en cuatro.

Vista en pantalla de parte de la «oferta» accesible a través del dial frontal: la posición X :Y nos permite cambiar rápidamente de proporciones de formato

En nuestro caso, decidimos asignarle los formatos de toma (“X:Y”), pues personalmente hemos comprobado que –habiendo utilizado en fílmico todos los habidos y por haber– en digital nos resulta muy familiar y divertido, como en el caso de esta Pentax Q, poder pasar con un solo clic de ese cómodo dial frontal, al formato 1:1 (9 Mpx.), o al 3:2 (10 Mpx.) o al 16:9 (9 Mpx.) desde el 4:3 clásico (12 Mpx.)
Desde luego, lo que más nos ha gustado del manejo de esta minúscula Pentax Q es la diversidad de botones acceso directo, el dial frontal programable y la rueda posterior.
Y no falta una opción que recordamos vimos por primera vez en una SLR de Pentax en una PMA: podemos estar fotografiando en JPEG y con una pulsación del botón trasero asignable, pasar para una o varias tomas a RAW.
Y por supuesto, podemos desde el menú fotografiar simultáneamente en RAW y JPEG.

Modos de enfoque
La Pentax Q nos ofrece autoenfoque, con una buena selección de opciones de puntos de enfoque, así como modo de enfoque manual.
En el modo de autoenfoque, hemos podido comprobar una buena rapidez en situaciones de luz normales o relativamente bajas, y una mayor lentitud en situaciones de baja iluminación. Se nota que la gama operativa es de 1 a 18 EV, cuando sería bueno que bajase a 0 EV.
La velocidad de autoenfoque, siendo buena, no llega a la casi sorprendente efectividad de la que gozan las últimas creaciones en Micro Cuatro Tercios.
En lo que respecta al modo de enfoque manual, está bien tenerlo, desde luego, pero la ampliación máxima de ayuda el enfoque en ese modo, de 4x máximo (hay una opción 2x), con la pantalla posterior de 460 Kpx., no ayuda precisamente. De hecho, en nuestras pruebas técnicas de laboratorio llegamos a conseguir siempre mayor nitidez dejando operar al sistema AF que tratando de “mejorarlo” nosotros en manual.

Rendimiento del sensor

Algunos considerarán que éste es el punto clave de la Pentax Q, una aproximación que aún siendo predecible, se aparta de la esencia de esta tan especial camarita.

Lógicamente, no podíamos dejar de examinar este aspecto, del CMOS retroiluminado de la Pentax Q, el primero en su tamaño del entorno de los 12 megapíxeles y que no sería de extrañar se montase también –o una variante del mismo– en algún nuevo sistema CSC próximo a presentar.

Hemos realizado numerosas tomas a lo largo de toda la gama ISO ofreciendo, como siempre, rigurosas muestras comparativas y también imágenes obtenidas en “fotopaseos” a través de la galería online exclusiva.


Fácilmente conmutamos entre los diferentes valores ISO desde la rueda de control

Por cierto que la elección de la sensibilidad ISO no puede resultar más cómoda: basta pulsar el botón ISO y aparecerán en pantalla unas enormes banderolas en las que podemos elegir, girando la rueda trasera, bien los límites del ISO automático, bien el ajuste ISO que deseamos emplear para una situación concreta. Existen algunas limitaciones, como por ejemplo en el modo Manual: 250 a 6.400 ISO, y con cierta lógica en el modo HDR (ver más adelante).


Pincha para acceder a la prueba de señal / ruido

En complemento a la imagen comparativa, trazamos algunas notas que nos parecen pertinentes para la ocasión. En primer lugar, so pena de ser insistentes en ello a lo largo de todo el artículo, no olvidemos el dispositivo o mejor, el sistema, que estamos testando. Exigir calidades propias de captores mayores es a nuestro juicio perder el rumbo y ante todo no ponderar las verdaderas virtudes que la, realmente curiosa, Pentax Q nos pueda aportar.

Aclarado esto último, metidos de lleno en la prueba que nos ocupa, tenemos que comentar que en el desarrollo de la misma incorporamos una variable poco común: dos reveladores RAW distintos, esto se justifica ante todo por la notoria diferencia que entre ellos hemos detectado, sin ser ninguno de los dos mejor o peor de manera absoluta.

