En la pasada PhotokinaTamron presentó la segunda generación de su potente teleobjetivo zoom de alta gama, el Tamron SP 150-600mm f/5-6,3 Di VC USD G2, conocido por su magnífica relación calidad/precio. Aunque entonces ya tuvimos ocasión de realizar una pequeña toma de contacto con una unidad preproducción, por fin disponemos de una unidad definitiva con la que hemos realizado una completa prueba de campo.

Tamron SP 150-600 mm f/5,6-6,3 Di VC USD G2
Impresiona el tamaño del Tamron Tamron SP 150-600 mm f/5,6-6,3 Di VC USD G2, sobre todo en su posición extendida © Albedo Media

Impresiona su aspecto nada más extraerlo de la caja. Por tamaño, sin duda, pero también por la sensación de buen acabado, robustez y solidez que presenta. En definitiva, denota calidad al primer contacto. Sensación que se confirma cuando nos fijamos en los detalles, en las juntas selladas y en la precisión de aros y botones. No en vano, Tamron ha decidido incluir en el barrilete la chapita con las siglas SP que distingue a sus objetivos de alta gama.

Tamron SP 150-600 mm f/5,6-6,3 Di VC USD G2
El pie incluye conexión para zapata rápida © Albedo Media

El peso también nos impresiona. Algo más de 2 Kg de objetivo que, unidos al cuerpo de la Canon EOS 5D Mark III que utilizamos para realizar esta prueba de campo, suman más de tres kilos en total. Cargar con ellos no sólo resulta complicado durante los desplazamientos hacia los lugares en que realizar las fotos sino incluso durante las propias tomas. El uso de trípode o monopié resulta, más que aconsejable, casi imprescindible.

Tamron SP 150-600 mm f/5,6-6,3 Di VC USD G2
Aunque se pueden lograr buenas tomas a pulso, el uso del trípode resulta muy recomendable. © Fernando Galán

Por ello, el pie este objetivo no sólo cuenta con dos roscas diferentes para trípode para así facilitar el equilibrio en función de la distancia focal elegida, sino que el propio soporte se ha diseñado para poder acoplarse a una zapata rápida del tipo “Arca-Swiss”.

Tamron SP 150-600 mm f/5,6-6,3 Di VC USD G2
Profusión de botones en el barrilete del objetivo para elegir la opción más conveniente al uso requerido. © Albedo Media

Realizar las tomas a pulso exige un brazo firme; de lo contrario, mantener exactamente el encuadre deseado resulta complicado porque el gran peso del conjunto nos hace oscilar. No hablamos sólo de las posibles trepidaciones por obturaciones lentas –corregidas en gran medida por el estabilizador del objetivo– sino de movimientos de cámara por la dificultad de mantener el equipo. Más aún cuando extendemos el zoom hasta los 600 mm de distancia focal máxima, pues el punto de equilibrio se desplaza en exceso hacia adelante y nos obliga a sujetar con fuerza con la mano izquierda.

Tamron SP 150-600 mm f/5,6-6,3 Di VC USD G2
A pesar de que la última lente se desplaza con el movimiento de zoom, la junta sellada minimiza el riesgo de entrada de partículas al sensor. © Albedo Media

Este peso resulta lógico dadas las características de esta óptica y se encuentra en la medida habitual de otros objetivos similares. Por ello, este apunte quizá pueda parecer obvio a muchos usuarios habituados a los grandes teleobjetivos, pero conviene recordarlo para quienes piensan iniciarse en el mundo de las largas distancias; probablemente los principales compradores potenciales de este teleobjetivo zoom dado su precio de acceso.

Caña
Tamron SP 150-600 a 600 mm. 1/160 s – f/6,3 – ISO 800. © Fernando Galán

Por el peso y por las largas distancias focales, el uso del estabilizador se hace casi imprescindible, tal como ya comentábamos. Dispone de tres opciones: equilibrio entre la estabilización que se aprecia en el visor y la que se consigue en la toma –Vibration Control 1 o VC1–, estabilización para conseguir buenos barridos –VC2– y prioridad a la estabilización en la captura sin mostrar la imagen estabilizada en el visor –VC3–.

