Tamron 28-300mm f/3.5-5.6 Di VC PZD – Prueba de campo

Dentro de su línea habitual de ofrecer objetivos versátiles y ligeros, Tamron presentó en CP+ 2014 su nuevo 28-300mm F/3.5-6.3 Di VC PZD que se diferencia de otros del catálogo del fabricante porque se ha pensado para el formato 24×36. Por eso lo hemos montado sobre una Canon EOS 5D Mark III y hemos salido a la calle para comprobar cómo se comporta sobre el terreno.

Acostumbrados al tamaño y peso habitual de los objetivos diseñados para este tipo de cuerpos, llama la atención la ligereza y el reducido tamaño. Cuesta creer que en poco más de medio kilo (540 gr) repartido en menos de 75 mm en su posición comprimida y sin parasol (Ø 67 mm x 74,4 mm) se esconda un súperzoom capaz de pasar con un giro de mano desde un gran angular hasta un teleobjetivo.

Tamron 28-300 3.5-6.3 DI VC PZD montado sobre una Canon EOS 5D Mark III. © Albedo Media, S.L.
Tamron 28-300 3.5-6.3 DI VC PZD montado sobre una Canon EOS 5D Mark III. © Albedo Media, S.L.

Y es que Tamron ha puesto bastante empeño en la fabricación de esta óptica tal como prueba la sensación de calidad general que desprende cuando se tiene entre las manos. Tanto el anillo de zoom como el de enfoque se manejan con suavidad y precisión.

El Tamron 28-300 en su posición tele
El Tamron 28-300 en su posición tele
. © Albedo Media, S.L.

Igual que los botones incluidos en el barrilete, que nos permiten activar o desactivar el autofoco, el estabilizador así como el habitual bloqueo que suele incorporar Tamron en sus zoom para evitar despliegues accidentales cuando se transporta cerrado. Aunque hay que decir que no parece que esto vaya a suceder dado el buen comportamiento del anillo.

Buena calidad de tacto en el anillo de enfoque y en la botonería. © Albedo Media
Buena calidad de tacto en el anillo de enfoque y en la botonería. © Albedo Media

El parasol incluido es de «alas de mariposa» pero, debido al gran recorrido del zoom, para evitar que aparezca en la posición angular, se ha tenido que reducir bastante el tamaño, reduciendo así parte de la efectividad en las posiciones de focales más largas.


© Albedo Media, S.L.

Se agradece también encontrar en el barrilete la ventana con el indicador de medidas de distancia de enfoque aunque resulta ligeramente “engañosa” ya que los optimistas cuarenta y nueve centímetros de distancia mínima de enfoque que podemos ver a través de ella, aumentan hasta algo más de un metro cuando utilizamos el ajuste de teleobjetivo a 300 mm.

Ventana con distancias de enfoque y anillo para foco manual. © Albedo Media, S.L.
Ventana con distancias de enfoque y anillo para foco manual. © Albedo Media, S.L.

Del autofoco se encarga el motor de impulsos piezoeléctricos PZD (Piezo Drive) que funciona bastante bien y rápido en prácticamente todas las circunstancias, incluso con poca luz. Sólo en seguimiento y en el modo de visión directa se resiente un poco, sin llegar a ser grave. La ventaja es que podemos reenfocar manualmente en cualquier posición sin necesidad de desembragar el foco.

Mecanismo Zoom Lock que protege contra un avance indeseado del objetivo. © Albedo Media, S.L.
Mecanismo Zoom Lock que protege contra un avance indeseado del objetivo. © Albedo Media, S.L.

La construcción óptica incluye diecinueve lentes divididas en quince grupos de las cuales cuatro son de vidrio óptico de baja dispersión, tres asféricas de vidrio óptico moldeado, una asférica híbrida, una en vidrio óptico XR de refracción extra-alta y un elemento en vidrio óptico UXR (refracción ultra extra). Esta combinación de vidrios ópticos especializados permite el reducido tamaño del conjunto y la ligereza antes mencionados pero, además, minimiza las aberraciones.


Df: 251mm f/6.3 1/125s ISO 1.600
[Clic en la imágenes para ver a tamaño original]
© Fernando Galán

El diafragma está formado por siete hojas que logran una abertura circular con la que se logra un bonito bokeh incluso cerrando algunos pasos más allá de la máxima apertura.


Df: 300mm f/6.3 1/100s ISO 500
© Fernando Galán

Puesto que se trata de un objetivo destinado a usarse como “todo-terreno” y con cámaras de sensor 24×36 mm, se agradece que vaya sellado para protegerse contra salpicaduras de agua e intrusión de polvo.


