En la segunda entrega de esta serie analizamos dos de las principales características del sistema mirrorless, que comparte en gran medida con el mundo de las réflex digitales o DSLR. Por un lado, la presencia de una montura que permite el intercambio de objetivos; por otro, el hecho de mantener el mismo tamaño sensor –con alguna excepción–, lo que conlleva a la obtención de una alta calidad de imagen asociada al mundo de las DSLR. En esta tercera entrega, seguiremos con el análisis de las características del sistema mirrorless, como es el sistema de enfoque y el tipo de visor utilizado.

Las mirrorless o cámaras compactas de sistema presentan importantes diferencias respecto las DSLR o réflex digitales monoculares en materia de sistema de enfoque o de tipo de visor utilizado, y aportan interesantes mejoras y novedades al respecto © Nikon
Las mirrorless o cámaras compactas de sistema presentan importantes diferencias respecto las DSLR o réflex digitales monoculares en materia de sistema de enfoque o de tipo de visor utilizado, y aportan interesantes mejoras y novedades al respecto © Nikon

Sistema de enfoque

Los sistemas de enfoque automático de tipo pasivo1 han estado generalmente divididos en dos grandes grupos: por un lado, el sistema de enfoque por detección de contraste2, usado en su mayoría por las cámaras compactas digitales; por otro lado, el sistema de enfoque por detección de fase3, usado principalmente por las DSLR o réflex digitales, siendo éste último claramente más rápido; hasta la llegada de las mirrorless

En efecto, las diferencias de velocidad entre ambos sistemas de enfoque no era tanto debido a las diferencias intrínsecas existentes entre ellos, sino más bien por el target al cual iba dirigido: las compactas digitales, más sencillas y destinadas a un público no profesional, no habían aún explotado todo el potencial del enfoque por detección de contraste que integraban.

Una de las ventajas que presentaban las DSLR respecto las primeras mirrorless era que su sistema de enfoque (por detección de fase) era más rápido que el de las mirrorless (por detección de contraste), pero a medida que la tecnología ha ido avanzando, este paradigma ha quedado obsoleto: Panasonic primero con su DMC-GH2 y Olympus luego con su E-P3 demostraron que podían ofrecer un enfoque extremadamente rápido © Olympus
Una de las ventajas que presentaban las DSLR respecto las primeras mirrorless era que su sistema de enfoque (por detección de fase) era más rápido que el de las mirrorless (por detección de contraste), pero a medida que la tecnología ha ido avanzando, este paradigma ha quedado obsoleto: Panasonic primero con su DMC-GH2 y Olympus luego con su E-P3 demostraron que podían ofrecer un enfoque extremadamente rápido © Olympus

Efectivamente, a medida que la tecnología digital ha ido evolucionando, se ha podido ir aumentando progresivamente las velocidades de lectura a las cuales los procesadores de las cámaras son capaces de leer la información obtenida por el sensor digital, hecho que tiene relación directa con la capacidad de obtener un rápido enfoque por contraste. Los fabricantes de mirrorless, muchos de ellos especializados en tecnología electrónica digital, han ido paulatinamente integrando estos avances para poder finalmente invertir el modelo: hoy en día se puedo afirmar, prácticamente sin margen de error, que las últimas cámaras mirrorless basadas en el enfoque por detección de contraste son las más rápidas actualmente disponibles en el mercado, incluyendo las réflex profesional de más alta gama4.

La Olympus OM-D E-M5, el modelo de más alta de gama del estándar micro 4/3, se vanagloria no solo de disponer del sistema de enfoque –simple– más rápido del mercado –incluidas las DSLR profesionales–, sino también de un enfoque más preciso, debido a las ventajas inherentes del sistema de enfoque por detección de contraste © Olympus
La Olympus OM-D E-M5, el modelo de más alta de gama del estándar micro 4/3, se vanagloria no solo de disponer del sistema de enfoque –simple– más rápido del mercado –incluidas las DSLR profesionales–, sino también de un enfoque más preciso, debido a las ventajas inherentes del sistema de enfoque por detección de contraste © Olympus

Más aún, no sólo más rápido, el sistema de detección por contraste suele ser también más preciso que el sistema de detección de fase –que no está ausente del conocido problema de back focus– en la mayoría de los casos.

