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Casi nueve años han tenido que pasar para que Tamron renovara su zoom más angular para cámaras réflex con sensor APS-C, el 10-24 mm, mostrado por primera vez en 2008 –y que probamos en dicha ocasión– y reaparecido en la última edición de Photokina, donde ya pasó por nuestras manos.

Tamron 10-24mm F/3,5-4,5 Di II VC HLD
Tamron 10-24 mm f/3,5-4,5 Di II VC HLD. © Albedo Media

Con una distancia focal equivalente de 16-38 mm para la versión con montura Canon que hemos utilizado para la presente prueba de campo, este nuevo angular mantiene la filosofía y el tamaño compacto de su edición precedente, pero renueva completamente el esquema óptico y añade un sistema de estabilización para adaptarse a los nuevos tiempos.

En el camino ha perdido las siglas SP que lucía el primer modelo, debido a que en este tiempo la marca ha elevado el listón exigido para que sus objetivos pertenezcan a esa serie. Leemos, en cambio, un pequeño y casi imperceptible Made in China, un muy legible Designed in Japan y otro pequeño y casi oculto Made in Philippines en el parasol de serie. Grafías que, aunque curiosas, no deberían sorprender a nadie.

Tamron 10-24mm F/3,5-4,5 Di II VC HLD
Las medidas externas del Tamron 10-24 mm f/3,5-4,5 Di II VC HLD apenas varían al cambiar la distancia focal. © Albedo Media

Ergonomía y manejo

El profundo cambio interno viene acompañado de un completo rediseño externo que recibe la línea de sobriedad y elegancia propia de los nuevos modelos de la firma, aunque manteniendo un tamaño muy similar al anterior.

Con unas medidas compactas de aproximadamente 84 x 84 mm –sin parasol– y un peso de 440 g, se trata de un objetivo ligero así como un buen compañero de las cámaras APS-C para las que está diseñado. Así, con la Canon EOS 70D usada para esta prueba de campo, el conjunto resulta equilibrado y relativamente liviano.

Tamron 10-24mm F/3,5-4,5 Di II VC HLD
Tamron 10-24 mm f/3,5-4,5 Di II VC HLD con la Canon EOS 70D utilizada para la presente prueba de campo. © Albedo Media

Los anillos de enfoque y zoom han intercambiado sus posiciones respecto al modelo anterior lo que, en nuestra opinión mejora el manejo, pues el aro del zoom, al que se le presupone más uso, queda en una posición más adecuada a la postura natural de la mano. Se agradece la pequeña resistencia que ofrece el cambio de medidas para evitar alteraciones indeseadas y poder precisar más en la distancia focal elegida.

Tamron 10-24mm F/3,5-4,5 Di II VC HLD
Tamaño muy acorde a las cámaras APS-C para las que está destinado. © Albedo Media

El aro de enfoque se beneficia ahora del nuevo motor HLD lo que permite el reenfoque manual en cualquier momento. Aunque no es muy grande, pensamos que resulta suficiente para el uso que va a recibir. Ofrece un tacto suave, progresivo y de giro sin fin, aunque lleguemos a los extremos; las distancias de enfoque se muestran en la ventana con medidas en metros y pies.

Los conmutadores de enfoque y estabilización quedan en la postura natural de manejo con el dedo pulgar de la mano izquierda. Muestran el mismo aspecto visual y de acabado que otros nuevos objetivos de Tamron.

Tamron 10-24mm F/3,5-4,5 Di II VC HLD
Tamron 10-24 mm f/3,5-4,5 Di II VC HLD. © Albedo Media

El desplazamiento del foco se realiza dentro del objetivo por lo que no afecta a las medidas físicas externas. No sucede lo mismo con las distancias focales pero el tamaño varía apenas unos milímetros. Este desplazamiento implica que la lente trasera se mueva también al cambiar el zoom. Para prevenir la entrada de polvo por este punto delicado, el nuevo Tamron 10-24 lleva una junta de sellado y, según se nos indica, su construcción resiste la humedad.

Tamron 10-24mm F/3,5-4,5 Di II VC HLD
Junta de sellado, conectores electromagnéticos también para la versión Nikon y lente trasera que se desplaza con la acción zoom. Tamron 10-24 mm f/3,5-4,5 Di II VC HLD. © Albedo Media

Muestras

A continuación, mostramos unas cuantas muestras al 100% del Tamron 10-24 mm f/3,5-4,5 Di II VC HLD realizadas con una Canon 70D.