Tamron SP 150-600 a 205 mm. 1/125 s - f/6,3 - ISO 100. © Fernando Galán.
Tamron SP 150-600 a 205 mm. 1/125 s – f/6,3 – ISO 100. © Fernando Galán

Se anuncia una compensación de vibración equivalente a 4,5 pasos que, por lo que hemos podido comprobar en situaciones reales, parece responder a la realidad. De lo contrario no habríamos conseguido tomas a pulso sin trepidar con obturaciones de 1/80 s. No obstante, conviene no entusiasmarse en exceso y recordar que si queremos tomas de calidad más vale no buscar el límite e incluso, como apuntábamos arriba, ayudarnos de un buen soporte.

Rosa
Tamron SP 150-600 a 600 mm. 1/125 s – f/6,3 – ISO 1600. © Fernando Galán

Esta versión G2 del Tamron 150-600 está dotada del motor de enfoque de tipo anillo USDUltrasonic Silent Drive– que mejora la respuesta del enfoque automático. Buscando situaciones lo más reales posibles durante esta prueba de campo no hemos percibido dudas en el enfoque siempre con buenas condiciones de luz y motivos más o menos contrastados. Incluso siguiendo a sujetos en movimiento mantiene el tipo.

Tamron SP 150-600 a 600 mm. 1/1000 s - f/8 - ISO 200. © Fernando Galán.
Tamron SP 150-600 a 600 mm. 1/1000 s – f/8 – ISO 200. © Fernando Galán

En escenas poco iluminadas –interiores– o cuando en el encuadre había varios planos posibles con pocas diferencias entre ellos –las fotos de telarañas, por ejemplo–, el AF se ha mostrado más dubitativo y a veces hemos tenido que recurrir al enfoque manual. En estos casos el reducido tamaño del anillo de enfoque junto a la posición del soporte para el trípode dificulta un poco la tarea.

Telarañas en la niebla
Tamron SP 150-600 a 329 mm. 1/50 s – f/16 – ISO 100. © Fernando Galán
Tamron SP 150-600 mm f/5,6-6,3 Di VC USD G2
El tamaño del aro de enfoque y su ubicación junto al soporte dificultan ligeramente el enfoque manual. © Albedo Media

Para agilizar el autofoco, cuenta con un limitador de distancias. Así, podemos elegir entre distancias cortas –de 2,2 m a 10 m–, largas –de 10 m a infinito– o enfoque en todo el rango. Porque, efectivamente, la distancia mínima de enfoque se ha logrado reducir hasta esos 2,2 m frente a los 2,7 m de su predecesor; dato que agradecerán los fotógrafos de naturaleza.

Seta
Tamron SP 150-600 a 273 mm. 1/250 s – f/9 – ISO 200. © Fernando Galán
Helianthus
Tamron SP 150-600 a 600 mm. 1/160 s – f/6,3 – ISO 2500. © Fernando Galán

Muy práctico y sencillo nos ha parecido el nuevo sistema denominado por Tamron «Bloqueo Flexible del Zoom«. Con sólo desplazar hacia adelante o atrás el anillo del zoom, éste queda bloqueado en la posición elegida evitando así cambios indeseados de focal. Además de este seguro se mantiene el clásico freno para transporte del objetivo cuando éste se encuentra retraído, no sólo para evitar el despliegue accidental sino la sacudida de los elementos internos.

Tamron SP 150-600 mm f/5,6-6,3 Di VC USD G2
Muy práctico y de fácil uso el bloqueo de zoom para fijar la distancia focal deseada. © Albedo Media

Ya que mencionamos el interior, el nuevo súper tele zoom de Tamron está formado por 21 elementos repartidos en 13 grupos que incluyen tres elementos ópticos de baja dispersión que minimizan las aberraciones. No obstante, han aparecido ligeros halos en las esquinas de algunas tomas cuando incluían altos contrastes lumínicos. Eso sí, antes de aplicar las correcciones ópticas posteriores vía firmware o software –en el momento de realizar esta prueba de campo no estaba disponible para los reveladores de Adobe el perfil de este objetivo–. Conviene recordar también que este nuevo objetivo de Tamron se puede utilizar con la consola TAP-in que permite actualizar el firmware de los objetivos personalizar algunas funciones de manejo.

Cigüeña en nido
Tamron SP 150-600 a 600 mm. 1/400 s – f/8 – ISO 200. © Fernando Galán.