Df: 28mm f/5.6 1/400s ISO 100
© Fernando Galán

Este polivalente objetivo se ofrece para monturas Canon, Nikon y Sony. Para los dos primeros cuerpos incluye estabilizador de imagen VC (con conmutador, tal como indicábamos). Para Sony, sin embargo, lo han eliminado dado que la estabilización la ofrece el sistema incorporado en el cuerpo de la cámara.


Df: 300 f/20 1/60s ISO 100
© Fernando Galán

Si a todo esto unimos que el fabricante ofrece cinco años de garantía y que el precio de venta recomendado es de 729 €, todo parecería indicar que nos encontramos ante una buena compra.


Df: 28mm f/22 1/60s ISO 100
© Fernando Galán

Sin embargo, llaman la atención algunos aspectos, empezando por la propia filosofía del producto. Aunque hay tantos modelos de comprador como personas, parece bastante claro que el cliente habitual de una cámara de formato de 24×36 mm, cuyos precios exceden de los dos mil euros, busca un estándar de calidad máximo (o no invertiría tanto en el cuerpo). La pregunta es ¿puede ofrecer esa calidad un «todo terreno»?


Df: 300mm f/10 1/320s ISO 100
© Fernando Galán

Tras comprobar las virtudes externas antes mencionadas y acoplar el objetivo en la cámara, lo primero que llama la atención al mirar por el visor es que las distorsiones están a la orden del día: desde el barrilete en las posiciones angulares hasta los acericos de las posiciones tele. Sólo en los ángulos intermedios desaparecen por completo.


Df: 300mm f/10 1/320s ISO 100

Df: 28mm f/14 1/100s ISO 100
© Fernando Galán

La buena noticia es que, aunque la cámara no corrige el JPEG, los últimos «perfiles de lente» (sic) incluidos en las actualizaciones de Adobe Camera RAW eliminan estas deformaciones fruto de la distorsión. Exactamente igual que sucede con el viñeteo, también muy presente incluso hasta f/10 y comenzando a desaparecer para ajustes de abertura de diafragma más cerrados.


Animación para comprobar el efecto de la aplicación de los ajustes del perfil de lente incluido en la última versión de Adobe Camera RAW
Df: 73mm f/6.3 1/800s ISO 100
[Clic en la imágen para ver a mayor tamaño]
© Fernando Galán

Resulta lógico que en un objetivo tan pequeño y ligero (y de un precio tan ajustado), no ofrezca una gran luminosidad. Sin duda, el precio que hay que pagar por no tener que andar cambiando de objetivo. La pregunta, una vez más, es si el comprador de cámaras con captor 24×36 mm está dispuesto a tolerar esta falta de luminosidad en su óptica. Cierto que los modernos sensores nos permiten subir el ISO a valores antes insospechados; lo malo es que debemos empezar a aumentarlo mucho antes de lo deseado. Por el contrario, en la posición tele, eeste polivalente Tamron permite cerrar hasta f/44; una característica que muy pocas veces tendremos ocasión de utilizar…


Animación para comprobar el viñeteado a máxima y mínima abertura de diafragma.
Df: 28mm f/3.5 y f/22. 1/3200s y 1/60s ISO 100
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© Fernando Galán

La valoración sobre la calidad de imagen ofrecida por este “todo en uno” de Tamron la dejamos a criterio del lector con las muestras ofrecidas. Lo que sí podemos decir es que los reflejos indeseados no han aparecido ni buscándolos gracias a los revestimientos BBAR avanzados que utilizan en las lentes que componen este objetivo. Las aberraciones cromáticas son igualmente casi inapreciables.


Df: 50 mm f/4.5 1/6000s ISO 100
© Fernando Galán

Ya sabemos que no existe el objetivo “perfecto”: o cuesta demasiado, o pesa mucho, u ofrece poca luminosidad, o tiene poco rango de focales o es fijo y debemos llevar varios en la mochila. Por eso, a la hora de adquirir una nueva óptica siempre hay que sacrificar el bolsillo, el hombro o las exigencias de calidad.


Df: 127mm f/11 1/100s ISO 100


Df: 28mm f/11 1/100s ISO 100
© Fernando Galán

No cabe duda de que para llevar en una pequeña bolsa toda una gama de focales que solucione cualquier necesidad hay que pagar un precio. Por eso, para quien busque polivalencia a buen precio, este Tamron 28-300 f/3.5-6.3 Di VC PZD supone una buena elección por lo equilibrado del conjunto y porque ofrece lo que promete o, mejor dicho, lo que se puede esperar de un objetivo de estas características.

Para más información: Noticia de la presentación; anuncio de la comercialización.

Ver: Entrevista con Mr. Kenji Nakagawa de Tamron

       

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