Sigma ART 24-35 mm f/2 DG – Rendimiento

El objetivo Sigma ART 24-35 mm f/2 DG es el primero en su género al ofrecer esa combinación de focales y favorable apertura máxima, con la cobertura para 24x36mm. Pertenece a la serie «ART» de Sigma, la más alta de entre sus referencias. Pero, ¿es capaz de suplir con calidad las focales clásicas de 24 mm, 28 mm y 35 mm?
Imágenes y gráficos, salvo indicado © Albedo Media, S.L.

Para ello, además de programar una importante prueba de campo, hemos analizado en laboratorio sus prestaciones. Ante un objetivo tan ambicioso –de hecho marca un hito en la historia del desarrollo de las ópticas– no podíamos quedarnos solo con «impresiones» o «sensaciones» en lo que se refiere a resolución, distorsión y viñeteo: necesitábamos datos sólidos, cuantificados.
para su consecución hemos seguido nuestros protocolos de pruebas habituales, implementando –tal como veremos a no mucho tardar– alguna investigación adicional especial.
Para esta primera parte de la prueba hemos empleado un cuerpo de Canon EOS 5D Mark III, pues dado lo extenso del parque de cámaras de ese modelo, es muy probable que una gran mayoría de los posibles compradores inmediatos de esta óptica la utilicen sobre ese modelo particular de cámara, además de las Nikon de la serie D800 cuando esté disponible la óptica en esa montura.

/Objetivo Sigma ART 24-25 mm f/2 DG, con figurina de fotógrafo
© Albedo Media, S.L.

Como era de esperar, el Sigma ART 24-35 mm f/2 DG no es un objetivo pequeño: Ø 87,6 mm x 122,7 mm para 944 gramos (980 con parasol).

Sigma ART 24-35 mm f/2 DG: esquema óptico
Antes de comenzar, recordemos algunas características de esta óptica tan especial. Su esquema óptico obedece a una impresionante fórmula de 13 grupos a partir de 18 elementos, de los cuales uno es aesférico de gran diámetro (el frontal), uno en vidrio especial FLD, y siete en vidrio SLD de baja dispersión cromática, con la particularidad de que dos de estas últimas son además aesféricas.

/Objetivo Sigma ART 24-25 mm f/2 DG, esquema óptico
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© Sigma Corp

Al margen de la complicación del sistema óptico –las lentes aesféricas y los vidrios especiales son caros– si examinamos detalladamente el esquema, podemos imaginar el desafío técnico de montar todas esas lentes, en tal proximidad unas a otras –manteniendo las tolerancias– en un barrilete adecuado… y sumando la libertad de movimiento necesaria para motor de enfoque y ajuste de las focales zoom.

Para el barrilete, en Sigma se ha optado por la resina sintética o «composite» «TSC», que ofrece características de coeficiente de dilatación similar al aluminio, con estabilidad dimensional superior al policarbonato, pero con mayor flexibilidad. Todo ello hace a ese material compuesto ideal para los barriletes de los objetivos Sigma. Por esas mismas propiedades en cierta forma «metálicas», el barrilete combina magníficamente con la montura en fuerte latón cromado.
En lo que se refiere a los revestimientos antirreflejo, dado el elevado numero de superficies aire-vidrio, se han cuidado al máximo a fin de evitar el «flare».

 

Sigma ART 24-35 mm f/2 DG: rendimiento

 

Sigma ART 24-35 mm f/2 DG: resolución

/Objetivo Sigma ART 24-25 mm f/2 DG, resolución a 24 mm/Objetivo Sigma ART 24-25 mm f/2 DG, resolución a 28 mm


En todos los gráficos, hacer clic para ampliar

Los gráficos de resolución que ofrecemos, para las focales de 24, 28 y 35 mm, son muy expresivos por si mismo: el objetivo Sigma ART 24-35 mm f/2 DG no defrauda las expectativas y nos ofrece un rendimiento del sistema objetivo+captor de un nivel muy alto. De la misma manera, pronto comprobamos que aún siendo extraordinario su rendimiento, no es tan alto como algunas de las focales fijas que cubre. Ello se aprecia quizá con más claridad a la focal de 35 mm.
Como puede verse, la resolución es puntera en el centro para la focal de 24 mm y sigue una pauta más convencional de relación centro-esquina para el resto de focales. En las esquinas, la resolución, siendo inferior al centro se mantiene en niveles muy buenos para todas las focales y si nos fijamos veremos que no cae por debajo de los 60 pares de l/mm y que en la mayor parte de los ajustes supera los 75 pares de l/mm.
Si bien en el centro las aberraciones cromáticas brillan por su ausencia, si que están presentes en las esquinas, junto con algo de astigmatismo. El contraste es igualmente más bajo en esas zonas, si bien se recupera rápidamente tan pronto cerramos dos puntos.Algo que nos ha llamado la atención es que –a pesar de las cortas focales– el Sigma ART 24-35 mm f/2 DG muestra una resistencia mucho mayor de lo habitual a la merma de calidad por difracción. Es cierto que está ahí para las aberturas de diafragma más pequeñas, pero aparece de forma más discreta y tardía que en otras ópticas probadas. Ello nos habla de una gran perfección en los perfiles de las palas del diafragma y quizá además de un juicioso cálculo de la posición del diafragma en el esquema de la óptica. Y hay una razón más para hacérnoslo pensar así: la contenida distorsión. Vamos a verlo.