El rango de focales ofrecidas por este Tamron ha demostrado desde hace tiempo su versatilidad: desde amplias panorámicas hasta reportajes o tomas de calle por lo que, unido a su tamaño contenido, puede hacer de él un buen objetivo único para viajes; especialmente para los aficionados a las tomas angulares.

Imagen tomada con Canon EOS 70 D y Tamron 10-24mm F/3,5-4,5 Di II VC HLD
Imagen tomada con Canon EOS 70D y Tamron 10-24 mm f/3,5-4,5 Di II VC HLD a 10 mm. 1/50 s – f/4 – ISO 100. © Fernando Galán

Peca, sin embargo, de una distorsión geométrica que ya apreciábamos en el modelo original: un efecto de barrilete evidente en el extremo angular que desaparece a los 13 mm y evoluciona hacia el acerico a partir de los 18 mm. La buena noticia es que la última actualización de Adobe Camera RAW ya dispone del perfil de esta óptica y esa distorsión se corrige con efectividad.

Imagen tomada con Canon EOS 70 D y Tamron 10-24mm F/3,5-4,5 Di II VC HLD
Imagen tomada con Canon EOS 70D y Tamron 10-24 mm f/3,5-4,5 Di II VC HLD a 12 mm. 1/320 s – f/4 – ISO 200. © Fernando Galán

El nuevo diseño óptico consta de 16 elementos distribuidos en 11 grupos que contienen una lente aesférica y elementos de baja dispersión. Las lentes llevan además el clásico recubrimiento antirreflejos –BBAR– de Tamron que, aunque previene, no llega a evitar del todo los reflejos internos.

Imagen tomada con Canon EOS 70 D y Tamron 10-24mm F/3,5-4,5 Di II VC HLD
Imagen tomada con Canon EOS 70D y Tamron 10-24 mm f/3,5-4,5 Di II VC HLD a 24 mm. 1/125 s – f/8 – ISO 100. © Fernando Galán

Estos aparecen cuando situamos una fuente de luz intensa frente a la lente frontal, no sólo en forma de destellos más o menos estéticos, sino también como manchas de luz con la forma poligonal del diafragma que pueden afear nuestra toma. El parasol –de serie– ayuda a prevenir, pero más vale evitar tomas con luz en contra.

Imagen tomada con Canon EOS 70 D y Tamron 10-24mm F/3,5-4,5 Di II VC HLD
Imagen tomada con Canon EOS 70 D y Tamron 10-24 mm f/3,5-4,5 Di II VC HLD a 13 mm. 1/80 s – f/11 – ISO 100. © Fernando Galán

El centro del fotograma muestra en todo momento un aceptable nivel de nitidez y contraste que se mantiene mientras elijamos los valores de apertura entre f/8 y f/11. Si abrimos o cerramos, esta calidad va perdiendo detalle en las esquinas. En todas las distancias focales se observan unos resultados similares.

Imagen tomada con Canon EOS 70 D y Tamron 10-24mm F/3,5-4,5 Di II VC HLD
Imagen tomada con Canon EOS 70D y Tamron 10-24mm F/3,5-4,5 Di II VC HLD a 24 mm. 1/640 s – f/5 – ISO 100

Algo parecido sucede con las aberraciones cromáticas que aparecen, principalmente en las esquinas en cuanto recortamos sujetos contra fuertes fuentes de luz. Estas aberraciones se mantienen en los JPEG directos de cámara, pues no existe aún actualización del perfil de lente (sic) para las correcciones en cámara, pero se corrigen con facilidad cuando revelamos los archivos RAW con ACR.

Imagen tomada con Canon EOS 70 D y Tamron 10-24mm F/3,5-4,5 Di II VC HLD
Imagen tomada con Canon EOS 70D y Tamron 10-24 mm f/3,5-4,5 Di II VC HLD a 10 mm. 1/125 s – f/11 – ISO 100. © Fernando Galán

Una de las novedades más importantes de esta actualización del Tamron 10-24 mm la encontramos en el estabilizador de imagen, poco habitual hasta no hace mucho en la mayoría de los objetivos angulares por estimar la mayoría de fabricantes –erróneamente– que estas focales no necesitaban de esta utilidad.

Imagen tomada con Canon EOS 70 D y Tamron 10-24mm F/3,5-4,5 Di II VC HLD
Imagen tomada con Canon EOS 70D y Tamron 10-24 mm f/3,5-4,5 Di II VC HLD a 21 mm. 1/30 s – f/11 – ISO 100. © Fernando Galán

Según Tamron, el control de vibraciones de este objetivo permite compensar hasta 4 pasos. Durante nuestra prueba de campo hemos logrado imágenes aceptables con un tiempo de obturación de 1/6 s y un pulso firme, aunque no consideramos que se pueda recomendar ese valor de tiempo de obturación. Con tiempos más breves, de 1/25 s se logra un mayor porcentaje de aciertos sin necesidad de forzar el pulso.

