Algo más de tres años después de que se presentara la primera generación del zoom ultra angular de Tamron para cámaras con sensor de «formato completo» (24×36 mm) y luminosidad máxima constante de f/2,8 y que ya tuvimos ocasión de probar en su momento, el fabricante lanza la segunda generación de ese objetivo que hoy probamos de nuevo.

Tamron SP 15-30mm F/2.8 Di VC USD G2
Parasol de pétalos integrado en el Tamron SP 15-30 mm f/2.8 Di VC USD G2. © Albedo Media

Se trata de un objetivo de gama alta como denotan sus siglas SP, presentes en la línea premium de Tamron. Aunque extremo en sus ángulos de visión, que abarcan desde los 49º hasta los 110º, encontramos ópticas similares en los catálogos de los principales fabricantes de ópticas. La interesante visión que se logra con estas distancias focales, convierten a este tipo de objetivos en un complemento perfecto a los zoom estándar y tele de gran luminosidad presentes –o deseados– en las maletas de los fotógrafos.

Diseño y manejo

No difiere demasiado el aspecto externo de esta segunda generación respecto a la primera. Apenas unos ligeros toques para adecuar el diseño a la línea SP actual que encontramos en los últimos modelos de este fabricante: desaparece el aro de grafito al frente, cambia el color de la placa que identifica la serie y se adecúa también del diseño de los conmutadores a la tendencia actual de la marca.

Tamron SP 15-30mm F/2.8 Di VC USD G2
Tamron SP 15-30 mm f/2.8 Di VC USD G2. © Albedo Media

Aparece, sin embargo, una novedad importante en la parte trasera del objetivo. Dado que la forma semiesférica de la lente frontal impide la colocación de filtros, aparece un práctico portafiltros en la montura, entre la óptica y la cámara. En esta ubicación se pueden situar gelatinas o láminas de 34 x 29 mm. Lamentablemente, sólo está disponible en las unidades pensadas para Canon.

Tamron SP 15-30mm F/2.8 Di VC USD G2
La versión para Canon incluye un portafiltros en la parte trasera. © Albedo Media

Quizá existan algunos pequeños retoques más que requerirían la visión enfrentada de ambas versiones para afinar en las diferencias pero que no afectan a la apariencia general, ni mucho menos al manejo del objetivo.

Tampoco el peso ha variado respecto a la versión anterior, que se mantiene en 1,1 kg y otro tanto sucede con las medidas que continúan en los 98 mm de diámetro por 14,5 cm de longitud. Es decir, un objetivo contundente pero acorde a lo que se puede esperar de una óptica de estas características.

Debido a este gran tamaño, cabecea ligeramente cuando lo montamos sobre la Canon EOS 5Ds R que hemos utilizado para la presente prueba de campo. Debemos tener en cuenta que el cuerpo de la cámara utilizada no llega a los 900 g; si unimos esto al peso de la gran lente frontal que domina el objetivo probado, resulta lógico este desequilibrio.

Tamron SP 15-30mm F/2.8 Di VC USD G2 y Canon EOS 5D SR
Tamron SP 15-30 mm f/2.8 Di VC USD G2 + Canon EOS 5Ds R. © Albedo Media

Los aros de enfoque y zoom continúan en idénticas posiciones y con un tamaño muy similar por lo que no varían las impresiones obtenidas durante la prueba de la primera generación.

Recordemos que esta versión –igual que la anterior– incluye juntas de sellado en los puntos críticos para proteger la óptica contra las inclemencias climáticas. Además, la lente frontal lleva un recubrimiento de flúor que lo protege contra las gotas de agua y grasa de los dedos. Este recubrimiento, mejorado frente a la versión anterior, facilita la limpieza de la lente y dificulta su deterioro.

Rendimiento

No varía el esquema óptico con respecto a la versión anterior, que se mantiene en 18 lentes distribuidas en 13 grupos. Aunque incorporan, como novedad destacable frente a la primera generación, el revestimiento AXAnti-reflection eXpand– que permite recubrir incluso las superficies de las lentes más curvas como la frontal de este objetivo.

Tomada con Tamron SP 15-30mm F/2.8 Di VC USD G2 sobre Canon EOS 5D SR.
Tamron SP 15-30 mm f/2.8 Di VC USD G2 + Canon EOS 5Ds R – 30mm – 1/500 s – f/5,6 – ISO 100. © Fernando Galán

Este recubrimiento, en combinación con los que ya se usaban en el modelo anterior –eBand Nano y BBAR– minimiza los reflejos y optimiza la nitidez del centro a las esquinas. Los resultados pueden apreciarse en las muestras que acompañan la presente prueba de campo.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

A pesar de las lentes aesféricas –XGM– y las de baja dispersión –LD– utilizadas con la intención, entre otras, de disminuir la distorsión geométrica, esta aparece bastante pronunciada en forma de barrilete en el extremo más angular del zoom; especialmente en el eje vertical y no tan marcado en el horizontal. Cierto que, a medida que cerramos ángulo de visión comienzan a enderezarse las líneas que se mantienen con su forma hasta la posición más cerrada en que cuesta apreciar un ligerísimo acerico.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Si se ha logrado controlar, casi por completo, las aberraciones cromáticas, que hay que buscar con lupa y sólo surgen en contrastes muy marcados: ramas muy finas de árboles contra cielos quemados o muy iluminados y otras situaciones similares. Además, desde la actualización realizada por Adobe a finales de diciembre, está disponible la corrección para este objetivo cuando editemos los archivos RAW con los programas de este fabricante.