Sigma ART 24-35 mm f/2 DG: distorsión

Distorsión a 24 mm (izquierda o arriba, según dispositivos) y a 28 mm
Distorsión a 24 mm (izquierda o arriba, según dispositivos) y a 28 mm

Distorsión a 35 mm
Distorsión a 35 mm

Los ingenieros de Sigma nos hablan de una distorsión muy contenida y ello es así. En nuestros exigentes test de distorsión, podemos apreciar que es en barrilete para la focal más corta, mientras que para 28 y 35mm es en acerico, siendo un poco más acusada a 35 mm que a 28 mm. En conjunto, para tratarse de un zoom extremo en focales y luminosidad es más discreta y además al no ser compleja se deja corregir fácilmente vía software. Recordemos que todas las mediciones que hemos realizado no se ven afectadas ni por el firmware de los medios de toma, ni por la apertura de los archivos en RAW. Como es sabido, la distorsión no mejora diafragmando pero es dependiente de la distancia al sujeto.
Para el Sigma ART 24-35 mm f/2 DG es muy contenida y a las distancias más comunes de uso la distorsión será muy poco apreciable salvo para los sujetos más críticos.
En un objetivo asimétrico, la distorsión depende también del emplazamiento del diafragma en el conjunto del esquema óptico, y esa es una de las razones por las que en zoom –con grupos de lentes bajo desplazamiento– el carácter de la distorsión varíe según las focales.
Nos consta, que para el Sigma ART 24-35 mm f/2 DG los responsables de su diseño han trabajado duro para ubicar ese diafragma en una posición óptima al respecto.

Sigma ART 24-35 mm f/2 DG: viñeteo

Como siempre es en el caso de nuestras pruebas de objetivos, no nos conformamos que apreciar si un objetivo «viñetea o no», y lo que ofrecemos a nuestros lectores es el dato de cuanto viñetea.
Y los resultados del Sigma ART 24-35 mm f/2 DG no podían ser más satisfactorios, puesto que aunque acusa el clásico viñeteo debido a la «ley del coseno», que nos habla de la caída de iluminación en las esquinas, muy propia de los angulares no totalmente telecéntricos debido a la mayor distancia que deben recorrer los haces de rayos de luz periféricos, el viñeteo, contra todo pronóstico en zoom angular especialmente luminoso –recordemos, único en su clase– no es apreciablemente mayor que en las focales fijas de la serie ART de Sigma equivalentes. Para todas las focales probadas, cerrar dos puntos el diafragma supone de facto estabilizar el viñeteo a niveles perfectamente asumibles.

Sigma ART 24-35 mm f/2 DG: conclusiones

Si en la mayor parte de los casos no es fácil evaluar un objetivo que simplemente es único en su género, como es este Sigma ART 24-35 mm f/2 DG, en este caso particular no lo es tanto. Teniendo en cuenta los tres aspectos clave, de resolución, distorsión y viñeteo, puede afirmarse que esta óptica se puede hacer un hueco sin complejos entre las ya muy apreciadas ópticas de focal fija ART de la firma Sigma. En cada una de sus focales –siempre teniendo en cuenta que no hay todavía un Sigma ART 28 mm f/1,4 o f/2– el Sigma ART 24-35 mm f/2 DG ofrece una calidad de imagen casi tan alta –si bien no igual– a la de las focales fijas. A ello se une la conveniencia de un objetivo zoom, que nos evita tener que andar cambiando de objetivo, por ejemplo en situaciones comprometidas.
En nuestra opinión, por tanto, el Sigma ART 24-35 mm f/2 DG complacerá al 100% a su público objetivo, mientras que el público objetivo de las focales fijas, encontrará alguna que otra razón para seguir decantándose por ellas.
Recordemos que el Sigma ART 24-35 mm f/2 DG tiene un precio aproximado de 1.200 €

Sobre una Canon EOS 5D Mark III podemos apreciar las proporciones del primer zoom 24-35 mm f/2 a nivel mundial
Sobre una Canon EOS 5D Mark III podemos apreciar las proporciones del primer zoom 24-35 mm f/2 a nivel mundial
       

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