Sony A7R vs Nikon D800 – Rendimiento

Labo DSLRMZ – Enfrentamos la Sony A7R contra la Nikon D800, dos cámaras más allá de los 30 MPX con captores que desafían en rendimiento al formato medio.

Nikon D800 vs Sony A7R, quizás dos de las cámaras más «baratas» y capaces en términos de resolución y definición

Sin parentesco oficial definido, las analogías posibles entre estos dos equipos, Sony A7R y Nikon D800, son cuanto menos interesantes. Partimos de sensores de 24×36 mm, con una densidad de píxel muy alta, una resolución nativa de 36 MPX y la clara pretensión de desmantelar el segmento de formato medio digital.

Si bien es cierto que la comparativa hubiera sido aún más equilibrada confrontando la versión libre de filtro de paso bajo de la D800, Nikon D800E, al ser más afín al concepto «R» de Sony, pero tanto por las ínfimas diferencias reales que han demostrado tener entre ellas (Nikon D800/D800E) como por la escasa disponibilidad de unidades D800E en España, optamos por elegir de todas las opciones la más viable en tiempos, sin sacrificar el criterio o veracidad de la prueba.

No es secreto que Sony trabaja desde hace años de manera muy cercana a Nikon, destacando en la producción de captores para éstos entre los que se encuentra como perfecto ejemplo la Nikon D800, según se nos informó en su momento, el acuerdo comercial entre ambos estipulaba una carencia de tiempo impuesta entre el lanzamiento de la D800 y cualquier otro tipo de dispositivo por parte de Sony que montará idéntico sensor.

La rumorología parece desmentir el uso del mismo captor para ambos modelos, algo que por otra parte tampoco sería demasiado desencaminado y de hecho ya ha ocurrido en el pasado. Lo que sí es totalmente constatable es la cercana calidad de ambas cámaras, como mostramos de manera analítica en esta prueba de rendimiento.

Rendimiento Señal/Ruido
Metodología:

A modo de instrucciones de uso, aportamos para mayor transparencia,  el «modus operandi» y contexto de nuestra prueba, así como algunos matices previos necesarios:

– Para evitar intervenciones en la exposición de la toma original, no hemos recalibrado mediante software de edición el punto blanco en las cámaras, no obstante esto nos habla, con mayor criterio y menos manipulación, de la desviación original del mismo ajuste de WB para ambas, lo cual por supuesto también es un valor comparable.

– A colación de esto último, entendamos que el análisis es valido y comparable siempre dentro del contexto recreado en la escena, cualquier otro iluminante daría, como es obvio, resultados ligeramente distintos, inclusive en los parámetros que afectan al ruido electrónico. Recordemos que el equilibrio de color (WB) en nuestras cámaras digitales se gestiona internamente a través de tres valores o canales RGB (rojo, verde y azul), éstos reciben más o menos intensidad lumínica en la base del captor, entre otras muchas variables, dependiendo del iluminante empleado.

– Como en otras ocasiones, el bodegón previsto incluye todo tipo de «maldades» que nos ayudan a exprimir al máximo los captores de ambos equipos, detalles pequeños, luces especulares, colores pautados técnicamente para medir el ruido electrónico, texturas varias, controlando bajo iluminación de estudio una escena de amplia latitud.

– Aportamos los valores en JPG de cámara en el formato de calidad más alto (FINE).

– En esos JPG de cámara, incluimos los ajustes de reducción de ruido (RR), en el formato mínimo/OFF y en ON Estándar

– Las muestras las ofrecemos en este caso para los valores de todos los índices ISO de ambos sistemas desde ISO 100  hasta 25.600

– Los ajustes de nitidez y contraste se ajustaron en todos los casos a «cero»

Test Señal/Ruido Sony A7R vs Nikon D800, pincha para acceder
Test Señal/Ruido Sony A7R vs Nikon D800, pincha para acceder
Como anotábamos en párrafos anteriores, en cuanto en términos de nitidez ambos equipos resuelven sin problemas hasta el mínimo detalle del bodegón, a sabiendas que las dos ópticas elegidas en cada caso son de máxima calidad. Los 36 MPX presentes en los dos captores hacen posible que incluso podamos leer los textos más pequeños de algunos objetos como el detalle en el plano de foco sobre la escala de profundidad de campo en la Mercury.

En cuanto a la gradación tonal y su latitud, ambos equipos demuestran cómo una elevada densidad de píxeles no siempre compromete la amplitud cromática, ni los pasos de diafragma totales en su latitud. En índices ISO elevados, merman tanto la gama cromática, su intervalo y riqueza disminuye, no obstante las diferencias entre los dos modelos son muy sutiles, siendo algo más limpia en el caso de Nikon, en su versión RAW y sin embargo más eficiente en el formato JPG de cámara en Sony, sobre todo con los reductores de ruido activados.

El ruido electrónico, teniendo muy en cuenta la densidad de píxel, es realmente inapreciable, sólo molesto a partir de los 12800 ISO, que es ya de por sí una cifra imponente, a partir de ahí el salto de calidad se degrada tanto que no vemos práctico usarlo a menos que prime la información gráfica sobre la calidad de imagen.

Ampliando este punto en matices comparativos, el procesador de ambas cámaras – aquí si podemos hablar de diferencias claras entre marcas – sobresale la calidad de los JPG de Sony, ver parches en modo «RR ON». El procesador de Sony parece funcionar con unos algoritmos  muy eficientes, un magnífico control del ruido y mínima pérdida de  detalle, mucho mejor que  Nikon en este aspecto, que sin embargo aporta en su JPG de cámara una máscara de foco interesante, aumentando la sensación de nitidez y contraste global.


 Ópticas a la altura de las circunstancias; Nikon D800 + nuevo Nikkor 50 f/1,8 y Sony A7R + Leica Summicron 50 f/2

Ante estos dos equipazos de apabullante calidad no tardando mucho tendremos que adaptar nuestros sistemas para poder medirlos sin perder perspectiva.

Probar ópticas por encima de las posibilidades de los sensores actuales, redefinir las bases tecnológicas sobre la densidad de pixel y tamaño de captor, prestar más atención a los procesadores – el cerebro de la bestia como decían un conocido slogan del sector de los videojuegos – en definitiva, equipos con mayor calidad exigen mayores cuidados a la hora de analizarlos.

Volviendo al propósito de este artículo, tenemos que constatar la ejemplar calidad y rendimiento de la nueva Sony A7R, muy pareja a la omnipresente reina de este sector de millones de píxeles, la Nikon D800. Con un precio más que sugerente para este terreno, rondando los 2000 euros, la Sony A7R se lleva la palma en la relación calidad/precio, otra cosa será buscarle y pagar por una óptica que consiga sacar todo el jugo de cada uno de sus muchos píxeles.

       

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