En la pasada entrega introducimos el concepto subyacente de los discos NAS, un sistema de almacenamiento conectado en red que nos permite disfrutar de nuestras imágenes y demás ficheros desde cualquier dispositivo de nuestra red doméstica. En esta entrega veremos algunos de los productos que existen en el mercado y de las funcionalidades que proponen, algunas de las cuales proporcionan un valor añadido de gran interés, como la posibilidad de conectarnos a nuestro disco «doméstico» de cualquier lugar remoto con conexión a internet.

Si nos hemos decidido por disfrutar de las ventajas de los discos NAS –y estamos dispuestos a pagar el precio correspondiente– estamos de suerte, porque existen hoy en día bastantes productos comerciales que pueden satisfacer nuestras necesidades. Existen soluciones profesionales para empresas, pero también soluciones más económicas destinadas a un público consumidor.

Actualmente, los más importantes fabricantes de discos duros disponen en su catálogo de diversas soluciones basadas en NAS, aunque a veces –debido a los nombres comerciales usados por las propias marcas– puede pasar desapercibido que estén utilizando dicha tecnología, como la serie de discos duros MyBook Live de la empresa californiana Western Digital –actualmente sustituido por los discos My Cloud–. Este conocido fabricante de discos duros dispone de una sección especial dedicada a discos basados en NAS, que denominan personal cloud storage o nube personal, y lo que nos da una idea bastante precisa de sus funcionalidades.

My Cloud © Western Digital
My Cloud © Western Digital

Otra de las compañías más conocidas en este ámbito es la francesa Lacie, que ofrece su propia solución NAS, cuya última versión se denomina NAS OS 3. Podemos elegir entre diferentes productos compatibles, que varían en función de las capacidades de sus discos duros o de las funcionalidades ofrecidas, pero básicamente lo que obtendremos es un espacio de almacenamiento que podremos compartir entre todos los dispositivos conectados a nuestra red doméstica. ¿Cómo se configura todo ello? ¿Puede un usuario sin grandes conocimientos informáticos comprar un disco NAS y empezar a utilizarlo sin grandes complicaciones?

NAS OS 3 © Lacie
NAS OS 3 © Lacie

La respuesta a esta última pregunta es afirmativa, puesto que casi todas las soluciones NAS suelen disponer de un interfaz gráfico relativamente sencillo que permite configurar todo lo necesario para poder disfrutar de las ventajas del almacenamiento en red.

Interfaz gráfico de NAS OS 3 © Lacie
Interfaz gráfica de NAS OS 3 © Lacie

Una vez adquirido nuestro disco NAS, lo conectamos a la red eléctrica y a nuestro ordenador –mediante un cable Ethernet típicamente– y lo encendemos. A partir de aquí podremos acceder a un página local con desde cualquier navegador web donde podremos configurar todo lo necesario: permisos de nuestros ficheros, usuarios y permisos de acceso, aspectos de seguridad…. todo bajo nuestro control. Por ejemplo, podemos –una vez copiada nuestra librería de imágenes al disco duro NAS– dar permiso de sólo lectura a parte de nuestra librería a todos los usuarios, y dejar el resto de fotografías sólo accesibles a nuestro propio usuario. Una vez configurado el disco NAS y conectado a nuestra red local, desconectamos nuestro ordenador… et voilà! Ya podemos empezar a acceder al espacio de disco desde cualquier dispositivo –smartphone, tablet, ordenador portátil– conectado a la misma red y, muy importante, de forma simultánea.

Acceso a nuestros datos del disco desde cualquier dispositivo conectado a la red © Western Digital

Llegados a este punto, alguien podría comentar que todo esto parece muy interesante y cómodo, pero que existe un gran inconveniente: mis imágenes y demás ficheros copiado en el disco NAS sólo son accesibles desde mi red local doméstica. ¿Qué ocurre si deseo, por ejemplo, acceder a mis fotografías desde fuera de casa? ¿Es posible subir o descargar ficheros a mi disco NAS desde un lugar remoto cualquiera conectado a internet?

En este aspecto podemos estar tranquilos, pues existen soluciones para «nubelizar» nuestro disco NAS, de modo que podamos acceder a nuestros datos desde cualquier lugar con conexión a internet, como si éstos estuvieran en la «nube» –aunque realmente se encuentren físicamente en nuestra casa u oficina–. En el caso de la empresa Lacie, ésta ofrece un servicio denominado Lacie MyNAS, mediante el cual podemos acceder a una página web personalizada –como, por ejemplo, https://mynas.lacie.com/raphaelterris– y desde allí gestionar nuestras imágenes y demás ficheros –siempre, claro está, que el router al cual esté conectado nuestro disco NAS tenga conexión a internet–.

Acceso remoto MyNAS © Lacie
Acceso remoto MyNAS © Lacie

Más aún, también podremos acceder a nuestros datos desde cualquier dispositivo con conexión a internet, como un tablet o un smartphone, gracias a la app adecuada, que nos conectará hasta donde se encuentre nuestro disco NAS. Tanto las soluciones de Lacie como las de Western Digital proponen dichas funcionalidades.

Accediendo a MyNAS desde dispositivos móviles conectados a internet © Lacie

Lacie y Western Digital no son las únicas empresas que ofrecen servicios de almacenamiento en red basados en disco NAS. Si nos decantamos por soluciones un poco más profesionales –y también más costosas–, seguramente debamos echar una ojeada a los productos de Synology, una corporación de Taiwan especializada justamente en sistemas NAS.

Synology, una empresa especializada en discos NAS, ofrece soluciones bastantes profesionales, con el correspondiente aumento de precio respecto a otros productos más "comerciales"; ideales para pequeñas empresas o usuarios profesionales © Synology
Synology, una empresa especializada en discos NAS, ofrece soluciones bastantes profesionales, con el correspondiente aumento de precio respecto a otros productos más «comerciales»; ideales para pequeñas empresas o usuarios profesionales © Synology

Como podemos ver, las soluciones NAS pueden ser un complemento ideal a los servicios de almacenamiento en la nube, debido a las limitaciones de espacio normalmente ligadas a estos últimos. Podemos, por ejemplo, guardar las fotografías de nuestros últimos proyectos en la nube, mientras guardamos el resto de nuestras biblioteca en un disco NAS. De este modo, si tuviéramos un corte de electricidad de casa –por poner un ejemplo–, siempre tendremos a disposición nuestros ficheros más importantes en la nube –que suelen estar almacenados en servidores con protecciones contras dichos cortes de corrientes–.

En la próxima entrega hablaremos de como construir nuestro propio sistema NAS, en el caso de que no queramos pagar por uno de los productos comerciales existentes.

Nota: este artículo ha sido actualizado respecto el original para adaptarse a las nuevas actualizaciones de diseño y protocolo de Albedo Media.

Dejar una respuesta

¡Por favor, introduce tu comentario!
Por favor, introduce aquí tu nombre

       

Los comentarios en esta página pueden ser moderados; en tal caso no aparecerán inmediatamente al ser enviados. Las descalificaciones personales, los comentarios inapropiados, de extensión desmesurada o con demasiados errores ortográficos podrán ser eliminados. Asimismo, en caso de errores considerados tipográficos, el editor se reserva el derecho de corregirlos antes de su publicación con el fin de mejorar la comprensión de los mismos. Recordamos a los lectores que el propósito final de este medio es informar. Para recibir soporte sobre dispositivos o problemas particulares les invitamos a contactar con el correspondiente servicio de atención al cliente.