Al ser un arquitectura RAW común, en concreto bajo la tipología DNG de Adobe, podemos procesar los RAW de esta novísima Pentax Q sin demora o actualización alguna, igualmente contamos con una versión extraída desde la última versión del revelador RAW Silkypix – programa incluido con la cámara. Para cerrar el círculo, nada mejor que visualizar en oposición los JPG directos de cámara.

Con estas tres versiones, DNG procesado en Adobe Camara RAW (ACR), DNG desde Silkypix y JPG calidad alta directo de cámara, procedemos a analizar las capacidades descriptivas del sistema ( óptica / captor / procesador), la ausencia o presencia de correcciones ópticas mediante posproceso digital y por supuesto la relación señal / ruido para toda la gama de valores ISO disponibles en modo de toma manual ( 250 – 6400 ISO ), en resumen y para ser más claros, exponemos nuestro análisis por puntos:

– Desde la plataforma de Adobe Camara Raw, las tres zonas analizadas gozan de mayor nitidez, mejor saturación y menor ruido cromático. Sobre esto último sin ser por ello un defecto, más bien lo contrario, la pauta de ruido electrónico es presente, ante todo en luminancia, y visible ya desde valores moderados (800 ISO), pero a nuestro juicio más nítida, menos «suavizada» que lo conseguido con Silkypix, más aún respecto a los JPG directos de cámara, que cuentan con un sobre procesado excesivo, hablaremos de ello en un punto aparte. La nitidez se beneficia de este buen procesado de ruido, sin mermar el rendimiento que la óptica describa entorno a los detalles más sutiles, algo que por contra no puede decir, ni el procesado desde Silkypix y aún menos los JPG. Por omisión –al menos bajo la versión ACR actual– los DNG no entendieron los matices de corrección óptica vía postproceso digital, sin llegar a corregir la acusada distorsión geométrica de este Pentax SMC Q 01 Standard Prime f/1,9, y lo mismo podemos decir de las aberraciones cromáticas.

– En relación al procesado bajo plataforma Silkypix, podemos deducir por los parches una especie de término medio, entre lo que parecen «esconder en bruto» los DNG al amparo de ACR y la versión que de él nos ofrece en versión JPG el procesador de la cámara. En conclusión, tenemos un matiz moderado de nitidez, algo menos que en ACR pero mayor que los JPG, idéntica ecuación para el color y relación de ruido electrónico, existiendo de momento mucha distancia en este último punto desde la arquitectura RAW (sea cual sea el editor) respecto al JPG, por ser éste demasiado «blando» y excesivo en su filtrado. En otro orden de cosas, la corrección óptica mediante algoritmos digitales si que está activa, tanto para las correcciones geométricas como para las aberraciones cromáticas. Es por ello un termino medio de compromiso, entre las tres variables analizadas.

– Por último nos encontramos los JPG directos de cámara, entendemos que la recién incorporación del sistema pudiera condicionar la calidad de los archivos aportados, ya que nos encontramos ante un firmware, si bien definitivo, algo prematuro y que entendemos, al ver el potencial de los archivos «en crudo» pudiera mejorar todavía mucho en sus posteriores revisiones. En nuestra opinión debiera mejorar la saturación del color, la nitidez general y ante todo moderar y afinar el sistema reductor de ruido del procesador, ya que aún en sus ajustes más normales, confunde ruido con imagen y «obsesionado con la limpieza» termina por hacer una especie de «lifting digital» a nuestros archivos, que quedan algo deslucidos… cual Cher octogenaria a golpe de bisturí.

En cualquier caso, los resultados obtenidos en especial bajo editores RAW –y estamos ante una versión de firmware 1.0– son muy dignos, y nos atreveríamos a utilizar hasta 1.600 ISO con cierta tranquilidad. Pero es que por otro lado, al menos mediante el objetivo SMC Pentax Standard Prime 8,5 mm f/1,9, en pocas ocasiones vamos a tener que usar ese valor, ya que nos encontraremos, o más bien nos sorprenderemos en más de una ocasión de estar haciendo fotografía nocturna a mano alzada a 200 ISO, gracias poder usar de forma constante esa abertura de f/1,9.

A ello apoya el excelente sistema de estabilización por desplazamiento del sensor, que merced al pequeño tamaño, masa e inercia del mismo, actúa con magnífica reactividad: hasta cuatro puntos anuncia la firma y hasta 3 hemos podido confirmar.