Tomada con Tamron SP 15-30mm F/2.8 Di VC USD G2 sobre Canon EOS 5D SR.
Tamron SP 15-30 mm f/2.8 Di VC USD G2 + Canon EOS 5Ds R – 30 mm- 1/60 s – f/2,8 – ISO 100. © Fernando Galán

Aunque, sin duda, una de las grandes mejoras de este objetivo consiste en haber logrado eliminar, casi por completo, los destellos y reflejos indeseados. Como siempre que probamos un objetivo de estas características, buscamos y provocamos las situaciones en las que pudieran aparecer y, en este caso, cuesta encontrarlos. Apenas unos tímidos fulgores que no afean la imagen.

Tomada con Tamron SP 15-30mm F/2.8 Di VC USD G2 sobre Canon EOS 5D SR.
Tamron SP 15-30 mm f/2.8 Di VC USD G2 + Canon EOS 5Ds R – 15 mm – 1/20 s – f/16 – ISO 100. © Fernando Galán

El mérito de estos resultados corresponde al revestimiento AX mencionado más arriba, que permite recubrir incluso las superficies más curvas, de modo que  incluso en las esquinas de la imagen podemos observar una buena nitidez y detalle.

Tomada con Tamron SP 15-30mm F/2.8 Di VC USD G2 sobre Canon EOS 5D SR.
Tamron SP 15-30 mm f/2.8 Di VC USD G2 + Canon EOS 5Ds R – 20 mm. 1/160 s – f/8 – ISO 400. © Fernando Galán

El buen sistema de enfoque que ya encontrábamos en la versión anterior se actualizado con la incorporación de una unidad de microprocesamiento dual –MPU– que ya hemos visto en los últimos modelos aparecidos de este fabricante. Este doble procesador trabaja para el enfoque por una parte y por otra para el estabilizador de imagen.

Tomada con Tamron SP 15-30mm F/2.8 Di VC USD G2 sobre Canon EOS 5D SR.
Tamron SP 15-30 mm f/2.8 Di VC USD G2 + Canon EOS 5Ds R – 20 mm. 1/50 s – f/22 – ISO 400. © Fernando Galán

En lo que respecta al autofoco hemos comprobado que funciona con rapidez y eficacia en todo tipo de situaciones, incluso con luces de contra o penumbra. Aunque no se trata de un objetivo macro, la distancia mínima de enfoque de 28 cm, unida al amplio ángulo de visión, da como resultado originales tomas de aproximación en contexto con originales desenfoques selectivos.

Tomada con Tamron SP 15-30mm F/2.8 Di VC USD G2 sobre Canon EOS 5D SR.
Tamron SP 15-30 mm f/2.8 Di VC USD G2 + Canon EOS 5Ds R – 15 mm. 1/5.000 s – f/2,8 – ISO 100. © Fernando Galán

La otra función del MPU, estabilizar la imagen, nos permite capturas con dilatados tiempos de exposición sin que la imagen aparezca trepidada. Según el fabricante, hasta 4,5 pasos podemos ganar gracias al trabajo del estabilizador. Durante nuestra prueba hemos comprobado que, efectivamente, con tiempos incluso de 1/10 s los sujetos de nuestras fotografías aparecían nítidos.

Tomada con Tamron SP 15-30mm F/2.8 Di VC USD G2 sobre Canon EOS 5D SR.
Tamron SP 15-30 mm f/2.8 Di VC USD G2 + Canon EOS 5Ds R – 20 mm. 1/250 s – f/5,6 – ISO 100. © Fernando Galán

Un diafragma de 9 palas que abre hasta f/2,8 y cierra hasta f/22 consigue un bokeh absolutamente circular y muy progresivo. El inevitable viñeteado aparece a máxima apertura, pero tras cerrar un diafragma disminuye en gran medida desapareciendo casi por completo a f/5,6.

Tomada con Tamron SP 15-30mm F/2.8 Di VC USD G2 sobre Canon EOS 5D SR.
Tamron SP 15-30 mm f/2.8 Di VC USD G2 + Canon EOS 5Ds R – 20 mm. 1/2.500 s – f/2,8 – ISO 400. © Fernando Galán

Comparado con…

Ya comentábamos al inicio de esta prueba que casi todos los fabricantes incluyen en su catálogo un modelo de similares características por lo que la decisión de compra se complica.

