Presentados a principios de febrero, las nuevos objetivos «G Master» (GM )de Sony representan un antes y un después en el desarrollo de las ópticas de la compañía, con las que se intenta cubrir el segmento de más alta gama ocupado hasta ahora por Zeiss. Probamos, a pie de estand de la CP+2016, una unidad funcional del zoom «tele» Sony FE 70-200mm f/2,8 GM OSS.

Sony FE 70-200mm f/2,8 GM OSS
Como es sabido que las Sony A7 son bastante pequeñas, podemos observar –por comparación– que el Sony FE 70-200mm f/2,8 GM OSS no es excesivamente grande: de hecho es menos pesado que sus competidores de Canon o Nikon

Junto con el Sony FE 24-70 mm f/2,8 y el FE 85 mm f/1,8, el Sony FE 70-200 mm GM es la tercera de las ópticas Sony GM; las dos primeras ya pudimos probarla durante nuestra breve toma de contacto en la sede de Sony en Amsterdam, pero en aquel momento no existían unidades funcionales del zoom «tele». Ahora, desde el terreno, en la CP+2016, probamos el 70-200 mm f/2,8 GM para conocer de primera mano su funcionamiento.

Sony FE 70-200mm f/2,8 GM OSS

Tal como comentábamos en nuestro extenso artículo de reflexiones sobre Sony G Master, la unidad allí disponible era poco más que un ficticio y era «tabú» ponerlo a funcionar –si es que lo hubiese hecho– sobre una cámara. Todo lo contrario en esta CP+2016: la unidad probada, si bien es aún de preproducción (*) es ya bastante avanzada, casi final; su aspecto exterior, además, es totalmente final. De hecho es la primera vez que se deja ver con el parasol dedicado ya totalmente conjuntado.

Aún bajo las condiciones de luz ambiente del pabellón principal de la CP+, no especialmente brillantes  –la luz es relativamente atenuada para que puedan brillar por su parte los distintos «espectáculos» montados por cada firma para atracción de los visitantes aficionados– hemos podido comprobar que el AF es bastante rápido, y sobre todo que «engancha» muy bien.

Sony FE 70-200mm f/2,8 GM OSS
Sony FE 70-200mm f/2,8 GM OSS en versión casi totalmente final. Como es sabido, el pulsador situado próximo a nuestro pulgar permite bloquear el enfoque independientemente de la presión sobre disparador

El aro de acople para el trípode es de buena factura, aunque no está –según nuestro parecer– tan bien acabado como el del Sigma Art 50-100 mm f/1,8. Ello se debe, probablemente no a un acabado tosco en si del objetivo de Sony, sino de la mecánica excepcionalmente fina aplicada en esa parte del acoplamiento a la óptica de Sigma. Todo es relativo.

En el barrilete del objetivo encontramos todos los conmutadores que pudiéramos necesitar y desde Sony se nos recuerda que se ha tomado un especial cuidado en los aspectos relativos al sellado contra la intemperie de los mismos, ya que este tipo de interruptor se convierte prontamente en una «puerta Judas» para elementos indeseables de polvo y humedad.

Sony FE 70-200mm f/2,8 GM OSS
Sony FE 70-200mm f/2,8 GM OSS: conmutadores que se dice están especialmente bien sellados

Todo fácilmente accesible, y a un tiempo difícilmente accionable por error: conmutadores para: AF/MF, limitación de distancias de enfoque (completa o de infinito a 3 metros) así como para el estabilizador –ON/OFF– y también para los modos, con barrido o sin barrido. Recordemos también que la estabilización del objetivo hace sinergia con la de la de las A7 más recientes que la incorporan en el cuerpo para esa estabilización «3+2» a la que nos hemos referido con precisión desde un principio.

Los acabados son de alta calidad, en concordancia a los de los otros objetivos profesionales de Sony; de hecho, nos recuerda bastante a la serie L de Canon, una similitud que seguramente no sea debida a la simple casualidad: que este objetivo pretende no ya ser competencia de los Canon EF 70-200 mm f/2,8L IS II USM y AF-S Nikkor 70-200 mm f/2,8G ED VR II, sino superarlos, paece un hecho, lo que hace no solo en ligereza sino también en su favorable distancia mínima de enfoque de 95 cm.

Sony FE 70-200mm f/2,8 GM OSS
El acabado externo del parasol del Sony FE 70-200mm f/2,8 GM OSS es muy coherente con el del barrilete. Se dispone de una compuerta para poder acceder a un eventual filtro polarizador

El citado buen acabado general, se hace extensivo al parasol, que está acabado en su interior con un fieltro negro mate –un flocado– para evitar reflejos. En suma, el zoom clásico «70-200» de reportaje de Sony, produce una magnífica impresión, que no debe ser otra cosa que lo que se propusieron sus creadores, cara a seducir a los clientes del «bipartidismo» imperante –por el momento– en ese territorio.

Sony FE 70-200mm f/2,8 GM OSS
Sony FE 70-200mm f/2,8 GM OSS: el acabado del interior del parasol es realmente mate y tiene el aspecto de que va a permanecer así por muchos años

(*) Tenemos la ligera sospecha, válida para todas las marcas, que lo de de «preproducción» es una suerte de «ad cautélam» por si alguno detecta algo que considera como una imperfección o fallo de funcionamiento.

Dejar una respuesta

¡Por favor, introduce tu comentario!
Por favor, introduce aquí tu nombre

       

Los comentarios en esta página pueden ser moderados; en tal caso no aparecerán inmediatamente al ser enviados. Las descalificaciones personales, los comentarios inapropiados, de extensión desmesurada o con demasiados errores ortográficos podrán ser eliminados. Asimismo, en caso de errores considerados tipográficos, el editor se reserva el derecho de corregirlos antes de su publicación con el fin de mejorar la comprensión de los mismos. Recordamos a los lectores que el propósito final de este medio es informar. Para recibir soporte sobre dispositivos o problemas particulares les invitamos a contactar con el correspondiente servicio de atención al cliente.