Sony A7 vs Leica M (Type 240) – Rendimiento

Labo DSLRMZ – Tras enfrentar la Sony A7R contra la Nikon D800, seguimos con los análisis comparativos de la nueva serie CSC de Sony con sensores de 24×36 mm. Turno ahora de cotejar el rendimiento de la Sony A7 contra una impecable Leica M (Type 240).

 
Sony A7 vs Leica M (Type 240) © Albedo Media, S.L.
Sony A7 vs Leica M (Type 240) © Albedo Media, S.L.

Llevamos años notando cómo las marcas de electrónica de consumo se cuelan, con más o menos acierto, en los mostradores fotográficos. No es ya cuestión de augurar nada de cara a futuro, el presente nos rodea con infinidad de buenos ejemplos, donde a golpe de tesón y mucho trabajo, se ha conseguido posicionar una imagen de marca fotográfica allí donde no la había.

Si bien existe un sólido terreno de bipartidismo comercial en nuestro país, donde de manera análoga y perjudicial a la política todo acaba por sonar «Canon» o «Nikon» – con todo el respeto que profesamos a ambas marcas – no es menos cierto que algunas compañías de electrónica de consumo, con Sony como una de las más meritorias, han logrado arrebatar parte del pastel, desgajando una porción mayor o menor a tenor de la aceptación de sus nuevos equipos.

Con especial éxito en todas sus gamas CSC, antes bajo la nomenclatura «NEX» ahora al parecer simplemente designadas por  una «A» y un número posterior, la revolución llegó en forma de captor 24×36 mm y dos equipos muy portables, que tocamos en la pasada PhotoPlus de NY, Sony A7R (36 MPX, sin filtro de paso bajo) y Sony A7 (24 MPX y AF por detección de fase embebida en el propio captor).

Ahora, una cosa es quitar mercado a dos de los grandes nombres de la fotografía y otra muy distinta es apuntar hacia las marcas de élite como Leica, algo que Sony parece tener bastante claro.

Con varios miles de euros de distancia, la nueva Sony A7 propone un equipo bastante equilibrado entre calidad y precio, en el otro lado de la balanza, Leica se alza como valor seguro, con todo el peso de su historia – una herencia «complicada» que deja por el camino tantas ventajas como pequeñas incoherencias.

Centrados en analizar de manera objetiva el rendimiento de sus captores al margen de los ceros que acompañen a cada uno de los equipos en su factura, ponemos a prueba ambos equipos bajo los protocolos de nuestro Labo DSLRMZ y su bodegón de referencia.

El objetivo usado en los dos equipos (vía adaptador aire- aire en Sony A7) es un excelente y clásico Leica Summicron-M 50 mm f/2, fórmula óptica original de 1979.

Rendimiento Señal/Ruido
Metodología:

A modo de instrucciones de uso, aportamos para mayor transparencia,  el «modus operandi» y contexto de nuestra prueba, así como algunos matices previos necesarios:

– Para evitar intervenciones en la exposición de la toma original, no hemos recalibrado mediante software de edición el punto blanco en las cámaras, no obstante esto nos habla, con mayor criterio y menos manipulación, de la desviación original del mismo ajuste de WB para ambas, lo cual por supuesto también es un valor comparable.

– A colación de esto último, entendamos que el análisis es válido y comparable siempre dentro del contexto recreado en la escena, cualquier otro iluminante daría, como es obvio, resultados ligeramente distintos, inclusive en los parámetros que afectan al ruido electrónico. Recordemos que el equilibrio de color (WB) en nuestras cámaras digitales se gestiona internamente a través de tres valores o canales RGB (rojo, verde y azul), éstos reciben más o menos intensidad lumínica en la base del captor, entre otras muchas variables, dependiendo del iluminante empleado.

– Como en otras ocasiones, el bodegón previsto incluye todo tipo de «maldades» que nos ayudan a exprimir al máximo los captores de ambos equipos, detalles pequeños, luces especulares, colores pautados técnicamente para medir el ruido electrónico, texturas varias, controlando bajo iluminación de estudio una escena de amplia latitud.

– Aportamos los valores en JPG de cámara en el formato de calidad más alto (FINE).

– En esos JPG de cámara, incluimos sólo los ajustes de reducción de ruido (RR) en el formato mínimo/OFF, dado que el modelo Leica M (Type 240) no contaba con otro modo posible.

– Las muestras las ofrecemos en este caso para los valores de todos los índices ISO de ambos sistemas desde ISO 100  hasta 25.600,  llegando a 6400 ISO como tope en el caso de Leica M (Type 240) al no disponer ajustes más elevados de ese índice.

– Los ajustes de nitidez y contraste se ajustaron en todos los casos a cero.