Comparativa de medidas de precisión de enfoque entre los sistemas por detección de fase y por detección de contraste: no sólo éste último es ahora más rápido sino también más preciso, al menos para diafragmas abiertos © Panasonic
Comparativa de medidas de precisión de enfoque entre los sistemas por detección de fase y por detección de contraste: no sólo éste último es ahora más rápido sino también más preciso, al menos para diafragmas abiertos © Panasonic

No obstante, no todo son ventajas en el sistema de detección por contraste: el modo de enfoque continuo ha sido un talón de Aquiles de los sistemas mirrorless, siendo claramente inferiores cuando se comparan con los resultados obtenidos con las réflex digitales. Sobre este último aspecto, el sistema mirrorless de Nikon ha adoptado una solución basada en un sistema de enfoque híbrido, resultado de la combinación de ambos sistemas de enfoque –de fase y por contraste–.

El sistema mirrorless de Nikon, bautizado como Nikon 1, aporta importantes innovaciones en el sistema de enfoque continuo, gracias a la combinación del enfoque de detección de fase con el de detección por contraste, mejorando sensiblemente su velocidad de seguimiento © Nikon
El sistema mirrorless de Nikon, bautizado como Nikon 1, aporta importantes innovaciones en el sistema de enfoque continuo, gracias a la combinación del enfoque de detección de fase con el de detección por contraste, mejorando sensiblemente su velocidad de seguimiento © Nikon

Por otro lado, no hay que olvidar que, en condiciones de luz escasa, los sistemas de enfoque por detección de contraste suelen presentar prestaciones inferiores, debido a la dificultad inherente en calcular los niveles de contraste de la imagen y, por tanto, el foco de escena capturada.

 Tipo de visor

Otra consecuencia de la ausencia de espejo réflex en las mirrorless es, evidentemente, la ausencia de visor réflex característico de las DSLR. El visor réflex, a diferencia de otros visores de tipo óptico –como el usado en las cámaras telemétricas–, tiene la gran ventaja de poder visualizar exactamente la misma escena que será captura por la superficie fotosensible a través del objetivo; para ello es necesario la inclusión de un espejo que permita bascular la luz de entrada al objetivo entre dicho visor –cuando se compone la escena– y la superficie fotosensible –cuando se captura–.

La eliminación de dicho espejo réflex, como ya se comentó en la primera entrega, permite, entre otros, una considerable reducción de peso y volumen tanto de la cámara como de los objetivos, pero, por otro lado, imposibilita el uso de un visor réflex con sus conocidas ventajas.

Si bien podemos encontrar cámaras mirrorless con visor electrónico integrado, son muchas las que han optado por no integrar visor alguno y utilizar únicamente la pantalla para la composición de las imágenes (como las cámaras compactas digitales comunes); algunas de ellas, no obstante, integran una zapata que permite el uso de un visor electrónico externo, como es el caso de la Sony NEX-5N © Sony
Si bien podemos encontrar cámaras mirrorless con visor electrónico integrado, son muchas las que han optado por no integrar visor alguno y utilizar únicamente la pantalla para la composición de las imágenes (como las cámaras compactas digitales comunes); algunas de ellas, no obstante, integran una zapata que permite el uso de un visor electrónico externo, como es el caso de la Sony NEX-5N © Sony

Las cámaras mirrorless han optado, por lo general, o bien por no utilizar visor alguno –y utilizar la pantalla para la composición de las fotografías, tal como se hace con la mayoría de las cámaras compactas digitales–, o bien por hacer uso de los visores de tipo electrónicos.

Los visores electrónicos, grosso modo, no son más que pantallas digitales como las encontradas en cualquier cámara digital pero más pequeñas y con mayor resolución. La información no es óptica –como en el caso de los visores réflex– sino electrónica, pues viene proporcionada por el sensor digital.