Tomada con Tamron SP 15-30mm F/2.8 Di VC USD G2 sobre Canon EOS 5D SR.
Tomada con Tamron SP 15-30mm F/2.8 Di VC USD G2 sobre Canon EOS 5D SR. 15 mm. 1/125 s – f/8 – ISO 400. © Fernando Galán

El AT-X 16-28 f/2,8 Pro FX de Tokina reduce sus ángulos de visión en ambos extremos y también ligeramente el peso y, lo más importante para muchos posibles compradores, el precio casi a la mitad. Incluye también lentes aesféricas y vidrios de súper baja dispersión, pero cuenta ya con unos cuantos años a sus espaldas, pues la última versión se presentó en 2011.

Tomada con Tamron SP 15-30mm F/2.8 Di VC USD G2 sobre Canon EOS 5D SR.
Tamron SP 15-30 mm f/2.8 Di VC USD G2 + Canon EOS 5Ds R – 15 mm – 1/80 s – f/11 – ISO 100. © Fernando Galán

Mucho más moderno es el Sigma 14-24 mm f/2,8 DG HSM Art, que apareció en febrero de 2018 y cuenta con la ventaja de haber sido diseñado teniendo en cuenta las exigencias de las modernas cámaras de alta resolución; a cambio, hay que desembolsar una cantidad ligeramente superior a la que cuesta el Tamron aquí probado.

Canon dispone en su catálogo de un EF 16-35mm f/2.8L III USM, con un coste de unos 2.500 €,  con similares ángulos de visión y apertura máxima constante a f/2,8. Quienes deseen permanecer fieles a la marca, también pueden optar por el EF 11-24 mm f/4L USM para ganar en ángulo de visión a costa de perder un punto de luminosidad, pero deberán ir preparando los casi 3.500 € que cuesta.

Tomada con Tamron SP 15-30mm F/2.8 Di VC USD G2 sobre Canon EOS 5D SR.
Tamron SP 15-30 mm f/2.8 Di VC USD G2 + Canon EOS 5Ds R – 15 mm. 1/50 s – f/16 – ISO 100. © Fernando Galán

La alternativa de Nikon, el AF-S Nikkor 14-24 mm f/2,8 G ED, cuesta poco menos de 2.000 € y suma, igual que el Tokina, unos cuantos años de veteranía. Aunque incluye 3 lentes aesféricas, sus cristales no cuentan con los sofisticados revestimientos que el modelo que hoy probamos.

Conclusiones

Cuando apareció la anterior versión de este angular extremo de Tamron, el responsable de Marketing de Tamron, Kenki Nakagawa, ya nos comentó que no todos los fabricantes de cámaras colaboran del mismo modo en el desarrollo de un objetivo. Esto significa que, probablemente, las unidades destinadas para Canon –como la unidad aquí probada– ofrezcan diferentes resultados que las destinadas a Nikon.

Tomada con Tamron SP 15-30mm F/2.8 Di VC USD G2 sobre Canon EOS 5D SR.
Tamron SP 15-30 mm f/2.8 Di VC USD G2 + Canon EOS 5Ds R – 16 mm. 1/100 s – f/8 – ISO 100. © Fernando Galán

Esto viene a cuento porque, aunque a rasgos generales, los resultados obtenidos durante esta prueba nos han parecido más que satisfactorios, este G2 penaliza, a nuestro modo de ver, en la distorsión geométrica en la posición más angular. Resulta curioso, sin embargo, que cuando probamos la versión primera de esta óptica –en versión para Nikon–, nos pareció que se había resuelto muy bien este aspecto.

Tomada con Tamron SP 15-30mm F/2.8 Di VC USD G2 sobre Canon EOS 5D SR.
Tamron SP 15-30 mm f/2.8 Di VC USD G2 + Canon EOS 5Ds R – 15 mm. 1/125 s – f/5,6 – ISO 400. © Fernando Galán

Salvo este punto en contra, valoramos de manera muy positiva todos los demás aspectos, destacando la mínima presencia de destellos e imágenes fantasma como aspecto más sobresaliente de este objetivo junto al buen trabajo realizado por el estabilizador de imagen.

Aunque nunca agrade deshacerse de los 1.300 € que cuesta, parece un precio razonable teniendo en cuenta las características y rendimiento que ofrece.

2 Comentarios

  1. Hola:
    En Canon la competencia puede ser el 16-35 mm f/2.8 III más que el 11-24 mm f/4.
    El 11-24 mm este tiene mucho más angular. El 16-35 mm en cambio tiene distancias focales similares.

    • Hola Matias. Efectivamente, tienes razón; añadimos esta referencia a la comparativa y actualizamos el artículo. Gracias.

Dejar una respuesta

¡Por favor, introduce tu comentario!
Por favor, introduce aquí tu nombre

       

Los comentarios en esta página pueden ser moderados; en tal caso no aparecerán inmediatamente al ser enviados. Las descalificaciones personales, los comentarios inapropiados, de extensión desmesurada o con demasiados errores ortográficos podrán ser eliminados. Asimismo, en caso de errores considerados tipográficos, el editor se reserva el derecho de corregirlos antes de su publicación con el fin de mejorar la comprensión de los mismos. Recordamos a los lectores que el propósito final de este medio es informar. Para recibir soporte sobre dispositivos o problemas particulares les invitamos a contactar con el correspondiente servicio de atención al cliente.