No hemos encontrado, por el contrario, reflejos o brillos indeseados. A ello contribuyen los diversos revestimientos antirreflejos con que se ha dotado a las lentes: eBANDExtended Bandwidth and Angular Dependency– y BBARBroad Band Anti Reflection–. Estos recubrimientos no sólo mejoran la transmisión de la luz, sino que evitan los reflejos internos

Cigüeñas
Tamron SP 150-600 a 600 mm. 1/400 s – f/9 – ISO 200. © Fernando Galán
Cigüeñas en vuelo
Tamron SP 150-600 a 600 mm. 1/1000 s – f/6,3 – ISO 200. © Fernando Galán

Durante esta prueba de campo nos ha llovido; y mucho. No sólo nos hemos mojado nosotros, sino que hemos tenido ocasión de comprobar la efectividad de las protecciones antihumedad tanto de la cámara como del objetivo que nos ocupa. La lente delantera lleva un recubrimiento protector a base de flúor que repele el agua y las grasas. Aun así, gracias al imponente parasol que acompaña al objetivo, esta lente no llegó a mojarse en ningún momento. Una vez más se demuestra, por si alguien aún le quedan dudas, la importancia del uso del parasol que también sirve de paraguas, paragolpes…

Mirlo
Tamron SP 150-600 a 600 mm. 1/25 s – f/6,3 – ISO 1600. © Fernando Galán

Cabe suponer que este objetivo vivirá más tiempo en el campo que en cualquier otro medio y, por tanto, por mucho cuidado que pongan sus usuarios, se ensuciará. Pensando en ello, Tamron ha fabricado la superficie de tal manera que no se acumule la suciedad y que cuando ésta llegue resulte fácil de limpiar. Además, todas las juntas están selladas.

Pato cuchara
Tamron SP 150-600 a 600 mm. 1/250 s – f/6,3 – ISO 2000. © Fernando Galán

El diafragma –de 9 palas– abre hasta f/5 en la focal más corta y tan sólo hasta f/6,3 en la más larga. Recordamos que nos encontramos ante un objetivo con un precio asequible dada la distancia focal que ofrece –en torno a 1.600 €– y que algún peaje hay que pagar para conseguirlo. En este caso, la escasa luminosidad.

Tamron SP 150-600 a 600 mm. 1/250 s - f/6,3 - ISO 2000. © Fernando Galán.
Tamron SP 150-600 a 600 mm. 1/250 s – f/6,3 – ISO 2000. © Fernando Galán
Focha común
Tamron SP 150-600 a 600 mm. 1/250 s – f/6,3 – ISO 1300. © Fernando Galán

Efectivamente, nos enfrentamos a frecuentes problemas de exposición que sólo se pueden solucionar gracias al bajo índice de ruido de los sensores modernos y apurando al máximo los límites de obturación que nos concede el estabilizador: si sólo podemos abrir hasta f/6,3 y los movimientos del sujeto a fotografiar –o las posibles trepidaciones– nos limitan la velocidad a un mínimo de en torno a 1/160 o 1/200, no nos quedará más remedio que subir el ISO hasta donde nuestra cámara nos permita sin pérdida de calidad. Esto limita bastante las condiciones de uso.

Poste de la luz
Tamron SP 150-600 a 256 mm. 1/125 s – f/6,3 – ISO 400. © Fernando Galán

En el extremo opuesto, el diafragma cierra hasta f/32 –en 150 mm– o f/40 –en 600 mm–. Salvo largas exposiciones diurnas o tomas con trípode de arquitectura, pocas ocasiones nos encontraremos en las que poder usar estos valores. Más bien al contrario, en situaciones reales corrientes, no nos quedará más remedio que utilizar con frecuencia las máximas aberturas.

Cardos al amanecer
Tamron SP 150-600 a 600 mm. 1/15 s – f/36 – ISO 100. © Fernando Galán
Edificio
Tamron SP 150-600 a 226 mm. 1/5 s – f/32 – ISO 200. © Fernando Galán

En estas aberturas máximas el viñeteo aparece ligeramente; comienza a desaparecer tan pronto cerramos un tercio de paso y al cerrar a f/8 prácticamente no se encuentra. En cualquier caso, hablamos de tenues oscurecimientos lógicos dado el tamaño del sensor y nunca de pesadas sombras molestas.

Edificios
Tamron SP 150-600 a 500 mm. 1/160 s – f/11 – ISO 320. © Fernando Galán
Edificio
Tamron SP 150-600 a 226 mm. 1/160 s – f/8 – ISO 320. © Fernando Galán

Tampoco aparecen acusadas deformaciones; tan sólo un ligero acerico presente en las distancias focales extremas que desaparece en las posiciones centrales.