Podemos ir avanzado que la Pentax Q es algo así como el resurgir digital de una nueva especie y desde luego que a más de uno le costará meterse en la cabeza que se trata de un pequeño artefacto tecnológico de difícil comparación, por más que incluso desde la propia DSLR Magazine nos veamos obligados “por demanda popular” a realizar algunas comparaciones “lado a lado”.

Modo HDR

Uno de los modos de escena (SCN) cuyos resultados más nos han interesado es el de “HDR”.
En este modo, que no es nuevo en si, la Pentax Q dispara en rápida secuencia tres tomas  (sombras, tonos medios y luces) y las funde en un JPEG en pocos segundos de proceso.


Sin HDR


Con HDR

Lo que es muy notable en la Pentax Q es que lo hace… ¡muy bien! Sin exageraciones irreales.
Y además, la secuencia es tan rápida que aunque aparezcan en la escena personas en movimiento no se produce solapamiento perceptible.
Ya que hablamos de rapidez, quizá convendría extenderse sobre el tema.

Disparo, obturador y sincro de flash

El disparo de la Pentax Q nos ha gustado, por la dureza a nuestro juicio justa de su disparador, que nos recuerda a los mejores mecánicos de otrora, y por el poco retardo en la respuesta.

El sistema de obturación es en realidad algo a explorar más profundamente en el futuro –solo hemos dispuesto de la cámara 48 horas– pues es doble: central en algunos objetivos, como es el caso del SMC Pentax 01 Standard Prime 8,5 mm f/1,9 y el SMC Q 02 Standard Zoom 5-15 mm f/2,8-4,5, y por otro lado electrónica para aquellos objetivos que carecen de esa obturación central… y también, mediante menú para los que gozan de ella, anulándola. Y cuando hablamos de “electrónica” es a través del propio captor.




Los tiempos de obturación disponibles pueden variar ligeramente según modos de exposición, pero son de 1/2.000 de segundo a 30 segundos (mas “B”) en el primer caso, y de 1/8.000 de segundo a 30 segundos con la obturación electrónica. (de 1/8.000 a 2 segundos con Toy Lenses).
Muy interesante, sobre todo teniendo en cuenta que podemos sincronizar el flash de la cámara hasta 1/2.000 de segundo y los externos hasta 1/250 de segundo.

El flash, por cierto es un caso un tanto único: podemos utilizarlo tanto en su posición retraída, con en su posición que llamamos “transformer”, extendido en su peculiar brazo articulado. Su cobertura es para un 28 mm equivalente y el numero guía de 7 para ISO 200.

Pentax Q: información en pantalla

La información en pantalla, en modo de visualización, de la Pentax Q no tiene nada que envidiar, antes al contrario, de lo que puedan ofrecer cámaras más grandes, y además, aunque el monitor es de resolución media (460 Kpx.) el tamaño es bueno y la calidad visual de imagen excelente.

Primera pantalla (a través de «INFO») en modo reproducción: los avisos de luces quemadas en rojo y los de sombras empastadas en amarillo: calidad visual excelente

Segunda pantalla (a través de «INFO») en modo reproducción: histogramas en color e histograma general


Tercera pantalla (a través de «INFO») en modo reproducción: no falta detalle

Vídeo
En cuanto a la función de vídeo, pensamos que no se puede pedir más dado el tamaño de la cámara: 1920 x 1080p a 30 f.p.s.


En la parte inferior: puertos HDMI y PC/AV

No existe pulsador específico, pero es que hay que ser razonables: dadas las minúsculas proporciones de la camarita, no hay sitio para ponerlo y si lo hubiese, no tenemos –al menos nosotros– el mini-apéndice extra para manejarlo.

Alimentación

La Pentax Q obtiene su energía a partir de la delgada batería D-LI68, para la que la firma otorga capacidad suficiente para 250 tomas según normas CIPA.
Y la firma no engaña, y resulta, en nuestra experiencia una capacidad bastante corta y resulta fácil agotar la batería en un fotopaseo (“fotowallk”). También es cierto que puede ser más una cuestión del ajuste de aviso de nuestra unidad de prueba, que nos dejó seguir haciendo fotos largo tiempo después de mostrar el aviso de “batería totalmente descargada”. En todo caso, como con toda cámara digital, se impone llevar con nosotros, siempre, una batería de recambio.