Los primeros visores electrónicos disponían de un resolución pobre además de un tasa de refresco poco elevada, con lo que no eran para nada comparables con los visores réflex. Pero como todo sistema basada en electrónica digital, los avances en este campo han permitido mejorar de forma espectacular la calidad de los visores electrónicos, ofreciendo actualmente muy altas resoluciones y tasas de refresco elevadas. No obstante, no son comparables aún a la “inmediatez” proporcionada por los sistemas ópticos, pues carecen de ningún tipo de procesado.

Los primeros visores electrónicos no eran comparables a los visores réflex en cuanto a calidad de visión. Sin embargo, al estar basados en procesos de tecnología electrónico-digital, sus prestaciones mejoran día a día, y los últimos visores electrónicos (como el de la Sony NEX-7) disponen de elevada resolución y calidad © Albedo Media
Los primeros visores electrónicos no eran comparables a los visores réflex en cuanto a calidad de visión. Sin embargo, al estar basados en procesos de tecnología electrónico-digital, sus prestaciones mejoran día a día, y los últimos visores electrónicos (como el de la Sony NEX-7) disponen de elevada resolución y calidad © Albedo Media

Consciente de las limitaciones inherentes a los visores electrónicos respecto los ópticos, Fujifilm presentó en su modelo X100 una solución basada en un visor híbrido, combinando las ventajas de ambos mundos, visor que implementaría en su última mirrorless de gama profesional, la X-Pro1.

Las mirrorless, al prescindir del característico espejo réflex de las DSLR, no pueden disponen de un visor óptico TTL, con lo que se ha optado por la implementación de un visor electrónico en algunos casos o bien por la ausencia total de visor en otros (valiéndose simplemente de la pantalla para componer las imágenes). Sin embargo, la X-Pro1 de Fujifilm, ha adoptado el concepto del visor híbrido, combinando un visor electrónico con un visor óptico de tipo galileano, combinando las ventajas de ambos mundos © Fujifilm
Las mirrorless, al prescindir del característico espejo réflex de las DSLR, no pueden disponen de un visor óptico TTL, con lo que se ha optado por la implementación de un visor electrónico en algunos casos o bien por la ausencia total de visor en otros (valiéndose simplemente de la pantalla para componer las imágenes). Sin embargo, la X-Pro1 de Fujifilm, ha adoptado el concepto del visor híbrido, combinando un visor electrónico con un visor óptico de tipo galileano, combinando las ventajas de ambos mundos © Fujifilm

En la próxima entrega acabaremos de analizar las características que identifican las cámaras mirrorless, haciendo hincapié en las aportaciones realizadas en aspectos como la grabación de vídeo, la ergonomía o los sistemas de estabilización.

Nota: este artículo ha sido actualizado respecto el original para adaptarse a las nuevas actualizaciones de diseño y protocolo de Albedo Media.


1 Los métodos de enfoque pasivo son aquellos que determinan el foco de una escena a partir solamente de la información recibida por la cámara, sin intervenir de ningún modo en dicha escena. Los de enfoque activo, por el contrario, utilizan algún tipo de señal de ayuda para determinar dicho foco (por ejemplo, calculando la distancia hasta el objeto en foco mediante el envío de ondas electromagnéticas).

2 El sistema de detección por contraste se basa en la información proporcionada por el sensor digital para extraer el punto de foco de la escena como aquel punto de la imagen donde el contraste es mayor; así pues, se trata de un proceso altamente ligado a la velocidad a la cual el procesador incorporado en la cámara es capaz de calcular los niveles de contraste de la imagen proporcionada por el sensor digital.

3 El sistema de detección de fase se basa en la información proporcionada por un módulo de AF dedicado que separa en dos las imágenes capturadas a través del objetivo y calcula la diferencia de ángulos de llegada o fases entre ellas para obtener el punto de foco; es básicamente un sistema óptico que no depende del sensor de la cámara.

4 Exceptuando condiciones de luz sub-óptimas.

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