Edificios
Tamron SP 150-600 a 309 mm. 1/200 s – f/8 – ISO 100. © Fernando Galán
Torrespaña
Tamron SP 150-600 a 375 mm. 1/160 s – f/14 – ISO 320. © Fernando Galán

Tamron ha decidido mantener en su catálogo –al menos de momento– la versión anterior de este potente telezoom. Por ello, la versión G2 que hemos probado se situaría un escalón por encima con el consiguiente aumento de precio. Si la versión anterior –denominada por el fabricante como A011– se puede encontrar en torno a 1.000 €, esta segunda generación –A022– costará alrededor de 1.600 €.

Cardos
Tamron SP 150-600 a 350 mm. 1/320 s – f/6,3 – ISO 640. © Fernando Galán
Rama
Tamron SP 150-600 a 205 mm. 1/320 s – f/6,3 – ISO 640. © Fernando Galán.

Aunque supone una subida de precio importante, si tenemos en cuenta el rango focal que abarca y las características del objetivo, sigue siendo un coste razonable comparándolo con otras referencias del mercado. Por ello no dudamos que muchos fotógrafos, especialmente los aficionados a la naturaleza, disfrutarán con las posibilidades de este objetivo.

Hoja de chopo
Tamron SP 150-600 a 350 mm. 1/25 s – f/16 – ISO 100. © Fernando Galán
Cañas en la niebla
Tamron SP 150-600 a 150 mm. 1/640 s – f/5,6 – ISO 100. © Fernando Galán

Disponible, de momento, para Canon y Nikon, está prevista una versión para montura Sony A –sin estabilización ya que éstas cámaras la llevan en el cuerpo– que, sin duda, sus usuarios esperarán impacientemente, puesto que estamos ante un objetivo que ofrece mucho a un precio muy ajustado.

4 Comentarios

  1. Bufffff……más de tres kilos el conjunto. Prefiero una Fujifilm XT2 + el 100-400 de Fuji. Me gustaría ver una comparativa entre estas dos cámaras con dichos objetivos y ver si la mirorless es capaz de estar a la altura de una réflex tradicional FF.
    Un saludo.

    • Efectivamente, Mario, ese factor puede tener «mucho peso” a la hora de decidirse por un equipo u otro pero habrá que tener más factores en cuenta.
      El Tamron que hemos probado está pensado para pocos trasiegos y su hábitat natural se encontrará más entre las ramas esperando que salte la liebre o en los laterales de un estadio, siempre soportado por un monopie o trípode.
      Aunque la prueba de campo se ha realizado con una cámara de formato 24×36 mm, al acoplarse a una APS-C, la distancia focal equivalente alcanzaría los 900 mm, cifra bastante superior a la del conjunto que mencionas. Un teleobjetivo tan potente y de tanto alcance difícilmente puede ser ligero; recuerda que el Fujinon pesa casi 1.400 g y cuesta unos 200 € más que el Tamron.
      No obstante, tus dudas son más que razonables y surgirán, no al elegir un teleobjetivo para el sistema que ya cada uno tiene, sino a la hora de cambiar o no de sistema radicalmente. En cuyo caso, como decíamos, se tendrán en cuenta otros muchos factores.
      Muchas gracias por tu comentario.

  2. Hola Fernando, me gustaría que me dieras tu opinión/consejo. Quiero comprar un tele grande y estoy entre este y un Sigma 150-600 C. Cual me aconsejas?
    Tampoco me parece mucho peso para el tamaño del objetivo.

    • Hola David
      Tus dudas resulta más que razonables puesto que se trata de dos objetivos de características muy similares y con la misma vocación de operar en campo abierto. Si bien no hemos tenido ocasión de probar la alternativa que propones (versión Contemporany), si realizamos una toma de contacto en feria de la versión más profesional (Sport https://www.albedomedia.com/pruebas/sigma-150-600-mm-f5-63-dg-os-hsm-primeras-impresiones/) con impresiones muy satisfactorias aunque también con un considerable aumento de precio. Quizá el Tamron suponga un punto medio entre las dos series de Sigma con puntos a favor como un mejor sellado, una más desarrollada construcción óptica y una más reciente actualización. Optando por el Sigma Contemporany, en cambio, lograrás un ahorro importante de dinero y algunos gramos menos en la mochila sin olvidar la interesante opción de bloqueo del zoom en cualquier posición para evitar desplazamientos indeseados.
      En cualquier caso, siempre que cuesta tomar una decisión de este tipo, la mejor opción suele ser acudir a una tienda especializada, «palpar» ambos y dejarte enamorar.
      Espero haberte ayudado. Gracias por tu consulta.

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