Modo «transformer»: parece casi increible que en una cámara tan pequeña quede espacio para algo más que la batería y la tarjeta de memoria, en este caso de tamaño normalizado SD, no una tarjeta mini de teléfono móvil. Como en el caso de todas las cámaras modernas que graben vídeo, emplear la tarjeta más rápida y fiable posible es fundamental. Igualmente si queremos sacar el máximo partido de los 5 f.p.s. de los que es capaz la Pentax Q. Y además, otro lujo: puertas independientes para tarjeta y batería.  Y del flash no hablemos….

Lo que echamos en falta
Personalmente, lo que “nos falta” en la Pentax Q, por el momento no radica en la cámara en sí sino en lo que vamos a llamar “la envoltura”: alguien con mucho gusto, la propia Pentax o uno de los nuevos diseñadores japoneses de moda para accesorios fotográficos, debería ofrecer pronto un estuche miniatura, totalmente dedicado, con alveolos y sujeciones para la cámara, todos sus pequeños objetivos y accesorios.
Algo en cuero o moderno material “hi-tech”, y muy “caracterizado”: no tiene mucho sentido entrar en un sistema tan peculiar y llevar esas miniaturas perdidas en bolso fotográfico cualquiera. ¿Quién será el primero?

Conclusiones, precios y otros asuntos

Es obvio, nuevos sistemas, implican nuevas maneras de entenderlos, de valorarlos… o eso debiera de ser. El carácter lúdico estuvo presente en el mundo de la fotografía desde sus inicios, las Brownie dan ya buena cuenta de ello y pese que a muchos puristas les pese reconocerlo, el mercado a nivel internacional se mueve, en volumen y cifras, a través del mundo amateur.

Tenemos claro que las diferencias socio-antropológicas condicionan los gustos y exigencias de cada terreno, dispositivos que para nosotros no tendrían sentido son récord anuales de ventas en países asiáticos, de la misma manera que el «bipartidismo fotográfico» tan arraigado en España no es tan notorio en otros escenario donde se valora y entiende la biodiversidad como una absoluta necesidad.

Con un intenso sabor japonés la Pentax Q aterriza en España sin predecir de manera certera su acogida por parte de neófitos y expertos… aunque quedan aún  muchos nichos potenciales que aporten cierta esperanza a este tipo de propuestas. Los fotógrafos entusiastas, aquellos que disfrutan delante de sus  terminales móviles de última generación viendo el efecto «fílmico – vintage» idóneo en Instagram, seguidores de Lomo-cosas, argénteas o binarias… lo claro aquí es la exclusividad que aporta este nuevo sistema, por carismático y genial, a todo aquel que lo posea. Llenará de orgullo al regalado, distinguirá por inteligente a quien lo regale… la diferencia es la clave, el precio a pagar por esta exclusividad es como siempre, relativo.

Se anuncian unos precios para España de 699 € para el kit de la Pentax Q con el SMC Q 01 Standard Prime f/1,9, y de 849 € para el kit de doble objetivo, incluyendo el SMC Q 02 Standard Zoom 5-15 mm f/2,8-4,5.

Sobre si esto es poco o mucho, habrá discusiones más o menos acaloradas y sobre todo comparando prestaciones con las nuevas cámaras compactas de alta gama como la reciente Fujifilm X10, o la Olympus X-Z1. Y para qué hablar cuando se presenten las nuevas Nikon CSC…

Pero en ese sentido, nuestra opción es que en el caso de la Pentax Q, comparar precios, e incluso prestaciones quizá no tenga mucho sentido.
Raramente nos gusta acudir al inglés, pero hay frases muy cortas que en ocasiones como esta serían quizá muy aplicables también por su sonido:
“Love it, or leave it”

Galería Online
Pentax Q + SMC Q 01 Standar Prime f/1,9


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Salvo indicación en contra, todas las imágenes © DSLR Magazine

(1) 99 x 58 x 30 mm para 196 gramos lista para el uso, con batería, tarjeta y correa

(2) Con la excepción de la Fujifilm X10, que incorpora el relativamente generoso tamaño de captor de 8,8 x 6.6 mm (2/3″), frente al 1/1.7” (7,49 x 5,52 mm) de cámaras como la Canon G12  y la Nikon Coolpix 7100, o incluso el de 1/1.63” de la Olympus X-Z1 (de 7,89 x 5,81 mm) y que son los modelos más altos de las gamas de las marcas citadas.

(3) Como norma general, podemos esperar efectos negativos de difracción, con cualquier objetivo, para aberturas de diafragma menores del valor equivalente aproximado a dividir su focal por cuatro.

(*) Pentax I-10


Ver artículo acerca de la Pentax A 110

       

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