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Samyang nos sorprendió en la última edición de Photokina con una nueva categoría de ópticas de máxima calidad preparadas para dar el tipo ante los sensores de última generación con grandes resoluciones. Tras la breve toma de contacto que realizamos entonces con los dos objetivos que componen esta serie, ahora tenemos ocasión de probar sobre el terreno el Samyang XP 14 mm f/2,4 montado sobre la Canon EOS 5DSR, una de las réflex más exigentes para ópticas debido a sus 50 Mpx de resolución.

Samyang XP 14 mm f/2,4
La impresionante lente frontal con el parasol incorporado domina la estética del Samyang 14 mm f/2,4. © Albedo Media

Nada más tomar el Samyang entre las manos, nos llama la atención el gran tamaño, el peso y, sobre todo, la imponente lente frontal que sobresale visualmente del cuerpo compacto del objetivo. Este incorpora, como una única pieza, un parasol acorde al conjunto que, además de proteger de la luz, resguarda la lente frontal de golpes indeseados y suciedad.

Samyang XP 14 mm f/2,4
Al carecer de anillo de ajuste de valores de diafragma, son los contactos los que transmiten la orden de ajuste, así como los datos de la toma. © Albedo media

Su diseño minimalista sugiere sensación de calidad y un inevitable recuerdo a los Zeiss Otus y Milvus. Sin aro de ajuste de valores de diafragma, un único anillo de tacto gomoso y ligeramente abombado domina el cuerpo del objetivo en el que, además, se incluyen –como es lógico– las indicaciones de distancias de enfoque.

Samyang XP 14 mm f/2,4
Diseño sobrio que transmite sensación de calidad. © Albedo Media

Aunque aún no lo hemos mencionado, conviene recordar que este Samyang –al igual que una gran parte de los modelos de este fabricante coreano, aunque no todos– carece de enfoque automático. Por ello, para garantizar la precisión durante el enfoque manual, este aro tiene un enorme recorrido helicoidal, de tal manera que la tarea se realiza con suavidad y fidelidad.

Bosque
Imagen tomada con Samyang XP 14 mm f/2,4. 1/50 s – f/2,4 – ISO 800. © Fernando Galán
Valla rota
Imagen tomada con Samyang XP 14 mm f/2,4. 1/2000 s – f/2,4 – ISO 100. © Fernando Galán

No obstante, enfocar a mano con una réflex digital moderna no resulta tarea sencilla. Salvo que se cambie la pantalla de enfoque por las tradicionales con imagen partida, las DSLR –al contrario que las “sin espejo”– no incorporan ninguna ayuda al enfoque manual y requiere buena vista y algo de paciencia encontrar el punto deseado.

Bosque
Imagen tomada con Samyang XP 14 mm f/2,4. 1/30 s – f/2,4 – ISO 400. © Fernando Galán
Bosque
Imagen tomada con Samyang XP 14 mm f/2,4. 1/80 s – f/5,6 – ISO 1000. © Fernando Galán

Ayuda mucho la gran profundidad de campo lograda por un angular extremo como el que tenemos entre manos, pero al mismo tiempo, cuando deseamos enfoques selectivos combinados con la máxima apertura de diafragma ofrecida por esta óptica –f/2,4– la cosa se complica nuevamente. Sólo disponemos del apoyo del verificador de enfoque de la cámara, que no es poco, en verdad.

Bosque
Imagen tomada con Samyang XP 14 mm f/2,4. 1/400 s – f/5,6 – ISO 100. © Fernando Galán
Bosque
Imagen tomada con Samyang XP 14 mm f/2,4. 1/100 s – f/2,4 – ISO 400. © Fernando Galán

Aunque no hay enfoque automático, si encontramos contactos de transmisión de datos. Lógico si pensamos que carece de anillo de diafragmas. Estos contactos, además, transfieren los datos EXIF de la toma y las especificaciones del objetivo.

Río Jarama
Fotografía tomada con Samyang XP 14 mm f/2,4. 1/160 s – f/5,6 – ISO 800. © Fernando Galán

Decíamos que este objetivo era pesado. Para ser más exactos, 791 g; algo menos que el cuerpo de la Canon EOS 5Dsr –845 g– con el que lo hemos probado. Sin embargo, dado que la lente frontal se lleva casi todo el lastre, el conjunto cabecea y nos obliga a ejercitar bastante la muñeca para pasar una jornada con este equipo. Hablamos de 95 mm de diámetro máximo y que, dadas las características de construcción, no admite filtros tradicionales a rosca.

Seta en el bosque
Imagen tomada con Samyang XP 14 mm f/2,4. 1/125 s – f/5,6 – ISO 100. © Fernando Galán
Finca particular
Imagen tomada con Samyang XP 14 mm f/2,4. 1/500 s – f/2,4 – ISO 100. © Fernando Galán

Esa imponente lente frontal no está sola dentro de este objetivo formado por nada menos que 18 elementos distribuidos en 14 grupos. Entre ellos, dos lentes aesféricas, una lente híbrida aesférica, dos lentes de dispersión extra baja y tres lentes de alto índice de refracción. Un completo elenco que se encarga de lograr la máxima calidad de imagen –como puede apreciarse en las imágenes de muestra– tanto el centro como en las esquinas donde apenas disminuye la nitidez.