Test Señal/Ruido Sony A7 vs Leica M (Type 240), pincha para acceder
Test Señal/Ruido Sony A7 vs Leica M (Type 240), pincha para acceder

Tras visualizar los resultados pasamos a desgranar las diferencias entre los dos equipos en base a los tres ejes fundamentales de exigencia para esta prueba de rendimento; nitidez, latitud y ruido electrónico.

La nitidez de todos los parches sobre el plano de foco es muy alta, tanto en las muestras RAW/DNG como en los JPG de cámara. Con excelente detalle y separación de texturas, pequeños detalles, etc. Sin embargo, aún siendo muy análogos, nos decantamos sobre el sensor /procesador de la nueva Sony A7, ante todo en medida subamos  el índice ISO, donde el detalle aguanta con mayor solvencia.

Respecto a la latitud, nos encontramos con una pequeña paradoja, si bien Leica ha gozado siempre de una impecable calibración de índices ISO en sensibilidades – en la práctica que un ISO dado en cámara sea equivalente a lo que marca la normativa – vemos en esta toma comparativa una ligera subexposición en todos sus parches, lo que podría traducirse erróneamente por mayor saturación de color si sólo viéramos los parches extraídos de la ColorChecker. Queda por definir si la desviación es a la baja por parte de Leica o la alta por parte de Sony, sea como sea, nuestro estricto protocolo de toma nos garantiza un distancia ligera entre las sensibilidades reales de cada una de las cámaras, lo cual, también es propósito de análisis, obviamente.

En relación a la gama tonal y su intervalo, al encontrarnos con esta ligera diferencia de exposición – que no corregimos para analizarla de manera transparente – vemos claramente como las zonas más densas son mejor resueltas por la Sony A7 y como las más iluminadas por  la Leica M. En cuanto a la separación de los tonos medios y latitud, hablamos de dos equipos de gama alta con rendimiento muy similar.

Amplia gama tonal en las bases de sensibilidad ISO, recortando gama a medida subamos la sensibilidad, en detrimento de Leica frente a Sony debido a la mayor presencia de ruido electrónico en crominancia.

El ruido electrónico, como ya hemos hablado en los dos puntos anteriores, es visible en Leica y algo más molesto desde 3200 ISO, siendo por contra archivos totalmente usables toda su escala de sensibilidades al no usar valores no calibrados y de rendimiento algo azaroso, como son los parches a 12800 y 25600 ISO de la Sony A7.

Por ende, marcamos en ambos equipos el límite de calidad profesional en torno a los 6400 ISO como máximo, siendo el procesado de Sony algo más respetuoso con el detalle, la limpieza del color y gradación de tonos intermedios.

Leica M (Type 240) y Sony A7, similares y muy distintas al mismo tiempo © Albedo Media, S.L.
Leica M (Type 240) y Sony A7, similares y muy distintas al mismo tiempo © Albedo Media, S.L.

Y bien, ¿Cuál es mejor?

Planteada con cierta ironía por nuestra parte, la propia pregunta esconde, en su incoherencia, la respuesta.

Ni Sony se comerá de momento gran parte del mercado de Leica, ni Leica tiene mucha intención de adaptar su filosofía a precios y usuarios fuera de su orbe.

Valorar por tanto este tipo de equipos fotográficos de precios astronómicos por su rendimiento nativo no parece ser la manera más certera de entenderlos.

Leica es Leica, para beneficio de sus acérrimos seguidores, compatible con cientos de soberbios objetivos  desde sus inicios (incluso con los de rosca), la filosofía de toma y concepto predomina aquí frente a otras cuestiones, entre ellas la calidad de imagen, que siendo más que excelente, no es contractual con la ofrecida por otros equipos de menor importe… exceptuando quizás a la Leica M Monochrom y su atípica solución exclusivamente monocromática.

Otro gallo cantaría en esta misma comparativa si las ópticas usadas fueran angulares, ya expresamos con meridiana claridad los riesgos que Sony afronta en estas dos nuevas A7 / A7R al delimitar tan cerca la boca de la montura con el captor, tan corta distancia y pequeño diámetro, arrojan complicadas pérdidas de luz en las esquinas del fotograma para las ópticas angulares no corregidas por firmware interno.

Con espíritu de imponer un tono más profesional en este territorio de análisis de equipos, huimos como de la peste de las interpretaciones simplistas, los adjetivos vacíos de datos comparativos, imposibles de medir y las opiniones sesgadas por una imperante falta de experiencia en el manejo de distintas tipologías de equipos.

Por ello nos esforzamos cada día en cruzar el máximo de datos posibles, mezclas tan curiosas y quizás descabelladas, como las que presentamos hoy en este artículo, Sony A7 vs Leica M (Type 240), para nosotros una manera más de exponer nuestra intención informativa.

Una mezcla de calibrada opinión y técnica, con esperanzas de ampliar las capacidades docentes de los textos presentes en los portales técnicos dedicados al análisis de equipos.

       

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