Imagen tomada con Canon EOS 70 D y Tamron 10-24mm F/3,5-4,5 Di II VC HLD
Imagen tomada con Canon EOS 70D y Tamron 10-24 mm f/3,5-4,5 Di II VC HLD a 15 mm. 1/13 s – f/22 – ISO 100. © Fernando Galán

Ya hemos mencionado otra de las diferencias importantes de esta versión con respecto a la anterior: el nuevo motor de enfoque modulado de par de torsión alto/bajo o, dicho con menos letras: AF HLD. ¿En qué se nota? La primera apreciación, ya la hemos comentado: la posibilidad de corregir el AF sin tener que cambiar a MF.

Imagen tomada con Canon EOS 70 D y Tamron 10-24mm F/3,5-4,5 Di II VC HLD
Imagen tomada con Canon EOS 70D y Tamron 10-24 mm f/3,5-4,5 Di II VC HLD a 10 mm. 1/160 s – f/3,5 – ISO 100. © Fernando Galán

Además, disfrutamos de rapidez y precisión de enfoque. No ha fallado en ningún momento durante la prueba de campo ni siquiera en situación de luz escasa. Aunque el factor de ampliación de 1:5,3 no lo convierten en un objetivo macro, la distancia mínima de enfoque de 24 cm, permite tomas muy cercanas curiosas con la inclusión de contexto que permite su gran ángulo de visión.

Imagen tomada con Canon EOS 70 D y Tamron 10-24mm F/3,5-4,5 Di II VC HLD
Imagen tomada con Canon EOS 70D y Tamron 10-24 mm f/3,5-4,5 Di II VC HLD a 13 mm. 1/200 s – f/5,6 – ISO 100. © Fernando Galán

El diafragma, de 7 palas, no ofrece un cierre completamente circular; forma que apreciamos, especialmente en los reflejos que se cuelan con luz en contra. Sin embargo, al abrirlo al máximo, muestra un grado de desenfoque muy aceptable para tratarse de una óptica para sensores APS-C. Los usuarios de Nikon pueden beneficiarse del accionamiento del diafragma electromagnético que aún no se encuentra en la mayoría de los objetivos propios de la marca amarilla.

Imagen tomada con Canon EOS 70 D y Tamron 10-24mm F/3,5-4,5 Di II VC HLD
Imagen tomada con Canon EOS 70D y Tamron 10-24 mm f/3,5-4,5 Di II VC HLD a 18 mm. 1/250 s – f/4,5 – ISO 100. © Fernando Galán

El menor tamaño de sensor gana la partida de la iluminación periférica. Al ser más pequeño, el objetivo es capaz de iluminarlo mejor. Así, aunque encontramos viñeteo en las máximas aperturas, a f/5,6 casi desaparece y a f/8 cuesta apreciarlo. Estos resultados se mantienen prácticamente idénticos con todas las distancias focales. En cualquier caso, igual que sucedía con las aberraciones y la distorsión, al aplicar el perfil de lente de ACR, desaparece cualquier rastro de sombra.

Imagen tomada con Canon EOS 70 D y Tamron 10-24mm F/3,5-4,5 Di II VC HLD
Imagen tomada con Canon EOS 70D y Tamron 10-24 mm f/3,5-4,5 Di II VC HLD a 10 mm. 1/400 s -f/11 – ISO 100. © Fernando Galán

Conclusiones

Acompañando a las muchas e importantes mejoras, el precio también ha variado al alza. Aunque aún no disponemos de una cifra oficial, en algunas páginas de venta online lo hemos encontrado en torno a los 750 €, sólo más barato que el equivalente de Nikon –unos 900 €–.  Mientras, el anterior modelo aún se puede encontrar sobre los 500 €, un precio mucho más en línea con la competencia –Tokina y Sigma en torno a los 400 €; Canon, unos 600 €–.

Imagen tomada con Canon EOS 70 D y Tamron 10-24mm F/3,5-4,5 Di II VC HLD
Imagen tomada con Canon EOS 70 D y Tamron 10-24mm F/3,5-4,5 Di II VC HLD a 24 mm. 1/250 s – f/4,5 – ISO 100. © Fernando Galán

La eterna pregunta respecto a si merece la pena o no hay que responderla, sobre todo en la importancia que cada uno dé al estabilizador, quizá la diferencia más cuantificable, aunque no la única, tal como hemos explicado en las líneas precedentes.

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