Bosque
Imagen tomada con Samyang XP 14 mm f/2,4. 1/60 s – f/2,4 – ISO 400. © Fernando Galán
Ermita del Cristo de Rivas
Imagen tomada con Samyang XP 14 mm f/2,4. 1/320 s – f/8 – ISO 1000. © Fernando Galán

A máxima abertura, el viñeteo se acusa bastante. Algo por otra parte normal dado el tamaño del sensor y el amplio ángulo de visión del objetivo –114º para el formato 24×36 mm; 89,2º para APS-C–. Sin embargo, con sólo cerrar un paso de diafragma, recuperamos casi por completo la iluminación sobre las esquinas. Si cerramos dos pasos, el viñeteo quedará neutralizado.

Escaleras
Imagen tomada con Samyang XP 14 mm f/2,4. 1/640 s – f/8 – ISO 100. © Fernando Galán

Este generoso ángulo de visión puede ofrecer mucho juego en composiciones combinadas con primeros planos contextualizados. A ello ayuda la distancia mínima de enfoque de 28 cm.

Liquidámbar
Fotografía tomada con Samyang XP 14 mm f/2,4. 1/50 s – f/11 – ISO 100. © Fernando Galán

Las lentes del objetivo llevan un recubrimiento múltiple (UMC) propio de Samyang Optics que ayuda a minimizar el flare y las imágenes fantasma. Extremo este que nos gusta constatar siempre y que provocamos en todas nuestras pruebas de campo. Así pues, podemos decir que, efectivamente, aparecen poquísimos reflejos en las fotografías que hemos tomado y, cuando lo hacen, no molestan. Más aún, bien colocados en el encuadre, pueden incluso ser utilizados para embellecer la escena.

Iglesia de Santa Mónica
Imagen tomada con Samyang XP 14 mm f/2,4. 1/50 s – f/16 – ISO 100. © Fernando Galán

También las aberraciones cromáticas y los halos están bastante controlados. Los encontramos, no obstante, en las esquinas de algunas imágenes de detalles contrastados sobre cielos luminosos. Nada molesto, en cualquier caso, y perfectamente asumible que desaparece al momento, tanto en la versión JPEG generada por la cámara como al activar la corrección correspondiente en el revelador RAW. Incluso aunque –como es el caso a fecha de hoy– no se disponga de la actualización del llamado “perfil de objetivo” –lens profile– ni para la cámara ni para el editor que usamos.

Río Jarama
Imagen tomada con Samyang XP 14 mm f/2,4. 1/800 s – f/5,6 – ISO 100. © Fernando Galán
Urbanización en construcción
Imagen tomada con Samyang XP 14 mm f/2,4. 1/25 s – f/8 – ISO 100. © Fernando Galán

Llama agradablemente la atención la escasa distorsión geométrica. Existe, sí, pero no olvidemos que tenemos entre manos un angular extremo. Aun así, situando la cámara perfectamente nivelada, es decir, si no provocamos perspectivas exageradas, tan sólo se aprecia una ligera distorsión en barrilete en las líneas que aparezcan en los extremos de la escena; nada de abombamientos exagerados o deformaciones caricaturescas.

Granja abandonada
Imagen tomada con Samyang XP 14 mm f/2,4. 1/800 s – f/6,3 – ISO 100. © Fernando Galán
Casa abandonada
Imagen tomada con Samyang XP 14 mm f/2,4. 1/30 s – f/6,3 – ISO 100. © Fernando Galán

El diafragma está conformado por 9 palas que muestran un desenfoque muy redondeado. Sin embargo, teniendo en cuenta la distancia focal que manejamos, casi todas nuestras fotografías gozarán de una gran profundidad de campo; habrá que perseguir estos desenfoques con tomas cercanas y sacando el máximo partido de la gran luminosidad del objetivo.

Entrada a la ermita del Cristo de Rivas
Imagen tomada con Samyang XP 14 mm f/2,4. 1/160 s – f/5,6 – ISO 640. © Fernando Galán
Iglesia de Santa Mónica
Imagen tomada con Samyang XP 14 mm f/2,4. 1/1600 s – f/2,4 – ISO 100. © Fernando Galán

Este diafragma cierra hasta f/22. Con este valor la difracción nos hace perder algo de la nitidez lograda con valores más abiertos, pero sin llegar a mermar la calidad ofrecida por este objetivo.

Bosque
Imagen tomada con Samyang XP 14 mm f/2,4. 1/30 s – f/22 – ISO 100. © Fernando Galán

Entre los argumentos de venta del fabricante se encuentra la capacidad para aguantar la exigencia de los 50 Mpx y la producción de vídeo en 8K. Algo de lo que no siempre pueden presumir los escasos angulares extremos que encontramos en los catálogos actuales.

Disponible por el momento sólo para monturas Canon, Nikon y Sony E, el precio de venta rondará los 1.000 €. Quizá la ausencia de enfoque automático y de protección contra la intemperie puedan hacer parecer excesivo este precio. Más aún si lo comparamos con su compañero de catálogo –el Samyang 14 mm f/2,8–, que cuesta menos de la mitad. Sin embargo, mirando las tarifas de los objetivos equivalentes en Zeiss, Canon y Nikon, puede resultar una opción muy interesante y rentable.

1 Comentario

  1. Si Samyang pone objetivos a 1000€ ya no quedan esperanza en la tierra.
    Bromas aparte, realmente este tipo de objetivos en una reflex por tamaño y peso parece adecuado exceptuando la dificultad de enfocar manualmente, cosa que en una Alpha SLT no tendría ningún problema. En cambio en una Sony E el tamaño y el peso parece bastante exagerado. No veo en este sentido que cuerpos sin espejo y ópticas de calidad profesional vayan de la mano.
    Saludos

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